martes, 6 de septiembre de 2011

¿Liderazgo o “leader-sheep”?


Estuardo Zapeta.

Mi observación de esta Cultura, a la pertenezco, es que en los procesos políticos no estamos contemplando procesos reales de Liderazgo Transformacional...

Hace unos años, para un curso de Liderazgo Transformacional, escribí acerca de esta idea, este dilema, esta disyuntiva en la observación de campo de lo que en ocasiones consideramos “Liderazgo”, con mayúscula, y el acto simple de seguimiento a una persona más o menos carismática, acto que califiqué de “leader-sheep”.

Mi observación de esta cultura, a la cual pertenezco, es que en los procesos políticos no estamos contemplando procesos reales de Liderazgo Transformacional, sino simples expresiones de “manada”, de “masa”, de “redil”, que por lo general terminan en grandes decepciones.

De hecho, mi argumento entonces, y dado el proceso electorero 2011, es que los guatemaltecos somos dados —faltos de análisis y con reducido criterio— a ser encantados por un “leader-sheep” que nos lleva cual ovejas al matadero ciudadano. Ah, y a eso llamamos con orgullo “la construcción de la democracia”, término que nos repite y repite el “leader-sheep”. (Construyo aquí un concepto, el de la palabra “Leadership”, que traducida de “Liderazgo”, y lo “desconstruyo” en dos, “leader”, que significa “líder”, y “sheep”, que significa “ovejas o borregos”).

La génesis de los partidos políticos es un “leader-sheep”, porque nacen de una persona que se le ocurre mejorar su estatus de vida de manera rápida y ve en la política ese camino acelerado hacia su objetivo.

Por eso los partidos políticos guatemaltecos —muy parecidos a las “mega-iglesias”— son llamaradas de tusas, aves de paso, fugaz emoción, desde el momento que son grupos conformados alrededor de “un hombre”.

Debido a que estos grupos no tienen tradición, ni ideología, ni bases sólidas históricas, ni razón para continuar, más que las del “fundador”, quien a su vez desprecia a todo tipo de real y naciente liderazgo y lo aplasta cuando es “lombriz” para que no crezca y se convierta en una poderosa serpiente, los grupos politiqueros estos nacen con su fundador y mueren antes o junto con él.

El verdadero y sano “Liderazgo” no sólo tiene bases sólidas, creencias establecidas, visiones, misiones y objetivos claros, sino que su principal preocupación es la reproducción en “los mejores y aptos”. Ah no, aquí “los mejores” son, oh sorpresa, los “hijos” de los fundadores. Sí, la familia, sin por qué ni para qué, en el concepto criollo de “leader-sheep” termina siendo la sucesora, por lo general, de muy mala formación y con pésima ejecución.

Como no vemos Liderazgo sino solamente “leader-sheep” nuestras formaciones políticas son cortoplacistas, fugaces, y efímeras experimentaciones a las cuales la ciudadanía borrega se adscribe, más por emoción, y no por razón.

Por eso terminan así como empezaron, ninguna perdura, acabado el “leader” todos los “sheep” van a otra formación nueva, y corre y va de nuevo el proceso cortoplacista.

Mi conclusión: A esa realidad se suman los caudillismos estilo “leader-ship”. Ese proceso es insostenible porque no se renueva, sino que se justifica en los pseudo “leaders” por medio de sus “sheep”, y terminan destruyendo al país.

Ni la inclusión de los “dipu-ishtos” cura ese mal.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo21"el día martes 06 de septiembre 2011

lunes, 5 de septiembre de 2011

Nulo


Marta Yolanda Díaz Duran

Votaré por mí y por mis seres queridos. Votaré por un gobierno de leyes y no de reyes.

Muchos me han preguntado cómo votar. Les he explicado el procedimiento. Otros, me han preguntado por quién votar: por aquellos con quienes comparten valores y principios. Finalmente, me han preguntado por quiénes voy a votar. Después de un largo proceso de pensamiento racional (meditado, sosegado), decidí hacerlo como lo he hecho hasta hoy y por las mismas razones que ahora soy capaz de explicar de una manera más clara.

Mi voto para presidente, alcalde y diputados al Parlacén, será nulo. Aclaro: actúo, como siempre, a título personal y en pleno uso de mis facultades mentales. No formo parte de ningún grupo que impulse determinada manera de ejercer el derecho de elegir a los gobernantes en una República. La mía es una decisión propia: un juicio independiente, producto de mi mente. El resultado de un proceso lógico cuyo objetivo es ser coherente conmigo y mis valores. Ser íntegra. Nunca votaría en contra de mis principios. Esa acción es, a mi parecer, la peor traición.

Yo actúo en pos de aquello que valoro. Por aquellos con quienes comparto una escala similar de valores. Por quienes considero que coincidimos de alguna manera en un código moral basado en la naturaleza humana y no en creencias místicas que sólo sirven para manipular a gente ingenua que se deja engañar. Votar es un verbo que nos muestra el sentido de la vida de quien lo ejerce.

Es obvio que comparto muy poco, en algunos casos nada (ni valores ni código moral), con los candidatos actuales a presidente del Organismo Ejecutivo y a alcalde capitalino. Hecho respaldado por el propio interés de los mencionados: llegar a un puesto desde el cual podrán ordenar y manejar miles de millones de quetzales, y la indiferencia que han mostrado hacia el Legislativo, el poder del Estado desde el cual se puede cambiar (para bien o para mal) las miserables y en constante deterioro condiciones de vida de la mayoría de habitantes de Guatemala. Espero no tener que explicar por qué voto nulo al Parlacén. Ojalá que los próximos gobernantes nos quiten de encima esa inútil carga.

En el caso de los candidatos a diputados al Congreso, votaré por el listado nacional y el metropolitano por un par de personas que cumplen con lo mínimo que espero. Una de ellas es alguien con quien se puede dialogar y cuyo pensamiento ha evolucionado. Y el otro alguien a quien considero un amigo y con quien comparto la idea de que lo que necesitamos es terminar con el Estado benefactor/mercantilista y dedicarnos a construir un verdadero Estado de Derecho, donde todos seamos iguales ante la Ley. Donde los gobernantes ocupen el lugar que les corresponde como mandatarios, y los ciudadanos asumamos nuestra responsabilidad de mandantes.

Votaré por lo que me importa, sin presiones de nadie. No dejaré que me intimiden los ataques ad hominen y las falacias fuera de contexto que han circulado. Votaré por mí y por mis seres queridos. Votaré por un gobierno de leyes y no de reyes

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo21", el día lunes 05 de septiembre 2011.

viernes, 2 de septiembre de 2011

¿“Swing Kids” chapines?


Luis Figueroa



El acoso contra muchachos rockeros.

¿Has visto una película que se llama Swing Kids? Estos eran un grupo de patojos, de allá por los años treinta, que gustaban del swing y del jazz y que terminaron enfrentándose contra el nacionalsocialismo.


Los nazis consideraban que el swing y el jazz eran música depravada porque eran propias de negros y judíos. En aquel ambiente opresivo los swing kids terminaron siendo una forma de contracultura porque su forma de vestir y sus gustos musicales no eran del gusto de Hitler, ni del de los que lo apoyaban, porque les gustaban el orden y la disciplina que ofrecía.


Los swing kids fueron reprimidos por la Gestapo y ya te imaginas. Los suertudos tuvieron que aguantar que les cortaran el pelo, como aquí en Guatemala, la Policía de los años setenta les cortaba el pelo a los patojos. Pero en la Alemania nacionalsocialista, los menos suertudos pararon en campos de concentración.


De aquella peli me acordé cuando leí que el centro cultural Rock’ol Vuh está bajo asedio de Tu Muni, de los gazmoños y de los zelotes del orden y la disciplina.


Para hacer la historia corta, Rock’ol Vuh nació en Cuatro Grados Norte; y allá ofrecía clases de música, y animaba poetas, pintores y productores noveles. Cuando aquel proyecto urbanístico colapsó, los propietarios del centro cultural decidieron trasladarlo al barrio de San Sebastian y “desde entonces comenzó una historia de terror”, explica Sergio Taz Fernández, baterista que seguramente recuerdas porque tocaba con una de las bandas de rock más célebres de Guatemala. Conoce algo de Taz, en http://youtu.be/gQq0ER-b8uc


Rock’ol Vuh ha enfrentado las arbitrariedades de la oficina del POT y la hostilidad de los vecinos de San Sebastian que lo acusan de ser un bar “que pondrá en riesgo a nuestros jóvenes exponiéndolos a ambientes nocivos” y que contaminará éticamente el barrio. Eso mismo deben haberle dicho los vecinos de los Swing Kids a la Gestapo. Y el barrio, por cierto, no es residencial porque está lleno de establecimientos comerciales y gubernativos.


Lee el reportaje que hizo elPeriódico el 17 de agosto pasado. Ahí verás los detalles del acoso, que incluyen verificaciones de campo nunca realizadas por Tu Muni, multas confiscatorias y otras arbitrariedades. Dado el antecedente similar de acoso al que está sometido el bar rockero Bad Attitude, parece evidente que Tu Muni la tiene contra el rock. ¿Como los nazis la tenían contra el swing? www.luisfi61.com


Artículo publicado en el diario guatemalteco "El Periódico", el día vienres 02 de septiembre 2011.

¡Ya viene el cambio!


Karen Cancinos

ablemos un poco de la retórica del cambio, tan socorrida en estos días.

Si somos sinceros, admitiremos que todo este barullo preelectoral, con todo y los llamados a votar “conciente e informado”, en realidad no es un asunto de consideración prudente, sino más bien uno de emociones desbocadas. ¿Votamos acaso por “proyectos de desarrollo”, “equipos de colaboradores” y “programas de gobierno”? No, qué va. ¿Alguien de veras los ha leído todos, y está enterado de quién es quién en las listas de candidatos al Congreso de cada partido en la contienda? A quien haya dedicado el tiempo de sus últimos meses a hacer tamaña lectura e investigación, felicitaciones.

Pero la verdad es que, a casi todos, la vida apenas nos alcanza para hacer nuestro trabajo. Así que votamos casi siempre por simpatía hacia Fulano, aversión hacia Zutano, temor a que si no voto por X quede Y, sentido de conveniencia pues si llega Perencejo tendré chance o conectes en el próximo gobierno… votamos por emociones, en suma. Ignorancia racional le llaman los académicos de la política y la economía a eso. ¿Impopular, verdad?

No estoy siendo cínica ni resignada: amo mi país y me interesa lo que aquí sucede. Entiendo, y hasta celebro, que el ciclo electoral sea parte de nuestra dinámica social, con todo y la saturación propagandística que me molesta por agobiante. Sé que muchos comparten mi sentir, y que nos alegraremos cuando todo esto termine y retiren de las calles el montón de anuncios repletos de rostros retocados a puro Photoshop. El punto es que a los candidatos les conviene nuestra “ignorancia racional”, es decir, el hecho de que el grueso de los votantes simplemente no tiene tiempo para enterarse de quiénes son, qué han hecho y qué dicen que harán, y cómo, de llegar a los cargos de elección para los que se proponen.

La mayoría de la gente está muy ocupada en los avatares del día a día, es verdad, pero si ha leído hasta aquí, le sugiero hacer un ejercicio trabajoso de esos que a los políticos no les gusta que hagamos: pensar, en lugar de solo sucumbir ante nuestras emociones de simpatía o rechazo. Démosle un vistazo, por ejemplo, a la socorrida retórica del “cambio”, tan popular en estos días, y utilizada sobre todo por los candidatos del Partido Patriota.

¡Vamos por el cambio! dicen, puñito en alto, secundados por una enorme parafernalia propagandística y los palmoteos de uno que otro atolondrado. Suena bien eso del “cambio”, sobre todo en los estertores del desastroso gobierno actual. Pero de ganar este partido las elecciones, el cambio prometido alcanzará solo al color de los emblemas oficialistas y, con optimismo, al reemplazo de cuadros mediocres del Ejecutivo por algunos de talla (Mauricio López Bonilla, Carmen Urízar). Hasta ahí. En el Legislativo y en la mayoría de los municipios, no se avizora “cambio” alguno, al contrario: se augura la continuidad de la corruptela y la falta de escrúpulos de legisladores y alcaldes del-por-extinguirse FRG y de la UNE, quienes, muy acomodaticios ellos, han encontrado entusiasta arropamiento naranja. ¿Quiere verlos reptando dentro de cuatro años, bien envueltitos en el rojo del populachero de Petén? Casi puedo asegurarle que no nos ahorrarán el espectáculo.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día viernes 02 de septiembre 2011.

Nosotros, los indecisos


Estuardo Zapeta

Somos más de un millón.

Somos guatemaltecos que amamos nuestro país; valoramos nuestros votos; queremos escuchar propuestas serias, contundentes, con carácter, con compromiso, con alto grado de responsabilidad; aparecemos en todas las encuestas; sí iremos a votar; apreciamos altamente nuestro voto, pero no hemos decidido por quiénes votaremos.

Somos más de un millón. Somos los indecisos.

El Movimiento Los Indecisos, a tan sólo nueve días de las elecciones generales de 2011, está conformado por ciudadanos que no saben por quién votar, por lo que han convocado a un Foro Presidencial con todos los candidatos. El foro será este lunes 5 de septiembre, de 19:00 a 20:30, en el Centro de Convenciones Ilumina. La transmisión será por radios locales, nacionales, TV nacional, satelital, por Internet, y puede seguir la actividad por los foros, FB: /libertopolis.com, y en Twitter por #evoto, desde donde reportaremos.

“El Movimiento de Los Indecisos organiza este foro como una contribución cívica enfocada en tres puntos concretos: Ideología, Carácter y Equipo de Trabajo; ya que considera que estos son elementos que los guatemaltecos deben conocer, para acudir a las urnas y ejercer su derecho al voto este 11 de septiembre.”

Las estadísticas han sido consistentes al indicar que Los Indecisos somos realmente un grupo tan grande que somos los únicos que podríamos mover la balanza “votacional” en diferentes direcciones.

Para quien va a la cabeza de las encuestas podemos significar un triunfo en “primera vuelta”, y para quienes siguen en segundo, tercer, o cuarto lugar, significamos “el pase” a una eventual “segunda vuelta”, cuando podría ponerse otra vez el conteo en cero para “corre y va de nuevo.”

No somos los que compramos cancioncitas, figurines de pasarela, o imágenes “fotoshopeadas”. No nos deslumbran populistas propuestas, ni colecciones de títulos, ni fuerzas fingidas.

Queremos ver sabiduría, no sólo “listillos”; queremos ver sentido común, no sólo discursos aprehendidos de un malogrado generador de palabras. Despreciamos los mesianismos políticos tanto como las dictaduras, sean los primeros en nombre de algún mundano “dios” —con minúscula— o las segundas sean del militareo o del secularismo arrogante.

Ya pasó la saturación mediática, la cual es llamarada de tusas, hoy queremos ver las mazorcas, la calidad del grano, su color, su calidad, y si sólo servirá para una comida de hoy que represente hambre para mañana, o podamos con esos granos producir semillas que multipliquen el bienestar y la bendición.

Sí, es un movimiento político, por supuesto, pero de la política para la gente, para quien piensa, no para las hordas, ni las msasas, ni los fanáticos “anómicos” que se sienten parte de algo sin saber ni por qué, ni para qué.

Pensamos. Existimos. Votamos. Y actuaremos no con base al enojo, o “contra” alguien o algo, sino que apelamos a la razón, y despreciamos la violencia como método.

Ya en potencias como Estados Unidos o Europa hemos visto el surgimiento de los movimientos “bisagra”, los que cambian el rumbo de una nación.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día viernes 02 de septiembre 2011

jueves, 1 de septiembre de 2011

¿20% menos homicidios?


Ramón Parellada

A pocos días de las elecciones de Guatemala se perfila un candidato, Otto Pérez Molina, como virtual ganador. Todas las encuestas lo colocan a la cabeza con una buena diferencia sobre su seguidor. No se sabe si podrá ganar en primera vuelta, pero no le faltaría mucho.

Considero que el tema de inseguridad ha sido su fuerte desde que estuvo en la campaña de las pasadas elecciones. La gente percibe que él puede solucionar en corto plazo esta situación y que tiene la capacidad y conocimientos para ello. Este es el tema que aparece como primordial en todas las encuestas de los principales problemas de los guatemaltecos. Esto, claro está, junto al de falta de justicia siguiéndole de cerca el económico.

La percepción de los guatemaltecos sobre la inseguridad y falta de justicia en el país se puede fundamentar en cifras reales anuales medidas a través de homicidios por cada cien mil habitantes. Estas cifras nos permiten compararnos con otros países. Por ejemplo, en 2002 (Homicide rates in a cross-section of countries: Evidence and some explanations, por Dr. Julio H. Cole y Dr. Andrés Marroquín Gramajo), el promedio de homicidios por cada cien mil habitantes para los países desarrollados fue de 2.44, mientras que para los países latinoamericanos fue 24.98, el promedio mundial, 9.08 y el de Guatemala, 37.1.

Carlos A. Mendoza ha estudiado y monitoreado mensualmente el dato de homicidios por cada cien mil habitantes en Guatemala. Les recomiendo visitar su blog pues tiene varias entradas relacionadas con el tema que vale la pena consultar sobre la violencia en Guatemala (http://carlosantoniomendoza.blogspot.com/). En un reciente artículo: La tasa de asesinatos se redujo un 7% en los tres últimos años en el periódico digital de la Universidad Rafael Landívar, Plaza Pública, nos muestra cifras actualizadas y nos indica que parece que ha comenzado a disminuir la tasa de homicidios por cada cien mil habitantes ya que todavía se incrementó en 2009 (45.9) en relación con 2008 (45.5) pero en 2010 la disminuyó (41.1). Carlos considera que la tendencia de lo que llevamos en 2011 nos llevaría a una tasa de alrededor de 40 homicidios por cada cien mil habitantes.

Aún así, si analizamos los promedios por períodos de gobierno, el actual de Colom sale peor parado pues la tasa promedio va alrededor de 43 homicidios por cada cien mil habitantes. El gobierno anterior, el de Berger, tuvo un promedio de 41 homicidios por cada 100 mil habitantes.

Pérez Molina ha ofrecido en su campaña política que logrará una reducción del 20% en esta tasa. Esto dejaría a Guatemala en 32 homicidios por cada cien mil habitantes. Muy lejos estamos de ese promedio de 2.44 homicidios por cada cien mil habitantes que tenían los países desarrollados en 2002. Sin embargo, si se logra esta reducción será un gran avance para los guatemaltecos y el tema económico mejorará, ya que gran parte de la fuga de talentos y de inversiones se debe a la inseguridad actual.

Sea como fuere, las cifras son objetivas y nos permiten medir si avanzamos o retrocedemos en seguridad y justicia. El próximo gobierno deberá concentrarse en formar un verdadero Estado de Derecho, cosa que no suele ser de corto plazo sino, al contrario, de muy largo plazo. Por ello, no me entusiasman estas elecciones, aunque son necesarias para el cambio pacífico de quienes gobiernan.

Me entusiasma mucho más tratar de cambiar las reglas del juego en el largo plazo y por ello, quienes me conocen saben que sigo promoviendo insistentemente, junto a otros ciudadanos preocupados por la falta de justicia y seguridad en nuestro país, la reforma parcial a la Constitución planteada por ProReforma (www.proreforma.org.gt).

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día jueves 01 de septiembre 2011

El visionario

JORGE JACOBS A.

La semana pasada nos enteramos de la renuncia de Steve Jobs al cargo de CEO de la empresa Apple. Su renuncia implica que la larga batalla contra el cáncer lo ha debilitado lo suficiente como para ya no seguir en el día a día de la empresa. Aunque para muchos esto quizá carezca de importancia, creo que Jobs es un gran ejemplo y uno de los grandes líderes de la empresarialidad del que todos podemos aprender algo. En mi caso particular, he admirado a Jobs desde mis primeros encuentros con las computadoras en los inicios de los ochenta.


Mi primer trabajo formal fue en una empresa que vendía computadoras Apple, lo que me permitió dar mis primeros pasos en el mundo cibernético al teclado de una Apple II. Eso también me permitió jugar con una de las primeras, si no la primera, Macintosh que tocó suelo guatemalteco. Pasar de las computadoras, en donde casi todo era texto —menos los juegos, que la Apple II tenía muy buenos— a un ambiente gráfico como el de la Mac fue toda una revolución en su momento, al grado de que a Microsoft le tomó por lo menos una década acercársele.

Ello también me permitió seguir de cerca todos los entresijos de la lucha corporativa que se desató ente Jobs y John Sculley —a quien éste había contratado—, que concluyeron con la salida de Jobs de Apple, uno de sus peores momentos, pero que tiempo después reconoció que fue un paso necesario para llegar hasta donde llegó.

Un cuarto de siglo después, Jobs ha demostrado que si uno tiene la visión y el empeño suficientes, puede cambiar el mundo. Según algunos analistas, y yo los apoyo, él cambió el mundo por lo menos en cinco ocasiones. Con la Apple II logró que la computadora fuera “personal”. Con la Mac definió el concepto de facilidad de uso y abrió las puertas para que cualquiera, sin conocimientos técnicos, pudiese usar una computadora.

Con el Ipod, aunado al Itunes, cambió para siempre la forma en que interactuamos con la música y, de hecho, sentó las bases para el cambio total de la industria musical. Con el Iphone volvió a cambiar el mundo; esta vez en la industria de la telefonía. Y más recientemente, con el Ipad cambió nuevamente la manera en la que usamos las computadoras.

En el ínterin logró que la empresa que inició con su amigo Woz en el garaje de su casa se convirtiera en la empresa de tecnología más reconocida y admirada del mundo, y mejoró considerablemente el estilo de vida a millones de personas alrededor del mundo.

Y eso sin contar la contribución que hizo al mundo cinematográfico con las animaciones de Pixar, lo que con el tiempo, además, lo convirtió en el principal accionista de Disney.

A pesar de los fracasos y obstáculos que enfrentó, incluyendo los de salud, se logró sobreponer, continuar y alcanzar éxitos como pocas personas lo han logrado. Eso creo que es lo admirable de Steve Jobs, y lo que podemos aprender de quien pasará a la historia como uno de los grandes visionarios de la tecnología y del mercadeo. Aun así, y a pesar de la enfermedad, no se retira completamente, por lo que esperamos tener todavía Jobs para rato y que nos siga sorprendiendo con nuevas formas de aplicar la tecnología.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día 01 de septiembre 2011.