lunes, 7 de noviembre de 2011

El día después


Marta Yolanda Díaz Duran

La moral en nuestro país se encuentra como las carreteras: por los suelos y llena de agujeros por todas partes.

Todo luce tranquilo. En las calles se respira paz. Llegó a su fin la campaña electoral 2011, la cual comenzó recién tomó posesión Álvaro Colom en el año 2008. O, tal vez empezó antes. Son pocos los días que nos dejan de descanso los politiqueros que ambicionan llegar al ejercicio del poder.

Habemus Presidente del próximo gobierno. Lo más probable es que sea Otto Pérez Molina, que será oficialmente quien esté al frente del Poder Ejecutivo. Un primer mandatario a estrenar el 14 de enero de 2012. Aquel que la mayoría de los votantes consideró la menos peor de las opciones. Yo no soy parte de quienes lo eligieron. Ayer no asistí a ejercer mi DERECHO a voto.

Por cierto, me parece mezquina la presión inmoral que hicieron algunos en contra de aquellos que, como yo, no votamos en contra de nuestros valores y principios, que es lo mismo que votar en contra de nosotros mismos. Más aún, sabiendo que la solución a nuestros problemas no se encuentra en el Organismo Ejecutivo.

Es insensato creer que existe una especie de obligación de suicidarse moralmente votando por gente en quien uno no confía. Votando por personas que en su mayoría consideramos, al menos ese es mi caso, los peores exponentes de nuestra sociedad. Y pretender que uno debe elegir entre ellos: escoger los menos peores. Eso no es hacer Patria. Esa es la actitud sumisa de quien ha sido educado como súbdito. Quien aún no ha protestado como hombre libre. Y este, a mi parecer y si se puede decir, es el más destructivo de los suicidios: el que atenta contra nuestro código moral.

Es evidente que el actual mandatario, Álvaro Colom, deja a la mayoría de habitantes del país viviendo en condiciones iguales o peores de como estaban al inicio de su gobierno. Lo que es más execrable: deja a muchos compatriotas acostumbrados a vivir estirando la mano para que se les entregue parte de las dádivas que reparten los gobernantes.

Parte del circo para mantenerlos entretenidos mientras ellos, los gobernantes y su círculo de parientes y amigos, se quedan con la mayor parte de nuestros impuestos. En resumen, más personas que se han acomodado dentro del sistema del chantaje y la mendicidad estatal, donde sólo unos cuantos se enriquecen a costa de los demás. Aquellos que se esconden bajo la sombra del poder.

En fin, la moral en nuestro país se encuentra como las carreteras: destruida. Por los suelos y llena de agujeros por todas partes. Llegó la hora de empezar a reconstruirla, como debe reconstruirse Guatemala casi entera.

Y esa reconstrucción la debemos hacer nosotros, los mandantes, poniendo en su lugar a nuestros mandatarios. Para comenzar, si es necesario, los debemos forzar a reformar el fracasado Estado Benefactor/Mercantilista que hoy impera en Guatemala, y sustituirlo por un verdadero Estado de Derecho Republicano Liberal. Lo que nunca, a pesar de los intentos históricos que ha habido para acercarse a este, ha existido en Guatemala.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día lunes 07 de noviembre 2011.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Mujer + hogar = ¡peligro de muerte!


Karen Cancinos

Donde corren más peligro las mujeres es en su propia casa, reza una superstición moderna.

Cuando vivía en San Marcos, veía con cierta frecuencia a una mujer del altiplano. Llamémosla Rosa. Era clienta de mi madre, quien ejercía la abogacía. Invariablemente Rosa andaba con círculos morados alrededor de los ojos: el marido la golpeaba y entonces acudía al bufete de mi progenitora por ayuda. No quería iniciar un proceso penal por lesiones, separarse del fulano, o gestionar una pensión alimenticia para sus hijos menores. Lo que pretendía era que el juez hiciera que el hombre la quisiera y la tratara bien.

Mi madre, durante años, le explicó que ningún juez podía lograr eso, porque ni leyes ni gobiernos pueden prever cómo un individuo en particular se comportará en una situación definida. Que las leyes establecen un marco mínimo de convivencia social pero que no constituyen recetario, porque los seres humanos no somos máquinas sujetas a un manual de funcionamiento y reparación. Que ni el juzgador del tribunal de familia, ni los diputados del departamento, ni el presidente de la nación, podían hacer que el patán irresponsable del cual no soportaba la idea de separarse, la tratara con afecto y dignidad. Que debía acudir al sentido de su propia valía de mujer y madre, a su sentido de auto respeto y de responsabilidad por la psiquis de sus hijos, no para obligar al tipo a quererlos y cuidarlos (el amor no se puede forzar), sino para alejarse y alejarlos del hombre que en mala hora ella había elegido como cónyuge.

No sé qué fue de Rosa. Lo que sí sé es que abrazaba un mito muy extendido: el de que si tan solo el gobierno tuviese más poder para extender su injerencia en dormitorios matrimoniales y cocinas familiares (vía fallos judiciales o leyes específicas), y si tan solo le diéramos más dinero para que financie más oenegés que dicen estar en la lucha por “los derechos de las mujeres” o “el combate a la violencia de género”, la violencia intrafamiliar desaparecería.

Tal superstición no solo sigue vigente, sino que ha tomado fuerza: sus gurús pontifican que si tan solo pagáramos más impuestos para construir y mantener más albergues y programas de acogida, y si acabáramos con la idea de familia fundada en el matrimonio tradicional, se esfumaría esa odiosa práctica. El lugar más peligroso para una mujer es su propia casa, leí esta semana en la revista femenina de un matutino. Y de seguro así es para las Rosas que se niegan a hacerse cargo de las consecuencias de sus elecciones desatinadas. Pero, ¿cuántas son, y qué porcentaje representan de las mujeres guatemaltecas?

Según el texto aludido, durante el primer semestre de este año, 19525 mujeres presentaron denuncias por violencia intrafamiliar, de acuerdo con el Centro Nacional de Análisis y Documentación Judicial CENADOJ. Multipliquémoslo por dos para tener la cifra aproximada de 2011: da 39050. Eso significa que hay violencia en el 0.015 por ciento de los hogares guatemaltecos. Obviamente, muchísimas Rosas no denuncian un conviviente abusivo y prefieren andar por la vida apaleadas a manos del palurdo, pero aún si multiplicáramos por cincuenta la cifra aludida tendríamos violencia en el 0.75 por ciento de familias. De modo que afirmar que si eres mujer donde más peligro corres es en tu casa, es tendencioso y supersticioso. Como si necesitáramos justo eso en la prensa nacional.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día viernes 04 de noviembre 2011.

Sylvia Gereda, sin censura


Estuardo Zapeta

Dice Gereda en su blog: “Decidí terminar esta etapa en elPeriódico, porque mis principios y valores no me permiten tener relación accionaria con...

Desconocido para los lectores eran los entretelones de la renuncia de Sylvia Gereda a elPeriódico, del cual ella es fundadora. Ella publica en su blog http://sylviagereda.com y en el cual se explica no sólo los motivos ulteriores de su renuncia, sino también la construcción de momentos y espacios que la llevan a esa decisión.

Dice Gereda en su blog: “Decidí terminar esta etapa en elPeriódico, porque mis principios y valores no me permiten tener relación accionaria con un individuo de dudosa trayectoria como Manuel Baldizón y su familia, quienes adquirieron acciones de este medio a mis espaldas”.

“...Hoy, sin embargo, me veo en la necesidad imperiosa de cerrar este capítulo de mi vida y abandonar elPeriódico por mi propia voluntad, basada en los principios y valores que han regido mi vida. En esta campaña electoral, he denunciado de frente los abusos de poder de los candidatos y también he descubierto un lado oscuro de Manuel Baldizón, candidato del partido Líder, donde varios individuos de su equipo de trabajo como el diputado Luis Enrique Mendoza Rodríguez fue interceptado durante un operativo antidrogas en Escuintla, donde se encontró una avioneta cargada de cocaína y armas... Recientemente he condenado su alianza mafiosa de Baldizón con ex funcionarios del régimen Portillista, que buscan la impunidad y no extradición del ex Presidente Alfonso Portillo. Así como su alianza con Sandra Torres y funcionarios del régimen de la UNE implicados en corrupción. Quizás, por estas investigaciones fue que desde el mes pasado recibí a través de terceras personas, presuntas amenazas de Baldizón contra mi persona y otros colegas...”

“... Públicamente, aclaro jamás he invitado a Baldizón o su familia a participar empresarialmente, pues nunca aceptaría aliarme con una persona que tiene vínculos con cuestionados grupos de la mafia. Mi posición es muy clara...”

“El pasado 30 de septiembre, el Presidente de elPeriódico, José Rubén Zamora, confirmó en una nota de prensa que ´en el caso de Baldizón quien compró la acción es su padre, Salvador Baldizón´, lo cual me confirmó que es verídico que el candidato presidencial y diputado tiene participación accionaria en elPeriódico. En mi caso, el solo hecho de que la familia Baldizón tenga participación accionaria, no importa si es pequeña o grande, me obliga a hacer público que por esta razón, he decidido poner un fin y cerrar la página en este proyecto que fundé hace 15 años, pues mi moral y principios no me permiten guardar silencio ni mucho menos tener una relación empresarial con un político como Baldizón, vinculado a grupos de la mafia, que manejan cuotas de poder y tráfico de influencias desde la vida política y el Congreso... Cierro este capítulo porque el único legado que quiero dejar a mis hijas y a las generaciones de jóvenes... prefiero retirarme antes de contaminar mi alma... Es indudable, que el haber tenido que salir debido a la intromisión de un político enelPeriódico, es una voz de alerta sobre la fragilidad de las instituciones de prensa”.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día viernes 04 de noviembre 2011.

7 mil millones de habitantes


Ramón Parellada

Nuestro planeta alcanzó el pasado 31 de octubre la cifra de 7 mil millones de habitantes. Como era de esperar, algunas personas y en partícular titulares de prensa y artículos de opinión ven en esto una amenaza, aprovechando el hecho para confundir a la gente e infundirles miedo al estilo Malthusiano para promover gobiernos más grandes a través de mayor injerencia en la vida privada.

Para muestra un botón: el pasado 27 de octubre en el matutino Prensa Libre salió un reportaje titulado Población crece y perpetúa pobreza en el país, según la ONU. Sólo el titular sacado de una afirmación de la ONU del informe Estado de la Población Mundial 2011 muestra un tono negativo y se lee cómo sugieren más impuestos, más servicios estatales y, en pocas palabras, gobiernos más grandes.

La realidad es otra; el mundo ha salido adelante a pesar de los gobiernos. Han sido los gobiernos los que han impedido que en todas partes los pobres dejen de serlo y que la población esté mucho mejor. A pesar de esto, el mundo ha ido mejorando sin detenerse en todos los aspectos medibles de la calidad de vida de sus habitantes y esto no es ideología, sino pura evidencia.

El ya fallecido profesor Julian Simon era muy optimista en cuanto al crecimiento poblacional, ya que de sus investigaciones estadísticas llegó a la conclusión que era la gente precisamente lo que más se estaba volviendo escasa en comparación con el resto de recursos. Reconocía que en el corto plazo puede haber problemas pero que en el largo plazo, si se dejaba al mercado funcionar sin intervenciones, esos problemas desaparecerían rápidamente.

Fue gran crítico de los defensores del Malthusianismo (que la población crecía exponencialmente mientras que los recursos lo hacían linealmente). Incluso llegó a apostar un mes de salario contra Paul Elrich, famoso entomólogo y ambientalista que defendía la postura de Matlhus. Ganó Simon y recibió un cheque de Elrich. Lo cierto es que Simon veía que la población no era el problema sino la solución al tremendo desarrollo tecnológico debido a la gran creatividad del ser humano en libertad. Por eso llegó a afirmar que la mejor política de población es el mercado libre.

Entre sus libros destacan: El último Recurso, en 1984; La población importa, en 1990, y El Estado de la Humanidad en 1995. Editó además un libro con artículos famosos incluido el de Thomas Malthus. Este libro se llama La Economía de la Población, publicado en 1998.

Todos estos textos tienen vigencia en cuanto a sus principios. Hoy en día hay quienes han seguido el trabajo y trayectoria de Simon. Quiero destacar a uno sin perjuicio de los demás. Se trata de Matt Ridley quien ha escrito varios libros exitosos, pero el año pasado publicó El Optimista Racional que está lleno de evidencias sobre cómo está mejor el mundo hoy en día criticando los mitos de quienes desean que se controle la población por parte de políticas estatales.

En su obra, el profesor Ridley afirma: “La vasta mayoría de las personas están mucho mejor alimentadas, abrigadas, entretenidas, protegidas contra enfermedades y más propensas a vivir llegando a una mayor edad que lo que pudieron lograr sus antepasados”. Y es que la población de hoy cuenta con más recursos que ninguna otra población en el pasado tuvo a su disposición. Pese a que todavía hay pobreza en el mundo, el porcentaje de la misma ha disminuido en relación con la población total, la gente vive más y mejor, y tiene acceso a más bienes y servicios.

Aún falta mucho por mejorar, pero algo es claro: el crecimiento poblacional no es el problema; los gobiernos, sí.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "siglo 21", el día jueves 03 de noviembre 2011.

Promesas democráticas


JORGE JACOBS A.

Promesas van, promesas vienen, y el domingo se detienen, pero lo más seguro es que, indistintamente de quién gane la segunda vuelta, los guatemaltecos seguiremos en las mismas condiciones. Esto es así porque el principal problema no son los candidatos a ocupar la Presidencia del Ejecutivo, sino el sistema bajo el cual vivimos, que prácticamente les permite hacer lo que se les da la gana, una vez electos. Es el problema de quedarnos en la democracia y no llegar a la República. Como ya nos debería haber quedado muy claro, las promesas de los políticos generalmente se quedan en solo eso:


promesas. El que mejor lo describió fue Alfonso Portillo, quien, ya en el ejercicio del poder, declaró claramente que los políticos son “vendedores de sueños”. En pocas palabras, van a ofrecer todo aquello que crean que es un anhelo de los votantes, con tal de convencerlos de que les premien con su voto, pero una vez electos, “si te vi no te conozco”.

De ahí que, ante la falta de planes concretos, de gabinetes desconocidos, de muchos, variados y contradictorios ofrecimientos, ¿qué puede uno creer que van a hacer?

No se necesita, por ejemplo, hacer un gran estudio cuali y cuantitativo para saber que en Guatemala la preocupación principal de la mayoría es la inseguridad. Cualquiera que haya vivido más de dos semanas en nuestro país lo sabe, probablemente por experiencia propia. Así que no nos debe extrañar que uno de los principales ofrecimientos sea el de la seguridad. Lo que nunca explican es cómo y con qué recursos lo van a hacer. El mejor (o peor) ejemplo de esto lo tenemos en los actuales gobernantes que ofrecieron “seguridad con inteligencia” y las dos han brillado por su ausencia. Y por si no fuera suficiente, ya electos tuvieron el descaro de decir que si queríamos seguridad que pagáramos más impuestos porque los que ya pagábamos los iban a destinar a sus “proyectos sociales”.

Tampoco se necesitan los estudios para saber que la siguiente preocupación es la billetera. Y aquí también han ofrecido el oro y el moro, con tal de convencernos de entregarles nuestro voto. No es de extrañar que también caen en tantas contradicciones. Al final no importa si a uno le parece algún ofrecimiento de uno de los candidatos o un par de los del otro, ya que, para principiar, con los demás ofrecimientos neutralizan cualquier beneficio que aquellos pudieran producir, y al final uno nunca puede estar seguro de que vayan a cumplir con lo que ofrecen o simplemente nos están “vendiendo sueños”.

Por eso es que en lo que debemos enfocarnos es en encaminarnos hacia una verdadera república, en la que a los gobernantes se les limite el poder y no puedan pasar por sobre los derechos de nadie. Para que no tengamos que desear que llegue el “menos peor” y rogarle a Dios que su administración no sea “tan mala”, sino que estemos seguros de que, aunque el primer mandadero —mandatario, le dicen algunos— sea el peor que pudiéramos tener, las instituciones limitarán el daño que este pueda hacernos.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día jueves 03 de noviembre 2011.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

¿Somos muchos?


Carroll Ríos de Rodríguez

La Organización de Naciones Unidas estima que el lunes 31 de octubre arribamos a los 7 mil millones de habitantes en el planeta Tierra.

La Organización de Naciones Unidas estima que el lunes 31 de octubre arribamos a los 7 mil millones de habitantes en el planeta Tierra. Nos asustan insinuando que Guatemala peligra por una tasa de fertilidad alta, quizás tanto que no escuchamos cuando la representante de la UNFPA, Marcela Suazo, dijo que el efecto neto del crecimiento poblacional era incierto y que la juventud representa un valor.

Por ignorancia o para impactar, se alude a distintas tasas de fertilidad para nuestro país, entre 4.8 y 3.6. Dichas cifras superan la tasa de reposición a la cual la población permanece estable: 2.1. Cabe notar que, según Indexmundi, desde el 2003 este indicador ha disminuido de 4.67 a 3.27, un descenso significativo en tan sólo siete años. En otras palabras, nuestras conductas cambian y la pirámide poblacional guatemalteca podría invertirse antes de lo que los reportajes nos dan a entender.

Las advertencias sobre la sobrepoblación fueron emitidas por grupos de interés y gobiernos alrededor del mundo; se empleó el mismo tono alarmista que adoptó Paul Ehrlich en 1968 cuando publicó Population Bomb. Ehrlich predijo que en los setentas morirían millones de personas por hambre, enfermedad y otros males, pero sus predicciones, al igual que las de Thomas Malthus años antes, no se hicieron realidad. En Future BabbleWhy Expert Predictions Fail and Why We Believe Them Anyway—, Dan Gardner argumenta que pasó prácticamente lo contrario de lo anticipado por Malthus y Ehrlich, debido a insospechados avances científicos y tecnológicos. Las predicciones usualmente no se cumplen, aunque estén basadas en verdades.

Holly Fretwell está de acuerdo con Gardner: las condiciones de vida de las personas mejoran en lugar de empeorar. Los recursos no se han agotado y hoy día son más limpios el aire y el agua, mientras más personas viven más años, son más sanos y más prósperos. Aumentos en la prosperidad se traducen en una demanda por calidad ambiental y métodos más eficientes para producir. La amenaza que pudiera significar una creciente población para ciertas especies animales, afirma Fretwell, tiene más que ver con pobres arreglos institucionales que exceso de personas. “Incluso la vida salvaje prospera cuando las instituciones son las correctas,” afirma la autora, señalando las ahora sanas poblaciones de rinocerontes en Sudáfrica, que estuvieron en peligro de extinción. En Kenia, en cambio, el rinoceronte aún sigue en la cuerda floja porque no se hacen valer los derechos de propiedad y el Estado de Derecho.

Fretwell y Gardner hacen eco de las enseñanzas de Julian Simon, quien solía retar a los pesimistas: ¿dónde están sus datos? Él se sentía seguro porque podía respaldar su optimismo con evidencia concreta. Simon escribió en 1995: “El más preciado recurso es el ser humano —especialmente jóvenes capacitados, voluntariosos y esperanzados, dotados de libertad— ellos aplicarán sus voluntades y sus imaginaciones para beneficio propio e, inevitablemente, para el beneficio del resto de -nosotros”.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día miércoles 02 de noviembre 2011.

Marcando el rumbo


Verónica Spross de Rivera

El éxito de nuestros deportistas en los recientes Juegos Panamericanos demuestra que el trabajo bien hecho engendra buenos resultados. Los programas de las federaciones, la Confede y el Comité Olímpico Guatemalteco han tenido resultados sobresalientes en algunas disciplinas. Debe considerarse el esfuerzo personal de los deportistas y de sus entrenadores, quienes estuvieron a la altura esperada al haber logrado 15 medallas, 7 de las cuales fueron de oro.

La karateca María Dolores Castellanos indicó que en algunos momentos tenía ganas de retirarse y dejarlo todo, especialmente cuando los pies le sangraban y tenía moretones en todo el cuerpo por el arduo entrenamiento al que se sometió.

Sin embargo, indicó que todo sacrificio valió la pena, frente al éxito alcanzado de haber quedado en primer lugar en su categoría. Todos los deportistas que obtuvieron una medalla coinciden en que se entrenaron muy fuertemente, con una entrega y compromiso nunca antes visto.

Así como se ha logrado tener mejores resultados en estos Juegos Panamericanos que en ocasiones anteriores debido a la planificación, organización y compromiso de muchas personas, incluyendo a los propios deportistas, quienes contaron con el apoyo y soporte para poder desarrollar su potencial, de la misma forma Guatemala requiere un trabajo aún más coordinado y efectivo para alcanzar el desarrollo económico y social.

Nuestra más ansiada medalla de oro sería la reducción de la pobreza y de los indicadores asociados como la desnutrición, el analfabetismo y la mortalidad infantil. Tenemos que trabajar arduamente para llegar allí. Escalar posiciones en el medallero o ranking mundial de competitividad requiere que se permita a los mejores entrenadores hacer su trabajo. El símil sería nombrar en el próximo gobierno a los mejores ministros, que cuenten con las más altas capacidades para llevarnos a los resultados que tanto deseamos de crecimiento económico y progreso social.

El proyecto Lineamientos de Política Económica, Social y de Seguridad para Guatemala 2011-2021, desarrollado por el Centro de Investigaciones Económicas Nacionales constituye una propuesta que de forma integral sugiere cambios para la próxima década en las mencionadas áreas, tomando en cuenta la situación actual del país o punto de partida. El propósito es que los funcionarios públicos focalicen sus esfuerzos en acciones que se traduzcan en mejoras sensibles en la calidad de vida de todos los guatemaltecos.

Los objetivos que el proyecto persigue incluyen acelerar y mejorar las tasas de crecimiento económico; promover el desarrollo social y mejorar la seguridad ciudadana. El deseo de marcar el rumbo proponiendo las reformas necesarias para el país no es un ejercicio nuevo.

Un esfuerzo similar se ha llevado a cabo en cinco ocasiones. Sin embargo, estamos ahora ante una encrucijada, donde el gobierno entrante podrá tomar decisiones que nos lleven realmente a una ruta con mejores resultados, o nos podemos empantanar aún más con insuficiente crecimiento económico y mayor endeudamiento.

Como indica el documento de CIEN, cuando observamos turbulencia en el horizonte es cuando más se necesita tener pulso firme, la visión clara y el rumbo definido. En estos momentos, el proyecto de país debe prevalecer para beneficio de todos los guatemaltecos, y especialmente de quienes necesitan más urgentemente la creación de empleo, servicios públicos de calidad y transparencia y efectividad en el uso de los recursos fiscales, que son siempre escasos.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día miércoles 02 de noviembre 2011.