Karen Cancinos
Sandra. La pobre mujer ha de estar que trina. Todos sabemos que ella sólo aspiraba a ser la penitente número uno del país —“si trabajar por los pobres es pecado me declaro pecadora”, solía afirmar ante los periodistas, con ese encanto personal y esa agudeza intelectual tan suyos—. Asimismo, todos sabemos que no estaba en sus planes participación electoral ilegítima alguna, por lo que de seguro esta semana la sorprendió el reclamo que de su amada persona se ha estado haciendo con tanto afán.
“¡Presidenta súbita!”, han dicho los humildes en las arterias más concurridas de la ciudad, en días y horas de trabajo. Eso le ha dado una lección a los oligarcas que deben salir a laborar todos los días, sobre lo que el pueblo logra cuando se organiza. Porque, camaradas, sí se puede salir del asentamiento y gastar cualquier cantidad en banderas y vinilos, todos nuevecitos e igualitos, además del respectivo equipo de sonido, bocinas comerciales incluidas, para plantarse la jornada completa a suplicar a Sandra que, por vidita suya, se digne concedernos la gracia de aceptar ser la candidata de los pobres. Pobres pero uniformados con playeras recién hechas eso sí, pues recordemos, compañeros, que el pueblo bien arreglado jamás será derrotado. ¡Queremos-que-Sandra-nos-baile-la-pelusa! ¡Pelusa-por-aquí-pelusa-por-allá-pelusa-por-delante-pelusa-por-detrás!
Pongámonos serios: Torres escrupulosa no es. Pero lo que se dice idiota, tampoco. Si yo fuera ella, cambiaría de estrategia pues con echar acarreados a la calle a pretender un clamor que no existe, insultando la inteligencia del ciudadano promedio, sólo conseguirá serruchar las patas de una tarima que caerá en medio del ridículo más estrepitoso.
Arzú. Otra mujer también ha de estar que trina. Puedo imaginar la escena: “Ponte guapa y vístete de blanco, que nos van a tomar una foto”. No se permiten preguntas. A sonreír se ha dicho, que hay que estar sujeta al marido, la Biblia lo dice. Es muy conveniente tener una esposa bonita y agradable; eso permite añadir “bondad” al mercadeo de “orden” con el que se ha estado promoviendo Arzú.
La gente lo pide. Hay que retomar el camino, es el clamor popular. Y el agobiado Álvaro debe hacer de tripas corazón y acometer el enorme esfuerzo de ceder a la petición de los sencillos. Todos sabemos que él ya no quiere ser jefe edilicio de esta ciudad tan conflictiva, y ciertamente tampoco le gustaría volver a degustar las mieles del poder ejecutivo. Pero, ¡ay!, se ve conminado a la intentona por las súplicas del pueblo, que lo reconoce como líder indiscutible, quizá por una sumisión atávica: Tonatiuh sigue ejerciendo su poder fascinador sobre la indiada. Una no puede menos que suspirar. ¡Queremos-que-Arzú-nos-baile-la-pelusa! ¡Pelusa-por-aquí-pelusa-por-allá-pelusa-por-delante-pelusa-por-detrás!
Pongámonos serios: Arzú estúpido no es. Sabe que lo más probable es que no se le permita postularse como candidato a la presidencia. Si yo fuera él, estaría encubriendo mi verdadera intención (perpetuarme en la comuna sin tomarme la molestia de hacer campaña) con todo este barullo de una pretendida reelección. En cuanto me dijeran: “No puede postularse”, pondría cara tristona y diría: “¿Ven? Quise lanzarme por ustedes, pequeños saltamontes, pero no me dejaron. No me queda otra que permanecer en la alcaldía”.
Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día viernes 04 de marzo 2011.
viernes, 4 de marzo de 2011
Una carta pastoral esperanzadora
Ramón Parellada
La Conferencia Episcopal de Guatemala publicó en enero de este año una carta pastoral que contiene elementos esperanzadores para nuestra Guatemala y el mundo entero. El documento se titula: Construir en justicia, inspirados por Dios.
Si bien siempre hay algunos elementos que pueden tener diferentes matices de interpretación y que requeriría más de un artículo para explicarlos, prefiero enfocarme ahora en aquellos aspectos que encuentro sumamente positivos.
Los obispos reconocen la realidad actual en que la familia es la unidad social más importante dentro de la sociedad y cada día está siendo más y más vulnerable. Si la sociedad va a salir adelante, es importante que la familia esté integralmente bien formada y se mantenga unida.
Además, ven en esta realidad un deterioro del medio ambiente, un irrespeto a la vida desde su concepción, problemas en cuanto a calidad de educación, alimentación inadecuada, pobres servicios de salud, falta de plazas de trabajo estables y adecuadamente remuneradas, entre otros.
Siguen con gran preocupación sobre le generalización de la criminalidad y la violencia, la pobreza y la desigualdad y un estado débil y corrupto.
Luego de analizar la realidad, los obispos presentan una propuesta de desarrollo humano integral basado en la ética de las acciones humanas.
Entre las cuestiones concretas reconocen la importancia en cuanto a que el Gobierno retome su función básica y la cumpla a modo de garantizar que los ciudadanos podamos vivir tranquilos y serenos. Reconocen la importancia de alcanzar un mayor desarrollo medido por varios indicadores económicos, aunque acotan que el desarrollo humano no es únicamente económico, pero lo consideran positivo.
En cuanto a la empresa, cito textualmente: “Un factor esencial del desarrollo en el campo económico es la empresa, entendida como forma organizada del empeño productivo, en el que una diversidad de personas contribuye con el aporte de innovación productiva, de capital y de trabajo”. ¡Tantas veces se ha criticado y atacado a la empresa y al empresario! Muy oportuno este comentario.
También considero claro y adecuado el comentario sobre la globalización que cito textualmente: “Oponerse ciegamente a la globalización sería una actitud equivocada que acabaría por ignorar un proceso que tiene también aspectos positivos, con el riesgo de perder una gran ocasión para aprovechar las múltiples oportunidades de desarrollo que ofrece”.
Finalmente, destaca la importancia de la educación: “Siendo responsabilidad primera de los padres, la familia bien constituida sigue siendo el medio para la transmisión de valores que son necesarios para el bienestar y desarrollo de quienes la conforman, así como de la sociedad”. Considero que la educación pública está legislando para quitar este papel a los padres de familia. Para los obispos es importante que la educación incluya la formación religiosa y ética, priorizando los valores a modo dar fundamento a la propia vida y sentido al ejercicio de la liberad.
Los obispos han logrado plasmar en esta carta pastoral el sentir de la mayoría de los guatemaltecos preocupados por que en este país disminuya la pobreza, la violencia y recobremos el sentido de justicia. Si bien siempre hay algunos temas que requieren alguna explicación más profunda, considero que es recomendable su lectura y es un mensaje muy positivo para nuestro país, un mensaje esperanzador que nos devuelve el ánimo.
Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día jueves 03 de marzo 2011.
La Conferencia Episcopal de Guatemala publicó en enero de este año una carta pastoral que contiene elementos esperanzadores para nuestra Guatemala y el mundo entero. El documento se titula: Construir en justicia, inspirados por Dios.
Si bien siempre hay algunos elementos que pueden tener diferentes matices de interpretación y que requeriría más de un artículo para explicarlos, prefiero enfocarme ahora en aquellos aspectos que encuentro sumamente positivos.
Los obispos reconocen la realidad actual en que la familia es la unidad social más importante dentro de la sociedad y cada día está siendo más y más vulnerable. Si la sociedad va a salir adelante, es importante que la familia esté integralmente bien formada y se mantenga unida.
Además, ven en esta realidad un deterioro del medio ambiente, un irrespeto a la vida desde su concepción, problemas en cuanto a calidad de educación, alimentación inadecuada, pobres servicios de salud, falta de plazas de trabajo estables y adecuadamente remuneradas, entre otros.
Siguen con gran preocupación sobre le generalización de la criminalidad y la violencia, la pobreza y la desigualdad y un estado débil y corrupto.
Luego de analizar la realidad, los obispos presentan una propuesta de desarrollo humano integral basado en la ética de las acciones humanas.
Entre las cuestiones concretas reconocen la importancia en cuanto a que el Gobierno retome su función básica y la cumpla a modo de garantizar que los ciudadanos podamos vivir tranquilos y serenos. Reconocen la importancia de alcanzar un mayor desarrollo medido por varios indicadores económicos, aunque acotan que el desarrollo humano no es únicamente económico, pero lo consideran positivo.
En cuanto a la empresa, cito textualmente: “Un factor esencial del desarrollo en el campo económico es la empresa, entendida como forma organizada del empeño productivo, en el que una diversidad de personas contribuye con el aporte de innovación productiva, de capital y de trabajo”. ¡Tantas veces se ha criticado y atacado a la empresa y al empresario! Muy oportuno este comentario.
También considero claro y adecuado el comentario sobre la globalización que cito textualmente: “Oponerse ciegamente a la globalización sería una actitud equivocada que acabaría por ignorar un proceso que tiene también aspectos positivos, con el riesgo de perder una gran ocasión para aprovechar las múltiples oportunidades de desarrollo que ofrece”.
Finalmente, destaca la importancia de la educación: “Siendo responsabilidad primera de los padres, la familia bien constituida sigue siendo el medio para la transmisión de valores que son necesarios para el bienestar y desarrollo de quienes la conforman, así como de la sociedad”. Considero que la educación pública está legislando para quitar este papel a los padres de familia. Para los obispos es importante que la educación incluya la formación religiosa y ética, priorizando los valores a modo dar fundamento a la propia vida y sentido al ejercicio de la liberad.
Los obispos han logrado plasmar en esta carta pastoral el sentir de la mayoría de los guatemaltecos preocupados por que en este país disminuya la pobreza, la violencia y recobremos el sentido de justicia. Si bien siempre hay algunos temas que requieren alguna explicación más profunda, considero que es recomendable su lectura y es un mensaje muy positivo para nuestro país, un mensaje esperanzador que nos devuelve el ánimo.
Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día jueves 03 de marzo 2011.
Una carta pastoral esperanzadora
La Conferencia Episcopal de Guatemala publicó en enero de este año una carta pastoral que contiene elementos esperanzadores para nuestra Guatemala y el mundo entero. El documento se titula: Construir en justicia, inspirados por Dios.
Si bien siempre hay algunos elementos que pueden tener diferentes matices de interpretación y que requeriría más de un artículo para explicarlos, prefiero enfocarme ahora en aquellos aspectos que encuentro sumamente positivos.
Los obispos reconocen la realidad actual en que la familia es la unidad social más importante dentro de la sociedad y cada día está siendo más y más vulnerable. Si la sociedad va a salir adelante, es importante que la familia esté integralmente bien formada y se mantenga unida.
Además, ven en esta realidad un deterioro del medio ambiente, un irrespeto a la vida desde su concepción, problemas en cuanto a calidad de educación, alimentación inadecuada, pobres servicios de salud, falta de plazas de trabajo estables y adecuadamente remuneradas, entre otros.
Siguen con gran preocupación sobre le generalización de la criminalidad y la violencia, la pobreza y la desigualdad y un estado débil y corrupto.
Luego de analizar la realidad, los obispos presentan una propuesta de desarrollo humano integral basado en la ética de las acciones humanas.
Entre las cuestiones concretas reconocen la importancia en cuanto a que el Gobierno retome su función básica y la cumpla a modo de garantizar que los ciudadanos podamos vivir tranquilos y serenos. Reconocen la importancia de alcanzar un mayor desarrollo medido por varios indicadores económicos, aunque acotan que el desarrollo humano no es únicamente económico, pero lo consideran positivo.
En cuanto a la empresa, cito textualmente: “Un factor esencial del desarrollo en el campo económico es la empresa, entendida como forma organizada del empeño productivo, en el que una diversidad de personas contribuye con el aporte de innovación productiva, de capital y de trabajo”. ¡Tantas veces se ha criticado y atacado a la empresa y al empresario! Muy oportuno este comentario.
También considero claro y adecuado el comentario sobre la globalización que cito textualmente: “Oponerse ciegamente a la globalización sería una actitud equivocada que acabaría por ignorar un proceso que tiene también aspectos positivos, con el riesgo de perder una gran ocasión para aprovechar las múltiples oportunidades de desarrollo que ofrece”.
Finalmente, destaca la importancia de la educación: “Siendo responsabilidad primera de los padres, la familia bien constituida sigue siendo el medio para la transmisión de valores que son necesarios para el bienestar y desarrollo de quienes la conforman, así como de la sociedad”. Considero que la educación pública está legislando para quitar este papel a los padres de familia. Para los obispos es importante que la educación incluya la formación religiosa y ética, priorizando los valores a modo dar fundamento a la propia vida y sentido al ejercicio de la liberad.
Los obispos han logrado plasmar en esta carta pastoral el sentir de la mayoría de los guatemaltecos preocupados por que en este país disminuya la pobreza, la violencia y recobremos el sentido de justicia. Si bien siempre hay algunos temas que requieren alguna explicación más profunda, considero que es recomendable su lectura y es un mensaje muy positivo para nuestro país, un mensaje esperanzador que nos devuelve el ánimo.
Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día jueves 03 de marzo 2011.
Si bien siempre hay algunos elementos que pueden tener diferentes matices de interpretación y que requeriría más de un artículo para explicarlos, prefiero enfocarme ahora en aquellos aspectos que encuentro sumamente positivos.
Los obispos reconocen la realidad actual en que la familia es la unidad social más importante dentro de la sociedad y cada día está siendo más y más vulnerable. Si la sociedad va a salir adelante, es importante que la familia esté integralmente bien formada y se mantenga unida.
Además, ven en esta realidad un deterioro del medio ambiente, un irrespeto a la vida desde su concepción, problemas en cuanto a calidad de educación, alimentación inadecuada, pobres servicios de salud, falta de plazas de trabajo estables y adecuadamente remuneradas, entre otros.
Siguen con gran preocupación sobre le generalización de la criminalidad y la violencia, la pobreza y la desigualdad y un estado débil y corrupto.
Luego de analizar la realidad, los obispos presentan una propuesta de desarrollo humano integral basado en la ética de las acciones humanas.
Entre las cuestiones concretas reconocen la importancia en cuanto a que el Gobierno retome su función básica y la cumpla a modo de garantizar que los ciudadanos podamos vivir tranquilos y serenos. Reconocen la importancia de alcanzar un mayor desarrollo medido por varios indicadores económicos, aunque acotan que el desarrollo humano no es únicamente económico, pero lo consideran positivo.
En cuanto a la empresa, cito textualmente: “Un factor esencial del desarrollo en el campo económico es la empresa, entendida como forma organizada del empeño productivo, en el que una diversidad de personas contribuye con el aporte de innovación productiva, de capital y de trabajo”. ¡Tantas veces se ha criticado y atacado a la empresa y al empresario! Muy oportuno este comentario.
También considero claro y adecuado el comentario sobre la globalización que cito textualmente: “Oponerse ciegamente a la globalización sería una actitud equivocada que acabaría por ignorar un proceso que tiene también aspectos positivos, con el riesgo de perder una gran ocasión para aprovechar las múltiples oportunidades de desarrollo que ofrece”.
Finalmente, destaca la importancia de la educación: “Siendo responsabilidad primera de los padres, la familia bien constituida sigue siendo el medio para la transmisión de valores que son necesarios para el bienestar y desarrollo de quienes la conforman, así como de la sociedad”. Considero que la educación pública está legislando para quitar este papel a los padres de familia. Para los obispos es importante que la educación incluya la formación religiosa y ética, priorizando los valores a modo dar fundamento a la propia vida y sentido al ejercicio de la liberad.
Los obispos han logrado plasmar en esta carta pastoral el sentir de la mayoría de los guatemaltecos preocupados por que en este país disminuya la pobreza, la violencia y recobremos el sentido de justicia. Si bien siempre hay algunos temas que requieren alguna explicación más profunda, considero que es recomendable su lectura y es un mensaje muy positivo para nuestro país, un mensaje esperanzador que nos devuelve el ánimo.
Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día jueves 03 de marzo 2011.
jueves, 3 de marzo de 2011
La pesadilla americana
Federico Bauer Rodríguez
¿Cree usted estimado lector que esto es sostenible?
Hace unos pocos años, cuando estábamos discutiendo las ventajas del TLC con los EE.UU., algunas “organizaciones sociales” traían campesinos del interior con el fin de manifestar en contra del mismo. Estos campesinos, manipulados por los líderes de estas organizaciones, marchaban vistiendo playeras con la foto del Che y portando pancartas en contra del capitalismo, de la globalización y de los EE.UU.
Lo paradójico es que muchos de ellos, al día siguiente de la manifestación, estaban haciendo cola en el consulado de los EE.UU. con el fin de conseguir visa para irse a reunir con sus parientes que ya han emigrado.
No entiendo cómo estos guatemaltecos, que no encuentran trabajo en nuestra patria, son consecuentes y emigran a los países del ALBA. Para cualquier chapín, Nicaragua está más cerca que Arizona y Venezuela, está más cerca que California; tanto odio al capitalismo, y tanto amor al “socialismo del siglo XXI”, que se queda en pura retórica a la hora de buscar mejores oportunidades.
Nunca he leído de nadie que se juegue la vida con el fin de emigrar a Cuba, pero sí leemos sobre la tragedia de los migrantes centroamericanos y mexicanos que emigran a los EE.UU., al igual que miles de cubanos que mueren en el estrecho de la Florida buscando libertad, el medio millón de nicaragüenses en Costa Rica, argentinos y venezolanos por todos lados, y los millones de latinoamericanos que ya consiguieron su residencia en los EE.UU., Canadá y algunos países europeos.
Los migrantes de nuestra región nunca han estudiado economía, pero saben que las condiciones económicas del trabajador están íntimamente relacionadas con el grado de capitalización de cada sociedad, i.e. mientras más capitalista sea una nación, mejores serán los salarios y los programas sociales. Los EE.UU., por su nivel de capitalización, estaba considerado ser el destino ideal para buscar el “sueño americano”.
Desafortunadamente, los principios en que se basó la construcción de esta gran nación, ya han sido relegados al cesto de la basura por los políticos, y estamos muy cerca de presenciar la quiebra económica y moral de la que fuera una gran potencia mundial. Por favor visiten www.usdebtclock.org y encontrarán estadísticas que confirman el por qué estamos entrando a la “pesadilla americana”.
Este sitio nos indica que el PIB de los EE.UU. es de US$14.6 billones (millones de millones) y que su deuda pública es de US$14.2 billones, la cual es alta, pero allí no termina la historia. A esta cifra hay que sumarle las promesas de los políticos (enti-tlements), cuyas reservas son compromisos del Tesoro no contabilizadas dentro de la deuda pública oficial. Veamos: seguro social, US$14.9 billones; subsidios en medicinas, US$19.7 billones; Medicare, US$78 billones; para un total de US$112.7 billones que sumados a la deuda pública equivalen al PIB de 8 años.
Los países del Euro se comprometieron a nunca tener deuda superior al 60 por ciento del PIB y la de EE.UU. es de 800 por ciento del PIB ¿con qué cara pueden llegar a las reuniones del G-20 a liderar un orden económico mundial y a poner en orden a los irresponsables?
Este sitio nos muestra activos personales de US$55 billones, con pasivos de US$16 billones, por lo que a nivel familiar no están tan mal, eso sí, la deuda pública total dividida entre los 111 millones de tax payers nos da la cifra de US$1,016,000 per cápita ¿cree usted estimado lector que esto es sostenible?, ¿pagaría usted un millón de dólares por tener la residencia americana?, ¿es esta situación un sueño o una pesadilla? Caveat, Guatemala.
Artículo publicado en el diario guatemalteco "El Periodico", el día jueves 03 de marzo 2011.
¿Cree usted estimado lector que esto es sostenible?
Hace unos pocos años, cuando estábamos discutiendo las ventajas del TLC con los EE.UU., algunas “organizaciones sociales” traían campesinos del interior con el fin de manifestar en contra del mismo. Estos campesinos, manipulados por los líderes de estas organizaciones, marchaban vistiendo playeras con la foto del Che y portando pancartas en contra del capitalismo, de la globalización y de los EE.UU.
Lo paradójico es que muchos de ellos, al día siguiente de la manifestación, estaban haciendo cola en el consulado de los EE.UU. con el fin de conseguir visa para irse a reunir con sus parientes que ya han emigrado.
No entiendo cómo estos guatemaltecos, que no encuentran trabajo en nuestra patria, son consecuentes y emigran a los países del ALBA. Para cualquier chapín, Nicaragua está más cerca que Arizona y Venezuela, está más cerca que California; tanto odio al capitalismo, y tanto amor al “socialismo del siglo XXI”, que se queda en pura retórica a la hora de buscar mejores oportunidades.
Nunca he leído de nadie que se juegue la vida con el fin de emigrar a Cuba, pero sí leemos sobre la tragedia de los migrantes centroamericanos y mexicanos que emigran a los EE.UU., al igual que miles de cubanos que mueren en el estrecho de la Florida buscando libertad, el medio millón de nicaragüenses en Costa Rica, argentinos y venezolanos por todos lados, y los millones de latinoamericanos que ya consiguieron su residencia en los EE.UU., Canadá y algunos países europeos.
Los migrantes de nuestra región nunca han estudiado economía, pero saben que las condiciones económicas del trabajador están íntimamente relacionadas con el grado de capitalización de cada sociedad, i.e. mientras más capitalista sea una nación, mejores serán los salarios y los programas sociales. Los EE.UU., por su nivel de capitalización, estaba considerado ser el destino ideal para buscar el “sueño americano”.
Desafortunadamente, los principios en que se basó la construcción de esta gran nación, ya han sido relegados al cesto de la basura por los políticos, y estamos muy cerca de presenciar la quiebra económica y moral de la que fuera una gran potencia mundial. Por favor visiten www.usdebtclock.org y encontrarán estadísticas que confirman el por qué estamos entrando a la “pesadilla americana”.
Este sitio nos indica que el PIB de los EE.UU. es de US$14.6 billones (millones de millones) y que su deuda pública es de US$14.2 billones, la cual es alta, pero allí no termina la historia. A esta cifra hay que sumarle las promesas de los políticos (enti-tlements), cuyas reservas son compromisos del Tesoro no contabilizadas dentro de la deuda pública oficial. Veamos: seguro social, US$14.9 billones; subsidios en medicinas, US$19.7 billones; Medicare, US$78 billones; para un total de US$112.7 billones que sumados a la deuda pública equivalen al PIB de 8 años.
Los países del Euro se comprometieron a nunca tener deuda superior al 60 por ciento del PIB y la de EE.UU. es de 800 por ciento del PIB ¿con qué cara pueden llegar a las reuniones del G-20 a liderar un orden económico mundial y a poner en orden a los irresponsables?
Este sitio nos muestra activos personales de US$55 billones, con pasivos de US$16 billones, por lo que a nivel familiar no están tan mal, eso sí, la deuda pública total dividida entre los 111 millones de tax payers nos da la cifra de US$1,016,000 per cápita ¿cree usted estimado lector que esto es sostenible?, ¿pagaría usted un millón de dólares por tener la residencia americana?, ¿es esta situación un sueño o una pesadilla? Caveat, Guatemala.
Artículo publicado en el diario guatemalteco "El Periodico", el día jueves 03 de marzo 2011.
¿A qué le temen?
JORGE JACOBS A.
Ellos no quieren que se sepa. No quieren que los ingenuos votantes se enteren de lo que ellos hacen bajo el velo del poder y la impunidad. No quieren que cambie el sistema. Les sienta muy bien. La democracia, para ellos, es un sistema perfecto: babosean a los votantes una vez cada cuatro años y luego pueden hacer y deshacer a sus anchas, lejos del escrutinio del público, enriqueciéndose a costa de los fondos que les quitan a los tributarios.
Y lo mejor de todo es que, ocultos bajo el “pleno”, ni siquiera deben rendir cuentas a aquellos que votaron por ellos. Solo se preocupan por lograr que algunas “obras” se hagan en su departamento —de las cuales también obtienen su tajada— y cacarear a los cuatro vientos su gran labor en beneficio de los sufridos, para asegurar otros cuatro años de latrocinio. Sí, está usted en lo correcto, me refiero a los diputados.
La mejor prueba es la decidida oposición de muchos de los diputados a que se haga algo tan aparentemente sencillo —y poco tecnológico, a estas alturas del partido— como votar utilizando un sistema electrónico que permitiría, por un lado, que las votaciones sean más exactas y rápidas, pero por el otro, que se lleve un registro de la decisión que cada uno ha tomado en las votaciones en las que ha participado.
Es absurdo que a estas alturas de la tecnología se siga utilizando el anticuado método de levantar la mano y que algún habilidoso “secretario” cuente mentalmente los votos. Este método, además de arcaico, cuenta con muchas deficiencias, siendo la más importante, creo yo, el que en los casos reñidos sea el dichoso secretario el que pare tomando la decisión. Por supuesto que me pueden decir que no es una persona la que cuenta, sino dos o tres. No importa, podrían ser cinco o 10. Esto solo abonaría al absurdo. Lo importante es que es mucho más eficiente el uso de la tecnología para este menester, especialmente si ya se cuenta con el equipo para hacerlo, instalado en el hemiciclo.
Pero no creo que sea esto lo que inquieta a los diputados. Lo que les ha de preocupar es que el registro de sus decisiones sea público y que la ciudadanía pueda revisar en qué sentido votó en algún caso determinado. Eso, por lo visto, sí le causa pánico a muchos de los diputados. No encuentro otra razón para oponerse al dichoso tablero electrónico.
Puede aducir cualquier excusa, pero yo no encuentro ninguna válida para que las decisiones de los diputados sean secretas. Dirán que no es secreto porque levantan la mano, pero el punto es que no queda registrado en ningún lado cómo votó cada quien.
Lo más importante es que con la existencia de dicho registro será más difícil que los diputados puedan esconder las negociaciones bajo la mesa y las transas que se realizan en el Congreso para aprobar decretos y leyes a conveniencia de algunos.
Por ello creo que es importante que presionemos a los diputados a que se apruebe la iniciativa 4323, que hace obligatorio el voto electrónico. Creo que tienen la harta obligación de hacerlo, ya que la ciudadanía tiene derecho a conocer las actuaciones de sus supuestos “representantes”. Este es por lo menos un pequeño paso para devolverle a la ciudadanía sus derechos y empezar a cambiar el sistema, que es lo que realmente se necesita. No es solo un cambio de personas, sino un cambio en el sistema que reduzca la posibilidad de que los políticos que por el momento detentan el poder abusen de él.
Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día jueves 03 de marzo 2011.
Ellos no quieren que se sepa. No quieren que los ingenuos votantes se enteren de lo que ellos hacen bajo el velo del poder y la impunidad. No quieren que cambie el sistema. Les sienta muy bien. La democracia, para ellos, es un sistema perfecto: babosean a los votantes una vez cada cuatro años y luego pueden hacer y deshacer a sus anchas, lejos del escrutinio del público, enriqueciéndose a costa de los fondos que les quitan a los tributarios.
Y lo mejor de todo es que, ocultos bajo el “pleno”, ni siquiera deben rendir cuentas a aquellos que votaron por ellos. Solo se preocupan por lograr que algunas “obras” se hagan en su departamento —de las cuales también obtienen su tajada— y cacarear a los cuatro vientos su gran labor en beneficio de los sufridos, para asegurar otros cuatro años de latrocinio. Sí, está usted en lo correcto, me refiero a los diputados.
La mejor prueba es la decidida oposición de muchos de los diputados a que se haga algo tan aparentemente sencillo —y poco tecnológico, a estas alturas del partido— como votar utilizando un sistema electrónico que permitiría, por un lado, que las votaciones sean más exactas y rápidas, pero por el otro, que se lleve un registro de la decisión que cada uno ha tomado en las votaciones en las que ha participado.
Es absurdo que a estas alturas de la tecnología se siga utilizando el anticuado método de levantar la mano y que algún habilidoso “secretario” cuente mentalmente los votos. Este método, además de arcaico, cuenta con muchas deficiencias, siendo la más importante, creo yo, el que en los casos reñidos sea el dichoso secretario el que pare tomando la decisión. Por supuesto que me pueden decir que no es una persona la que cuenta, sino dos o tres. No importa, podrían ser cinco o 10. Esto solo abonaría al absurdo. Lo importante es que es mucho más eficiente el uso de la tecnología para este menester, especialmente si ya se cuenta con el equipo para hacerlo, instalado en el hemiciclo.
Pero no creo que sea esto lo que inquieta a los diputados. Lo que les ha de preocupar es que el registro de sus decisiones sea público y que la ciudadanía pueda revisar en qué sentido votó en algún caso determinado. Eso, por lo visto, sí le causa pánico a muchos de los diputados. No encuentro otra razón para oponerse al dichoso tablero electrónico.
Puede aducir cualquier excusa, pero yo no encuentro ninguna válida para que las decisiones de los diputados sean secretas. Dirán que no es secreto porque levantan la mano, pero el punto es que no queda registrado en ningún lado cómo votó cada quien.
Lo más importante es que con la existencia de dicho registro será más difícil que los diputados puedan esconder las negociaciones bajo la mesa y las transas que se realizan en el Congreso para aprobar decretos y leyes a conveniencia de algunos.
Por ello creo que es importante que presionemos a los diputados a que se apruebe la iniciativa 4323, que hace obligatorio el voto electrónico. Creo que tienen la harta obligación de hacerlo, ya que la ciudadanía tiene derecho a conocer las actuaciones de sus supuestos “representantes”. Este es por lo menos un pequeño paso para devolverle a la ciudadanía sus derechos y empezar a cambiar el sistema, que es lo que realmente se necesita. No es solo un cambio de personas, sino un cambio en el sistema que reduzca la posibilidad de que los políticos que por el momento detentan el poder abusen de él.
Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día jueves 03 de marzo 2011.
miércoles, 2 de marzo de 2011
Aniversario
Carroll Ríos de Rodríguez
Muchos guatemaltecos celebran el 21 aniversario de Siglo.21. No estoy inmersa en el ajetreado día a día del matutino, pero tras 13 años de colaborar con el medio, me identifico profundamente con él.
Desde marzo de 1990 han transcurrido eventos memorables tanto dentro de Corporación de Noticias como en el país. Para ponerlo en perspectiva: Siglo Veintiuno (ahora Siglo.21) ha sido una presencia constante, no cuestionada, para la mayoría de los estudiantes universitarios de hoy. Seis presidentes nos han gobernado durante este tiempo; fuimos testigos del Serranazo, la firma de los acuerdos de paz, el atentado contra las Torres Gemelas, las guerras en Afganistán e Iraq, la muerte del papa Juan Pablo II y muchos sucesos trascendentales más.
El equipo que lanzó los primeros ejemplares a la calle se desveló y sacrificó, sufrió y soñó —se invirtieron ellos mismos en el proyecto— y posteriormente pasaron la estafeta a otros. El nuevo liderazgo logra transmitir un idealismo y sentido de innovación que caracterizó también a los fundadores; les mueve el afán de impactar positivamente en la vida pública de Guatemala.
Siglo Veintiuno encaró desde el principio duros retos que, aún después de transcurridas dos décadas, deben ser objeto de reflexión. ¿Había espacio para un matutino alternativo, en un país donde los pocos que leen, leen poco? ¿Despertaría interés un estilo de reportaje investigativo más largo y sustanciado? ¿Estábamos listos para confrontar distintos puntos de vista desde las páginas de opinión? ¿Puede un matutino realmente contribuir a hacer de nuestro país “una nación justa, digna y solidaria”?
¿Cómo se concretaría la meta -—bastaría con reportar la verdad con seriedad, con elevar la calidad del periodismo guatemalteco—? ¿Cuáles batallas tendría que pelear con valor? Y en aras del mismo lema, ¿cómo se podría navegar con independencia, al margen de posibles presiones políticas y sectoriales?
Más recientemente, se evidenció otro gran reto producto de los rápidos avances tecnológicos; el gremio periodístico a nivel mundial llegó a preguntarse si veríamos morir el formato impreso tradicional. ¿Cuál será la fórmula triunfadora al ir incorporando nuevas tecnologías en el quehacer periodístico?
Los columnistas sentimos los efectos de las decisiones que toman los dueños y directores del matutino en respuesta a éstos y otros retos. Nuestro espacio está allí, semana a semana, gracias a los múltiples actos de diversas personas asociadas al medio, a quienes usualmente no conocemos.
Además de reconocer la valentía y los aciertos que empedraron el camino para este aniversario, vale la pena resaltar tres aportes más de este diario a nuestra comunidad. Ha contribuido a crear una cultura preocupada por la veracidad. Ha modelado el respeto y la tolerancia por la libertad de expresión, permitiéndonos imaginar una sociedad plural. Y ha contribuido a la profesionalización del periodismo en Guatemala apoyando, directa e indirectamente, el surgimiento de nuevas ofertas universitarias.
Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día miércoles 02 de marzo 2011.
Muchos guatemaltecos celebran el 21 aniversario de Siglo.21. No estoy inmersa en el ajetreado día a día del matutino, pero tras 13 años de colaborar con el medio, me identifico profundamente con él.
Desde marzo de 1990 han transcurrido eventos memorables tanto dentro de Corporación de Noticias como en el país. Para ponerlo en perspectiva: Siglo Veintiuno (ahora Siglo.21) ha sido una presencia constante, no cuestionada, para la mayoría de los estudiantes universitarios de hoy. Seis presidentes nos han gobernado durante este tiempo; fuimos testigos del Serranazo, la firma de los acuerdos de paz, el atentado contra las Torres Gemelas, las guerras en Afganistán e Iraq, la muerte del papa Juan Pablo II y muchos sucesos trascendentales más.
El equipo que lanzó los primeros ejemplares a la calle se desveló y sacrificó, sufrió y soñó —se invirtieron ellos mismos en el proyecto— y posteriormente pasaron la estafeta a otros. El nuevo liderazgo logra transmitir un idealismo y sentido de innovación que caracterizó también a los fundadores; les mueve el afán de impactar positivamente en la vida pública de Guatemala.
Siglo Veintiuno encaró desde el principio duros retos que, aún después de transcurridas dos décadas, deben ser objeto de reflexión. ¿Había espacio para un matutino alternativo, en un país donde los pocos que leen, leen poco? ¿Despertaría interés un estilo de reportaje investigativo más largo y sustanciado? ¿Estábamos listos para confrontar distintos puntos de vista desde las páginas de opinión? ¿Puede un matutino realmente contribuir a hacer de nuestro país “una nación justa, digna y solidaria”?
¿Cómo se concretaría la meta -—bastaría con reportar la verdad con seriedad, con elevar la calidad del periodismo guatemalteco—? ¿Cuáles batallas tendría que pelear con valor? Y en aras del mismo lema, ¿cómo se podría navegar con independencia, al margen de posibles presiones políticas y sectoriales?
Más recientemente, se evidenció otro gran reto producto de los rápidos avances tecnológicos; el gremio periodístico a nivel mundial llegó a preguntarse si veríamos morir el formato impreso tradicional. ¿Cuál será la fórmula triunfadora al ir incorporando nuevas tecnologías en el quehacer periodístico?
Los columnistas sentimos los efectos de las decisiones que toman los dueños y directores del matutino en respuesta a éstos y otros retos. Nuestro espacio está allí, semana a semana, gracias a los múltiples actos de diversas personas asociadas al medio, a quienes usualmente no conocemos.
Además de reconocer la valentía y los aciertos que empedraron el camino para este aniversario, vale la pena resaltar tres aportes más de este diario a nuestra comunidad. Ha contribuido a crear una cultura preocupada por la veracidad. Ha modelado el respeto y la tolerancia por la libertad de expresión, permitiéndonos imaginar una sociedad plural. Y ha contribuido a la profesionalización del periodismo en Guatemala apoyando, directa e indirectamente, el surgimiento de nuevas ofertas universitarias.
Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día miércoles 02 de marzo 2011.
martes, 1 de marzo de 2011
Hace 21 años . . .
Estuardo Zapeta
Desde niño decidí ser periodista y antropólogo. Mi familia reía cuando decía eso, excepto mi madre...
Desde niño decidí ser periodista y antropólogo. Mi familia reía cuando decía eso, excepto mi madre, una mujer analfabeta, como miles en el Altiplano guatemalteco, quien una vez sentenció: “No te vayás a desanimar a la primera, patojo. Luchá por lo que querés”.
Y esas dos carreras fueron mis estudios iniciales, a los cuales fui agregando Sociología, Economía, Lingüística, Liderazgo, Estrategia, Comunicación Institucional, Investigación Social, Derecho Consuetudinario, etc. (ahora, sólo sonrío al verme en el retrovisor de la vida).
Confieso que el analfabetismo de mi madre siempre me ha perseguido en este laberinto guatemalteco de preguntar 100 mil veces por qué, y obtener 100 mil veces el mismo silencio.
Y los primeros “tanes” en el periodismo no fueron fáciles. Inicié en Aquí el Mundo, con uno de los grandes maestros, el Dr. Mario David García, a quien siempre he agradecido su paciencia, sobre todo para enseñar economía básica. Pero más admiré y admiro su valor.
Luego, había solicitado trabajo en la recordada revista Crónica, la de don Paco Pérez de Antón, y mi solicitud fue rechazada (años después fui invitado a ser columnista de Crónica en la cual publiqué varios años).
Escribí mis primeras líneas “firmadas” para El Quetzalteco, y publicaciones muy locales o especializadas —desarrollo comunitario, medicina alternativa, crítica al Movimiento Indígena, etc.— y eso me valió la persecución por parte de las autoridades y de las ONG, que al final descubro que eran peor que los “militares armados”, y tan corruptas como el sistema al que criticaban, y tan racistas y excluyentes como “la oligarquía” que denunciaban. Di algunos pasos por los rumbos torcidos de la “izquierda”, pero rápido descubrí que era tan mierda como la “derecha.”
Entonces llegó la Antropología, la cual fue como una especie de “refugio académico” que tanto ayer como hoy se hizo un frondoso árbol de posibilidades y me dio una perspectiva (“cuasi-posmodernista”) para cuestionar todas mis premisas, mis creencias, y, principalmente, mi Cultura y subcultura. La beca Fulbright fue una de las grandes experiencias que confirmó el rumbo que desde niño había decidido.
Y fue en Siglo Veintiuno, con José Rubén Zamora, donde tuve la oportunidad de publicar hace casi 20 años mis primeras líneas y desde entonces no se han detenido. Esos artículos, ya rondando hoy en los miles, han sido consistentes en su radicalismo crítico, en la discusión novedosa, en una visión “extraña” de la realidad indígena y ladina de esta nación, y siempre con un ángulo estilístico fresco, fiel al principio de “el medio es el mensaje”. Fui bendecido con haber participado en el Consejo Editorial aquí, por varios años, al frente de otro gran guatemalteco, Álvaro Castillo Monge.
Por eso, hoy que cumplimos 21 años no puedo hacer más que renovar ese compromiso con ustedes, lectores, los pocos “a favor”, y los muchos “en contra,” de seguir siendo fiel a la filosofía Libertaria.
Y renovado, cambiado, encuentra hoy usted nuestro Siglo, su casa, mi casa, con Gonzalo y Luis Marroquín al frente en nuestro “cumple 21”. Que entonces siga la lucha por la nación de personas dignas, justas y solidarias.
Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día martes 01 de marzo 2011.
Desde niño decidí ser periodista y antropólogo. Mi familia reía cuando decía eso, excepto mi madre...
Desde niño decidí ser periodista y antropólogo. Mi familia reía cuando decía eso, excepto mi madre, una mujer analfabeta, como miles en el Altiplano guatemalteco, quien una vez sentenció: “No te vayás a desanimar a la primera, patojo. Luchá por lo que querés”.
Y esas dos carreras fueron mis estudios iniciales, a los cuales fui agregando Sociología, Economía, Lingüística, Liderazgo, Estrategia, Comunicación Institucional, Investigación Social, Derecho Consuetudinario, etc. (ahora, sólo sonrío al verme en el retrovisor de la vida).
Confieso que el analfabetismo de mi madre siempre me ha perseguido en este laberinto guatemalteco de preguntar 100 mil veces por qué, y obtener 100 mil veces el mismo silencio.
Y los primeros “tanes” en el periodismo no fueron fáciles. Inicié en Aquí el Mundo, con uno de los grandes maestros, el Dr. Mario David García, a quien siempre he agradecido su paciencia, sobre todo para enseñar economía básica. Pero más admiré y admiro su valor.
Luego, había solicitado trabajo en la recordada revista Crónica, la de don Paco Pérez de Antón, y mi solicitud fue rechazada (años después fui invitado a ser columnista de Crónica en la cual publiqué varios años).
Escribí mis primeras líneas “firmadas” para El Quetzalteco, y publicaciones muy locales o especializadas —desarrollo comunitario, medicina alternativa, crítica al Movimiento Indígena, etc.— y eso me valió la persecución por parte de las autoridades y de las ONG, que al final descubro que eran peor que los “militares armados”, y tan corruptas como el sistema al que criticaban, y tan racistas y excluyentes como “la oligarquía” que denunciaban. Di algunos pasos por los rumbos torcidos de la “izquierda”, pero rápido descubrí que era tan mierda como la “derecha.”
Entonces llegó la Antropología, la cual fue como una especie de “refugio académico” que tanto ayer como hoy se hizo un frondoso árbol de posibilidades y me dio una perspectiva (“cuasi-posmodernista”) para cuestionar todas mis premisas, mis creencias, y, principalmente, mi Cultura y subcultura. La beca Fulbright fue una de las grandes experiencias que confirmó el rumbo que desde niño había decidido.
Y fue en Siglo Veintiuno, con José Rubén Zamora, donde tuve la oportunidad de publicar hace casi 20 años mis primeras líneas y desde entonces no se han detenido. Esos artículos, ya rondando hoy en los miles, han sido consistentes en su radicalismo crítico, en la discusión novedosa, en una visión “extraña” de la realidad indígena y ladina de esta nación, y siempre con un ángulo estilístico fresco, fiel al principio de “el medio es el mensaje”. Fui bendecido con haber participado en el Consejo Editorial aquí, por varios años, al frente de otro gran guatemalteco, Álvaro Castillo Monge.
Por eso, hoy que cumplimos 21 años no puedo hacer más que renovar ese compromiso con ustedes, lectores, los pocos “a favor”, y los muchos “en contra,” de seguir siendo fiel a la filosofía Libertaria.
Y renovado, cambiado, encuentra hoy usted nuestro Siglo, su casa, mi casa, con Gonzalo y Luis Marroquín al frente en nuestro “cumple 21”. Que entonces siga la lucha por la nación de personas dignas, justas y solidarias.
Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día martes 01 de marzo 2011.
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