jueves, 16 de diciembre de 2010

Esa sensación de incertidumbre y temor

Ramón Parellada Parellada

Quienes opinamos públicamente presentando otra visión recibimos cada día más insultos y ataques personales.

De un tiempo para acá he sentido un pesimismo generalizado en nuestro país. Empresarios que hablan de cerrar sus empresas e irse a otros países, bloqueos de carreteras por grupúsculos de presión, incertidumbre y temor por tanta delincuencia común y la del narcotráfico que agobia la vida de los ciudadanos a cada instante. Estamos viviendo una época extremadamente difícil.

Parte de este pesimismo es causado principalmente por la creciente inseguridad y falta de justicia. Otro tanto se debe al temor de que Guatemala se convierta en otra Venezuela y se destruya el país haciendo más pobres a los pobres al provocar una estampida de los talentos y capitales guatemaltecos y destruir la propiedad privada.

La intolerancia también se acrecentó. Quienes opinamos públicamente y cuyas ideas difieren de lo políticamente correcto presentando otra visión recibimos cada día más insultos y ataques personales. Por ejemplo, si uno critica a la Cicig indicando que no era necesaria porque su función corresponde a la del Organismo Judicial, se dice entonces que uno quiere que siga la impunidad. Si me opongo a la recientemente aprobada Ley de Extinción de Dominio porque es una puerta a la expropiación de la propiedad privada, entonces dicen que uno es narcotraficante o que está lavando activos. Si defiendo las grandes y riesgosas inversiones extranjeras como las de la minería o hidroeléctricas, entonces dicen que uno está vendido y que es enemigo del medioambiente.

La agresividad de los comentarios que hay cuando un analista expresa su opinión sobre algún tema sensible es impresionante. Sin embargo, no son argumentos que combaten ideas con la razón, sino que son insultos y ataques personales, señalamientos infundados e inventados que en nada invalidan los argumentos que critican.

Me preocupa sobremanera que algunos columnistas amigos míos estén denunciados por cumplir con su misión, como es el caso de Marta Yolanda Díaz-Durán o Estuardo Zapeta y otros más. Aunque Ud. no lo crea, las infundadas demandas penales contra Marta Yolanda siguen en pie y a Estuardo lo acusaron recientemente, sin pruebas, de recibir dinero para desestabilizar a la Cicig. Con actitudes como estas se pretende callar a cerebros pensantes y cuestionadores, a gente brillante que busca la modernidad y el desarrollo económico de nuestra sociedad. Lo que hoy sufren estos amigos podría ser el inicio de una campaña contra la prensa en general con tal de apagar esas voces de esperanza y críticas que tanta falta hacen en una sociedad democrática y moderna.

Existe, a mi juicio, un trabajo sistemático de la izquierda radical para hacer bulla en contra de cualquier cosa que suene a capitalismo, a inversiones extranjeras, a minería e hidroeléctricas, a derechos individuales, a propiedad privada y libertad. Pareciera que la izquierda radical está aprovechando cualquier coyuntura para destruir el prestigio de personas aprovechándose de críticas sin fundamento y denuncias sin pruebas.

Tenía rato de querer transmitir este sentimiento de frustración ante los insultos y acusaciones sin fundamento. Seguiré escribiendo y haciendo comentarios, porque deseo sinceramente que este país sea próspero. Al final, soy positivo en el largo plazo y en todo lo que hago, pues cada día veo más jóvenes con liderazgo que se entusiasman por la defensa de las ideas de la libertad y se apasionan en su defensa.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día jueves 16 de diciembre 2010.

Escuelas Económicas (III) Cuán dañina es la manipulación de los precios.

Federico Bauer Rodríguez

En mianterior columna les mencioné los conceptos tan importantes que aportaron los miembros de la Escuela Escolástica, en relación a la formación de los precios (Teoría del Valor), y en relación a la Teoría Monetaria.

Estos aportes son importantes, pues hoy todavía no hemos comprendido en su totalidad la magnitud del problema, derivado de la manipulación de los precios, incluyendo salarios, y tasas de interés, ni hemos entendido cómo los ciclos económicos son consecuencia de la manipulación del dinero y del crédito, un vicio que ya tiene varios siglos.

Las lecciones en economía, de los teólogos de la Escuela Escolástica, tuvieron influencia en los pensadores del continente europeo, especialmente en Hugo Grotius, Samuel Pufendorf, Ferdinando Galiani y otros, pero no en los pensadores de la isla Británica.

Hasta 1776 el estándar de vida de casi toda la humanidad –exceptuando a la nobleza–, había permanecido casi sin cambio, y la economía no existía como una disciplina formal. Esta situación cambió gracias a la Escuela Clásica de Economía, liderada por el escocés Adam Smith, y la publicación de su obra –An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations– (La riqueza de las naciones). El mismo año que los EE.UU. alcanzaba su independencia política, Smith con esta obra declaraba la independencia económica para los que no pertenecían a la nobleza.

La tesis de Adam Smith era opuesta a la creencia de que la riqueza es fija, por lo que una Nación debe exportar productos con el fin de atesorar oro y plata, o en todo caso expoliar estos metales por la fuerza, como lo hicieron España y Portugal con las colonias.

Para Smith la riqueza de las naciones radica en la división del trabajo, por lo que el comercio internacional –hoy le llamamos globalización– es clave para conseguirla. En toda su obra insiste en el concepto de “libertad natural” en el proceso económico, el cual bajo ese modelo ya no es un juego de suma cero, sino que es un juego de suma positiva. Los participantes en el proceso económico ya no tienen conflicto de intereses sino que armonía de intereses.

Esta libertad natural también se aplica al derecho de ahorrar, invertir y acumular capital sin interferencia del Gobierno, factores claves para conseguir crecimiento económico.

Para Smith también eran importantes las políticas públicas, un clima competitivo y una administración de empresas responsable.

Para Smith la prosperidad se logra con libertad, competitividad y justicia –acciones honestas de acuerdo a las reglas de la sociedad. Esto último es importante para el decano de los Clásicos, ya que años antes había escrito Theory of Moral Sentiments, y además era muy cercano a David Hume, máxima autoridad en el campo de la ética.

La contribución más famosa de este personaje se basa en su creencia de que los individuos buscando su beneficio propio, en un mercado competitivo, contribuyen a formar una sociedad próspera. Esta creencia la expresó así: “By pursuing his own self interest, every individual is led by an invisible hand to promote the public interest”. Aquí Smith lo que quiere decir es que una persona solo puede mejorar satisfaciendo las necesidades del prójimo, y mientras más efectivo sea en lograrlo, mayor será su recompensa. Eso sí, no debemos confundir self interés con greed, vanity o egotism. Adam Smith compartió con los Escolásticos su preferencia por tener dinero estable con patrón oro, pero se desvió de esa escuela en lo relativo a la Teoría del Valor.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "El Periodico", el día jueves 16 de diciembre 2010.

Camino errado

JORGE JACOBS A.

Hace unos días, con bombos y platillos, los diputados aprobaron la Ley de Extinción de Dominio (LED), luego de que el embajador de Estados Unidos les jalara las orejas. Este es un paso más en ese inexorable camino hacia la servidumbre, la “extinción” de los derechos y la pérdida de la libertad en el que el pragmatismo y la ignorancia de los gobernantes, de aquí y de todas partes, nos han sumido.

Ante la imposibilidad de hacer entrar en razón a los políticos, tengo la conciencia limpia de que durante mucho tiempo advertí sobre las consecuencias “no esperadas”, pero muy probables de tan absurdas decisiones.

Cuánta razón tenía Henry Hazlit al enunciar su “lección”: En todas las decisiones de políticas públicas hay que analizar no solamente el efecto que tendrán sobre un grupo específico de personas en el corto plazo, sino el efecto que tendrán sobre todas las personas en el largo plazo. Si tan solo eso aprendieran las políticos, viviríamos en un mundo muy diferente; lamentablemente, la percepción errada de la mayoría —y no solo de los políticos— y los intereses de unos pocos prevalecen casi siempre en la toma de decisiones públicas.

Según la corta vista de los diputados y muchos ingenuos coristas, con esta ley se va a perseguir “solo” a los narcotraficantes y demás miembros del crimen organizado, se les van a quitar sus “cosas” y eso hará que el narcotráfico y el crimen organizado ya no sean rentables en Guatemala y quizás los pobrecitos emigren y se vayan de mojados a otra parte.

La triste realidad es otra. No profundizaré en los derechos y principios constitucionales que esta legislación viola flagrantemente, porque ya lo he hecho. Pero si eso no fuera suficiente, veamos cómo ha “funcionado” en otras partes. El ejemplo que ponen para justificar dicha ley es el de Colombia. Dicen que allá ha funcionado muy bien y que es herramienta crucial para acabar con el narcotráfico allá.

Pues bien, ni se ha acabado con los narcos allá—¿de dónde cree que sigue viniendo buena parte de la droga que pasa por Guatemala en camino hacia Estados Unidos?— y lo que sí han logrado es un ente altamente corrupto que administra los bienes “extinguidos”. Un reciente reporte de The Economist cuenta la corrupción que se ha dado en la administración de los bienes incautados bajo la LED de allá, especialmente durante la administración de Uribe, al grado que una de las primeras acciones del actual presidente Santos fue cambiar a los altos mandos de la institución. Así que aguas con quienes “administrarán” los bienes.

Regresando al consejo de Hazlitt. Aunque sus ponentes digan que esta ley es la panacea para combatir el crimen organizado, el resultado más probable es que no vaya a ser tan efectivo en ese sentido, pero el problema principal es que abre la puerta para que cualquiera con algo de poder utilice mecanismos “legales” para perseguir a otros, sea por la razón que sea.

Según los ingenuos diputados, ellos ya se libraron de esa posibilidad porque eliminaron algunos de los delitos relacionados con la administración de bienes públicos de la ley. Lo que no se fijaron es que muchos otros de los delitos listados fácilmente se les pueden aplicar. Al fin y al cabo, la LED es tan absurda que no importa que uno sea inocente y así lo diga un tribunal, de todos modos le pueden quitar sus cosas.

Este no es el camino para acabar con el narcotráfico. La única forma es legalizando el uso de las drogas. Pero claro, eso le arruina el negocio a muchos de los mismos políticos.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día jueves 16 de diciembre 2010.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

¡Feliz cumpleaños, Ronald Coase!

Carroll Ríos de Rodríguez

Dedico este espacio al Premio Nobel en Economía de 1991, de quien hemos aprendido mucho.

A fin de mes cumplirá 100 años el economista británico Ronald Coase. Ha vivido la mayor parte de éstos (59, para ser exactos) en su país adoptivo, Estados Unidos. En septiembre, su influyente artículo The Problem of Social Cost cumplió 50 años. En aras de estos dos aniversarios, dedico este espacio al Premio Nobel en Economía de 1991, de quien hemos aprendido mucho.

Coase plantea un discernimiento sencillo con consecuencias profundas: nos llevamos mejor unos con otros cuando sabemos qué podemos esperar de los demás. En términos coasianos, este conocimiento se describe como “derechos de propiedad claramente definidos”. Otros lo llamarían “reglas del juego”. Según el autor, lo relevante es que las reglas sean precisas y conocidas. Muchísimos conflictos tienen sus raíces en la indefinición de los derechos.

Cuando los sistemas socioeconómicos y políticos son inestables, cuando un gobernante goza de poder arbitrario, cuando las reglas son maleables y reina la impunidad, podemos anticipar mayores índices de conflictividad. A la inversa, las personas que se sienten afectadas por las acciones de otros (externalidades) pueden suscribir acuerdos mutuamente ventajosos, por su cuenta, independientemente de quién tenía derecho a qué en el punto de partida. El autor anticipa que la propiedad cambie de manos merced a las transacciones libres y voluntarias basadas en este conocimiento; se reasigna así hacia destinos cada vez más productivos. No hay mercados sin derechos de propiedad.

Los arreglos suscritos no dependen sólo de la clara definición de derechos, sino de los costos asociados con el proceso de negociación. Éstos serán mayores entre más obstáculos enfrentemos, o entre más personas deban ponerse de acuerdo. Es más factible que lleguemos a acuerdos en un escenario de costos bajos.

Se ha criticado a Coase de caer en dos posturas extremas: ya sea imaginar un mundo tan entrampado por los costos de transacción que sea siempre necesaria la intervención gubernamental para salir adelante, o, por el contrario, un mundo armonioso con cero costos de transacción. Ni una, ni otra. Sobre el escenario con cero costos, Coase aclara que “nada pudiera ser más alejado de la realidad. Ese es el mundo de las teorías económicas modernas; yo tenía esperanzas de persuadir a los economistas de abandonarlo”.

Tampoco luce razonable pensar que Coase pretendiera justificar una incesante intervención gubernamental, pues reconoce que la misma regulación, sobre todo la engorrosa y burocrática, eleva los costos de transacción.

¿Qué tal si leemos al premio Nobel en clave del principio de la subsidiariedad? Los resultados de mercado no serán perfectos y siempre implican costos, pero los arreglos privados tenderán a ser, en general, más prontos y eficientes. Requerimos marcos institucionales y jurídicos que faciliten a las personas resolver sus propios problemas. Solamente después entran a batear los arbitrajes, las cortes y por último el Gobierno, que será el último recurso.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XX". el día miercoles 15 de diciembre 2010.

A merced de la delincuencia

Verónica Spross de Rivera

Claudia Paz y Paz, como Fiscal General, tiene la oportunidad de contribuir al fortalecimiento de la institucionalidad.

La situación de delincuencia y criminalidad se encuentra quizás en su peor etapa por la que hemos atravesado en el país. Todos los días escuchamos alguna historia de terror, de alguien que fue asaltado, incluyendo robos de celulares, autos, motos o dentro de las viviendas. Esto sucede en la capital en áreas suburbanas, marginales, o rurales en los distintos departamentos, con mayor o menor intensidad, según la región. La delincuencia constituye el principal problema social que debemos enfrentar como país. Es, además, el punto principal al cual los candidatos que participen en las próximas elecciones deberán dar una propuesta de solución.

Me contó doña María, una compañera de trabajo, que el jueves pasado asaltaron el autobús donde viajaba. Normalmente toma dos buses para llegar a su casa en Ciudad Peronia. El primero que aborda, la lleva hasta el Trébol y allí toma el otro que llega a la colonia donde reside. Sin embargo: unos ladrones abordaron la camioneta en el bulevar Liberación y comenzaron a asaltar a todos los pasajeros, a punta de pistola. El bus fue desviado hacia la calzada Atanasio Tzul. Allí un pasajero se animó a dispararle al asaltante en el estómago. Cuando el semáforo le hizo el alto al autobús, doña María se bajó corriendo. No supo más. Quedó en un estado de conmoción terrible, pero dándole gracias a Dios que estaba viva y que pudo retornar a su hogar.

Un día después, mi amiga Juana me comentó que intentaron robarle el celular en el bulevar Los Próceres, en los peores momentos del tráfico de la tarde. Ella tenía un gran sentimiento de impotencia. Como varios columnistas han comentado, estos asaltos a los conductores ocurren a diario y en cantidades inimaginables, pues conocemos de cientos de atracos perpetrados, sin que los ciudadanos podamos hacer algo.

En una reciente reunión familiar, mi tío, a quien no veía desde hacía bastante tiempo, me comentó que hace dos semanas los ladrones entraron a vaciarle la casa. Es una situación muy triste, pues al tomar los bienes y recursos que una familia ha acumulado durante años, es una violación desgarradora a su bienestar presente y futuro. En la misma semana, otra colega me comentó que a su hijo le habían robado el carro, parqueado enfrente de su trabajo. “Al menos no lo encañonaron”, me comentó. ¡Qué triste que tengamos que verle lo positivo a un robo! Hemos caído en una situación de sometimiento ante la delincuencia, que ya puede catalogarse como crisis social. Estos son casos como los que todos conocemos y vivimos diariamente.

El combate frontal a los asaltantes y ladrones es uno de los problemas fundamentales que deberá abordarse desde el ángulo del fortalecimiento de la seguridad ciudadana. La coordinación de la Policía, con el sistema de justicia y el Ministerio Público son fundamentales. Es llevar a cabo acciones concretas, que lleven a sanciones fuertes para los ladrones y asaltantes. En la ciudad de Nueva York, el ex alcalde Rudy Giuliani logró bajar los índices de criminalidad, logrando que se dieran castigos a quien cometía un crimen. Como resultado, ahora la Gran Manzana es una ciudad segura. En la ciudad de Bogotá sucedió algo parecido, aunque se trabajó en el mejoramiento de las condiciones de habitabilidad de la ciudad, pasando por la generación de una cultura ciudadana de respeto, mejoramiento del alumbrado público y fortalecimiento de la seguridad de la ciudad.

Claudia Paz y Paz, como Fiscal General, tiene la oportunidad de contribuir al fortalecimiento de la institucionalidad, así como promover la organización de todas las entidades responsables de la seguridad ciudadana. Será importante tener señales de acciones claras y coordinadas en la dirección esperada. Trabajar con independencia, honestidad y liderazgo podrán ayudarle a hacer cambios de los cuales estamos no sólo necesitados, sino urgidos.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día miercoles 15 de diciembre 2010.

martes, 14 de diciembre de 2010

Ex PAC “solidarias”

Las ex PAC querían pisto y para eso se comunicaron con mara del Gobierno, quienes pegaron el grito al cielo...

Estuardo Zapeta

Esta es magia política: del sombrero salen no “conejos” sino cientos de ex Patrulleros de Autodefensa Civil (PAC) y a cambio de varita mágica, el mago tiene un garrote para apalear al pueblo con horas de improductivo “paro, cierre, toma”, de carreteras para “exigir,” cual mareros extorsionistas, cientos de millones de nuestros impuestos para un dizque “resarcimiento” –así le llaman ahora al asalto colectivo en plena vía pública con ventaja y alevosía—al que los susodichos dicen que tienen “derecho.”

Pero magos aparte, mi hipótesis –énfasis en la palabra “hipótesis”, para que la CICIG no me salga con estupideces “conspiracionales,”-- es que la mara de las ex PAC ya tiene un “arreglo” inicial con las “actoridades” de gobierno, y que todo eso de estar “tomando” carreteras --¡salud!—es en realidad una pantomima, un acto de “compadre hablado,” y una forma extraña de querer pasar otros temas de la agenda nacional mientras nosotros estamos “ocupados” y “a-raya” con los ex patrulleros.

El juego es más o menos así: Las ex PAC querían pisto, de hecho siempre quieren, y entre más mejor, y para eso se comunicaron presuntamente de manera secreta con mara del Gobierno quienes pegaron el grito al cielo cuando escucharon la cantidad que estos chichitos exigían. Pero después de pegar el grito al cielo, regresaron a poner los pies sobre polvorosa, y chuchos que son, se les hicieron de plato los ojos al ver la oportunidad que tienen de hueviarse uno millonetes más, así que ni lentos ni perezosos, ya que la mara de gobierno cuando se trata de pisto es rauda y veloz, propusieron un acuerdo básico, “secreto”, por el cual acordaban que sí les iban a entregar a los ex patrulleros el pisto exigido pero que no se lo podían dar sólo así por así. No, qué va.

“Las ex PAC también tienen que hacer su parte para que les cueste un poco,” dijeron en “consenso,” –esa palabra les produce orgasmos a los socialdemócratas—y decidieron “sugerirles amablemente” a los ex patrulleros que tomaran por asalto con fines de secuestro para cobro de “rescate” cuanta carretera, paso, cuatro-caminos, extravío, carro, vehículo, bicicleta, bus, tráiler, que se les pusiera enfrente, y que con eso “sentaran” al Gobierno a negociar.

Parte de la obra, acto segundo, sería que “Gobierno y la dirigencia de los ex patrulleros”, la mayoría ni fueron patrulleros para principiar, porque la edad que tienen me dice que para entonces no habían nacido, o eran infantes chantajeando a sus padres, sería una “mesa de diálogo y negociación,” a la cual las ex PAC se comprometerían y por la cual, como muestra de buena voluntad, dejarían libres los pasos “tomados” ¡salud!, y nosotros, los que fuimos secuestrados (todos, para más inri) estaríamos agradecidos con el Gobierno por tal acto de bondad.

¿Por qué en diciembre? Pues porque ya fue aprobado el presupuesto nacional, estamos en el período de mayor venta durante todo el año, y el impacto es mayor, amén que el Gobierno necesita un acto de distracción para sus fines sucios y oscuros.

Mientras tanto llevo horas dentro de mi carro. Intento llegar a Chimaltenango. Estamos secuestrados, si no es por la ex PAC, es por el Gobierno. Vaya “delincuencia organizada.”

Artículo publicado en el diario gautemalteco "Siglo XXI", el día martes 14 de diciembre 2010.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Liberleaks @mida

Marta Yolanda Díaz-Durán

Pueden ayudar a aclarar nuestras ideas: a separar lo falso de lo verdadero para que tomemos mejores decisiones.

Como afirmaba en mi artículo pasado, me fascina vivir en la época mía. Un tiempo de cambios tan rápidos que para muchos pasan desapercibidos y, casi sin sentirlo, sin darse cuenta, se quedan varados en el olvido del pasado.
Del presente, una de las opciones de comunicación que frecuento es Twitter. A mí, el ser parte de esta red social virtual me ha permitido intercambiar de una manera más cercana con lectores de mis columnas y oyentes de mis programas. Mis amigos invisibles, pero siempre presentes. Y, claro, inevitablemente, un par de supuestos enemigos, masoquistas ellos, quienes me divierten con sus comentarios infantiles y sus irracionales acciones, comenzando por su decisión de seguirme.

Por lo general suelo estar muy activa por la mañana, desde muy temprano, cuando aprovecho a tomar un capuchino cuádruple, leer los diarios y consultar medios internacionales para enterarme de la evolución de los hechos trascendentes y, por supuesto, de las nuevas noticias que recién se empiezan a gestar.

Después de desearles “libertarios días” y de tuitear la temperatura que impera en la frontera sureste de Guajantan, procedo a compartir con mis followers mis primeras impresiones de lo leído. Y algunos de esos tuits quiero compartir con ustedes hoy, porque creo que nos pueden ayudar a aclarar nuestras ideas: a separar lo falso de lo verdadero para que tomemos mejores decisiones, tanto en nuestra esfera privada como en la pública. Omití por seguridad y respeto a la intimidad de mis interlocutores sus nombres y agrupé los mensajes por tema. Es lo siguiente nomás una pequeña muestra de un solo día:

“@xx La información no es libre. Libre es el ser humano. La información es poder. ¿Cómo vamos a usar la información con la que hoy contamos gracias a Wikileaks? Información que muestra la esencia de la política y quiénes son verdaderamente los que ejercen el poder, no sólo los gobernantes de USA. Wikileaks es mucho más que simplemente libertad de expresión. Es la posibilidad de fiscalizar y limitar el ejercicio del poder”.

“Es lamentable la ignorancia de varios columnistas de la era del performance que se alegran, como lo hace Rafael Espada, de la aprobación de la LED (Ley de Extinción de Dominio). Los mismos columnistas que apoyaron la ley antiadopciones que hoy se evidenció como una condena para los huérfanos en Guatemala. La mentira siempre es despreciable. Es lamentable que se confunda el respeto a los derechos individuales con aceptar la mentira. No es sólo cuestión de ‘querer hacer el bien’. Es cuestión de saber qué ES el ‘bien’.”.

“@xx Respeto la vida, la libertad y la propiedad de todos. Pero desprecio y denuncio la mentira y la farsa. Lamentablemente por el miedo al qué dirán, muchos se callan y se dejan manipular. Un motivo más por lo que vamos de mal en peor. Ningún tinte amarillista. Es la verdad sin adornos que sin duda molesta. Si seguimos falseando la realidad, ¿dónde vamos a acabar?”

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día lunes 13 de diciembre 2010.

El futuro religioso del hombre (XIX)

Armando de la Torre

Pocos discuten que en los índices comparativos del sufrimiento humano, a la mujer le ha tocado la peor parte...

¿Y la mujer? Aunque espero que haya resultado obvio para todos que el término “hombre” lo he entendido siempre en su tradicional sentido genérico de equivalente a lo “humano”, sin acepción de sexo, me es indudable, sin embargo, que la situación de la mujer merece por separado una reflexión más a fondo.
Pocos discuten que en los índices comparativos del sufrimiento humano, a la mujer le ha tocado la peor parte, desde aquella inaugural condena “parirás con dolor a tus hijos”…

En las sociedades primitivas, y todavía en algunas contemporáneas, el hombre ha abusado de su tercio de fuerza física mayor que lo distancia de la mujer.

Además, se cuenta con el hecho reiterado de que en la historia universal de los pueblos, la mitad masculina del género humano ha impuesto predominantemente a la otra mitad su escala de valores para coordinar las acciones de ambos. En ningún estadio de la evolución cultural se ha hecho eso más patente que en las sociedades seminomádicas que identificamos como “patriarcales”.

Y como corolario progresivo extemporáneo, el fenómeno de “la violencia doméstica” disminuye estadísticamente en función de los años de escolaridad del hombre y de la mujer, es decir, que a mayor capacidad para verbalizar conflictos, menor el recurso mutuo a la violencia física para resolverlos.

Por otra parte, la veneración global hacia la figura de la “madre” contrasta con tales prácticas. El lazo emocional entre madre e hijo se ha mostrado siempre el más intenso y duradero de las relaciones primarias. Y si Freud tuvo razón, aun el “complejo de Edipo” funciona en menor beneficio para las hermanas quienes, encima, a partir de la pubertad, tienden a priorizar sus relaciones con el padre sobre aquellas que las unen a la madre.

A ello se añade que la división espontánea del trabaj —el varón proveedor, la hembra nutridora— ha hecho más difícil a la mujer autorrealizarse con independencia del varón.

Y en todo habrían de tenerse en cuenta esas correspondientes adaptaciones anatómicas, fisiológicas y psíquicas correspondientes al desempeño de las tareas pertinentes, que en casi todo el reino animal, por cierto, manifiestan ecos similares.

La “igualdad integral de derechos de todos los humanos ante la ley”, una de las metas más importantes de la civilización actual, ha de superar tales diferencias obvias entre los sexos. La mujer, un ejemplo, se fija más en los “detalles” del trato social que el hombre, y desde ahí la imaginación impulsa a ambos a malentendidos que también terminan con frecuencia por victimizarla.

Igualmente el sentimiento de la responsabilidad para con la prole pulsa más fuerte en la mujer que en el hombre, lo que entraña para ella una carga adicional cuando se enfrenta a la deserción paterna, y queda profundamente herida en sus expectativas más importantes al formar pareja: protección, cariño y respeto.

La legislación correctiva contribuye algo a mejorar la condición de las mujeres pero poco; más decisivos resultan aquellos valores en el adulto que los hombres hayan podido mamar desde la cuna.

Y aquí entra el ingrediente religioso.

Hasta el surgimiento del judeocristianismo, la discriminación contra la integridad física y psicológica de la mujer fue aplastante en casi todas las culturas. El ascenso en contrario de la conciencia moral, lento y tortuoso, nos permite hoy, sin embargo, preciarnos de algunos logros que compensan ulteriores retrocesos inesperados. Y así, ya no se tiende a ver a la mujer desde la óptica simplista de un útero fabricante de futuros soldados, como durante los siglos en los que el poder militar era “ultima ratio”.

Tampoco como “descanso del guerrero”, donde la belleza de las formas de su cuerpo se apreciaba como la corona del botín del victorioso.

Menos aún desde el ángulo ultramachista de un Schopenhauer, quien la quiso ver tan sólo como “un ser de cabellos largos e ideas cortas”…

Y el cristianismo, ¿en qué ha contribuido?...

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día domingo 12 de diciembre 2010.

viernes, 10 de diciembre de 2010

El cotarro alborotado (parte V)

Buenas intenciones, ardor justiciero, ego no resuelto, cualquiera los tiene. Talla política no. ¿La tienen las mujeres de la campaña 2011?

Karen Cancinos

Hay varias mujeres que se perfilan protagonistas de la contienda del próximo año, como candidatas presidenciables, vice presidenciables o congresistas. Comencemos a darle un vistazo a lo que significan sus propuestas.
Ninguna de ellas es nueva en estas lides. Nineth Montenegro, Roxana Baldetti y Zury Ríos son diputadas bien conocidas. Adela de Torrebiarte lleva tiempo bregando en la arena de la política nacional, primero como activista y en el gobierno pasado como Ministra de Gobernación. Sandra Torres ha acumulado una década en campaña. La contacté en 2003 para invitarla a un programa de radio que ayudaba yo a conducir. Prometió acudir pero nos plantó. Ya no recuerdo si la extrañamos: lo más probable es que hayamos sacado a relucir el plan B que siempre se tiene cuando se desempeña una en ese apasionante mundo. Para entonces no tenía yo idea —creo que nadie en realidad, salvo sus más allegados— que lo que la señora quería era ser Presidente, no la esposa de uno. Nada malo hay en eso, por supuesto: a todos asiste el derecho de aspirar a lo que deseen.


Otra cosa bien distinta es si se tiene la talla. Porque para político, para cirujano, para vendedor o para cualquier otra cosa se requieren talante y talento. La diferencia estriba, sin embargo, en que la política es un medio por el cual unos pocos pueden hacer mucho daño a muchos. No puede decirse lo mismo de los oficios y profesiones que se ejercen en el ámbito privado de la acción humana. Porque incluso un error en, digamos, una cirugía, si bien tiene repercusiones muy graves para el paciente y su familia, puede atribuirse a quien lo cometió y así deducírsele las responsabilidades correspondientes.


Lo mismo ocurre con un retardo en una fecha de entrega de producto, o con el incumplimiento de las obligaciones contraídas por una de las partes signatarias de un contrato. Las consecuencias son asumidas y sufridas por quien falla o se retrasa: bien dicen que no hay universidad más estricta que la de la vida y que, si se quiere aprender algo a fondo, lo mejor que puede hacerse es trabajar en la industria respectiva.


Pero en política no es aplicable el proceso de ensayo y error que caracteriza el aprendizaje de todos en el resto de actividades humanas. Quien hace política debe estar, a priori, en posesión de un cúmulo de ideas fundamentales más que claro. Una ideología definida, en suma. Eso es lo primordial: la política, insisto, si bien a nivel filosófico es la ética aplicada a la vida social, en la práctica puede ser convertida en una herramienta con la que pocos sojuzguen a muchos e hipotequen incluso el futuro de quienes ni siquiera han nacido.


Por eso nunca me parecerá excesivo señalar una y otra vez la importancia de la claridad conceptual en los políticos o en quienes aspiran a serlo. Todo lo demás es secundario: el carisma, la habilidad retórica o la guapura física. Si se tienen, qué bien, pues ayudan, ni duda cabe, a ganar elecciones. Pero hacer política no es solo llegar al poder: es hacer acopio de talla estadista para mantenerse en el mismo sin causar daño e incluso hasta ayudar a mejorar la situación de los compatriotas. Vea si no a Obama, un candidato excelente que dos años convirtieron en un mandatario vapuleado por la realidad de su propia incompetencia. No tiene talla.


¿La tienen las mencionadas? Continuará.


Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día viernes 10 de noviembre 2010.

Tigo y la Economía del Diálogo

Ya rebasamos Internet 2.0. Los clientes urgen “eso que tienen los teléfonos para enviarse mensajes entre todos (redes sociales).”

Estuardo Zapeta

Una super agencia space-age de Tigo, allá por Pradera, es la evidencia de cómo y cuanto han cambiado las visiones acerca del uso de la tecnología en Guatemala.


Sobre la tecnología de este tipo he propuesto soluciones elementales para luchar contra el subdesarrollo, digamos que con la conectividad existente podemos bajar sustancialmente el analfabetismo a un ritmo de cuatro puntos porcentuales ¡por año! Y con la misma conectividad se puede implementar programas de Salud que impactarían sustancialmente en la disminución de la mortalidad infantil y maternoinfantil, o desarrollar nuevas formas de productividad, o avanzar investigaciones desde campos como nuevas energías hasta el desarrollo de otras formas de organización social. Tenemos lo necesario. (Refiérase a proyectos como Little Intelligent Communities en www.lincos.net el cual nace del MIT Media Lab.)


En esta agencia blanco-azul-vidrio unos patojos me reciben, les vuelan los dedos sobre los teclados de cada teléfono que configuran. Están en su salsa. Hace años que dejamos en la historia la denominada Era de la Información. Estamos en el corazón de la Economía del Diálogo. Ya rebasamos Internet 2.0. Los clientes urgen “eso que tienen los teléfonos para enviarse mensajes entre todos (redes sociales).” Sonrío. Los patojos con paciencia le dicen a los usuarios cómo enviar los mensajes. Cara de incredulidad. “Mire, ya sé . . . cuando ya no pueda mejor regreso aquí con uste´. . . o le pregunto a mis patojos, esos son buenos para esto usté´.”


Pero ya el email y el Facebook están quedando como algo del pasado, y Twitter ni digamos, y qué decir de algo tan primitivo y decadente como Hi5, y hasta el Flickr, junto con el inservible Windows Vista, todos superados hoy por nuevas formas, más P2P, en esta Aldea Global, como diría McLuhan. (Únase a Diaspora –www.joindiaspora.com—pero tenga cuidado, que esta red social doesn´t support Explorer . . . mejor inténtelo con Chrome, Firefox u Opera.


Por supuesto, yo valoro enormemente todo el open source, Ubuntu, Android, y hasta Berries, y me aburren los PPT´s, que mejor me paso a “Prezi,” siempre tratando algo nuevo. (No, el iPhone nunca me atrajo, demasiada pose.) Opto por Androide 2.3, pues.


Ayer abrió en Oakland Mall una tienda especializada en BlackBerry que une fuerzas con Tigo. La especialización es buena. (¿Cuándo traerán el PlayBook?).


Y recordar que hace una década eran los pesimistas los que se oponían a la privatización de las telecomunicaciones, cuyos argumentos no superaba esa idiotez que reza “los celulares son sólo para los ricos.” ¡Aleluya! Tenemos en Guatemala “18 millones de ricos”, o sea todos los que tienen un o más “celular-es”, pero, ah, sólo 14 millones de habitantes. Los números demostraron las falsedades del argumento dizque sociológico que se presentaba, y la Acción Humana y la razón prevalecieron.


Esta es la Economía del Diálogo. Me gusta. Es dispersa. Es individual. Es anti-colectivista. Pero cuidado: lo que hoy vemos como dominante mañana será historia, y así se repetirá el proceso de “obsoletismo continuo”.


Mientras pienso, activo Layar en mi Androide. Mmmmhhh, interesante lo que veo. Sigue en mi mente la “realidad aumentada” y mis sueños de todas las aplicaciones puestas al servicio del desarrollo social en Guatemala sólo cobran fuerza. Ah, la posmodernidad.


Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día vierenes 10 de diciembre 2010.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Mala ley la de Extinción de Dominio

Para atacar los delitos del narcotráfico hay que eliminar la prohibición de la producción, transporte y consumo de drogas.

Ramón Parellada

El Congreso aprobó esta semana la Ley de Extinción de Dominio (LED). La versión final lleva una infinidad de modificaciones con relación a la original, pero sigue siendo una ley mala e innecesaria.

La presión del Embajador de Estados Unidos de América fue evidente. Curiosamente en esa gran nación existe una ley similar que considero inconstitucional y que algún día será revocada. Creo que la LED es inconstitucional en Guatemala y esperaría algún recurso de inconstitucionalidad.

Se cree que la ley servirá para resolver el problema de falta de justicia que existe en este país al quitarles de tajo los bienes a aquellos criminales y narcotraficantes que supuestamente han hecho su fortuna ilícitamente. Uno de sus promotores a nivel internacional ha sido el ex presidente Álvaro Uribe, quien también, al igual que los funcionarios americanos, la ven como una herramienta efectiva contra los cárteles de la droga.

Esta es una mala ley. Aunque se modificó, otorga funciones a otras entidades y personas que tiene y corresponden al Organismo Judicial. Como me comentó el juez Ricardo Rojas en una ocasión (en relación a una de las tantas versiones de la ley aprobada): “El problema básico de la ley es que crea una acción judicial a través de la cual los fiscales pueden quitar el dominio de sus bienes en aquellos casos en que presuman que están involucrados en algún delito que la propia ley enumera. Pero para que proceda la acción no hace falta que se pruebe que el delito se cometió, incluso puede haber una sentencia absolutoria al respecto, y la acción procede igual”.

Otro asunto preocupante es cómo se administrará y distribuirá lo incautado por esta ley. De ello se encargará la Secretaría Nacional de Administración de Bienes de Extinción de Dominio (SNABED). Me imagino la incontrolable corrupción que surgirá de este ente. Y si lo dudan, la revista The Economist publicó un comentario el 11 de noviembre pasado sobre el terrible caso de corrupción del Directorio Nacional de Narcóticos (DNE), que es la agencia colombiana encargada de administrar y liquidar los bienes incautados por la LED de ese país.

El tema es que esta entidad ha sido corrupta desde su inicio y por más que han cambiado a sus administradores, no saben cómo administrarla honradamente.

Me sigue preocupando el abuso que se pueda hacer con esta ley para aprovecharse políticamente o simplemente por intereses particulares, contra personas que nada tienen que ver con el crimen organizado ni con el narcotráfico.

Es decir, temo que se darán extorsiones oficiales amparadas bajo la LED. Me imagino a agentes sembrándole droga a sus víctimas o acusándolos injustamente de narcotráfico, con lo cual, mientras se aclara el asunto, el ciudadano inocente será sometido, por un buen tiempo, a toda clase de infortunios para recuperar y aclarar el origen de su propiedad.

Así las cosas, creo que la ley es innecesaria. Para atacar los delitos del narcotráfico hay que eliminar la prohibición de la producción, transporte y consumo de drogas. Lo que seguirá siendo un delito es el daño a terceros como secuestros, extorsiones, asesinatos pero no la producción ni el consumo. Todo lo demás son intentos que fracasarán en el largo plazo. Podrán ganarse algunas batallas, pero jamás la guerra. Mientras más se insista en atacar la producción y el consumo, más fuertes se volverán los narcotraficantes y más corrupción ocurrirá alrededor del tema.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día jueves 09 de diciembre 2010.

Escuelas económicas (2)

Herederos de Santo Tomás los creadores de la Teoría del Valor y de la Monetaria.

Federico Bauer Rodríguez

En mi anterior columna introduje el tema de la Teoría del Valor, incluyendo la preocupación por establecer el “precio justo”, y el tema de la Teoría Monetaria, previo a hacer un breve resumen de las Escuelas Económicas. Escuela Escolástica: durante los siglos XVI y XVII en España se desarrolla una escuela de pensamiento escolástico que toca temas económicos, aunque ese no sea su principal preocupación, ya que eran filósofos y teólogos. La Ciencia Económica era casi desconocida. A esta escuela se le conoce como Escuela Escolástica Tardía o Escuela de Salamanca, y sus integrantes desarrollaron temas relacionados con la Teoría del Valor (precios y salarios), y relacionados con la Teoría Monetaria (emisión del dinero y tasas de interés).

Eran herederos de Santo Tomás en relación al concepto del derecho natural, y defensores de los habitantes de las colonias, como lo habían sido Francisco Marroquín y Bartolomé de las Casas.

Entre los miembros más destacados de esta escuela se encuentran: San Bernardino de Siena, Juan de Mariana, Luis de Molina, Domingo de Soto, Francisco de Victoria y otros que menciono a continuación.

Francisco de Victoria publicó Relección de los Indios y defendió la causa de ellos con base en el derecho natural de inspiración tomista. Las Leyes de Indias de 1542 son responsabilidad principalmente de De las Casas y De Victoria.

Si nos vamos atrás en la historia hasta Aristóteles, y luego San Agustín (354-430), encontramos referencia al “precio justo” relacionado a la Teoría del Valor subjetivo, pero son los Escolásticos quienes desarrollan una teoría basada en el valor subjetivo que determina el precio de mercado. Eso sí, les faltó el concepto de marginalidad, el cual fue desarrollado en 1871 como veremos más adelante.


Para Santo Tomás de Aquino (1226-1274) el “precio justo” es el precio de mercado siempre que haya información veraz y no haya fraude o coacción.

Luis Saravia de la Calle (c. 1544) niega cualquier relación entre costos y precios al consumidor, afirmando que el “precio justo” es el valor de mercado determinado por los consumidores a través de la ley de la oferta y demanda.

Por su lado, Diego de Covarrubias (1512-1577) nos legó: “el valor de un artículo depende de la estimación de los hombres, aún si esa estimación es tonta”. Francisco García (c. 1659) relacionaba el precio con la escasez o abundancia de cada artículo, y dijo que aún cuando el pan es mejor que la carne para su consumo, esta es más cara por ser más escaza.

El dominico Martín de Azpilcueta Navarro (1493-1576) desarrolló una Teoría Monetaria, explicando el concepto de inflación cuando todavía no se conocía ese nombre. Azpilcueta se oponía a los controles de precios, ya que afirmaba que estos eran innecesarios en tiempos de abundancia e inefectivos en tiempos de escasez.


Domingo de Soto (1495-1560), en 1553 aplicó el concepto de oferta-demanda al análisis de las tasas de cambio entre monedas.

Tomás de Mercado en 1569 escribió el primer tratado de moral comercial en español, ya que anteriormente todo estaba en latín.

El jesuita portugués Luis de Molina (1535-1600) nos legó la explicación sobre lo que hoy conocemos como paridad del poder de compra de las distintas monedas, basada en la escasez de las mismas.

San Bernardino de Siena (1380-1444) fue el único teólogo que trató sobre el tema de la función económica del entrepreneur. Él demostró que el precio está determinado por la escasez (raritas), utilidad (virtuositas) y qué tan deseable es el artículo (compacibilitas), categorías subjetivas.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "El Periodico", el día jueves 09 de diciembre 2010.

Powershift

Creo que estamos viviendo un momento que marcará la historia del siglo XXI: el escándalo de WikiLeaks. Y la importancia de este suceso no estriba en la información específica que podamos conocer sobre las comunicaciones internas del Departamento de Estado de los Estados Unidos, sino en que las personas de todo el mundo empiezan a percatarse de que las vestiduras del rey, en efecto, no existen.

JORGE JACOBS A.

Y con “rey” no me refiero al Gobierno de Estados Unidos, me refiero a los políticos de todas las latitudes, colores e ideologías. En pocas palabras, los ciudadanos del mundo empezamos a recuperar por lo menos algo del control sobre nuestros “mandatarios”.

Y es que en los últimos cien años los políticos del mundo han logrado hacerse casi completamente del poder, relegando a la mayoría a condición casi de súbditos (y en algunas partes incluso de esclavos). El establishment político del mundo, escudado en el concepto del Estado benefactor, ha ido ampliando cada vez más el ámbito de su control y poder, muy bien resguardado bajo la impunidad que le brinda el actuar a espaldas de sus supuestos representados.

Pero las cosas parecieran empezar a cambiar. Y aquí es donde entra WikiLeaks. La publicación que han hecho de información “secreta” de algunos gobiernos —que no solo del de Estados Unidos— ha logrado quitar esa aura de impenetrabilidad que rodea al actuar confidencial de los políticos que antes solo algunos arriesgados periodistas investigativos se atrevían a indagar. El conocimiento de las actuaciones que los políticos preferirían que se mantuvieran en secreto tiene el efecto colateral, que ya mencionaba en mi artículo de la semana pasada, de borrar esa separación mental que mucho hacen entre los políticos y el Gobierno.

La guerra que le declararon los políticos a WikiLeaks y a Julian Assange no hace más que convertirlos en mártires y elevar todavía más su perfil. El alto perfil de la solicitud de extradición contra Assange solo para indagarlo sobre un par de demandas por haber tenido sexo sin condón con dos mujeres en Suecia, al grado de llegar a ser “el más buscado” por la Interpol, para cualquiera con dos dedos de frente es claro que las intenciones y las presiones son mucho mayores que simplemente el “acoso sexual”.

El que Amazon, EveryDNS, PayPal, Mastercard, Visa y hasta un banco suizo le hallan cortado las alas a WikiLeaks, sin contar los múltiples y repetidos ataques de “DDoS” —distributed denial of service, ataque cibernético contra sus servidores— también denotan las presiones que los políticos están haciendo. Y el nivel a que han llegado es síntoma de que ellos sí entienden todo lo que está en juego acá, que no es solo la información del Departamento de Estado, sino el poder de actuar impunemente fuera del escrutinio del “público” —o sea, de los ciudadanos a quienes dicen representar—.

La situación se pone más interesante cuando entran más jugadores al ruedo y un grupo de hackers se dedica a lo que llaman hackactivismo, y empiezan a su vez a atacar también con “DDoS” a las agencias y empresas que se han vuelto contra WikiLeaks. Lo que hace que ya algunos hablen sobre la primera guerra cibernética. No es tal, pero sí un aviso de que en el nuevo mundo del Internet no es tan fácil acallar a la oposición.

¿Se va a acabar la política como la conocemos actualmente? No. Pero se ha dado un paso hacia una mayor posibilidad de transparencia, que hará que más de algún político piense dos veces antes de abusar del poder. Y eso es bueno.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día jueves 09 de diciembre 2010.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Impresiones del escándalo Wikileaks

Es el conjunto más grande de documentos confidenciales jamás lanzados al fuero público.

Carroll Ríos de Rodríguez

¿Son unos irresponsables o unos quijotes los colaboradores de WikiLeaks? El concepto mismo del sitio WikiLeaks se instala sobre el dilema del soplón, ya que el sitio no lucrativo se basa en el anonimato y la independencia de las fuentes para dar a conocer “injusticias censuradas o suprimidas”. Personas que adquirieron un compromiso de confidencialidad lo han violado, compartiendo información privilegiada con nosotros. Sería necesario saber por qué estas personas escogieron revelar secretos, previo a emitir un juicio ético sensato.

Wikileaks vio la luz en 2006 y ha sido galardonado con premios periodísticos, pero ahora es el centro de un alboroto global porque, desde finales de noviembre, han estado publicando 251,287 cables de embajadas de Estados Unidos. Es el conjunto más grande de documentos confidenciales jamás lanzados al fuero público. Hillary Clinton se defiende, diciendo que estos documentos no constituyen la política exterior del país. Dice estar “profundamente afligida” por lo que supone ser un “ataque a la comunidad internacional” y un “robo”.


Podemos sacar lecciones concretas de este escándalo. La primera de ellas, que no por obvia deja de ser relevante, es que los políticos y los diplomáticos son personas de carne y hueso, con defectos y virtudes, incapaces de despojarse de su yo. Se caen bien o mal y forman juicios subjetivos unos de otros. Por ejemplo, un diplomático estadounidense reportó a su gobierno que el ministro de Fomento de España, Pepe Blanco, no es de fiar porque no mira a los ojos. Otro tiene la impresión de que José Luis Rodríguez Zapatero es un político “hábil” pero sin experiencia, posiblemente maleable. El primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, sale mal parado al ser descrito como “irresponsable y vanidoso”, al igual que Gurbanguli Berdymukhamedov, presidente de Turkmenistán, quien además es “reservado, estricto, muy conservador, acostumbrado a mentir, un buen actor, vengativo…” El presidente Dmitry Medvédev de Rusia es descrito como el Robin de Batman Putin. Robert Mugabe, Hugo Chávez y Cristina Fernández son tildados de locos.


La segunda lección es que la elegante diplomacia es la superficie de una realpolitik a veces desagradable. Las negociaciones entre gobernantes no son imparciales ni transparentes. El “mejor interés general” de los pueblos representados, si es que es identificable, suele ser opacado por consideraciones personales, partidistas, estratégicas y geopolíticas.


La tercera y más grave lección es que algunos gobernantes abusan del poder, son corruptos o cometen errores. En abril, Wikileaks publicó el video Asesinato Colateral que muestra a militares estadounidenses en Iraq matando a 12 personas, aparentemente inocentes, desde helicópteros. Ayer supimos que el gobierno de Daniel Ortega se financia con dinero del narcotráfico y maletas de efectivo enviadas por Hugo Chávez. Estos casos sí indignan, y deberían acarrear consecuencias para los transgresores, quienes obran contra los verdaderos intereses de los gobernados y del Estado de Derecho.


Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día miércoles 08 de diciembre 2010.

martes, 7 de diciembre de 2010

Fertilizantes

... por qué ponernos nosotros mismos más cargas y más regulaciones.

Estuardo Zapeta

Ya es la norma política: creerse más sabios, mejores, moralmente superiores, y hasta tecnológicamente más avanzados que el sentido común, y con base en esa fantasía, legislar hasta el cansancio, no sólo más allá del sentido común —parece entre legisladores el menos común de los sentidos— y reinventar no sólo el agua azucarada, sino pasarse de listos y poner nuevos parámetros a lo que no lo tiene, o no lo necesita, todo, con la finalidad de alguna protección o privilegio (de “privis” y “legis”, o sea “ley privada, con dedicatoria, pues).

En el Congreso circula una especie de “iniciativa” por la cual no sólo se quiere “redefinir” qué es, cómo es y para qué es un “fertilizante”, sino que también se pretende crear una normativa dirigida con mira telescópica para la protección de algún grupo, familia, y/o negocio, destruyendo un mercado muy activo, el de los fertilizantes, en un país agrícola, cuya posibilidad principal está en la apertura de mercado, no en el cierre de éste.

En este sentido, entrevisté las semana pasada a Malcolm Summer, en la quien previamente fue, en South Africa, y quien es considerado a nivel global uno de los expertos en suelos y fertilizantes, y quien había tenido reuniones en el Congreso para presentar el punto de vista científico.

De nuestra conversación radial saco dos o tres conclusiones, de las cuales quiero dejar constancia, y yo agrego una tercera, la cual va en la línea de una propuesta básica de Economía de Mercado, y en contra de protecciones y privilegios que destruirían nuestra debilitado sector agrícola.

Según Summer, el problema básico es que se está redefiniendo en Guatemala qué es un “fertilizante”, y sin entrar en los detalles técnicos, de aprobarse esa “nueva definición”, --los chapines siempre queriendo pasarse de listos, verdad-- seríamos los únicos que estaríamos a esa arbitraria y anti-científica definición, la cual sacaría a muchos agricultores, sobre todo agroexportadores, de la competencia global, y estaríamos fuera de los protocolos internacionales, siempre por “pasarnos de listos.”

Segunda conclusión básica es que no debe irse más allá de los principios globalmente aceptados de definiciones de “fertilizantes”, y si alguna función deberá jugar, digamos el Congreso o el Ejecutivo, será en velar porque se cumplan los contratos, principalmente para el “Consumidor”, y que si una bolsa de fertilizante dice que sus compuestos son A, B y C, que como parte de ese cumplimiento de “contrato”, el consumidor/agricultor no deberá ser estafado ni con menos ni con más. Para eso no se necesitan nuevas normativas, con las existentes sobra y basta.

Tercero, y final, yo agrego que más regulaciones sólo servirán para intervenir un mercado, que ya está suficientemente intervenido, y que en muchos casos hace difícil a los agricultores competir, ya que son eficientes, pero las barreras no arancelarias en otras latitudes hacen difícil el camino. Entonces ¿por qué? ponernos nosotros mismos más cargas y más regulaciones.

Compartiré siempre que reglas mínimas, claras, conocidas, abstractas, de aplicación universal, para competir sanamente hacen más bien a Guatemala que una normativa que busca privilegios y protecciones.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día martes 07 de diciembre 2010.

Top Secret

La revelación en la web de una enorme cantidad de documentos confidenciales, presumiblemente elaborados por la diplomacia norteamericana, ha dejado sin respiración a muchos, sorprendido a otros tantos y descubierto cómo son las cosas en la política. Los aprovechados de siempre, léase Chávez, Correa y el resto de jugadores sucios de póker latino, se han rasgado cual fariseos las vestiduras, sin darse cuenta de que lo ocurrido en el hermano país del norte sería imposible en los suyos “tan democráticos”.

PEDRO TRUJILLO

Los gringos, al menos, tienen un sistema que permite, aunque sea muy de vez en cuando, que estas cosas sucedan y, sin verlas naturalmente, no actúan tampoco, tan hipócritamente.

Quienes creían —o aparentaban— que el mundo se sustentaba sobre una alfombra de pacifismo e idealismo, sea por ingenuos o por ignorantes, acaban, cual niños de kínder, de descubrir que los regalos de Navidad no los trae quien siempre pensaron, sino míster Bush, el señor Obama o, en otros lugares, sus homólogos. Aterricemos: la política siempre fue realista pero cerramos los ojos ante semejante evidencia.

Me gustaría que algún cubano tuviera el valor y la oportunidad —sobre todo esto último— de revelar las masacres de Castro, los casos de asesinato en Angola o en otros lugares donde los servicios secretos o militares actuaron, o las malas mañas del otrora golpista venezolano, cómo financia regímenes de pacotilla o pretende remover gobiernos para hacerlos “más democráticos”; el delincuente Ortega, violador familiar y ahora manipulador del proceso electoral que se les avecina o de aquellas municipales fraudulentas que ya son historia. Saber cuántos asesinatos hubo en la Unión Soviética durante la Guerra Fría o la Revolución precedente, o qué piensa el dictador coreano. Todo eso, y mucho más, no se sabrá nunca porque ni siquiera existe, como sí ocurre en los Estados Unidos, la posibilidad de que alguien puede filtrar a la Prensa todas esas suciedades propias de políticos que les importa un bledo el bien común, ¡como a todos!, y solamente velan por sus particulares intereses. Me sorprende, eso sí, que todavía los gringos duden de la salud mental de una presidenta, algo que cualquier estudiante de siquiatría de primer año habría resuelto rápidamente, o del narcisismo del presidente francés, propio del chauvinismo galo. Varios debieron, al parecer, hacer los informes filtrados, porque la clavan perfectamente con el presidente italiano: juerguista, mujeriego y otros calificativos similares o aquella apreciación sobre el presidente Zapatero —el español— en la que detectan que es un problema para los USA, sin darse cuenta de que también lo es, y mucho más grave, para los españoles. Falta un poco más de concreción, trabajo y análisis en el Pentágono, en el departamento de Exterior y hasta en la Casa Blanca. Esos gringos siguen pecando de ingenuos, sin darse cuenta de que todos los que supuestamente analizaron, espiaron o estudiaron, son mucho peor de lo que ellos dejaron por escrito. Es la lacra política que maneja los países sin escrúpulos.

Por tanto, meditemos hasta dónde llevar este escándalo. Preferiría, a pesar de todo, vivir en un país en el que eso ocurre que en otro en el que es impensable que se sepa siquiera dónde llegan los fondos públicos, a quién pertenecen las facturas del famoso Viagra, quién manda por encima del presidente o cuáles son los pactos que hacen diputados a la sombra del presupuesto. ¡No seamos hipócritas!, somos mucho peores que ellos que, al menos, tienen las agallas de publicarlo, unos, y enfrentarlo, otros.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día martes 07 de diciembre 2010.

¿Quemar al diablo?

Siempre me ha llamado la atención que se use fuego para combatir a aquel que vive entre llamas… Así como es difícil que un pez se ahogue, es difícil lograr un objetivo bueno siguiendo un camino equivocado. Nuestra cultura está llena de contradicciones que no nos conducirán por la senda del desarrollo.

JOSÉ RAÚL GONZALEZ MERLO

¿Quemar al diablo? ¿Qué tal crear la ley de extinción de dominio (LED) para combatir al crimen criminalizando el derecho a la propiedad? Después de todo, si el diablo se puede quemar, el Gobierno también puede violar el derecho a la presunción de inocencia, entre otros, para que sea más fácil meter a cualquiera a la cárcel —incluyendo a los criminales—. Otorgarles poderes absolutos a funcionarios públicos es un gravísimo error. El poder absoluto corrompe absolutamente. Si usted no cree que eso será, precisamente, lo que ocurrirá con la LED, vaya y “queme al diablo” esta tarde, creyendo que así purificará su casa.

Así como la gente “quemará al diablo” hoy, el presidente de la República pronto será llamado a definir cuál será el próximo salario mínimo. La creencia de que el diablo se consumirá en una hoguera es similar a la de que el salario también se puede aumentar por decreto. Los guatemaltecos que logren conservar sus empleos tendrán un mejor ingreso. Los que queden desempleados, por su baja productividad, literalmente se los llevará el diablo.

Esta tarde, cuando esté sacando la basura para “quemar al diablo”, recuerde que el Congreso aprobó un presupuesto de más de Q54 mil millones, dizque para combatir la pobreza y desarrollar al país. La probabilidad de que el diablo se haga cenizas es similar a la del cumplimiento de la promesa que todos los años nos hacen los políticos de turno: este año sí se usará correctamente lo recaudado en impuestos para beneficio de los más pobres.

Y finalmente, cuando la hoguera se haya consumido y tenga que barrer la ceniza, recuerde que eso mismo tendrá que hacer con el endeudamiento que el Congreso y el Ejecutivo le dejarán a usted y sus hijos. Como siempre, los ciudadanos serán los llamados a hacerle frente, a las irresponsabilidades de los gobernantes de turno. Unos gastan y gozan mientras que otros trabajan y pagan.

Hay tradiciones que no tienen mucho sentido continuar. La “quema del diablo” es una de ellas. “Purificar” los hogares contaminando el medio ambiente es una contradicción. Deberíamos hacer algo que sea menos dañino y peligroso. De la misma manera, deberíamos modificar nuestras expectativas de la gestión pública. El poder y discrecionalidad de los funcionarios deben estar limitados. La productividad laboral no se determina por decreto, y el presupuesto de gastos contribuirá al desarrollo cuando deje de ser un botín político. Medítelo mientras esté“quemando al diablo”.

Articulo publicado en el diario guatemalateco "Prensa Libre", el día martes 07 de diciembre 2010.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Rápido Goteo

Un chorro de información y conocimiento que puede cambiar en ciento ochenta grados la forma en la que hemos interactuado.

Marta Yolanda Díaz-Durán

Vivo enamorada de ciertos períodos de la historia humana. Por ejemplo, admiro profundamente a los griegos, particularmente al estagirita Aristóteles: sin él, hoy no tendríamos, entre tantas cosas, las herramientas que nos brinda la lógica para pensar correctamente.
Me maravillan los renacentistas, en especial el genial Leonardo da Vinci, que se enfrentaron a los dogmas religiosos de la Edad Media y recuperaron la figura del ser humano para ubicarla en el lugar que le corresponde en el mundo. Aprendo de los ilustrados que nos invitan a usar la razón, facultad de la especie “hombre” que nos permite diferenciar lo falso de lo verdadero para tomar decisiones acertadas en el ámbito privado y en el público. ¡Y cómo no me van fascinar los románticos, si comparto con ellos la pasión por la vida y el individuo!


Sin embargo, no cambiaría por nada la época mía, de la cual poco sé sobre cómo será vista en el futuro. Una era de cambios cuyas consecuencias últimas aún no somos capaces de imaginar o pronosticar. Un ciclo que puede permitir el despertar del ciudadano de la ficción más reciente promovida por los poderosos, esa vida solucionada que prometía el Estado Benefactor/Mercantilista, que en el largo plazo sólo benefició a unos pocos: a aquellos que llegaron al ejercicio del poder y a sus asociados (familiares, amigos y empleados). Un instante de la historia que nos permitió a los soberanos enfrentar a los gobernantes utilizando los medios de información al alcance de todos cuya base es la Internet: los buscadores, las redes sociales, las bitácoras virtuales (los blogs)…


Un papel importante van a jugar los escándalos goteados por un grupo de periodistas agrupados en una organización cuyo nombre es Wikileaks. Escándalos que no sólo incluyen a los gobernantes de Estados Unidos, sino a burócratas estatales y mandatarios de muchas naciones. ¡Hasta a supuestos científicos del cambio climático! Denuncias de abusos de poder que deben ser corregidos limitando el ejercicio de este, sin importar el país del que se trate. Una lucha de toda persona libre que se valore a sí misma y conozca sus derechos y obligaciones. Una confirmación de lo que la mayoría sabemos: lo que priva en la política gubernamental es la hipocresía y la mentira.


La palabra hawaiana wiki significa rápido, lo que me lleva a considerar los datos públicos con los que contamos, más que un goteo, un chorro de información y conocimiento que puede cambiar en ciento ochenta grados la forma en la que hasta hoy hemos interactuado los seres civilizados. Aquellos que no se den cuenta del cambio y no se adapten a este quedarán enterrados en el pasado. Incluidos quienes se sienten, se creen todopoderosos y dueños del planeta y de todo aquel que lo habita. Bien dicen que dijo Thomas Jefferson: “El precio de la Libertad es una eterna vigilancia de la misma”. Y los libres de ahora estamos mejor armados para defenderla.


Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día lunes 06 de septiembre 2010.

El futuro religioso del hombre (XVIII)

El concepto de “gracia” es correlativo al de nuestra impotencia para el bien.

Armando de la Torre

El concepto de “gracia” es correlativo al de nuestra impotencia para el bien.
Porque nos sabemos incapaces de vivir consistentemente a la altura de nuestras convicciones. Lo confesó San Pablo a los romanos: “Realmente, no comprendo mi proceder; pues no hago lo que quiero, pero sí obro lo que no quiero”.


En nuestro tiempo, lo reiteraríamos con la evidencia de tantas generalizadas “adicciones” (al alcohol, a las drogas, al sexo, al dinero, al entertainment, al juego político privilegiante…), además de las muchas otras por las que nos hallamos, subconsciente o conscientemente, condicionados.


Basten Freud y Eric Fromm para elucidarnos la realidad de esas perpetuas servidumbres íntimas.


Desde el siglo XVI, sin embargo, la fe del cristiano, que siempre se reconoció “libre por la verdad”, se escindió entre aquellos que presumen que el imprescindible nutrimento sobrenatural para hacernos de veras libres nos llega gratis por la vía exclusiva de la palabra escrita (del “libre examen” de la Biblia), y aquellos otros mayoritarios, más acordes con la tradición, que esperan lo mismo a través de la recepción de los sacramentos. De la fecundidad de ambos credos dan constancia millones de fieles sobre lo que sólo a ellos atañe porque sólo ellos lo vivencian.


El efecto más inmediato de tales enfoques divergentes a partir de un viejo acervo doctrinal compartido desde San Agustín (Siglos IV y V), son las comunidades – en el original griego “asambleas”- de los creyentes a las que nos referimos como “iglesias”. Entre los “protestantes” resulta un acaecimiento periférico, del que hasta se puede en ocasiones prescindir con tal de asegurarse la prístina comunicación directa entre la conciencia individual y su Dios -como lo tradujo a los hechos el existencialista Kierkegaard -, mientras que para los “católicos” (romanos, ortodoxos, anglicanos) se constituye en un colectivo “sui generis”, el “sacramento radical” último, sin el cual le es muy difícilmente asequible al hombre caído alcanzar su salus – salvación – eterna.


Todo ello va de la mano de la “insuficiencia que le asignemos a la voluntad individual para cumplir con lo que le pide la divina. En Lutero, más pronunciadamente aún en Calvino, es total: pero por la “gracia divina lo puedo todo” (… “en aquél que me conforta”). Desde la óptica “católica”, en cambio, algún resquicio se deja abierto, además, a la bondad natural del hombre de tejas abajo, no para lo que lo trascienda.


Esta reasignación “católica” de la libertad del hombre a dos jurisdicciones enteramente diversas, la canónica y la civil, ha tenido históricamente un efecto inesperado y del todo beneficioso. Según Harold Berman, de Harvard, la libertad de los modernos se retrotrae a lo que él denominó “la revolución gregoriana” (de los Siglos X y XI), cuando los Papas, a partir de Gregorio VII, se plantaron contundentemente en contra del entrelazamiento de la Iglesia con el régimen feudal que les era contemporáneo.


La sujeción, entonces, del hombre a dos autoridades supremas y mutuamente irreducibles entre sí, la de la comunidad civil y la de la eclesial, abrió a las personas bajo ellas el espacio mínimo para apoyarse alternativamente en la una o en la otra y con ello labrarse su propia libertad consuetudinaria (la del ius commune).


Por lo tanto, sin esa Iglesia sacramental ecuménica (no nacional), los miembros de la sociedad no gozarían de la tan pregonada igual protección, bajo la Ley para la amplia esfera privada del actuar libre, siempre intocable, que hoy identificamos como nuestros “derechos humanos”.


Pero resurge la angustia: la institución de las Naciones Unidas se proyecta progresivamente como la única jurisdicción universal que amenaza sofocar las locales. ¿Podremos, en semejante contexto, retener nuestras libertades individuales básicas, que empezaran a consolidarse calladamente desde una abadía benedictina en un rincón olvidado por nombre “Cluny”?


Artículo publicado en el dairio guatemalteco "Siglo XXI", el día domingo o5 de diciembre 2010.

viernes, 3 de diciembre de 2010

El cotarro alborotado (parte IV)

Caballeros y Torrebiarte: ¿virtuosos, moderados, timoratos?


Karen Cancinos

Si no le pasado los ojos a los textos anteriores de esta serie, no resulta ocioso informarle que he estado basándolos en esta premisa: no hay en el espectro político guatemalteco tales cosas como “derecha” o “izquierda”. Bien definidas a lo largo de carreras políticas coherentes, quiero decir. Porque a nivel demagógico, hay quienes juran ser “socialdemócratas” o “liberales”, sin tener la más remota idea de lo que significa suscribir una o el otro.


Sin embargo, y aunque se regodean en su propia ignorancia (como el ministrillo que se apresuró a ceder ante las exigencias criminales de pandilleros detenidos porque, según dijo con ridículo candor, eso es “socialdemocracia”), en su descargo les reconozco el mérito de intentar definirse políticamente. La mayoría de los actores del cotarro actual no llegan a tomarse la molestia ni de eso. Harold Caballeros y Adela de Torrebiarte —ahora en tándem— no lo han hecho. No al menos en el sitio de sus respectivas agrupaciones políticas (VIVA y ADN), o en sus páginas de la red social FB.


Caballeros dice en su perfil que ha “decidido asumir la responsabilidad con Guatemala” porque cree “firmemente que el futuro está en nuestras manos”. Optimistas afirmaciones. Ambiguas eso sí. Tanto, que nada dicen de su definición política, cosa que ha evitado cuidadosamente. Cuando en una entrevista en 2007 le pidieron que se ubicara ideológicamente, respondió que quería “escaparle a eso porque aquí en Guatemala se ganan más enemigos que amigos”. Una respuesta digna de un aspirante a político, sí señor.


Pues bien: en estos tres años se ha ocupado de sacar postgrado en imprecisión. En la página de su proyecto se hace referencia a términos que remiten a los ámbitos empresarial (“visión” y “misión”) o eclesial protestante (“gente próspera”), y no al político. En cuanto se llega a “Cultura partidaria”, por ejemplo, el contenido cesa abruptamente. Tan solo hay por ahí un par de líneas que hacen alusión a un vago objetivo: “Fortalecer los valores cívicos progresistas de la sociedad para que el Estado pueda consolidar el funcionamiento de instituciones modernas y pertinentes”. Para mí que la palabreja “progresista” es el guiño respectivo a la political correctness, signo desafortunado de nuestro tiempo.


Vaya información valiosa si uno anda buscando dilucidar posturas claras de una agrupación que, en la contienda del año que viene, aspira a correr con bandera de novedad y aire fresco.


Su par anda por el estilo. La señora Torrebiarte asegura que su ideología política es “moderado” (literalmente). No se ha enterado de que no existe tal. A mí la señora me cae de lo mejor desde su época de madre angustiada, y me sumaría a su proyecto si percibiera algo de seriedad en el mismo. Pero me cuesta pensar que la hay cuando afirma que su mayor interés es “llegar un mejor país” (supongo que quiso decir “legar”) a las generaciones que vienen.


¿Son irrelevantes tan nimios detalles de redacción? No lo son: el compromiso con la idea de una Guatemala mejor comienza por difundir los objetivos propios sin errores de composición o de ortografía.


En fin, después de aburrirse con el bla bla bla de este dúo, no puede una sino concluir que tenemos los votantes otro par de ejemplos de cómo hay gente que se cree virtuosa proclamándose “moderada”, cuando simplemente es timorata.


Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día viernes 03 de diciembre 2010.

“CICIG-Leaks”

Entre sus funciones, la entonces CICIACS, mamá de la hoy CICIG, era clara en los puntos que debía cumplir en Guatemala.

Estuardo Zapeta

Nada como regresar en el tiempo y ver el germen (o virus si usted prefiere) que da nacimiento al engendro que hoy conocemos como “Comisión Internacional (dizque) Contra la Impunidad en Guatemala,” CICIG, y “desconstruir” a este experimento desde sus inicios.


Todo nace en una sala de partos (o abortos si usted prefiere) que denominaron “Acuerdo entre las Naciones Unidas y el Gobierno de Guatemala relativo al establecimiento de una Comisión de Investigación de Cuerpos Ilegales y Aparatos Clandestinos de Seguridad en Guatemala (“CICIACS”). Ese era el nombre original del “experimento.”


Y decía el documento: “Las Naciones Unidas y el Gobierno de Guatemala,


Recordando el acuerdo político de 13 de marzo de 2003 y addenda entre el Ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala y el Procurador de los Derechos Humanos sobre el establecimiento de una Comisión de Investigaciones de Cuerpos Ilegales y Aparatos Clandestinos de Seguridad en Guatemala (“CICIACS”); recordando la carta de 4 de abril de 2003 del Gobierno de Guatemala en la que solicitaba la asistencia de las Naciones Unidas para el establecimiento y funcionamiento de la CICIACS con miras a investigar y desarticular los cuerpos ilegales y los aparatos clandestinos de seguridad responsables de amenazas y ataques contra los defensores de los derechos humanos, los miembros del poder judicial, los testigos, los sindicalistas y otros activistas, y el procesamiento de los responsables de su creación y funcionamiento; Considerando que el establecimiento de la CICIACS reforzará la capacidad del Estado de Guatemala para cumplir eficazmente sus obligaciones dimanantes de las convenciones de derechos humanos de que es parte, y sus compromisos contraídos con arreglo al Acuerdo global sobre derechos humanos de 29 de marzo de 1994 . . . ”


Pero lo más sorprendente, y lo digo como periodista, es que entre sus funciones, la entonces “CICIACS,” mamá de la hoy “CICIG,” era clara en los puntos que debía cumplir en Guatemala: “1. La CICIACS tendrá la facultad de investigar la estructura y las actividades de los cuerpos ilegales y los aparatos clandestinos de seguridad, sus modalidades de funcionamiento y sus fuentes de financiación, sin perjuicio de las funciones que el sistema legal guatemalteco le atribuye al Ministerio Público. Tratará, en particular, de identificar: Las personas responsables de ataques perpetrados contra los defensores de los derechos humanos, los profesionales del sector de la justicia, los testigos, los periodistas, los sindicalistas y otros activistas del sector social . . .” (énfasis agregado).


A los documentos originales —los que luego fueron modificados—me remito, y desde ellos establezco que la Cicig se suponía, en el espíritu de su nacimiento, debía de “identificar” a los “atacantes” de los periodistas, no convertirse institucionalmente en un “atacante” de los profesionales de la información.


Por eso, cuando la semana pasada fui a “declarar” en el caso fumado dentro de la Cicig, y por el cual reporteros, columnistas, directores de medios, fotógrafos, etc., hemos sido, “de puro gratis,” involucrados en una presunta “conspiración” contra el “experimento/aborto”, me pregunté cuándo este mamarracho, que hoy anuncian que van a “renovar”, perdió el norte y fracasó, pero no “contra” la impunidad, sino “contra” Guatemala.


Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día 03 de diciembre 2010.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Irresponsabilidad fiscal en el Presupuesto 2011

Recordemos, como decía Milton Friedman, no hay almuerzo gratis. Todo gasto del Gobierno, nos guste o no, lo pagamos todos los ciudadanos.

Ramón Parellada

¡Todos los años nos pasa lo mismo! Nuestros diputados vuelven a aprobar un presupuesto para el siguiente año totalmente abultado en gastos y deficitario. Esto es así porque no hay una responsabilidad fiscal que ate las aprobaciones de los gastos a sus respectivos ingresos fiscales. El presupuesto del 2011, como era de esperar, vuelve a ser deficitario y enorme en cuanto a gastos.
Mientras tanto, Guatemala sigue en una espiral de endeudamiento. La deuda interna de Guatemala pasó de Q20,054.9 millones en enero del 2007 a Q35,098.2 millones en septiembre del 2010, un incremento del 75%. La deuda externa pasó de $3,952.5 millones en enero del 2007 a $5,412.4 millones en septiembre del 2010, un incremento del 37%. Esta es la deuda ya ingresada en el país. Aparte está la aprobada que sigue entrando y que considero se incrementará aún mucho más de aquí a fin de año y en el próximo.


¿Por qué este incremento tan fuerte en la deuda? Porque el Gobierno ha decidido no reducir el gasto público. Mientras que todos los ciudadanos de Guatemala se han visto forzados a apretarse el cinturón, el Gobierno sigue gastando a sus anchas. Y lo vemos en las aprobaciones presupuestales. Los presupuestos han tenido mucho más gastos que ingresos tributarios desde el 2007.


Veamos otras cifras. El déficit fiscal ha ido en aumento y por lo que veo de la aprobación del presupuesto para el 2011 seguirá en aumento. El déficit fiscal fue de Q3,771.6 millones en el año 2007, Q4,777.4 millones en 2008, Q9,671.7 millones en el 2009, y a septiembre del 2010 ya llevábamos un déficit fiscal de Q6,337.1 millones con lo que esperaría que a fin de este año alcancemos y posiblemente superemos los Q10,000.00 millones. El presupuesto del 2011 no será la excepción, ya que el congreso aprobó un gasto de Q54.3 millardos. Tendremos suerte si se logran ingresos tributarios de alrededor de Q36 millardos. Esto da una brecha deficitaria entre ingresos y egresos de18.3 millardos (un 50% de los ingresos tributarios).


¿Cómo se cubrirá esa brecha entre ingresos y egresos del 2011? ¿Adivinan? Correcto, con más endeudamiento. Lamentablemente, nuestro sistema político está diseñado para conseguir rentas en el corto plazo y no tiene candados constitucionales que impidan aumentar los gastos indefinidamente ni atarlos a los ingresos aunque así pareciera ser. Tampoco hay un límite al endeudamiento siempre y cuando lo apruebe el congreso. El resultado es una asimetría fiscal (mayores gastos y déficit anuales) y la irresponsabilidad fiscal por parte de quienes aprueban el presupuesto.


Recordemos, como decía Milton Friedman, no hay almuerzo gratis. Todo gasto del Gobierno, nos guste o no, lo pagamos todos los ciudadanos. Ya sean impuestos o deuda, recae sobre los habitantes del país esa pesada carga del gasto del Gobierno que por definición es puro consumo. No hay ni una sola persona que se salve de sufrir esta pesada carga, ni siquiera los que creen que no pagan nada, pues lo hacen al ver disminuidas sus oportunidades de mejora de nivel de vida.


Con estos actos irresponsables de nuestros congresistas, no porque sean malos sino porque los incentivos están dados para que actúen de esta manera, el corto plazo prevalece sobre el largo plazo y los grupos de interés sobre el del resto de la población. El país se seguirá empobreciendo y Guatemala seguirá siendo un país tercermundista.


Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día jueves 02 de diciembre 2010

Escuelas Económicas (1)

La escuela Austriaca y la escuela Keynesiana y la de Chicago en medio

Federico Bauer Rodríguez

Debido a su importancia en la lucha de las ideas, considero que trasladarle a mis lectores una breve reseña de la historia de las Escuelas Económicas, puede ayudar a entender la problemática que estamos viviendo a nivel global. Actualmente tenemos a la Escuela Austriaca y a la Escuela Keynesiana en los extremos, con la Escuela de Chicago en medio, cada una tratando de imponer su tesis.

Pero vayamos al origen de la historia económica: hace varios milenios de años nuestros antepasados dedicaban su tiempo a cazar y recolectar alimentos con el fin de subsistir; pero como algunos animales eran grandes, necesitaron trabajar en equipo con el fin de cazarlos, y para lograr coordinarse tuvieron que aprender a comunicarse por medio de dibujos (grafiti) en las cavernas que habitaban. Así fue descubierto el lenguaje, posiblemente el primer orden espontáneo.Nuestros antepasados también, dentro del proceso de evolución, descubrieron que cuando tenían varios ejemplares de algún animal que habían cazado, o de una fruta que habían recolectado, les era atractivo intercambiarla por un ejemplar de otro animal o fruta para su consumo; i.e., entregar lo que les sobraba para recibir lo que les faltaba –en términos relativos.

Ya en esa época prehistórica las valoraciones individuales eran subjetivas, –de lo contrario no habría intercambio–, y la utilidad marginal de todas las cosas materiales era decreciente. Estos cavernícolas descubrieron que el intercambio voluntario y pacífico generaba bienestar a ambas partes, y así nació el mercado, otro orden espontáneo. El mercado además empezó a estimular la cooperación social por medio de la división del trabajo.Durante varios milenios se desarrolló el mercado directo, hoy llamado trueque, pero cuando alguien no encontraba lo que necesitaba, empezó a cambiar lo que le sobraba por un bien que tuviera valor de cambio, en lugar de valor de uso, para más adelante adquirir lo que le era más valioso.

Estos medios de intercambio indirecto tenían distintas formas - plumas, sal, cacao, cabezas de ganado, etcétera –y finalmente, metales preciosos como el oro y la plata.El adoptar estos medios de intercambio facilitó el desarrollo del mercado y así nació el dinero, otro orden espontáneo, producto de la acción humana pero no del diseño humano.Finalmente, la civilización descubrió otros dos órdenes espontáneos importantes: la moral, esa regla interna que nos guía para vivir en paz con nuestros semejantes, y la sociedad, que por un lado protege nuestros derechos, y por otro lado nos permite colaborar socialmente, con el fin de mejorar nuestra condición, satisfaciendo las necesidades de los otros miembros de la misma.

Todos estos órdenes espontáneos son anteriores a la legislación, la cual debe perfeccionarlos y no adulterarlos, desgraciadamente ese no es el caso en la mayoría de las sociedades.El descubrimiento del dinero generó lo que conocemos hoy como sistema de precios, el cual mide las relaciones entre los distintos productos y servicios. Los filósofos de la Grecia clásica se preocuparon por definir el “precio justo”, y allí nace la preocupación por el estudio de cómo interactúan los distintos factores de producción. La historia del control de precios por parte de los gobernantes se inicia antes de esa época dorada.El estudio de cómo se relacionaban los factores –tierra, capital y trabajo– en un inicio estuvo a cargo de los filósofos, ya que no existía la economía como una Ciencia Social. Sigo la próxima semana.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "El Periodico", el día jueves 02 de diciembre 2010.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Guatemala: país de emprendedores



... es el país latinoamericano con el más bajo monto promedio requerido para iniciar un negocio.


Carroll Ríos de Rodríguez


¿Ha pensado alguna vez que estamos como estamos porque somos un pueblo de haraganes y dependientes? ¿Que los chapines somos poco creativos y faltos de iniciativa? Un estudio recién publicado revela lo contrario: Guatemala es un país de emprendedores.

Nuestros emprendedores son un espejo de nuestra población: jóvenes, de baja escolaridad e ingresos familiares reducidos. Este es el perfil: un 60% de los emprendedores tiene entre 18 y 34 años de edad y el 46% posee escasa educación formal. El 75% de los negocios iniciados por emprendedores guatemaltecos están orientados al consumo. Más de la mitad de los negocios arrancan con escaso capital y reducida orientación, y además se encuentran en su fase inicial, con lo cual los fundadores aún no han percibido ganancias. Usan tecnologías antiguas y tienen pocas expectativas de generar empleos. El 59% dice emprender por necesidad. Guatemala es un país con una altísima Tasa de Emprendimiento Temprano (TEA) combinada con un relativamente bajo Producto Interno Bruto (PIB) per cápita.

Así nos ilustra el estudio GEM, Global Entrepreneurship Monitor, Guatemala 2009-2010 (http://fce.ufm.edu/cms/es/Informe-nacional), un esfuerzo realizado por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Francisco Marroquín, en colaboración con Babson College y la Asociación Global de Investigación en Emprendimiento (GERA, por sus siglas en inglés). Aquí es noticia, pero el proyecto GEM tuvo su origen en 1999, cuando Babson College y el London Business School se propusieron diseñar una metodología armonizada para evaluar cómo se creaban negocios, cuál era el entorno en el que surgían y cuáles eran las actitudes de los emprendedores en diez países. Ya para 2009 el GEM abarca 180 mil entrevistas en 54 países. En el caso concreto de Guatemala, se nutre de una encuesta a la población adulta (2,190 entrevistas a adultos en 179 municipios de Guatemala) y una encuesta a expertos.

Guatemala es el país latinoamericano con el más bajo monto promedio requerido para iniciar un negocio: $4,793.54, comparado con $34,127.93 en Brasil o $52,726.45 en Uruguay.

Según la encuesta, un alto porcentaje de los negocios ven la luz con un capital inicial menor de Q5,000 (quetzales). Arrancan con ahorros propios o gracias al apoyo de familiares, y en menor grado, el apoyo de compañeros de trabajo o vecinos. No obstante, muchos negocios perecen, ya sea porque los interesados encuentran otro trabajo mejor remunerado, por problemas de financiamiento o por falta de rentabilidad del negocio, entre otras razones.

Hemos de reconocer que, a pesar de que los chapines no somos ni lerdos ni perezosos, el emprendedor guatemalteco enfrenta grandes retos. Quizás podríamos potenciar estos negocios incipientes reduciendo los obstáculos para acceder a la formalidad, ampliando su acceso al crédito y remediando la situación de inseguridad en que vivimos. Impelidos por la necesidad, estos emprendedores son dignos de nuestra admiración, por su ímpetu productivo y sus aportes al desarrollo de sus familias y comunidades.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día miércoles 01 de noviembre 2010.

Luces y sombras en la educación


El desafío básico es centrarnos en mejorar el aprendizaje de todos los alumnos.

Verónica Spross de Rivera

El recurso más importante de nuestro país es el humano. La formación a lo largo de la vida permite un mejor nivel de vida a las familias. La educación tiene como objetivo proveer conocimientos, herramientas y destrezas a los educandos que les sean útiles para la vida y para el mundo laboral. El contenido de diversos reportajes sobre la calidad educativa, sumado a los problemas en la asignación de los recursos al Ministerio de Educación, resaltan la necesidad de analizar las luces y sombras del sistema educativo.

Al concluir el ciclo escolar 2010 se encuentran esfuerzos a resaltar, pero también deficiencias que podrían ser corregidas en el corto, mediano o largo plazo. Entre lo positivo puede mencionarse la asistencia de muchos niños y jóvenes a los centros educativos. Se percibe un cambio de cultura, que se traduce en una mayor valoración social de la educación.
Independientemente de que haya un impulso sobre la inscripción escolar por la existencia de las políticas de gratuidad y transferencias a las familias, se percibe una creencia de que la educación contribuye a mejorar el nivel de vida.

Entre las luces puede resaltarse el esfuerzo y compromiso de los padres de familia en apoyo a sus hijos para que estudien y concluyan el año con éxito. Ante la desaparición del concepto de autogestión educativa se carece de una política de participación activa de los padres de familia en la gestión escolar. Sin embargo, muchos padres de familia, a instancias del Director o maestros, continúan apoyando a través de las juntas o consejos escolares, elemento central que deberá ser fortalecido. No debe olvidarse que la escuela es de la comunidad. Ante la carencia de recursos y la importancia de apuntalar el clima de aprendizaje a nivel de escuela, es importante abrir más espacios a la participación y responsabilidad de la comunidad por el mantenimiento y buen funcionamiento de ésta.

Entre lo positivo también puede mencionarse a los maestros que día a día se esforzaron por el aprendizaje de sus alumnos. Las historias de los diez maestros 100 Puntos nos demuestran que en las aulas están sucediendo cosas interesantes. Se están realizando proyectos y prácticas innovadoras a pesar de las condiciones difíciles que muchos de ellos enfrentan. Están cambiándoles la vida a sus alumnos, logrando que se propongan metas altas en la vida, a pesar de que muchos alumnos provienen de hogares desintegrados y de familias de escasos recursos.
Entre las sombras, pueden mencionarse las condiciones difíciles en las escuelas debido a las deficiencias en la infraestructura, la carencia de materiales didácticos, de libros de texto y de recursos para la alimentación escolar que no siempre llegan, o se reciben tardíamente. Sin mencionar la falta de atención a la tecnología y la conectividad. También es negativa la falta de priorización en los programas de calidad educativa.

La falta de continuidad en las políticas, discutida en varios foros durante el año, debe cambiar. La apropiada asignación de los recursos en el presupuesto del Estado a los programas educativos necesarios es fundamental. Desde ahora deberá empezar a discutir el presupuesto para 2012. Deben desaparecer rubros de gasto innecesarios, para destinarle al mejoramiento de la calidad educativa. Si queremos una educación de primera, que permita superar la pobreza y abrirles un mundo de oportunidades a los jóvenes debemos concretar esa agenda de nación que tanto se ha planteado, considerando a los diversos participantes en la educación, fortaleciendo todos los centros educativos, públicos y privados, por cooperativa y en todas las modalidades existentes. El desafío básico es centrarnos en mejorar el aprendizaje de todos los alumnos.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día miércoles 01 de diciembre 2010