martes, 14 de agosto de 2012

Puerto Quetzal / Puerto buitre

Estuardo Zapeta
Correcta la decisión del presidente Otto Pérez Molina al suspender temporalmente el usufructo del Puerto Quetzal, amén de quererlo hacer “escondidito y calladito”. Correcta también la actitud de los sindicatos de la Portuaria al considerar que el usufructo, la modernización y el crecimiento de Puerto Quetzal no sólo es necesario, sino urgente dada la competencia que tenemos cerca y la posibilidad de quedarnos rezagados en la competencia global, amén de ponerse los guantes y ofrecer cachimbazos. Pero hasta ahí. La oposición, por el otro lado –cualquier cosa que eso sea—ha jugado muy mal, tanto por desinformar a la población, pero más sorprendente ha sido el coro que algunos sindicalistas que buscan una posición como diputados le hacen en el tema de la “privatización”. El Gobierno, por su lado, no ha sido capaz de explicar la diferencia entre un “usufructo”, una “concesión” y una “privatización”. El caso de Puerto Quetzal que hoy nos entretiene es un “usufructo” (yo soy más de la idea de una “liberalización” total, o sea, sin tocar el Puerto Quetzal ni a sus sindicalistas tal cual están, solamente la apertura a otras empresas, privadas, que vengan e inicien actividades en Guatemala arriesgando sus propios capitales, pero teniendo la certeza de entrada libre al mercado tiene como base la “certeza jurídica”, sería suficiente para ponerle un “cachinflín” en el cutete al monopolio actual, y se moderniza o muere en la competencia. Eso haría también yo con el IGSS, y con todos los “monopolios” estatales). En el error de no poder explicar eficientemente un “usufructo” –que no es ni por asomo una “privatización”—el Gobierno le dejó el espacio público a la oposición y esta tuvo su banquete mediático. “La niña chillona y los otros pellizcándola”, dice el refrán. Pero muchos negocios en Guatemala funcionan por medio de usufructos: la telefonía funciona, y funciona muy bien por cierto, con base en “usufructo” de bandas, las radioemisoras funcionan de manera competitiva y regionalizada también por medio de “usufructos” de frecuencias. Y así siguen los ejemplos. Entonces, ¿de qué nos intentan asustar? Ah, es que la palabra “privatización” parece acarrear la maldición de “Tutankamón” y es suficiente para paralizar cualquier acción estatal. Mire, usted, a los patojos del magisterio o los sindicatos de salud, cuya principal acusación es que se quieren “privatizar” los servicios. Ah, y un tema que nadie ha mencionado –no sé por qué—es el temor que tiene gente del Puerto que les descubran negocios sucios, digamos el trasiego de “precursores”. ¿O por qué el año pasado había una investigación en ese tema sobre personajes que hoy se rasgan las vestiduras y gritan “privatización”? ¿Está involucrada la DEA en esas investigaciones? ¿Saldrán los nombres de los sospechosos de coordinar redes de traficantes de precursores no sólo en Guatemala, sino a niveles allende la mar océano? Hablamos, entonces, no de inocentes criaturas, sino de redes de mafias que no quieren que las cosas cambien. Pronto, y mire mi predicción, se inventarán un “su atentado”, digo “autoatentado”. Artículo publicado en el diario guatemalteco Siglo 21, el día martes 14 de agosto 2012.

lunes, 13 de agosto de 2012

Carta a Bernabé

Marta Yolanda Díaz Duran
Esta es una carta dirigida a Érick Bernabé Barrondo, y a todos aquellos que como él se esfuerzan cada día por lograr sus objetivos, que pagan el costo necesario para alcanzar sus valores, que reconocen que nada en la vida es gratis, y que no hay mayor orgullo que saber que lo poco o mucho que tenemos es el producto de nuestro trabajo, nuestro riesgo y nuestro talento. Así como el alcalde oportunista que ofreció construirte una estatua, nombrar un estadio en tu nombre y darte un puesto en la burocracia municipal, se van a acercar a ti muchos parásitos cuyo único objetivo es lucrar de tus triunfos: utilizarte para satisfacer sus mezquinos intereses. Quiero imaginar que con la dignidad que has mostrado, vas a rechazar todas esas dádivas que en el largo plazo demandarán de ti el sacrificio de tu valor primero: tu vida misma convertida en una existencia dependiente de los caprichos de los gobernantes de turno. “Las puertas no se abren solas. Las puertas las vamos abriendo nosotros conforme nuestras propias acciones, conforme nuestros propios resultados”, le aseguraste a Elizabeth Pérez, de CNN. Hoy has abierto muchas puertas para iniciar una carrera exitosa en el campo empresarial que tú escojas. ¡Cuántas compañías te van a ofrecer jugosos contratos! ¡Cuántos empresarios visionarios, en Guatemala y otros países, te van a ofrecer un trabajo productivo! Ten presente tus propias palabras: “En el mundo hay puertas mucho más grandes que nos pueden llevar a los podios más altos del mundo”. Es mejor olvidarse del abstracto Estado al que sabiamente Frédéric Bastiat llamó “la gran ficción a través de la cual todo el mundo se esfuerza por vivir a expensas de todo el mundo”. Al final, quienes esperan que ese Estado les satisfaga sus necesidades terminan viviendo existencias mediocres: vidas pobres, material y espiritualmente. Con el carácter que hasta este momento has mostrado esto sería lo peor que podría pasarte: mataría lo que hace de ti un individuo extraordinario, lo que te permitió alcanzar una medalla olímpica, la primera que gana un guatemalteco. ¡Ojalá ganes muchos premios más! ¡Ojalá no te dejes embrujar por los cantos de sirena del Estado Benefactor! Seguí adelante con tu empuje, con tu entereza, con tu dedicación en pos de tus metas. Con tu credo: “Quieres hacer cosas grandes, tienes que dejar cosas que son grandes para ti también”. Todo en esta vida tiene un costo, pero la recompensa, como también lo declaraste, es “una alegría grande”. No eres ningún limosnero. Cuidado con la gente bienintencionada que no tiene sus ideas claras: “De buenas intenciones está empedrado el camino al infierno”. Deseo que sigas cosechando victorias, sintiéndote orgulloso, disfrutando del placer de saber que lo tuyo es tuyo porque te lo has ganado y no es parte del dinero que le ha sido expoliado a otros. “No dejamos de creer lo que podemos hacer”. Sigue creyendo en ti. Sigue la marcha de la felicidad. Artículo publicado en el diario guatemalteco Siglo 21, el día lunes 13 de agosto 2012.

La “nueva etnicidad”

Estuardo Zapeta
El discurso indígena guatemalteco se ha caracterizado por una marcada explicación dialéctica de Guatemala, y una reducción de nuestros pueblos a dos vulgares clases sociales: los campesinos y los proletarios. Con esta misma explicación reduccionista, y bajo la bandera de la reforma agraria, el discurso indígena ha validado, a nivel internacional, principalmente, una supuesta lucha entre opresores y oprimidos, que en el caso del país se ha presentado recientemente como una lucha entre invasores e invadidos. Todavía peor, se habla del indígena como clase social y ni los mismos marxistas (o neomarxistas) pudieron definir qué es una clase social y quiénes forman parte de tales clases. Pregunto: ¿a qué clase pertenecen los indígenas ricos de Xela, Almolonga, Tecpán, San Marcos, Chimaltenango? Hemos colapsado identidad y economía para autolimitarnos a poco más que tribus de indefensos campesinos. Nuestro discurso ha creado una víctima derrotada, incapaz y altamente vulnerable, lista para aceptar cualquier propuesta paternalista de nacionales o extranjeros. Esta tónica derrotista es, obviamente, hija de la goma populista latinoamericana. El complejo de víctima étnica ha colonizado nuestras mentes y nos ha estancado intelectualmente. Este complejo de víctima está deteniendo el surgimiento de propuestas creativas para la autogestión de nuestro progreso. El subdesarrollo está, principalmente, en nuestras mentes. En nuestras grandes contradicciones, negamos la nación guatemalteca, pero demandamos a esa misma nación el reconocimiento de nuestra existencia y nuestros derechos. Lo que los indígenas hemos logrado con el discurso populista, el cual está muy lejos de nuestra verdadera visión de la vida, la convivencia y la existencia, es la confirmación de los temores de los etnohistéricos, o sea, los temores de las personas e instituciones que ven en cada etnia una potencial guerra civil. Con este discurso y sin el menor análisis nos estamos automarginando. Políticamente, el discurso indígena argumenta ahora por una autonomía que es impráctica e irreal. No nos hemos dado cuenta de que hemos confundido totalmente autonomía con descentralización de poder y de recursos. Lo único que hacemos al demandar autonomía es seguir confirmando los temores de los etnohistéricos. Gritamos igualdad sabiendo que la igualdad produce mediocridad. La misma madre naturaleza nos da la mejor evidencia en contra del argumento de la igualdad. Y es precisamente cuando gritamos (léase demandamos) que se nos pegan los sindicatos y los grupos populares, los cuales, por haberse quedado sin discurso, han tomado la bandera del etnicismo para justificar una lucha dizque revolucionaria, la cual ya no tiene sentido. Nuestro discurso es el reciclaje de las ideas de la neoizquierda europea, con parches de ecologismo gringo, sazonado con derrotismo latinoamericano. Tan bajo hemos caído. El discurso indígena debe transformarse en una seria propuesta de desarrollo nacional basada en el principio de libertad. Debe ser original y buscar su propio camino. Esto es una revolución hacia “la Nueva Etnicidad”. Artículo publicado en el diario guatemalteco Siglo 21, el día lunes 13 de agosto 2012.

viernes, 10 de agosto de 2012

Comercio Libre: La economía mundial en el 2013

POR RENY MARIANE BAKE
En cuatro meses estaremos a las puertas del 2013 y las perspectivas económicas internacionales no son nada prometedoras, con su consiguiente impacto para Guatemala. Lo más preocupante y que hay que preguntarle al gabinete económico es ¿Cuáles son los planes de contingencia ante las perspectivas de incremento en el precio de los alimentos a nivel internacional? Según la FAO (Agencia de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), el precio de los alimentos subió 6% en julio y puede que se dé una nueva crisis mundial, derivado de las sequías y las altas temperaturas en varios países productores mundiales de alimentos, como es EE. UU., Australia y la India. En EE. UU., la sequía ha reducido las perspectivas de la cosecha de maíz, así que el precio internacional subió más de 20% en julio; el trigo subió más del 15%, porque tampoco se esperan buenas cosechas en Rusia. Si recordamos los años 2007 y 2008, el mundo sufrió un incremento del precio de los combustibles al llegar a US$145 por barril (ahora está en aproximadamente US$100 que, sumado a un incremento en el uso de bioetanol y malas cosechas en algunos países dieron como resultado el incremento del precio de los alimentos. Esta situación de precios en los granos básicos es un tema que, en su momento, se advierte en esta columna de opinión y los gobernantes de turno suelen hacer oídos sordos, hasta que la situación estalla y el precio del pan o la tortilla sube. Entonces, el ministro “X” o “Y” sale anunciando que harán esto o aquello, que usualmente es eliminar los impuestos de importación o abrir contingente de importación. Pero lo hacen “tarde”, cuando ya el precio de los alimentos subieron en Guatemala. El Gobierno tuvo ese desgaste político y la gente más sencilla está pagando más caro por la tortilla o el pan. Hay que recordar que el alto costo de los alimentos puede ser detonante de estallidos sociales y manifestaciones. Recordemos las manifestaciones en el mundo árabe en el 2009 por el precio de los alimentos, que fueron factor para la “Primavera Árabe” y la caída de los dictadores en Argelia, Libia y Egipto. A las tendencias de que los granos básicos están subiendo de precio se agrega la situación en Guatemala de que las cosechas tampoco se esperan abundantes este año, así que los productores para autoconsumo también serán afectados. Esperemos que este gobierno sea el gobierno del “cambio” y no reaccionen tarde. Este tipo de incremento en precios de los alimentos también afecta la seguridad y estabilidad política del país. ¡Felicitaciones a Érick Barrondo por la medalla olímpica! Artículo publicado en el diario guatemalteco Prensa Libre, el día viernes 10 de agosto 2012.

El Presidente debe hacer cola

Luis Figueroa
Antes de la iniciativa presidencial hay 7. Los principios generales del derecho son enunciados normativos para la conducta a seguir, por parte de jueces y legisladores, en determinadas situaciones, o con respecto a otras normas. Aquellos principios expresan deberes de conducta y estándares. No están integrados formalmente al ordenamiento jurídico; pero son parte fundamentales de él. He aquí uno de ellos: “El primero en tiempo es primero en derecho”; que quiere decir que, en igualdad de circunstancias, el primero en ejercer un derecho tiene prioridad sobre los que le siguen. Por eso es importante –para la construcción del Estado de derecho guatemalteco– la acción que ejerció un grupo de ciudadanos, ante la Corte de Constitucionalidad, para pedir que el pleno del Congreso y la Comisión de Legislación y Puntos Constitucionales se ocupen, sin demora, de las iniciativas de reformas constitucionales presentadas por el pueblo soberano, en estricto orden de presentación. Es una afrenta para el Estado de derecho, y contra el principio general enunciado arriba, que el Congreso atienda la iniciativa que el Presidente está por presentarle, antes de cumplir con el mandato expreso constitucional de ocuparse sin demora de las iniciativas presentadas con antelación por el pueblo soberano. Antes de la iniciativa presidencial hay 7. Unas presentadas por ciudadanos individuales y otras por hasta 73 mil 193. Unas superficiales y otras profundas e integradas. Pero todas llegaron primero en tiempo, y deben ser conocidas primero en derecho. No por capricho, ni por conveniencia política, sino por respeto a un principio. El amparo procede porque el Artículo 277 de la Constitución ha estado siendo violado durante el tiempo en el que el pleno del Congreso no ha cumplido con ocuparse sin demora de las propuestas presentadas. Y porque ese recurso es el instrumento que tenemos, las personas, para que se nos restituya el pleno goce de las garantías de seguridad y certeza jurídica, del debido proceso, de la legalidad de la función pública y de la supremacía constitucional, entre otras. El amparo evitará que continúe el deterioro del Estado de derecho y evitará que las autoridades involucradas incurran en gravísima responsabilidad. Muchas gracias a los ciudadanos que presentaron esta acción. luisfi61.com Artículo publicado en el diario guatemalteco El periódico, el día viernes 10 de agosto 2012.

jueves, 9 de agosto de 2012

Para llevar una vida “real”

GIANCARLO IBARGÜEN S.
Una vida “más real” reconstruye y recrea la realidad con toda su fuerza y eficacia. Cuando se alcanza una meta que algún día se vio muy lejana, la tentación de estancarnos en una especie de halagadora complacencia es muy grande. Cuando se logra un objetivo apetecido y preciado por uno, y por otros, es fácil dormirse en los laureles. El éxito puede justificar una pausa en nuestras vidas pero es necesario que dure poco. La vida sigue su curso. Los procesos de cambio continúan. El cambio es cada vez más acelerado. Si nos detenemos, que sea solo para respirar y cobrar nuevas fuerzas. Si nuestra “pausa” se prolonga demasiado, dejaremos de vivir en la realidad; o seremos nosotros mismos menos reales. Las personas que viven en continua “pausa” se dejan ganar por la rutina y la desidia. Viven la vida de otras personas y no la suya propia. Por eso son menos “reales”. Otros –más reales– cambian el mundo; si los rutinarios cambian, solo es por inercia. Vivir plenamente –de una manera más “real”– significa estar alerta, concentrarse, esforzarse, poner a prueba sus aptitudes y capacidades; en fin, como decía Ortega y Gasset, “exigirse mucho a sí mismo”. La vida hay que vivirla con intensidad. Una vida “más real” reconstruye y recrea la realidad con toda su fuerza y eficacia, y ejerce una influencia más positiva en todo el entorno. Hoy es el principio del resto de sus vidas. El pasado es historia. Debemos preguntarnos entonces: ¿cómo nos arreglaremos de hoy en adelante para construir una vida llena de realidad? Esta es una pregunta que solo cada uno de nosotros podemos responder por nosotros mismos. Paradójicamente, para llevar una vida “real” –dinámica y productiva– es necesario recorrer el camino teniendo el centro de gravedad muy claro. Una vida “real” necesita un punto fijo sobre el que actúen las diferentes fuerzas de atracción. Este punto fijo lo constituyen los valores que cultivamos día a día, y los principios éticos, inmutables y duraderos. Para llevar una vida “real”, debemos desarrollar y perfeccionar nuestro sentido moral y ético. Artículo publicado en el diario guatemalteco Nuestro Diario, el día jueves 9 de agosto 2012.

Un oportuno amparo

Ramón Parellada
El pasado lunes 6 de agosto, un grupo de ciudadanos presentó ante la Corte de Constitucionalidad un amparo contra el Congreso de la República de Guatemala y contra la Comisión de Legislación y Puntos Constitucionales de ese organismo. El motivo es que el pleno conozca las iniciativas de propuesta de reforma constitucional que están pendientes en el Congreso, iniciativas que ya suman siete y que están engavetadas o, como me gusta llamarle, están en el Limbo. De acuerdo con la Constitución, el Congreso de la República debe ocuparse sin demora de conocer cada propuesta de cambio a la Constitución que sea debidamente presentada. A juicio de quienes presentaron el amparo y también pienso lo mismo, el Congreso no las ha conocido en pleno, las ha engavetado y eso va contra la ley. Se solicita en el amparo que se conozcan en el orden cronológico en que se presentaron basándose en el precepto legal “Primero en tiempo, primero en derecho”. Al momento hay siete iniciativas pendientes de conocer y diría yo de resolver. Entiendo que cada iniciativa debe ser conocida a fondo por todos los diputados, ampliamente discutida y luego debe votarse si pasa a consulta o no. Si la mayoría de dos terceras partes del total de diputados decide que sí debe pasar a consulta popular, entonces debe hacerse siempre y cuando no se estén reformando los artículos no reformables por este método. Si no, entonces ahí muere la propuesta. Vendrán otras. El asunto es que no se puede dejar a los ciudadanos que hicieron alguna propuesta sin una respuesta clara del Congreso. Hacerlo como es el caso actual, al menos así lo percibo y lo explicaron bien quienes presentaron el amparo, es una violación al pleno goce de los derechos que la misma Constitución garantiza en cuanto a seguridad y certeza jurídicas, al debido proceso, a la legalidad de la función pública y al cumplimiento efectivo por las autoridades impugnadas del juramento a la fidelidad a la Constitución. Aunque parezca mentira, la primera propuesta pendiente se presentó en el año 2007. Es la No. 3727 y fue respaldada por 6,480 ciudadanos. Luego sigue la de ProReforma (que en lo personal es la que he promovido desde su inicio) identificada como la No. 4028 y que fue respaldada por 73,193 ciudadanos en el año 2009. Le sigue la No. 4031, presentada por 10 diputados. Le sigue una presentada en el 2010 por parte de la Cicig (Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, aunque ignoro si fueron 10 diputados quienes la avalaron o quién fue. Después viene la que presentó el magistrado de la Corte de Constitucionalidad Roberto Molina Barreto, en 2011. La sexta iniciativa es la presentada por Asíes-Usac-URL, por 10 diputados en 2011. La más reciente y última se presentó en junio de este año por 10 diputados. Sea como sea, el asunto es de legalidad. Se debe conocer cada una de las propuestas en el orden presentado y votar, cosa que hasta el momento no han hecho los diputados y por eso las iniciativas de reforma constitucional siguen empantanadas. Este amparo es muy oportuno y viene al caso, pues el gobierno de Otto Pérez Molina está proponiendo una reforma constitucional. Si se concede el amparo a favor de los ponentes, tendrá que ser la octava propuesta en conocerse. Primero se deben conocer las siete anteriores en el orden en que se presentaron. Creo que este ejercicio es muy sano para la institucionalidad del país y la reconstrucción de ese Estado de Derecho que tanto anhelamos. ¿Qué pasaría si una iniciativa pasa con la mayoría de dos terceras partes del total de los diputados? Pues deberá someterse a consulta popular. De lo contrario, será un caso legalmente cerrado. Artículo publicado en el diario guatemalteco Siglo 21, el día jueves 9 de agosto 2012.