jueves, 9 de agosto de 2012
Esfuerzo y recompensa
JORGE JACOBS A.
El sábado, Érick Barrondo coronó el esfuerzo de varios años con una medalla de plata olímpica. La mayoría de guatemaltecos nos alegramos -muchos hasta las lágrimas- al observar el triunfo muy bien ganado de este compatriota, hazaña que ningún otro guatemalteco en 50 años de participación olímpica había logrado. Ahora bien, ¿es este un triunfo de los guatemaltecos? Como bien lo dijo John F. Kennedy, “el éxito tiene muchos padres, pero el fracaso es huérfano”. Ahora resulta que este éxito de Érick Barrondo, su entrenador Rigoberto Medina y el equipo de marcha es un triunfo de “los guatemaltecos”, de la dirigencia deportiva, de los medios y hasta de los politiqueros guatemaltecos. Pues no, no es un triunfo de los guatemaltecos ni de la dirigencia deportiva ni mucho menos de los politiqueros guatemaltecos. Es un triunfo de Érick Barrondo.
Los demás podemos alegrarnos de su triunfo y desearle muchos más éxitos. Sentirnos orgullosos de que un compatriota haya logrado tal propósito. Emocionarnos de ver la bandera de Guatemala ondear por primera vez en la historia en una premiación olímpica. Sentirnos motivados a alcanzar metas más grandes, siguiendo el ejemplo de Barrondo. Pero hasta allí.
No fuimos “los guatemaltecos” quienes sufrimos las largas, monótonas y agotadoras horas de entrenos. No fuimos nosotros quienes padecimos las limitaciones que generalmente pasan la mayoría de deportistas en nuestro país. No fuimos nosotros los que limitamos nuestra vida familiar, sentimental, social y hasta educativa por enfocarnos en el propósito de llegar a alcanzar una medalla olímpica.
No sé usted, pero yo lo más que podría argumentar es que una infinitesimal parte del 3% de los impuestos que me ha quitado la SAT se utilizó en el entrenamiento de Barrondo y de los otros 18 deportistas guatemaltecos que tan buenos resultados han obtenido en esta Olimpiada. O que este año intenté entrevistar al entrenador Medina y a sus muchachos antes de que partieran para Londres pero no se pudo, por la disciplina de los entrenos. Nada de eso me da ninguna justificación moral para apropiarme de un éxito que no me corresponde.
Por eso es que me parece tan chocante —sin quitarle lo ridículo— que ahora el éxito de Barrondo tenga tantos “padres”, especialmente entre la dirigencia deportiva y entre los politiqueros de turno, para variar, saludando con sombrero ajeno. Si a esas vamos, cualquier premio o recompensa que se les dé a los deportistas con dinero de los tributarios es eso, dinero de los tributarios, no del presidente, no de los diputados, no de los dirigentes deportivos, y como tal se debe ver.
Me entristece, por otro lado, ver que hay personas que ni siquiera pueden alegrarse por el éxito ajeno y siempre van a encontrar algo de que agarrar su mezquindad para criticar las victorias de los otros. En esas ocasiones siempre recuerdo ese rótulo pintado en la pared de una empresa de Amatitlán: “Sin envidias, alegrémonos del bien ajeno”.
Yo, al menos, me he alegrado y me alegraré mucho con los éxitos de los deportistas guatemaltecos. Así que felicito a todos los que ya participaron y espero con ansias ver las competencias de los que todavía faltan.
Artículo publicado en el diario guatemalteco Prensa libre el dia jueves 9 de agosto 2012.
miércoles, 8 de agosto de 2012
Primero en lugar, primero en derecho
Carroll Ríos de Rodríguez
El papel protagónico que jugó Ulysses S. Grant en la guerra civil de Estados Unidos condujo a su elección como presidente en 1869. En su discurso inaugural, prometió: “Todas las leyes serán fielmente ejecutadas, así me gusten o no. En todo tema, yo tendré una política que recomendar, pero no haré valer ninguna política contra la voluntad de los gobernados. Las leyes gobernarán a todos por igual…”
Dar cumplimiento fiel a la máxima norma del país, la Constitución, es lo que piden los ciudadanos que presentaron un amparo ante la Corte de Constitucionalidad contra el Congreso de la República. Como Grant, ellos sostienen que los servidores públicos y los políticos electos están llamados a dar vida a ese valioso principio según el cual nuestra sociedad es regida por la Ley, y no por los impulsos arbitrarios de quienes temporalmente ostentan el poder.
¿Cuál es el meollo del asunto? El artículo 277 de la Constitución establece que, cuando se presente al Congreso una iniciativa de reforma constitucional, el pleno “debe ocuparse sin demora alguna del asunto planteado”. No puede ignorar, engavetar, olvidar ni discutir a medias una propuesta. Y no se ha dado el trámite correspondiente a siete iniciativas oficialmente presentadas al Congreso. La más antigua, No. 3727, con 6,480 firmas de respaldo, data de 2007; la No. 4028, mejor conocida como la propuesta de enmienda parcial de ProReforma, fue respaldada por 73,193 ciudadanos y se presentó hace tres años. Explica el abogado Ricardo Sagastume, quien dirige la gestión del amparo, que el Congreso debe abstenerse de conocer cualquier nueva iniciativa, pues debe ocuparse de todas aquellas que fueron presentadas con “prelación, anterioridad y antelación” y debe hacerlo “en estricto orden de presentación”. Es cosa seria, pues tanto los diputados como el Presidente podrían ser acusados de violar la Constitución si irrespetan este precepto.
Quienes presentan el amparo nos dan cátedra en otro sentido. Como ciudadanos podemos y debemos luchar, con la ley en la mano, por edificar un verdadero Estado de Derecho. No barricaron las carreteras ni negociaron intereses tras bambalinas. Usaron caminos legales para hacer valer la Constitución vigente. Antes, usaron este mismo medio pacífico para avanzar la propuesta de enmienda constitucional ProReforma. Es otra razón para asociar su acción con la frase de Grant, pues las personas decentes, los buenos ciudadanos, cumplen y hacen valer las leyes vigentes, aun cuando no sean de su total agrado, al tiempo que se esfuerzan por conseguir las mejoras que crean pertinentes.
El amparo, y la elegancia con que se defendió ante la opinión pública, rinde un noble tributo al principal promotor de ProReforma, el Dr. Manuel Ayau, quien coincidentemente cumplió dos años de fallecido el 3 de agosto. Él creía que ProReforma servía un propósito de educación cívica que lo justificaba por sí mismo. Efectivamente, en estos años la propuesta nos ha regalado lección tras lección, sacando a relucir lo mejor en muchos dignos guatemaltecos.
Artículo publicado en el diario guatemalteco Siglo 21, el día miércoles 08 de agosto 2012.
Beneficios de la tecnología en la educación
Verónica Spross de Rivera
El papel central que juega la tecnología en la sociedad se extiende hacia la educación. La inserción de la misma en el ámbito educativo es indispensable para contribuir al mejoramiento de la calidad y para el desarrollo integral de los alumnos y maestros. Los beneficios que brinda la tecnología son diversos y de distinta naturaleza. Los centros educativos privados se encuentran en una etapa de decisión sobre cómo dinamizar el uso de la tecnología y cómo lograr que esta sea una herramienta útil para mejorar el aprendizaje de los estudiantes.
A pesar de los grandes retos que la introducción de tecnología representa en las escuelas del sector público, existen muchas experiencias positivas que llevan a pensar que hay un futuro positivo para ir introduciendo la tecnología a todos los rincones del país. Actualmente se están ejecutando proyectos que despiertan el interés de varios actores, en parte debido a que se fundamentan en alianzas público-privadas, en parte porque buscan ampliar las oportunidades de estudiantes de contextos difíciles y, además, porque contribuyen brindando acceso al conocimiento mundial a muchos niños, jóvenes y docentes.
Fundación Rose, con apoyo de la Universidad Galileo, Empresarios por la Educación y otras organizaciones, organizó el seminario La educación en la era de la información, en el que se dieron a conocer los efectos y las posibilidades que puede tener la tecnología al ser implementada adecuadamente en los centros educativos. Esta permite desarrollar nuevas metodologías educativas, acordes a las necesidades de nuestras comunidades y de nuestro país, como serían los métodos de Aprendizaje mixto, conocido como B-Learning; el aprendizaje utilizando dispositivos móviles, conocido como M-Learning, y el aprendizaje por medios electrónicos o E-Learning. A nivel mundial un gran número de profesores y maestros esta descubriendo el potencial de distintas herramientas, como ésta, que se pueden usar para crear y llevar al alumno nuevos contenidos y actividades adaptadas al medio ambiente cultural y social.
Guatemala enfrenta el gran desafío de la conectividad, ya que muy pocas escuelas cuentan con dicho beneficio. Sin embargo, al ampliar las posibilidades de uso de tecnología e incluir otros dispositivos y no solamente computadoras tradicionales, se abre un universo de oportunidades para llegar a quienes se han encontrado más aislados o con menores posibilidades de acceso al conocimiento mundial. Aunque el currículo Nacional Base (CNB) introduce acertadamente la tecnología como una competencia clave a ser desarrollada, aún muchos estudiantes no cuentan con medios para adquirir esa competencia. Y, por otra parte, se requieren estrategias ambiciosas para que la mayoría de jóvenes, dentro o fuera del sistema educativo, pueda tener acceso a la sociedad del conocimiento con mayor facilidad y eficacia.
Tenemos que pensar fuera de la caja si queremos mejorar nuestros índices educativos. Más de 56 mil docentes tuvieron oportunidad de adquirir su computadora hace algunos años con el Programa Abriendo Futuro. Los maestros del país no le tienen miedo a la tecnología. Aunque aún no todos la utilizan en el aula, se han ido capacitando poco a poco. Valdría la pena que se haga un nuevo esfuerzo por llevar computadoras a todos los docentes del sistema educativo. Además, las iniciativas de introducir tecnología deben ser priorizadas y motivadas, especialmente promoviendo que la conectividad llegue a cada centro educativo del país. Lograr esa competencia en todos los niños, niñas y jóvenes podría abrirles la puerta a diversas oportunidades de trabajo a nivel mundial.
Artículo publicado en el diario guatemalteco Siglo 21, el día miércoles 08 de agosto 2012.
martes, 7 de agosto de 2012
De la mara 18 a la 158
PEDRO TRUJILLO
El anuncio del arribo de un nuevo fiscal para Cicig -un italiano experto en mafias- coincidió con dos lamentables hechos protagonizados por sendos “honorables” diputados del PP. Uno de ellos intentó sobornar a un periodista; el otro pretendía celebrar las fiestas del pueblo pidiendo dinero a sus conciudadanos para que corrieran con los gastos que él planificaba hacer -y capitaliza- en tan magno evento popular ¡Qué caraduras! ¡No sabe el italiano dónde se mete! Aquí, don Antonio, las mafias están más enraizadas que en Palermo.
Toto Riina es un lactante al lado de estos mañosos que actúan con absoluto descaro y desdeñan el riesgo y la publicidad porque son ¡bien machos! o mamarrachos. Cuando así se obra únicamente hay dos razones: la estupidez y la ignorancia, algo posible pero no probable, o la costumbre y el hábito a la impunidad que pareciera ser más acertado para analizar esos dos casos.
Cuando descaradamente alguien firma una carta solicitando dinero o introduce billetes en el bolsillo de la ropa de una persona, el mensaje —más allá del específico en cada caso— es que se puede hacer sin problemas, y al no ser la primera vez que lo hacen, no es necesario cuidar las formas más elementales de prudencia. Estamos ante un comportamiento delictivo, inmoral, improcedente o todo junto. Lo más lamentable es que el partido oficial no ha respondido en estos asuntos —ni en otros similares— con la contundencia esperada. Cuando un funcionario público —sea quien sea— se ve envuelto en un escándalo —o delito— de esa clase, el liderazgo del partido debe, al menos, suspenderlo inmediatamente de militancia, cuando no expulsarlo y siempre investigarlo.
La debilidad de la dirección política del PP únicamente refleja falta de claridad, complicidad o cualquier otra interpretación negativa, pero no contundencia, lucha por la transparencia ni mucho menos la “mano dura” que prometieron y que se entendería como vector de gestión.
No son buenos dirigentes quienes carecen de la fortaleza necesaria para sacar de un plumazo a inmorales que se comportan inapropiadamente. Ni siquiera la prudencia puede ser pretexto que dilate la inminente actuación. Tanto uno como otro no pusieron, seguramente, el dinero de su bolsillo, sino que lo obtuvieron de algún fondo público, lo que añade circunstancias agravantes a su deplorable actuar. Es así que se continúa consintiendo el gasto caprichoso de los fondos rotativos —caja chica—, en cantidades milenarias que se esconden bajo rubros desconocidos. Estos émulos de Billy “el niño” o de Al Capone deben recibir un rechazo popular inmediato. Es preciso extrañarlos, y si los diputados fueran medianamente serios, les retirarían la palabra, pero en su lugar votaron por no conformar una comisión de investigación.
Como decía un periodista del Viejo Continente: “Lo malo no es que te tomen por imbécil, sino que te lo digan en tu cara”, que es exactamente lo que el Congreso ha hecho. Desconozco en qué momento ocurrirá algo que de verdad sea el punto de inflexión y quiebre de estos comportamientos corruptos. Señora vicepresidenta, como encargada de la transparencia —pero también secretaria general del PP—, acaba de elevar sustancialmente el debe de su cuenta política y ponerlo en rojo. Las pequeñas cosas hacen la diferencia —estas no son tan pequeñas—, salvo que quieran seguir como de costumbre y no pasar a la historia más allá de las páginas amarillas, junto a otros que en su momento criticaron. ¡Capichi!
Artículo publicado en el diario guatemalteco Prensa Libre, el día martes 7 de agosto 2012.
50 años de potencial
JOSÉ RAÚL GONZÁLEZ MERLO
El Instituto de Recreación de los Trabajadores de la iniciativa privada (Irtra) está celebrando su 50 aniversario de fundación. Medio siglo de, como dice su eslogan, hacer felices a millones de visitantes. Pero para quienes vemos al Irtra como un fenómeno único y extraordinario también nos inspira otro sentimiento: el orgullo de ver que, si nos lo proponemos, los guatemaltecos podemos crear lo mejor del mundo. Qué lejos ha llegado el sueño de Ricardo Castillo Sinibaldi —presidente del Irtra—, cariñosamente conocido como Cayo.
Sin duda su tenacidad, ética de trabajo y capacidad para liderar equipos han hecho toda la diferencia. El Irtra es un fenómeno único en el mundo, desde todo punto de vista. No solo por el demostrado éxito desde su creación, sino por el fenómeno cultural que, como por arte de magia, modifica el comportamiento de sus visitantes desde la entrada.
¿Quién iba a pensar que en Guatemala se puede crear una institución que opera con estándares de clase mundial? ¿Que su nivel de infraestructura y servicio no tiene nada que envidiarles a los mejores del mundo? Y que es manejada con una impecable responsabilidad financiera. No lo digo yo. Lo dicen las más prestigiosas organizaciones internacionales que evalúan a los parques de diversiones y que han premiado al Irtra en varias ocasiones, entre ellas, como el mejor parque de diversiones del mundo. Y vaya que se pasa divertido en todos los Irtra. Más allá de su infraestructura, también por la seguridad, cordialidad y respeto que todos y cada uno de sus trabajadores demuestran al visitante. En verdad que sí se puede.
Vaya al Irtra y notará el potencial de lo que Guatemala puede llegar a ser cuando hay un sistema explícito e implícito de normas cuyo cumplimiento es exigido a todos sus visitantes por igual. Compruebe cómo aquel que no desea apegarse a las normas es inmediatamente llamado al orden por un silbatazo. Vea cómo ciudadanos de todas las clases sociales conviven pacíficamente. Se nota que no hay sustituto a la autoridad, legítimamente constituida, que se gana el respeto de sus ciudadanos con el ejemplo.
Efectivamente el Irtra es motivo de felicidad, pero, por sobre todo, debe ser motivo de orgullo. Y debe ser también un emblema para motivarnos y demostrarnos que, si nos lo proponemos, somos capaces de crear lo mejor del mundo. No obstante lo anterior, es indispensable reconocer que el Irtra no es un accidente. Es consecuencia del liderazgo de Cayo, de sus juntas directivas pasadas y presentes y de un gran equipo de guatemaltecos que trabajan a su lado con pasión, disciplina y amor a la institución y su país. Reproducir ese ejemplo, a nivel personal y nacional, nos permitiría superar, mucho más rápidamente, la pobreza y subdesarrollo que nos agobian. Manos a la obra, pues, porque vamos tarde.
Mientras tanto, a todos y cada uno de los trabajadores del Irtra: gracias por hacernos sentir tan orgullosos de todo lo que ustedes han creado. Sigan adelante, nunca pierdan esa cultura y felicitaciones por su cumpleaños número 50.
Artículo publicado en el diario guatemalteco Prensa Libre, el día martes 7 de agosto 2012.
Cicig: ¿y la UNE?
Estuardo Zapeta
Curioso: hasta la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) parece tener memoria histórica corta, pero muy corta, que ya olvidó a los “grupos paralelos” del gobierno de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) y parece que ahora su misión es ver “quién se las paga, no quién las debe”.
Y así, los famosos “grupos paralelos”, esos grupos “cuerpos ilegales”, esos que el discurso señala como poderes “fácticos” de Sandra y Álvaro, parecen haber desaparecido en el más remoto olvido de la Comisión.
Por eso, ahora que viene “el italiano” con toda su furia, con todo el peso de la ley italiana —famosa también por sus casos de corrupción, y que lo diga el periodista Roberto Saviano— es importante “refrescarle” la memoria a la Cicig acerca de sonados casos de “grupos paralelos”, y hasta mafias familiares que funcionaron como suaves maquinarias bien “aceitadas” durante el gobierno de Sandra y Álvaro.
Quizá, y solo quizá, el italiano sí le entre al caso de los “grupos paralelos y familiares” digamos como los famosos “Alejos”, o los grupos del fertilizante, o los grupos que controlaron el tráfico de armas, o los grupos que hicieron de “migración” un botín pasando indocumentados, o, más interesante, como se infiltraron “los narcos” en el gobierno de Sandra y Álvaro, y que estaban a “una llamada” de distancia de la “pareja presidencial”. El mismo caso de Gloria Torres que ha dejado a Guatemala boquiabierta.
El silencio de la Cicig fue cómplice de la UNE... en agradecimiento.
Que eso es vivir en el pasado y que por eso no avanzamos, dirá alguien. Que suficientes clavos y retos tenemos hoy como para preocuparnos de los anteriores, gritará alguien más asustado. Que lo que se llevaron ya se lo llevaron y por lo tanto no vale ninguna investigación, dirán otras voces, según ellas “más modernas y avanzadas”. Que los de ahora ya van a empezar con sus rollos, con las pilas, con las láminas, con las bolsas, con esto y con lo otro, cierto, pero ninguno de esos es suficiente argumento para olvidar la afrenta de los “poderes paralelos” que la misma UNE se permitió.
La pregunta para la Comisión es ¿por qué gasta tiempo, esfuerzo, energías y planificación en casos que ni son casos? ¿y por qué no voltea levemente la cabeza hoy a ver lo que hace apenas unos 9 o 10 meses vivíamos?
Creo que la Comisión no investiga esos casos de “grupos paralelos” dentro del Gobierno porque tiene una deuda “política” al haber sido esos mismos quienes pidieron que se quedara unos años más y le dieron vida. A cambio de unos años más de vida, la Cicig dio “las nachas” en agradecimiento, inventó, por ejemplo, un “autosuicidio”, el de Rosenberg, libró a los de la UNE de los “grupos paralelos” y todos ellos felices, sin pecado concebidos los querubines.
(Mi preocupación con el gobierno de la “¿mano dura?” es que también ya pidió que se quede la Cicig, con lo cual ya generó un favor que la Comisión tendrá que pagar con silencio, ceguera y sordera).
Artículo publicado en el diario guatemalteco Siglo 21, el día martes 7 de agosto 2012.
lunes, 6 de agosto de 2012
CICIG: crimen institucionalizado
Marta Yolanda Díaz Duran
En silencio escuché el relato de lo que ha sido la vida de la familia De León Medina a partir de que Fredy Herald De León Barrios (mayor retirado del Ejército) fue detenido por personal de la CICIG a cargo del español Alejandro Lizana Cortopassi. Cuenta el acusado en su declaración ante juez lo siguiente: “Me detiene personal vestido de civil el día 4 de febrero [2011] en la tarde… las personas estaban… sin ninguna identificación. Me cerrojea una persona la pistola en la cabeza y me dice que no me mueva. La primera impresión que yo tuve fue que era un asalto… yo le alcancé de forma automática las llaves…”.
“Una señora, de apariencia americana, va y ayuda al tipo que me había cerrojeado la pistola y me hace las manos atrás, mientras el otro me toca para ver si voy armado… se acerca un señor... Alejandro Colina [Lizana Cortopassi] y me dice que estoy en una situación muy complicada. Que aquí en Guatemala solo él me puede ayudar. Que lo que yo tengo que hacer es hablar de una persona [Juan Ortiz] que él sabe que yo no tengo nada que ver, pero que necesita que yo hable… yo le digo… de qué se me acusa y me dice, de forma irónica, que es una sorpresa…”.
“Como a los 20 minutos llega… una patrulla. Me muestran un documento donde se me está sindicando… de asesinato. Me traen aquí a la torre de tribunales… yo hablo con mi hija… y me pregunta que de qué me están acusando. Y le digo: yo no sé exactamente de qué. Al final de eso mi hija se va y el señor Alejandro Colina [Lizana Cortopassi] la acompaña… y le va a decir a ella que sabe perfectamente que yo no tengo nada que ver en eso. Pero que conozco gente, y lo que él quiere es que yo lo ayude y que hable de esa persona. Porque si no digo yo lo que ellos quieren me van a seguir a mí imputando más delitos, y que la vida no me va alcanzar para pagar la prisión que me va devenir…”.
De León Barrios y su familia han presentado evidencia de su inocencia, incluidas declaraciones de testigos. También han puesto denuncias ante el Procurador de los Derechos Humanos de que han sido intimidados, ellos y sus testigos, por personal de la CICIG y el Ministerio Público. El enlace a la documentación que tengo en mis manos lo encuentran en mi blog: www.martayolanda.com
Justicia no es resolver a como dé lugar un caso, ni siquiera para complacer al poderoso gobierno de EE. UU. en su guerra perdida contra las drogas. Se hace justicia cuando se enc uentra la verdad, y el criminal, vencido en un juicio apegado al debido proceso, compensa a la víctima. No se hace justicia cometiendo injusticias. “Los del crimen organizado son ustedes”, me cuenta Carmen Olimpia Medina Medina de De León que les respondió su esposo a los fiscales de la CICIG y el MP, cuando estos pretendieron que él colaborara con ellos para recobrar su libertad. Sin embargo, la situación es más grave: la CICIG se ha convertido en un refugio de criminales con licencia para delinquir.
Artículo publicado en el diario guatemalteco Siglo 21 el día lunes 06 de agosto 2012.
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