jueves, 24 de junio de 2010

Explotación de los recursos naturales no renovables

El que se enriquezcan las compañías que explotan estos recursos no nos hace más pobres, esto es una falacia.

Ramón Parellada

Los guatemaltecos somos pobres porque nos oponemos continuamente al desarrollo. Veamos la oposición radical que existe por parte de algunas organizaciones a aquellos proyectos mineros, petroleros o incluso de construcción de hidroeléctricas. Llevamos 30 años con el mismo ingreso per cápita y si seguimos con las mismas actitudes contra las empresas que invierten en Guatemala seguiremos pobres por toda la eternidad.

Estamos sentados en toneladas de oro, plata y otros minerales así como miles de barriles de petróleo. Tenemos suficientes ríos para construir hidroeléctricas y generar nuestra propia electricidad por este medio. Cuanto antes explotemos estos recursos así también disminuiremos en parte nuestra gran pobreza. El que se enriquezcan las compañías que explotan estos recursos no nos hace más pobres, esto es una falacia. En realidad contribuyen a que todos, directa o indirectamente, mejoremos nuestro nivel de vida.

Pero existen organizaciones sociales y ambientales que sólo miran un punto de vista reclamando el cese total de actividades de explotación de los recursos naturales no renovables como las mineras y las petroleras con tal de preservar el medioambiente. Considero que estos grupos que incluso se oponen a la construcción de hidroeléctricas prefieren que los guatemaltecos sigamos pobres.

Existen otros grupos que no son tan radicales y entienden que se pueden explotar los recursos naturales utilizando buenas prácticas de manufactura y protección del medioambiente. Considero que esta es la postura más sensata que debemos adoptar en el sentido de que el progreso económico y la protección del medioambiente van de la mano. Por ejemplo, la sociedad nacional Audubón a explotado gas natural en una propiedad que adquirieron para proteger aves migratorias en Rainey, Louisiana.

¿Pueden ocurrir los accidentes? Sí. Cualquier actividad, sea la que sea, implica riesgos. Pero la solución no pasa por no hacer nada. Si no hiciéramos nada entonces volveríamos a la época de las cavernas y el mundo no tendría la capacidad que tenemos hoy en día para mantener una población como la actual y que sigue creciendo cada día con más salud y mayor expectativa de vida. Esto es posible gracias a todos esos productos que la industria ha sabido producir masivamente a bajo costo para la mayoría de la población.

Existen pues en el mundo de hoy medidas precautorias que permiten explotar los recursos naturales no renovables evitando o minimizando los accidentes. Considero que la presión que ejercen los grupos radicales contra la explotación de los recursos naturales no renovables no es genuinamente honesta al ignorar estos hechos.

En un país con gente tan pobre como el nuestro, la principal causa de la contaminación ambiental sigue siendo la misma pobreza, no la industrialización ni explotación de recursos naturales no renovables. Necesitamos más industrias de todo tipo para que mejore el nivel de vida de todos los guatemaltecos. Estos grupos no dicen nada al respecto y da la impresión de que preferirían que la gente siga siendo tan pobre como hasta ahora. Hablan de salvar árboles, bosques y montañas pero a costa de evitar mejores condiciones para muchas vidas humanas.
Es vergonzoso cómo han cambiado los valores de estos grupos. En realidad van contra la propia vida aunque digan lo contrario.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día jueves 24 de junio 2010.

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