viernes, 15 de julio de 2011

El dragón disminuye la marcha (I)

POR RENY BAKE

La economía china ha tenido un crecimiento espectacular desde su apertura a la economía de

mercado desde hace tres décadas.

La tasa anual de crecimiento china ha sido de dos dígitos por año, siendo la segunda economía más grande del mundo, después de EE. UU. Ahora hay más millonarios en China que en EE. UU. Pero el crecimiento del dragón chino está comenzando a disminuir la marcha.

La economía china se ha estado “sobrecalentando” en sectores, como el inmobiliario, considerado una extensión del sector financiero y del Gobierno.

El sector inmobiliario chino se teme no sea sostenible y termine “estallando” una burbuja inmobiliaria en ese país.

Adicional a esos temores sobre la burbuja inmobiliaria china, en los últimos meses, uno de los principales dolores de cabeza de las autoridades chinas ha sido la inflación y este año han incrementado tres veces la tasa líder de interés, buscando reducir la presión.

En un régimen donde se busca el desarrollo económico de la población, para evitar a entrar a discutir el modelo de partido único, el crecimiento económico y la estabilidad de precios, es de vital importancia para que no exista inestabilidad política.

Recordemos que en Egipto y Túnez, uno de los detonantes de las revueltas populares en esos países fueron los altos precios de los alimentos.

China está comenzando a mostrar síntomas de que su locomotora está reduciendo la marcha y que su economía no va a seguir creciendo a dos dígitos. Al mismo tiempo, luego de décadas de basar su crecimiento económico en mano de obra no calificada, para producir productos de bajo precio, China comienza a tener mejor sueldo a trabajadores calificados.

Ante la escalada de precios del petróleo, para algunos analistas, el siguiente paso de China es intentar repetir el modelo de los “cuatro dragones” —Corea del Sur, Taiwán, Hong Kong y Singapore— en la década de 1980: Mover su producción a industrias de alto valor agregado. Sin embargo, ante esta posible estrategia, algunos analistas se preguntan dos cosas:

1.) ¿Cómo una economía tan grande puede hacer un cambio de modelo productivo, basado en productos de bajo precio y poco valor agregado, a un modelo de producción basado en industrias de alto valor agregado?

2.) ¿Quién o quiénes van a comprar esos nuevos productos chinos, si los grandes mercados de EE. UU. y Europa están fuertemente golpeados por la crisis del 2008, y la promesa de la nueva gran clase media china consumidora aún no termina de materializarse?

artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día viernes 15 de julio de 2011.

jueves, 14 de julio de 2011

La libertad de Cabral

JORGE JACOBS A.


La muerte de Facundo Cabral nos tomó a todos por sorpresa. Ya conocíamos su delicado estado de salud y él mismo confesaba que le quedaba poco, pero eso es muy distinto a lo que pasó. Estoy convencido de que fue víctima de haber estado en el lugar equivocado en el momento equivocado. Eso lo hermanó por la eternidad con los millones de guatemaltecos que día a día nos jugamos la vida en esta ruleta rusa llamada Guatemala. Casi todos aquí podemos estar en el momento y lugares equivocados, en cualquier minuto.


De eso tendremos mucho tiempo para comentar. Hoy prefiero transcribir algunas de las últimas palabras de Facundo, a quien, por azares del destino, tuve la fortuna de entrevistar cuatro días antes de su “mudanza”, como el llamaba a la muerte:


“Hay una amistad desde hace muchos años con Guatemala… y he tenido la suerte de una muy buena relación; hemos compartido, he podido compartir con ustedes el mundo caminado, he aprendido tanto aquí de su cultura, de su arte, por eso cada vez que vengo es un placer”.
“Uno es un contador de historias, las canciones aparecen entre historia e historia, entre viaje y viaje, pero creo que lo mío es un testimonio de vida, contar las experiencias que uno ha tenido en el mundo, compartirlas… me ha pasado en todo el mundo, la gente que te viene a escuchar, la gran mayoría, viene por lo que uno cuenta más que por lo que uno canta”.


“El arte es como el amor: vas a tomar un café sin pensar en nadie y te encontrás a la mujer de tu vida en la mesa de al lado… uno nunca sabe y ese no saber hace que la vida sea excitante, porque acá el que decide el juego es Dios…


“Tener la cabeza abierta. El mundo te abre la cabeza, uno es más amplio desde el momento que conoce más gente… Yo le agradezco tanto al mundo porque es tanta la diferencia entre el Cabral que estaba en su pueblo al que tiene ahora 74 años. Yo se lo debo al mundo, también, aprender a amar, por ejemplo, lo más importante que nos puede suceder y que depende de nosotros, que es la libertad. Porque si el hombre no es libre, la vida no es vida… la razón más importante de la vida es el amor”.


“Bueno, aquí, desde que empecé a curiosear el Popol Vuh y los libros de Chilam Balam, aprendí, por ejemplo, que nacer es un dolor que la vida compensa, por muy dolorosa que sea tu iniciación. Indudablemente, las cosas para gozar en la vida son mayoría; hay más en el haber que en el deber, y esa ha sido una de las cosas que aprendí”.


“La libertad es una herencia de mi familia. Mi familia tenía un respeto absoluto y cuidaba mucho a la libertad, principalmente mi madre. Cuando yo salí de mi pueblo, niño todavía, mi madre me dijo cuando subí al tren: ‘este es el segundo y último regalo que puedo hacerte, el primero, darte la vida, el segundo, la libertad de vivirla’. Yo nací con esa barca, yo a veces, cuando he tenido que elegir, incluso hasta entre el amor y la libertad, elegí la libertad, porque el amor, por bello que sea, siempre te hace ceder terreno y no por eso disfrutas toda tu libertad; sin embargo, en la libertad, hasta uno está más cerca de encontrar el amor. Creo que no hay vida sin libertad. Jesús dice: ‘Nadie puede ser esclavo y menos de dos señores’. Es indigno no ser el dueño de su propia vida y es indigno permitir que otro dirija tu vida. Y no es saludable querer dirigir la vida de otro. Yo puedo compartir con otro, no dirigirlo, y no ser dirigido, y ese es el hombre, el hombre esencial, el otro no sé cómo se llama”. Descansa en paz, Facundo.


Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa LIbre", el día jueves 14 de julio 2011.

miércoles, 13 de julio de 2011

Y yo, ¿qué puedo hacer?

Carroll Ríos de Rodríguez.


Participar en cadenas de oración y servicios religiosos por la paz nos hace sentir más seguros.


La inmerecida muerte de Facundo Cabral es la gota que derramó el vaso. Coronó una semana de violencia, secuestros e incertidumbre política. Los ciudadanos enviamos mensajes con tono de “hasta aquí” en las redes sociales y periódicos. Sin embargo, el rebalse de nuestra tolerancia se estrella con la pregunta: “¿Qué puedo hacer yo?”. Las distintas acciones de repudio a la violencia se pueden clasificar en cuatro rubros distinguibles.


Tener cuidado: en este clima de inseguridad, es lógico poner todos los medios a nuestra disposición para proteger nuestras vidas y las de nuestros familiares. Andar como paranoicos por la calle, sospechando de los demás, y contratar seguridad en los vecindarios son dos medidas de este tipo. Arma muy poderosa es la oración privada y comunitaria, pues depositar nuestros miedos frente al Señor calma los nervios. Participar en cadenas de oración y servicios religiosos por la paz nos hace sentir más seguros. Sabernos parte de una mayoría de personas de buena voluntad es psicológicamente importante, pues mitiga esa desgastante impresión de que el mal se cierne sobre nosotros. Además, tenemos la impresión de que estamos siendo constructivos y útiles, pues rezar es lo mejor que podemos hacer.


Vociferar: comunicamos nuestro rechazo a la violencia cuando intervenimos en programas radiales, escribimos cartas del lector, publicamos exhortaciones en nuestras páginas de Facebook, pintamos cuadros de protesta y más. Estos actos constituyen una catarsis.


Manifestar: Damos un paso más cuando participamos en manifestaciones públicas. Asistir a un concierto en honor de Facundo Cabral, marchar con veladoras o vestirnos de luto riguroso, son actos propios de un grupo de interés. Adoptamos estos medios pacíficos para presionar a los gobernantes de turno para que tomen medidas tendientes a reducir la criminalidad. Funciona en la medida que el político ve en cada manifestante un voto de rechazo o aprobación; por eso son más efectivos los grupos grandes y bien organizados.


Apoyar iniciativas pro seguridad: en el fondo, sabemos que ni manifestar ni vociferar hará la diferencia. La incompetencia de las autoridades es sólo parte del problema; ciertas regulaciones vigentes impiden una mejor administración del sistema de justicia. Hay que cambiar las reglas del juego para reducir las probabilidades de que se corrompan nuestros policías y jueces, para que las víctimas del crimen estén anuentes a recurrir a las cortes, para lograr castigos prontos y certeros, y más. Se circulan varias propuestas de reforma constitucional que privilegian cambios importantes en el Organismo Judicial. La justicia es uno de los principios que inspiró la enmienda parcial de la Constitución promovida por la Asociación ProReforma: 72,999 ciudadanos y yo creemos que debería aprobarse. Debemos empaparnos de esta y otras propuestas, compararlas, darlas a conocer y ejercer presión sobre las autoridades competentes a fin de lograr los cambios necesarios.


Así como estamos, no podemos seguir.


Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día miércoles 13 de julio 2011.

martes, 12 de julio de 2011

Facundo

PEDRO TRUJILLO.


Tenías que venir a Guatemala a morir vilmente asesinado para despertar la conciencia de una ciudadanía dormida. Pocos han conseguido lo que tú, no sólo en vida, también después de muerto. Sacar a gente indignada a la calle durante un fin de semana y que se formen colas o se aglomeren en no importa qué lugar del país, es todo un logro Facundo. El mundo ha conocido cómo hemos permitido que se llegue a este punto. La noticia de tu asesinato seguro ha hecho pensar a millones de ciudadanos cómo es posible que tantos homicidios se produzcan a diario sin que “nada pase”, sin que se estremezcan conciencias o se paralice un país.



No pocos han sentido eso que se denomina vergüenza ajena, al descubrir la bajeza moral y no encontrar otra justificación que no sea el abandono o la pasividad.


Tampoco has escapado de los politiquillos y aprovechados de turno. Un presidente que decreta tres días de duelo nacional, cuando no ha asistido a un solo funeral por los más de 20,000 asesinados en lo que va de su administración ni se inmutó mientras se desviaron fondos, del ministerio que hace unos días no supo protegerte, para programas de su ahora ex esposa. Hoy, sin embargo, ante la vergüenza internacional (que parece preocuparle más que lo interno) promueve unos días de luto, como si eso sirviera para que volvieras a cantar y otros regresaran. Tampoco la premio Nobel escapó del atrevimiento. Llorosa y declarándose amiga tuya, manifestó que era un crimen ideológico, con la ignorancia de quien manipula la realidad y el atrevimiento de quien jamás apareció en un solo entierro de conciudadanos porque su múltiples viajes y ocupaciones no se lo permiten. Sentite preocupado de que vaya a verte, las cámaras, las fotos y la imagen pública pueden más que la honestidad, que la decencia. Otros menos conocidos, pero igual de interesados, pagaron miles de quetzales de fondos públicos para manifestarse por tu muerte en campos pagados y firmar a pie de página de forma que aparezcan aunque no sea en la foto. Sepulcros blanqueados, artista. ¡Qué pena no tener un día extra para componerles la trova que todos ellos se merecen!


No puedo, cantautor, dedicarte más que un diecisieteavo de mi indignación, de mi pena, de mi rechazo y repudio a quienes nos han llevado a esta miserable situación que tú pagaste con tu vida. Hoy, y mañana y pasado, morirán asesinados, como tú, otros 17, sin saber por qué, víctimas colaterales de una violencia que no han querido parar porque se requiere de muchos pantalones y estamos necesitados a pesar de maquilar miles a diario. Lamentablemente serás un número más en todo esto porque lo importante para ellos es sobrevivir a no importa qué evento. Seguirán vendiendo su inexistente preocupación “por el pueblo”, por “los pobres”, y tú, desde donde estés, junto con los miles de asesinados de este país, podrás cantar, con ese privilegiado prisma que permite ver las cosas desde afuera y la suerte de que el MP enviase rápidamente a sus investigadores para que no formes parte del 98% de casos no resueltos. ¡Salve, Facundo!, hazte amigo de aquellos que ahora te rodean, muchos son las víctimas de estos otros y te podrán contar cómo son en realidad, aunque creo que tú los conoces sobradamente.


Por acá, continuarán buscando culpables, justificando acciones o engordando su hipocresía a la menor oportunidad. Mientras tanto, otro crimen, más deleznable aún, te opacará. ¡Qué pena!


Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día martes 12 de julio 2011.

¿Por quién debo votar?

JOSé RAúL GONZáLEZ MERLO.


Se suponía que, cuando la Pastoral Social de la Diócesis de San Marcos editó un documento bajo el título ¿Por quién debo votar?, iba a ser una guía imparcial para los electores. Sin embargo, en su más claro tono anticapitalista y de lucha de clases, el panfleto terminó siendo una apología y recomendación para votar por la ex guerrilla representada en su candidata: Rigoberta Menchú. Hacen mal las instituciones adscritas a la Iglesia Católica en participar veladamente en política partidista. Personajes de la Iglesia como monseñor Álvaro Ramazzini nos tienen acostumbrados a esa peligrosa mezcla de religión y activismo político radical.


Lejos de que el folleto esté motivado por “nuestra fe en Dios” —como se menciona— el mismo es otro documento de fomento a la lucha de clases. Dicen que somos “un país rico pero lleno de empobrecidos”. Nótese que el uso deliberado de la palabra “empobrecidos” implica que unos tienen que ser responsables por la pobreza de otros. Los culpables deben ser “los ricos… las compañías multinacionales extranjeras… la privatización… los grandes empresarios… los nuevos ricos ligados a los militares y al crimen organizado…” Todos tirados en el mismo bolsón. En particular se enfatiza que se quiere una “Guatemala democrática en donde los militares no ocupen cargos en el gobierno ni en el Congreso”. Por razones que veremos más adelante, no sorprende que esa misma exigencia se deje de hacer en el caso de los ex guerrilleros.

Dado el anterior análisis, la conclusión es que el único partido político, para el que la Pastoral Social de San Marcos tiene palabras de recomendación velada, es la coalición Winaq, URNG Maiz, Movimiento Nueva República y Alianza Nueva Nación; es decir, la crema y nata de la guerrilla. Como la Pastoral les describe, esta coalición “es la expresión de los hombres y mujeres mayas, ladino-mestizo, garífunas y xincas cuya misión es cambiar una realidad injusta, racista, carente de oportunidades y perversa a una situación equitativa, llena de oportunidades sin exclusión ni marginación”. El resto de partidos políticos y candidatos sólo se merecen críticas y señalamientos; algunos bien merecidos, otros deliberadamente colocados para sesgar al lector.


Hace mal la Pastoral Social de San Marcos en engañar a los electores respecto a su imparcialidad político-partidista. El documento no es más que una velada hipocresía. Le harían un mejor servicio al país si simplemente endosaran a Rigoberta Menchú abiertamente.
No tiene nada de malo ya que todos tienen derecho a sus preferencias electorales. Pero, por andar haciendo esos fraudes, se van a conseguir aplicar aquella cita del Apocalipsis que reza: “Ojalá fueras frío o caliente, pero eres tibio y por ello te expulsaré de mi boca”.


Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día martes 12 de julio 2011.

viernes, 8 de julio de 2011

Repensar la Policía

Para servir y proteger.


Luis Figueroa.


Alentrar al sitio Web de la PNC, donde dice ¿Quiénes somos?, sale el siguiente mensaje: “Quiénes somos… en construcción”. ¿Es esta una Policía sin identidad? Paré ahí porque quería usar el lema de la PNC como título de esta columna; pero no encontré nada como To Serve and to Protect. Todo esto en el contexto de que nos enteramos de que los habitantes de Guatemala por cada 6 “agentes” privados hay un policía estatal, según datos de 2008.


Tengo problemas con esta perspectiva: el primero, es que las llamadas “policías privadas”, no son policías en realidad. Sí son empresas que prestan seguridad; pero los “polis” privados no pueden perseguir delincuentes. Su misión es cuidar negocios, o a las personas que los contratan; y si presencian un acto delictivo, no están legalmente –ni contractualmente– facultados para intervenir. Es muy posible que no estén en condiciones físicas, ni psicológicas para proceder. En las actuales condiciones regulatorias, los “polis”, como se les llama con algún grado de aprecio, pueden prestar servicios de seguridad específicos; pero si ocurre un asesinato en un edificio resguardado por “polis” estos no pueden realizar las investigaciones propias de los detectives y policías estatales. El segundo problema es que, ¿pueden, los PNC realizar las labores propias de una policía estatal? ¿Deberían?


Los fanáticos del estatismo no pueden pensar en que la Policía no sea gubernamental; pero, lo cierto, es que las fuerzas policiales, las fiscalías, e incluso las Cortes de justicia y las prisiones son de reciente aparición. Antes de que aquellas funciones fueran centralizadas y monopolizadas por intereses políticos, las comunidades locales y algunos sistemas privados se ocupaban de los asuntos que ahora creemos que son tareas exclusivas para los sistemas gubernamentales de justicia criminal. Esto lo aprendí de Bruce Benson, cuyos trabajos sobre el tema son muy recomendables.Lo que debería alarmarnos no es que haya 6 “polis” por cada agente estatal; y lo que sí debería pararnos los pelos es que no hayamos caído en cuenta de que, a lo mejor, es tiempo de acabar con la centralización y el monopolio del sistema de justicia criminal; y buscar otras opciones profesionales.


En la medida en que las sociedades se hacen más complejas, el tamaño, el costo y la creciente ineptitud de los sistemas centralizados y monopólicos están siendo cuestionados. Y deberían serlo más en sociedades como la nuestra donde todo está por hacerse.


Artículo publicado en el diario guatemalteco "El Periódico", el día viernes 08 de julio 2011.

Estrógeno en las elecciones (3)

Karen Cancinos


Unas reflexiones sobre las candidaturas de Rigoberta Menchú y Adela Torrebiarte.


Sigo haciendo algunas reflexiones sobre la participación de varias señoras en la presente contienda electoral. La semana pasada expliqué las razones por las que no votaría por Raquel Blandón ni por Patricia de Arzú, no solo por sus posibles motivaciones sino por su falta de idoneidad y, sobre todo, por sus asociaciones, La primera, con un personaje que da pavor (Manuel Baldizón), y la segunda, con un marido cuya propensión despótica ha marcado época, una por cierto que ya es hora de dar por finalizada.


Cuidado nomás, no sea que los residentes capitalinos “caigamos de las brasas a las llamas”, por usar una expresión de las abuelitas. Pues si el traspaso de la vara edilicia de la Ciudad de Guatemala va de Álvaro Arzú a Alejandro Sinibaldi, cuya trayectoria se limita a un colosal derroche en una campaña millonaria, yo usaría otra frase de gente grande: más vale lo viejo conocido. Sin embargo, no hay que ser fatalistas. Pues alternativas deseables y viables hay, y no se limitan a estos dos.


Volvamos entonces al tema que nos ha ocupado estas últimas semanas. Analicemos ahora la candidatura de Rigoberta Menchú, quien no necesita presentación, actual colega columnista aquí, en Siglo.21. No votaré por ella, y aunque para quienes no resultan desconocidas mis posiciones en política y economía huelga decir por qué, para quienes leen estas líneas fuera del país me parece necesario explicar mi pensar respecto a esta candidata.


La señora Menchú, bien conocida en el ámbito internacional por detentar un Premio Nobel de la Paz, con todo el prestigio que eso conlleva, no es, sin embargo, una opción a considerar para dirigir el gobierno de nuestro país. Claro que esa es mi opinión, pero está fundada y por eso la expreso con la libertad que nos ampara a todos. Baso mi aseveración en el hecho de que las propuestas de la candidata son propias de la izquierda más sesentera e inoperante. Sus columnas en este mismo medio me hacen pensar que es posible que sus posturas personales no sean tan rancias sino más bien resulten socialdemócratas, pero las mismas no se han plasmado en la plataforma política de los partidos que la han propuesto como presidenciable. Porque a estos se los continúa percibiendo como agrupaciones ya ni siquiera de la vieja guardia socialista, sino fósiles en franca decadencia, y la prueba está en los más que magros resultados que obtienen elección tras elección.


Adela Torrebiarte es otra mujer a quien hay que considerar. Sería una opción de voto para mí, de no ser porque las encuestas la sitúan en los coleros. Ya he dicho que uno no vota por encuestas sino por personas, pero si tomamos en cuenta el hecho de que entre las primeras tres candidaturas a la presidencia hay una alternativa ideológica y propositivamente similar a la de Torrebiarte (la de Suger), y que esta sí tiene posibilidades serias de pasar a la segunda vuelta, se colige entonces que entre la una y el otro la decisión está más que clara. Eso si uno, como yo, es un votante cuyas ideas sobre la vida en sociedad se fincan en un gobierno legítimo, estrictamente limitado a las funciones que le competen. Espero por tanto que esta participación para Torrebiarte no sea debut y despedida, sino tan solo un primer ejercicio político electoral del que salga con experiencia y fortaleza.


Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día viernes 08 de julio 2011.