jueves, 11 de agosto de 2011

El día después


JORGE JACOBS A.

Los magistrados de la Corte de Constitucionalidad cumplieron lo que se esperaba de ellos: dictaminar de acuerdo con nuestra Constitución, no de acuerdo con sus posibles intereses políticos, y con ello se ganaron el respeto de los guatemaltecos que queremos vivir en paz en una república donde se respete el Estado de Derecho. Yo, que fui uno de los muchos que les exigimos públicamente que actuaran correctamente, quiero ahora reconocerles el mérito de un trabajo bien hecho.


Desconozco, pero puedo imaginar, las presiones que cada uno de ellos recibió para dictaminar en un sentido o en otro, lo que hace más respetable el que al final haya sido una decisión unánime, que no deja lugar a dudas. Atrás quedaron los meses de incertidumbre, y creo que este es un momento trascendental en la vida institucional de los guatemaltecos. Y como dije en mi artículo anterior, ahora creo que sus nombres: Alejandro Maldonado Aguirre, Mauro Chacón Corado, Héctor Pérez Aguilera, Roberto Molina Barreto, Gloria Patricia Escobar, Juan Carlos Medina Salas y Héctor Efraín Trujillo Aldana, serán recordados no solo en la red, sino en la historia, por esta decisión.

¿Y qué es lo trascendental de esta decisión? De lo que puedo entender en la sentencia, el argumento central es que la prohibición para los parientes del presidente empieza a funcionar a partir del momento en que este toma posesión, por lo que, aunque Sandra Torres se hubiese divorciado al día siguiente, la prohibición igual le aplicaría. Así también quedó sanjado el concepto de si esta prohibición aplicaba o no al cónyuge, por no formar grado. De esta suerte, esperamos nunca más pasar por otra etapa de incertidumbre similar.

Otro tema importante que quedó claro es que en materia electoral el Registro de Ciudadanos y el Tribunal Supremo Electoral tienen completa competencia y no dependen de otros tribunales para tomar decisiones. Hasta aquí todos los magistrados estuvieron de acuerdo y la decisión fue unánime, lo que abona a fortalecer la institucionalidad.

Donde hubo discrepancias fue en el tema del fraude de ley —en este caso, fraude constitucional—, y eso fue lo que motivó al magistrado Alejandro Maldonado Aguirre a emitir un voto “concurrente”, y a los magistrados Gloria Escobar y Héctor Trujillo, a secundarlo. Según los otros cuatro magistrados, el divorcio de los Colom se realizó con la intención de evitar que se le aplicara la prohibición constitucional y de esa manera defraudar la normativa constitucional. Ellos argumentaron que de no ser por la decisión del Registrador de no permitir la inscripción, el fraude se hubiese consumado en su totalidad.

Según los tres magistrados del voto concurrente, no se puede demostrar esa intencionalidad, y por tanto no se puede probar que existió un fraude constitucional. En todo caso, la mayoría aceptó que hubo un fraude constitucional.¿Por qué es importante esta diferenciación tan sutil? Porque tratar de alterar el orden constitucional tiene consecuencias penales, las que, en su momento, se le podrían imputar a los Colom, pero más importante aún, la consecuencia última podría ser una inhabilitación de por vida. ¿Será que eso fue lo que trataron de evitar?

Debo felicitar también a Adela de Torrebiarte, por ser la única entre los políticos que tuvo la gallardía de defender la Constitución, y a su abogado, Stuardo Ralón, por su clara defensa de los principios constitucionales.

Si quiere leer la resolución, la encuentra en el área de descargas de www.libertopolis.com.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día jueves 11 de agosto 2011.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Le fallamos a nuestra niñez


Carroll Ríos de Rodríguez.

No hay peor servicio que el que rinde resultados defectuosos, o simplemente no se tiene.

La opinión pública deploró las manifestaciones de sindicalistas maestros, quienes no sólo bloquearon carreteras sino tomaron las instalaciones del Ministerio de Educación (MINEDUC). Percibimos que estas medidas políticas y frecuentes lastiman a los niños y jóvenes que dependen de la educación pública. Curiosamente, la agresividad del movimiento sindical corroe nuestra natural simpatía hacia la docencia.

No hay peor servicio que el que rinde resultados defectuosos, o simplemente no se tiene. Una radiografía del sistema estatal de educación tendría que ser compleja, pero con toda probabilidad nos deprimiría. Jamás se ha mencionado el caso de Guatemala como ejemplo mundial de excelencia. ¿Se gastaron los casi Q9.2 millardos presupuestados este año para el MINEDUC, de los cuales el 99% se destinaría a gastos de funcionamiento? ¿En qué? ¿Por qué nunca alcanza el dinero? ¿Cuántos días u horas efectivas irán los niños a la escuela en el 2011? ¿Se aprovecha el tiempo en el aula? ¿La gratuidad impide la calidad? ¿Cómo se prioriza el mantenimiento de las instalaciones deterioradas? ¿Cuántos niños desertan o repiten anualmente? ¿Se incorporan al sistema avances tecnológicos y pedagógicos? ¿Logran los egresados del sistema admisión a la universidad o un buen empleo? ¿Qué edad y preparación tienen los maestros? ¿Cumplen con sus obligaciones? ¿Se condiciona su remuneración a resultados, horas-trabajo, número de alumnos atendidos, u otro criterio?

El futuro Ministro de Educación, si es serio y honesto, enfrentará retos superiores a los bochinches sindicales. Se proponen variopintas reformas al sistema educativo en los planes de gobierno partidistas, y unos foros de presidenciables, como el del Centro Universitario Ciudad Vieja, privilegian temas académicos. Dos cambios lucen impostergables: una adecuada rendición de cuentas, y un esquema abierto y -descentralizado.

La educación pública es un servicio medible; se pueden aplicar ciertos parámetros de calidad. Se pueden emular las buenas prácticas de países exitosos. Las pruebas anuales a los estudiantes y a los docentes son sólo un primer paso. Claro está que, una vez se ha evaluado, hay que alinear los incentivos para recompensar el trabajo bien hecho y replicar los aciertos, por un lado, y castigar los fallos por el otro.

Dado que el ministerio es la burocracia centralizada más grande del país, un cambio veloz vendrá sólo implantando la descentralización y la desregulación. La apertura provocaría la proliferación de ofertas educativas: generalistas, agrícolas, artísticas, deportivas, religiosas, científicas, tecnológicas, y más. Serían lucrativas y no lucrativas, caras y baratas, certificadas y experimentales, a toda hora, virtuales y presenciales. Los bonos escolares servirían para garantizar el acceso a jóvenes de escasos recursos, a la educación de calidad preferida por sus padres. Una oferta plural haría más competitivo el servicio público tradicional. Es tiempo de ser valientes y emprender una modernización verdadera.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día miércoles 10 de agosto 2011.

La crisis de la deuda en USA


Verónica Spross de Rivera.

El país considerado como el más poderoso del mundo y cuya economía era la más fuerte del globo terráqueo hasta hace algunos años está teniendo que entrar en un proceso de revisión de su situación económica. La deuda pública ha crecido desmesuradamente en los últimos años. Los estadounidenses han tenido que reconocer que el excesivo gasto público es el problema; no la -solución.

El grupo de ciudadanos denominado Tea Party, que se conformó debido a la preocupación del aumento del déficit fiscal y del incremento de la deuda pública, ha logrado llegar a influir en las decisiones que se toman en el Congreso de la República. Rescatando los valores de los fundadores de la Unión Americana, como Jefferson, Paine y Madison, entre los cuales destacan la defensa de la libertad individual, el Estado limitado con funciones específicas y un balance en las finanzas públicas, con impuestos bajos y un gasto público moderado, el Tea Partyha llegado a poner un alto al excesivo crecimiento de la deuda.

Donald Trump indicó recientemente que Estados Unidos tiene un gobierno disfuncional. Es muy triste para los ciudadanos darse cuenta de que esta crisis es más grave de lo esperado, comentó. La caída en los precios de las acciones de las empresas que se cotizan en las Bolsas de Valores afecta a muchas instituciones y personas, incluso a los trabajadores que han invertido el ahorro generado a lo largo de años de trabajo.

¿Quién tiene la culpa de la reducción de la calificación de la deuda de Estados Unidos de Triple A (AAA) a AA+? La entidad calificadora de riesgo que emitió la calificación no es la causante del problema. Estamos claros que cuando una persona tiene fiebre la culpa de ello no se atribuye al termómetro, sino que es señal de una enfermedad o infección.La calificación otorgada a la deuda americana es un reflejo de problemas más graves. Seguramente las otras entidades calificadoras, entre las cuales están Moody´s y Fitch, realizarán una calificación similar.

El aumento en el gasto público en Estados Unidos se ha venido dando a lo largo de la última década, en parte debido a los conflictos armados en los que ha participado, principalmente en el Oriente Medio y cercano y, por otro lado, debido al incremento desmedido en las prestaciones de los programas sociales, entre los cuales se encuentra el plan de salud de Obama (Obamacare) y el déficit en el sistema de pensiones, entre otros.

La recuperación económica se ve limitada debido a la excesiva regulación que se convierte en impedimento a la inversión privada. Diversos analistas señalan que el desbalance fiscal ha llegado al límite, así como sucede con una persona a quien la tarjeta de crédito llegó a su máxima capacidad de endeudamiento.

En ese momento no le queda más opción que reducir el gasto o aumentar sus ingresos. Es necesario recordar que toda crisis genera una oportunidad. La sociedad norteamericana está dándose cuenta de lo importante que resultan los principios y valores que heredaron de los padres fundadores.

¿Cuánto nos afectará a los guatemaltecos? Podría darse algún impacto en las exportaciones hacia el mercado norteamericano, pero esperemos no sea tan grande, dado que hemos venido diversificando los mercados. Pero, sí se ve la necesidad de corregir nuestra situación macroeconómica, controlar el crecimiento de la deuda interna y externa y evitar el aumento desmedido del gasto público. Pongamos las barbas en remojo con -urgencia.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día miércoles 10 de agosto 2011.

martes, 9 de agosto de 2011

De Evita a López


PEDRO TRUJILLO.

Los sucesivos varapalos a Sandra Torres y sus secuaces por intentar violentar la ley han hecho que la infructuosa y estéril estrategia de campaña evolucione hacia otra alternativa que pareciera nunca previeron. En vista de la dificultad que representa para la CC dictaminar a favor de la inscripción, contra la decisión de otros altos tribunales, deben planificar de forma diferente el futuro de la coalición. La nueva maniobra consistiría en llamar a las puertas de ese constructor denominado comunidad internacional.


De momento los europeos y los hermanos del Norte no han prestado mucha atención, y es que Occidente no tiene tiempo para cuestiones domésticas ni mucho menos ganas de abordar problemas íntimos cuando en casa no encuentran la solución para superar la crisis griega o el peligro de la default norteamericana. En vista de lo cual los sesudos asesores de la UNE parecen centrarse en un grupo de países latinoamericanos, de esos que gustan del socialismo del siglo XXI, y que, presumiblemente, terminarán por acuerpar los alegatos de la dama y su séquito. Si hace siquiera un año la comunidad internacional era “más favorable” a una mujer candidata que a un general presidenciable, tras el ruidoso y amañado divorcio —que se analizó en todas las cadenas de TV y figuró como noticia en cientos de medios escritos— casi ningún país occidental apoyará la violación de la ley y dará la razón a la aspirante, aunque siempre encontraremos alguno dispuesto a ello en América Latina.

Del populismo ruidoso y ensalzador de masas, y tras la pobre actuación dramática hollywoodiana ante la CC, el oficialismo puede pasar a desconocer el proceso electoral y ocupar la Plaza de la Constitución con acarreados, tal como López Obrador hiciera en la última elección presidencial mexicana, sin descartar el autoexilio de la candidata, ahora que se descubre el dinero que salía hacia Panamá. Una patochada que dejará en evidencia al propio gobierno de la UNE que, de ser así, se proyectará ante los medios internacionales —a quienes concede exclusivas— como incapaz de asegurar un proceso electoral transparente y fiable. La estrategia que usen se volverá en su contra, como viene ocurriendo en los últimos meses.

La democracia, lejos de ser “el gobierno de las mayorías”, es un sistema de gestión política que no debe vulnerar los derechos de nadie, por lo que no puede aceptarse, bajo ningún pretexto, argumentos que supongan violar la ley. Por tanto, aunque un millón y tanto de firmas avalen una propuesta —incluso si fueran varios millones—, no es aceptable otro razonamiento que no sea el respeto a la legalidad. De lo contrario, esa “mayoría” terminaría, como ocurre en Venezuela y Cuba, por expropiarle su casa, su negocio o enviarlo a la cárcel. Es lo que se ha venido en denominar la dictadura de la mayoría, propia de regímenes con alto grado de absolutismo y de presidentes déspotas que apañan todo el sistema para perpetuarse en el poder. Habrá que ver, por tanto, qué países, qué embajadores, qué organismos y quiénes a fin de cuentas apoyan y sustentan la candidatura de una persona rechazada por todas las altas instancias judiciales del país. Veremos la catadura moral de quienes así obran y tendrán que salir del clóset los que promueven la fuerza y la presión por sobre la ley, aunque en el discurso público no siempre sean coherentes con aquello. Este es un momento histórico para el país, pero también para otros muchos “amigos”.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día martes 09 de agosto 2011.

¿El principio del fin?

JOSÉ RAÚL GONZÁLEZ MERLO.

El lunes, el Congreso estadounidense, a última hora, logró pasar una ley que le permite rebasar el techo de endeudamiento público de US$14 trillones, evitando un impago de sus obligaciones. El miércoles, la bolsa de valores cayó casi 5 por ciento en un solo día. El viernes, la calificadora de riesgo S&P redujo, por primera vez en su historia, la calificación de riesgo de la deuda pública de EUA. Sin tomar en cuenta los eventos nacionales fue una semana de incertidumbre. ¿Qué nos espera?


Aparentemente, el comportamiento de los funcionarios públicos estadounidenses colmó la paciencia de los calificadores de riesgo y EUA perdió su estatus AAA. No se espera que llegue a faltar a sus obligaciones financieras al estilo argentino; después de todo, ellos pueden imprimir dólares y lo único que necesitan es la voluntad política para hacerlo. No obstante lo anterior, S&P está penalizándolos precisamente por percibir un proceso político sin voluntad de solucionar el problema de la deuda a largo plazo.

¿Qué pasará? Por el momento, nada. El planeta está casado con los bonos del tesoro de EUA como el instrumento a invertir en momentos de incertidumbre y en el dólar como la moneda de preferencia. En ambos casos tienen la ventaja del tamaño de la economía que puede soportar, además de las transacciones locales, las internacionales. Por el momento, la gente prefiere la liquidez del dólar sobre su poder adquisitivo futuro y sigue creyendo en la productividad del estadounidense como el último respaldo de esa ficción llamada “papel moneda”.

¿Son correctas las premisas? No mucho. Los últimos números del crecimiento económico indican que EUA crece más lentamente de lo esperado. A pesar del gran “estímulo” monetario y fiscal, no logran crear trabajos lo suficientemente rápido para disminuir la tasa de desempleo, lo cual se traduce en más deuda sin más crecimiento. Esto parece haber provocado la pronunciada caída en los precios de las acciones.

¿Estamos presenciando la decadencia de EUA como una potencia económica? Posiblemente. A nadie le conviene que EUA entre en crisis, pero, como dijo alguien: “La realidad no es opcional”. Históricamente, toda nación, en algún momento, enfrenta sus excesos. Por otra parte, la decadencia tampoco es inevitable. El problema es que la solución parte de la voluntad política que, hasta el momento, los gobernantes han carecido. Enfrentar al Estado benefactor que han creado por décadas requiere de voluntad o de una crisis que les obligue a hacerlo. Los griegos están pasando por ese proceso y no es bonito.

Marque la semana recién pasada en su calendario. Posiblemente, en un futuro, la usaremos de referencia para indicar en dónde cambió la historia de esa gran nación.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día martes 09 de agosto 2011.


El discurso indígena


Estuardo Zapeta.

El subdesarrollo está, principalmente, en nuestras mentes, y ese discurso lo mantiene pegado a una mentalidad derrotista.

Hace años escribí lo siguiente, y hoy lo sostengo:

El discurso indígena guatemalteco se ha caracterizado por una marcada explicación dialéctica de Guatemala, y una reducción de los Pueblos a dos vulgares clases sociales: los campesinos y los proletarios. Con esta misma explicación reduccionista, y bajo la bandera de la reforma agraria, el discurso indígena ha validado, a nivel internacional, principalmente, una supuesta lucha entre opresores y oprimidos, que en el caso del país se ha presentado recientemente como una lucha entre invasores e invadidos.

El discurso indígena actual colapsó identidad y economía para limitar a los indígenas a poco más que tribus de indefensos campesinos.

Ese discurso ha creado una víctima derrotada, incapaz y altamente vulnerable, lista para aceptar cualquier propuesta paternalista de nacionales o extranjeros.

Esta tónica derrotista es, obviamente, hija de la goma populista latinoamericana. El complejo de víctima étnica ha colonizado las mentes y ha producido un estancamiento intelectual.

El subdesarrollo está, principalmente, en nuestras mentes, y ese discurso lo mantiene pegado a una mentalidad derrotista.

Muchos de los vividores de la “industria del indigenismo” pontifican acerca de “nuestra realidad” cuando el mismo juicio de realidad es subjetivo.

Gritan igualdad sabiendo que la igualdad produce mediocridad. La misma madre naturaleza nos da la mejor evidencia en contra del argumento de la igualdad.

Y es precisamente cuando gritan (léase demandan) que se pegan los sindicatos y los grupos populares, los cuales, por haberse quedado sin discurso, han tomado la bandera del etnicismo para justificar un a lucha dizque revolucionaria, la cual ya no tiene sentido. Vaya amiguitos.

El discurso indígena debe transformarse en una seria propuesta de desarrollo nacional basada en el principio de libertad. Debe ser original y buscar su propio camino.

Este debe regresar a sus raíces de un discurso independiente que contribuye positivamente a la construcción de una Guatemala diversa pero unificada.

Curiosamente, parece que ese es el discurso que gana premios, y aplausos, pero no cambia nada. No entiendo cómo se premia la mediocridad y se ignora la inteligencia.

El camino de la libertad no trae premios. Lo que sí trae son resultados positivos para nuestro pueblo y oportunidades de desarrollo real en esta realidad multicultural llamada Guatemala.

Culturalmente, con nuestro énfasis en las diferencias, nos hem os transformado en victimarios raciales.

De discriminados nos hemos convertido en racistas y etnocentristas. Con la falsedad de lo puro estamos creando comunidades cerradas en un tiempo en que en el mundo se habla de apertura.

No hemos comprendido que lo puro no existe. Las culturas son dinámicas.

Soñamos con un pasado grandioso pero no hemos aterrizado en el presente. Mucho menos sabemos adónde queremos llegar.

Con un discurso cargado de portentos pasados nos hemos recreado como seres exóticos. Nos hemos olvidado de nuestra normalidad, de nuestra humanidad, de nuestra imperfección”.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Sigo 21", el día martes 09 de agosto 2011.

lunes, 8 de agosto de 2011

La no-contradicción


Marta Yolanda Díaz Duran.

Sólo basta con escuchar a los candidatos presidenciales para darnos cuenta de lo mal que estamos.

Al reflexionar esta semana sobre la crisis en la cual se encuentra envuelta la mayor parte del mundo (Guatemala incluida y ocupando uno de los primeros lugares en el índice de la insensatez), me llevó a titular hoy mi artículo con el nombre que se le da a una de las reglas básicas del buen pensar.

Estoy segura de que se violan todas las leyes de la Lógica, comenzando con la primera de la cual derivan las otras, la Ley de Identidad (A es A). Sin embargo, pienso que la más fácil de identificar por muchos es la segunda. Sólo basta con escuchar a los candidatos presidenciales para darnos cuenta de lo mal que estamos: desde Sandra Torres y sus reclamos por ser inscrita, hasta los desvaríos de Manuel Baldizón, pasando por todas las tonterías que dice el resto de los guanabís.

Además de la segunda de las tres leyes de la lógica, “La no-contradicción” es el nombre que le dio la filósofa Ayn Rand a la primera parte de su libro más conocido, La Rebelión de Atlas, inspirado en el gigante de los gigantes, sobre quien se sustenta la base más importante del conocimiento humano: Aristóteles.

Obra influenciada por otra de las que considero lecturas vitales: La acción humana de Ludwig von Mises. Otro gigante intelectual que ¡ojalá! sus críticos leyeran alguna vez.

Menciono de nuevo esta célebre novela, porque pienso que la lectura de la misma ayudaría a muchos a entender qué es lo que está terriblemente mal en nuestra sociedad (“something is terribly wrong in this country”). Y lo que es más importante: entender qué debemos cambiar para que cambie, para bien, el estado actual de las cosas: la realidad en la que vivimos.

La siguiente es una traducción libre mía, de una idea de Thomas Paine que considero cierta: “La verdad NUNCA se envuelve a sí misma en el misterio, y el misterio en el que en cualquier momento parece envuelta es el resultado del trabajo de sus enemigos, NUNCA propio de la verdad” (“Truth never envelops itself in mystery, and the mystery in which it is at any time enveloped is the work of its antagonist, and never of itself”).

Las contradicciones no existen. Por eso, cuando el ser humano actúa contradictoriamente (falseando la realidad) se aleja de sus objetivos. Lo que es peor aún, se aleja del principal anhelo de todo ser humano: ser feliz. Y, como dijo el protagonista de La Rebelión de Atlas, John Galt: “La única felicidad que uno puede conseguir, o destruir, es la propia”. De cada persona depende quién es y quién será.

¿Buscamos a los culpables de la situación actual en el espejo o decidimos cuestionar nuestros juicios y renunciar a nuestras premisas falsas? Sin contradicciones, ya que no me importa la muerte y lo que pase después.

Me importa la vida, mi vida, lo que pasa hoy y lo que pasará mañana mientras viva. Me importa lo que puedo hacer con mi existencia. Pienso en el futuro. Elijo vivirlo en presente.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día lunes 08 de julio 2011.