viernes, 29 de abril de 2011

Y vos, ¿vas a votar?

Luis Figueroa

Denme mejores candidatos, o no estoy de acuerdo.

En septiembre, ¿vas a ir a votar? Seguramente sí; tanto en la capital, como en otros lugares del país, hay muchas organizaciones de jóvenes en las que sus miembros están entusiasmados con su participación en los comicios generales.

Empero, todavía hay jóvenes que creen que no vale la pena hacerlo.

La culpa de esto, en buena parte, es del vergonzoso desempeño que tiene la clase política. Y también el hecho de que, para los patojos, hay pocos ejemplos edificantes a seguir, en aquel campo de la acción humana. Cuando la mayoría de políticos no son corruptos e ineptos, son arrogantes y controladores. Pero no todos.

A esto no ayudan campañas irresponsables como aquella que dice que “los políticos son una mierda”, ni las pintas que dicen que las elecciones son una farsa y que no hay que votar. Hay, ciertamente, grupos interesados en que la gente no acuda a las elecciones y a esos no hay que hacerles el juego. Creo que hay que ir a votar estruendosamente y darles una lección –que no olviden en mucho tiempo– a los políticos que sí son boñiga.

Para votar, claro, hay que empadronarse y quedan pocos días para hacerlo. Se puede votar con la cédula, o con el DPI; pero para hacerlo es preciso empadronarse y es recomendable actualizar los datos en el padrón.

En estas elecciones generales el voto más importante será el que emitas para diputados. La mayoría de la gente se enfoca en el voto presidencial; pero el poder para cambiar el sistema –que es lo que está, verdaderamente, mal– está en el Legislativo. ¡Elige bien a los diputados y vota cruzado! No contribuyas a la concentración del poder.

Al ir a votar, uno puede hacerlo a favor de un candidato, si cree que alguien merece su confianza; pero también puede votar contra algún candidato. Votar a favor, o en contra son las opciones más comunes. Sin embargo, también está la posibilidad de votar nulo, que quiere decir: denme mejores candidatos, o no estoy de acuerdo con el sistema. Votar nulo no es lo mismo que no ir a votar. Aunque votar nulo no tiene un peso específico en los resultados, sí manda un mensaje claro de rechazo al sistema; y deslegitima el abuso de autoridad por parte de los elegidos no solo por la minoría, sino con el rechazo expreso de la mayoría.

Estamos escribiendo las páginas de los libros de Historia que serán leídas dentro de 50 o 500 años. Y podemos optar por ser actores, o por ser espectadores. El voto es una pequeña pero importante forma de ser protagonista. Visita www.luisfi61.com.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "El Periódico", el día viernes 29 de abril 2011.

Para cuando te vuelva a ver


Karen Cancinos

Siempre guardaré en mi corazón ese momento: allí supe lo que se siente llorar de felicidad.

Este texto ya se publicó una vez aquí, en abril de 2005. Todavía no había edición electrónica, de manera que me he tomado la libertad de enviarlo de nuevo, ante la inminencia de la beatificación del querido Juan Pablo II. Aquí va.

“La primera vez que te vi era yo una jovencita con ínfulas de escéptica en materia religiosa. No estaba preparada para tu luz. Cuando el simpático vehículo que te transportaba apareció en el Parque Central, recuerdo que me quedé, ya no en el medio de una frase, sino de una palabra. En lugar de gritar con la multitud, me llevé las manos a la boca y abrí mucho los ojos. Siempre guardaré en mi corazón ese momento: fue allí donde supe lo que se siente llorar de felicidad.

Pronto mi reticencia agnóstica se convirtió en entusiasmo febril. Acompañé a mi madre al Campo Marte, y en el camino, imagina, nos encontramos un autobús tan vetusto que daba la impresión de que en cualquier momento se desarmaría en pedazos. Llamó nuestra atención porque provenía de un municipio muy lejano de San Marcos, nuestro pueblo. Sabíamos que tamaña carcacha había recorrido un camino de por lo menos diez horas. Tenía una gran manta en uno de sus costados, que decía “¡Adiós, tristeza!”. Los pasajeros cantaban “Amigo” de Roberto Carlos, y agitaban banderitas vaticanas y guatemaltecas.

Aquella fría noche de febrero de 1996, logré ubicarme detrás de tu tarima. ¿Cuánto tiempo vi tu cabecita blanca cubierta con solideo? Quizá dos horas. Pero me bastaron para saber que eras más que un líder espiritual con una extraordinaria capacidad de convocatoria y un carisma que ya hubiesen querido políticos y divos faranduleros. Tuve la certeza de que se me había deparado un encuentro con un santo, y me sentí hondamente agradecida.

Entonces empecé a leer sobre ti. Me enteré de que te formaste en el crisol del sufrimiento personal, familiar y nacional. Admiré tus estupendas cualidades de conciliador, políglota y poeta. Cuando supe que tu apodo de la niñez era Lolek, empecé a llamarte así. De hecho, tu última visita a mi país ocurrió cuando recién había empezado a escribir aquí en Siglo.21, y uno de aquellos primeros artículos lo titulé con tu sobrenombre. Una amiga mía, más bien amiga nuestra pues al igual que yo te amaba, lloró al leerlo, y no porque la haya conmovido mi pluma sino porque, al decirte así, se sentía más cerca de ti.

Esa vez pude verte de nuevo, muy fugazmente. Me aposté en la Avenida Reforma y te esperé lo que hizo falta. Tu vehículo pasó más raudo de lo que yo hubiese querido, así que fueron apenas unos instantes los que tuve para contemplarte, frágil y muy cansado. Me di cuenta de que sería la última vez que te vería en esta tierra, pero no me permití entristecerme. Recordé la leyenda de la manta de aquel viejo autobús y afloró un sentimiento que reconocí al instante: la gratitud.

Hoy, con tu partida, dicen que el mundo pesa menos. Así se siente, pero tampoco ahora sucumbiré al pesar, sino que me dedicaré a trabajar intensamente para que, cuando vuelva a verte, pueda contarte que con mis acciones me hice digna de todo lo que pediste para mí. Mientras llega ese día, Juan Pablo II, ayúdanos a reencauzar este mundo que honraste con tu presencia.”

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día viernes 29 de abril 2011.

Cae el Yeneral, sube “arañita”


Estuardo Zapeta

Una encuesta es una fotografía de un “momento”, no es una “película”.

Ayer hice una predicción durante mi programa de radio, una que obviamente no fue bien recibida, pero que dados los números de la encuesta publicada por elPeriódico esta semana, y teniendo presente el “longitudinal” de enero a abril, no podía menos que analizar un “tope” para el Yeneral 2.0 más o menos en 47% en marzo, y la caída de 5 puntos para abril, al mismo tiempo contrastar la subida de 8 puntos de la “arañita”, pasando de 13 a 21 puntos.

Mi proyección era más o menos en la línea de estos escenarios: 1) si el Yeneral 2.0 ya topó, eso quiere decir que tendrá caídas sostenidas de 5 puntos en los siguientes 4 meses, y con eso estaría llegando a donde está hoy la “arañita”; 2) si la “arañita”, ya con candidatura cuasi oficializada sube 8 puntos, y mantiene esa tendencia, entonces puede proyectarse que quien ganará en primera vuelta es ella, y no el Yeneral, quien estilo “Carpio”, tendrá que conformarse con ser un segundón y hacer de las elecciones su principal negocio; 3) aún si de manera conservadora tomamos los números de ambos y le aplicamos al Yeneral una caída de 3 puntos mensuales, y a la “arañita” una subida también de 3 puntos mensuales, para septiembre tendríamos a ambos en “empate técnico” entre 30% y 32% respectivamente; 4) no existe “tercera fuerza” emergente, así que la batalla a muerte será entre los susodichos; 5) el “divorcio” no le hizo ni cosquillas a la “arañita”.

Por supuesto que una encuesta es una fotografía de un “momento”, no es una “película”, pero dado que estamos al 50% de las encuestas planificadas, bien podemos hacer inferencias de las “curvas” existentes y llegar a las conclusiones arriba explicadas. Igual, puedo estar más perdido que “Adán el día de las Madres”, pero esa es la evidencia que tengo en este momento. De hecho, si tomamos los 8 puntos de la “arañita” de manera consistente en los siguientes 4 meses, nos topamos con la sorprendente proyección que ella ganaría en la Primera Vuelta casi con 53%. Y si el Yeneral cae consistentemente 5 puntos mensuales, para el 11 de setiembre él estaría en los números que hoy tienen la arácnida.

Este es el momento, para ambos, de hacer cambios estratégicos en sus “comandos de campaña.” Y, dada la convocatoria a elecciones 2011 dentro de pocas horas, veremos una grosera intensificación de “las campañas.” Eso puede detener “caídas y subidas”.

Los retos del Yeneral hoy son presentar un plan de gobierno coherente, atraer “capital intelectual”, y presentar soluciones no a todos los problemas, sino a dos básicos: Seguridad y crecimiento económico. Ah, y limpiar su partido de tanta “sanguijuela y alacrán incrustado”. Los retos de “arañita” son mantener pegada la desmoronante alianza “UNE-Gana”, distanciarse del fallido gobierno del ex marido, y presentar también un plan coherente más allá de “bolsitas y remesas”. Ah, y también limpiarse de tanta “sandrijuela incrustada.”

Y todo esto bajo la sombra del presunto “fraude”, ya que si se hizo el primero, el “fraude de ley,” por qué habríamos de dudar de la posibilidad del segundo.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día viernes 29 de abril 2011.

jueves, 28 de abril de 2011

Una ciudad libre en el mar


Ramón Parellada

¿Se imagina una ciudad flotando en el mar? ¿Una ciudad que no dependa de ninguna soberanía de ningún país, que esté en aguas internacionales, que pueda funcionar libremente y que si alguien se cansa de vivir en un específico lugar puede cambiarse a otra navegando con su casa o edificio flotante a otro sitio?

Existe un instituto en Estados Unidos llamado The Seasteading Institute que fue fundado en el 2008 por Patri Friedman, nieto del premio Nobel Milton Friedman, precisamente para estudiar el tema. Patri cree firmemente que es posible una ciudad flotante en aguas internacionales que no dependa de la soberanía de ningún país. Sería una ciudad libre sin gobierno donde sus habitantes se pondrían de acuerdo para tener sus propias reglas de convivencia y seguridad.

Esto suena increíble en este momento, pero no tanto si nos ponemos a pensar que existen ciudades flotantes con otros propósitos. Lo podemos ver en los enormes cruceros que se mueven de un lado a otro llevando una gran cantidad de pasajeros con toda clase de servicios a bordo o en las plataformas de petróleo alrededor del mundo.

Si bien una ciudad libre flotante tendría propósitos distintas a las de los cruceros o los de las plataformas petroleras, hoy en día la tecnología ya no es un impedimentos sino una realidad. La idea del mar surgió porque prácticamente no existen lugares en tierra firme donde se pueda experimentar con una ciudad libre, sin gobierno, sin depender de la soberanía de un país, sobre nuevas formas de organización de una ciudad. En el mar, en aguas internacionales, esto es posible, al menos por el momento. De estos experimentos podríamos aprender mucho acerca de los gobiernos, lo que no deben hacer o lo que deben dejar de hacer, cuál sería el gobierno mínimo y qué cosas y quiénes deberían hacerse cargo. Las nuevas ideas de gobierno podrían ayudar a corregir los errores y abusos que ahora existen.

Una ciudad libre, flotante, puede hacerse ya. Tenemos la tecnología, no hay restricciones, existen formas de protegerse contra los fenómenos naturales moviéndose de un sitio a otro ante las advertencias anticipadas de por ejemplo, un huracán, y además puede ser un reto para empresarios, constructores, personas que se quieren retirar a vivir en el mar. Sería un lugar donde habría mucho trabajo, producción, intercambio, seguridad y justicia.

Es obvio que hay mucho por desarrollar, pero lo que está haciendo Patri y su instituto es ampliar la frontera de lo posible, de lo imaginable, sobre nuevas formas de organización de la sociedad. En este caso, una ciudad que no dependa de otros gobiernos.

Se han hecho experimentos en el pasado con ciudades a la medida de quien se la imagina. Una ciudad libre puede hacerse en cualquier lugar y con cualquier normativa. De acuerdo a Gonzalo Melián, profesor de arquitectura y economía en el Instituto de Empresa de España, una ciudad libre puede no tener la propiedad individual como su fundamento. Una ciudad así fracasará. Por eso él considera que la ciudad libre exitosa es lo que él denomina una ciudad de mercado libre cuyo fundamento sea la propiedad privada.

No está de más recordar que ya se hizo un experimento sin propiedad privada. Robert Owen hizo una fortuna en una sociedad basada en la propiedad privada y prácticamente la perdió toda tratando de establecer una sociedad sin propiedad en su experimento llamado New Harmony entre 1824 y 1,827. Tuvo la libertad de probar y fracasó estrepitosamente.

Espero que pronto veamos una ciudad libre de mercado en el mar y aprendamos mucho de ello.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día jueves 28 de abril 2011.

Peregrinaje (II)


JORGE JACOBS A.

Luego de mi salida de Ágape pasé por una difícil etapa en la que me peleé con Dios, echándole la culpa por las situaciones vividas. En esa época no comprendía que todo lo que le sucede a uno lo va formando y, como dice Steve Jobs, en retrospectiva se pueden unir los puntos, pero en el momento es imposible. Ahora entiendo, por ejemplo, que de no haber pasado por esa iglesia, probablemente no habría abrazado la causa de la libertad con la intensidad que lo he hecho. Con el tiempo y la reflexión hice las paces con Dios.

He entendido que lo que hacemos con nuestra vida depende de las decisiones que tomamos y que, precisamente debido a ese libre albedrío, somos los únicos responsables de las consecuencias. Aun si no tenemos control sobre las circunstancias fortuitas, cada quien decide cómo actuar frente a ellas.

He aprendido a respetar a los otros. Lo aprendí al entender que uno de los principales males de la mayoría de religiones y religiosos es que consideran poseer la verdad y que todos los demás están equivocados. Pocos han entendido que, aún si esa premisa fuese cierta, lo correcto es intentar persuadir a los otros y no imponerles su criterio, ni mucho menos considerarse superiores por ello. A mi mejor entender, esta es una de las principales raíces del irrespeto, no solo en temas religiosos, sino en casi todos los demás. Entender esto me ha hecho abrazar con más fuerza el liberalismo, tal como escuché a Alberto Benegas Lynch (hijo) definirlo: “respetar el proyecto de vida de cada quien”.

Algo que me costó entender es cómo personas con buenas intenciones y con un liderazgo religioso auténtico se corrompen. La gran revelación llegó cuando me enteré de que la máxima de Lord Acton, “todo poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente”, la formuló en el contexto de la discusión alrededor del Concilio Vaticano I de 1870, donde se aprobó la infalibilidad del Papa. Lo que he entendido es que toda persona que ostenta algún liderazgo sobre otras personas tiene cierto poder sobre ellas.

En el caso de las organizaciones religiosas, este poder es tanto mayor, cuanto más opresivas e impositivas estas son. Y este poder, tarde o temprano, tiende a corromper a quien lo ostenta. De esto puedo dar fe. Al pastor de Ágape, por ejemplo, lo conocí al poco tiempo de sus inicios y considero que era sincero y con buenas intenciones; sin embargo, pasados los años y conforme acrecentaba su poder sobre los feligreses terminó corrompiéndose. En este peregrinaje por la iglesia evangélica he sabido de muchos líderes que no han podido lidiar con el poder y este los ha corrompido. Debo reconocer que también he conocido y admiro a algunos cuantos que han logrado evitar esa corrupción.

He aprendido que no debo imponerles mis creencias a los demás, pero que la otra cara de la moneda es que no debo dejar que otros me impongan sus creencias, sino cuestionarlo todo. Pero no solo cuestionarlo, sino investigar, y si me convenzo de que algo es correcto, incorporarlo a mi vida.

He aprendido a no juzgar severamente a las personas. Primero, porque no es función de uno andar juzgando la vida de los demás, pero también porque generalmente se desconocen las circunstancias y las situaciones en que otros toman sus decisiones. Y por aquello de las dudas, esto aplica a la vida privada pero no al actuar de quienes detentan el poder público.

Espero que de algo le sirva lo que he ido aprendiendo en este caminar.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día jueves 28 de abril 2011.

miércoles, 27 de abril de 2011

La politización del movimiento ambiental


Carroll Ríos de Rodríguez

Tiene dos consecuencias: la primera es el manejo del miedo y luego concebir la vía política como la única capaz de salvar el planeta.

La concepción del primer Día de la Tierra, el cual se llevó a cabo el 22 de abril de 1970, es parcialmente responsable de la politización del movimiento ambiental. El senador Gaylord Nelson, representante demócrata del Estado de Wisconsin, Estados Unidos, se atribuye la autoría de este día. Él se movió para que se realizaran grandes manifestaciones y otras actividades públicas en diversas ciudades estadounidenses. Nelson quería capturar el activismo de protesta, exhibido principalmente por jóvenes universitarios, quienes por esos años abanderaban la oposición a la guerra en Vietnam. Así admite el propio Nelson: “Si pudiéramos aprovechar las preocupaciones ambientales del público en general e infundir la energía de la causa estudiantil contra la guerra a la causa ambiental, podríamos generar una demostración que obligaría incluir el tema en la agenda política nacional”.

Dicha cita aclara el método y el objetivo del Día de la Tierra. Intenta construir un grupo de presión numeroso y vociferante, capaz de llamar la atención de votantes y políticos hacia el tema ambiental. Pero el objetivo iba más allá de potenciar la conciencia ecológica del público—se trataba concretamente de influir en la agenda política nacional. Quizás debido a su profesión, Nelson pensaba que la solución a la problemática ambiental provendría de la legislación, y de categoría federal, no local. Los grupos de presión generan, en las democracias, una demanda política. La clase política responderá a esta presión si el grupo representa suficientes votos que reclaman el mismo conjunto de intereses, y si son hábiles operadores.

La politización del movimiento ambiental tiene dos consecuencias negativas, a mi juicio. La primera es el manejo del miedo. En la política se usa el miedo para procurar cambios. Una pancarta del primer Día de la Tierra era alarmante: “Tierra: Que Descanse en Paz en 1990”. La hecatombe no ocurrió ese año—más bien fue el año que la ONU mundializó la celebración... y nos siguen pregonando pavorosos futuros próximos. La mentalidad de crisis es mala consejera para tomar decisiones sensatas; usualmente estamos dispuestos a incurrir en cualquier costo y a tolerar mediocres propuestas de solución, movidos por la sensación de prisa y por el temor.

El segundo defecto es concebir la vía política como la única capaz de salvar el planeta. Procedemos como si lleváramos anteojeras de caballo: nos mentalizamos a que sólo se puede conservar y proteger a fuerza de legislar, regular, establecer burocracias específicas y nacionalizar recursos naturales. Acusamos a eventuales críticos de esta estrategia de ser destructores, egoístas y más. Y nos cegamos a los eventuales fallos y la corrupción en las políticas públicas, aunque los costos incurridos en soluciones fallidas sean altísimos. Esta visión estrecha es lamentable y dañina para el ambiente, pues existe abundante evidencia de la efectividad de soluciones alternas, privadas y voluntarias, para proteger el ambiente.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "siglo 21", el día miércoles 27 de abril 2011.

martes, 26 de abril de 2011

Reforma


PEDRO TRUJILLO

El partido comunista cubano y su máximo representante admitieron que es necesario modificar el sistema económico vigente en la isla. Toda una confesión explícita del fracasado modelo intervencionista impuesto durante los últimos 50 años. Por segunda vez en pocos meses, Raúl Castro reconoció contar con un sistema ineficiente y caduco, que es preciso reformar con otra revolución para arreglar aquella revolución. Elocuente que la dictadura acepte públicamente el fracaso de su política económica,

aunque no hay que dejarse entusiasmar en exceso por las ruidosas declaraciones sobre el necesario cambio. La experiencia enseña no esperar mucho de la cúpula socialista cubana ni de quienes han defendido esa monstruosidad, vivido de ella, anulado la libertad de millones de habitantes y asesinado a no pocos. No parecen ser los más idóneos para el cambio que anuncian porque son parte del problema y seguro aflorarán las mafias del poder. Un panorama grisáceo del que no se puede esperar más de lo que presumiblemente ocurrirá; resultados lentos y penosos que seguramente oscilarán en torno a un dilatado debate sobre cómo hacer la reforma dentro del socialismo o generarán inútiles espirales de reflexiones que no conducirán muy lejos mientras gobernantes inescrupulosos —como los Castro y los de siempre— aprovecharán para continuar con sus vacías propuestas, sus turbios negocios y sus criminales prácticas. Para los defensores del sistema socialista cubano —aunque nunca pasaron allá más de unas vacaciones en Varadero— la propuesta debe provocar una reflexión sobre el discurso que hasta ahora venían compartiendo. Finalizadas las “maravillas económicas del régimen y sus logros” tras esas declaraciones del gobierno castrista, ahora será preciso buscar un nuevo referente donde el libre comercio y el derecho a la propiedad privada —que ¡por fin descubrieron!— imperen como soporte básico. Los tradicionales y clásicos partidos intervencionistas —y quienes los sostienen o aspiran a ello— deberán reinterpretar y cambiar sus argumentos. Es manifiesto el fracaso de la ideas de aquellos revolucionarios pasados de moda que en muchos países, Guatemala incluida, nunca contaron —a pesar de su contumacia— con significativo apoyo electoral.

Mientras la dictadura cubana admite y reflexiona sobre su desastre, aquí siguen creando inútiles programas sociales —ahora el número 13 sobre salud— y visitando pueblos con la promesa de vacunar a niños —llevan 30 dosis para cientos de solicitudes—, piden como requisito estar empadronados y toman nota de los datos familiares para regresar la siguiente semana con la promesa de pagarles entre Q300-600 según edad de los hijos y previa lealtad documentada, todo un preocupante y fraudulento mercantilismo electoral. También arreglan de urgencia el puente destrozado meses atrás para que los buses de “a la playa con solidaridad mientras otros se mueren de hambre” puedan cruzarlo sin que viajeros con playeras del gobierno detecten el suplicio que sufren a diario los habitantes del lugar. Eso ocurrió esta Semana Santa en el Puerto de San José, pero seguro lo puede ver en otros lugares.

Hicieron el ridículo con aquella payasada servil de conceder la Orden del Quetzal al dictador cubano y no aceptan que ese modelo intervencionista, despilfarrador y comprador de voluntades, NO FUNCIONA a pesar de que aquellos ya lo reconocieron. Las noticias llegan mal y tarde o siguen si interpretarlas correctamente, lo que demuestra que el analfabetismo no es una simple cuestión de números o todavía hay muy mala fe, como parece ser el caso que nos ocupa. ¿Deberemos pasar 50 años sin libertad para entender lo que ocurre o seremos capaces de reaccionar a tiempo?

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día martes 26 de abril 2011.

La gran farsa


JOSé RAúL GONZáLEZ MERLO

La noticia económica de la semana pasada pasó desapercibida, por la celebración de la Semana Santa: la agencia calificadora de riesgo Standard & Poors ( S&P) colocó a la deuda del Gobierno de EUA bajo una perspectiva “negativa”; el primer paso para hacer una degradación de su calificación AAA. Es la primera vez que esto ocurre en la historia moderna del país… ¿Habrá alguna lección que podamos aprender? Como dice el refrán: “Tanto va el cántaro al agua, que al fin se rompe”.

La deuda pública, no importa el país, es una de las más grandes farsas que existen. Imagínese lo siguiente: el Gobierno gasta más de lo que le ingresa en impuestos, por lo que “necesita” endeudarse. En algunos países la deuda es comprada por el banco central, quien imprime dinero sin respaldo para entregarlo al Gobierno. Literalmente, una falsificación legal. En otros casos, inversionistas entregan dinero a cambio de los llamados “bonos del tesoro” y una promesa de pago de intereses. En ambos casos, el Gobierno ha hipotecado los ingresos futuros de sus ciudadanos. En la mayoría de las naciones, a lo largo de la historia, este proceso sigue de manera tan irresponsable que los gobernantes conducen al país a una crisis financiera. Estados Unidos, con todo su poderío económico, parece haber dado un paso más en esa dirección.

Los gobernantes siempre encuentran una buena razón para endeudar a sus ciudadanos. Y los ciudadanos parece que nunca aprenden que la deuda pública raras veces trae beneficios. Tan nefasta es esta política, que la deuda nunca disminuye; solo aumenta. ¿Con qué dinero cree que se pagan las deudas que van venciendo? ¡Con más deuda que sirve para pagar hasta los intereses acumulados! Es una farsa tan grande que mejor dejaron de medir el endeudamiento en términos absolutos. Ahora prefieren presentarlo como porcentaje del tamaño de la economía (PIB) para dar la falsa impresión de que las deudas no crecen tan rápido. El endeudamiento público únicamente baja cuando los gobernantes arbitrariamente repudian la deuda o cuando, ante la imposibilidad de pagarla, los inversionistas la condonan.

De vuelta a los EUA, es poco probable que vayan a incumplir con el servicio de su deuda pública. Después de todo, solamente necesitan imprimir el dinero para pagarla… Sin embargo, nosotros no tenemos ese privilegio. El irresponsable endeudamiento público que estamos padeciendo llegará a su límite cuando perdamos la credibilidad internacional. En ese momento recibiremos la totalidad de la factura vía una crisis fiscal y económica. Es la misma historia vivida en otras épocas por otros países, y más recientemente por griegos y portugueses. Bien dice el refrán que “Aquellos que no conocen la historia están condenados a repetirla”.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día martes 26 de abril 2011.

Corrupción “etiqueta verde”


Estuardo Zapeta

Esta es una de las características de estos “social-demócratas”: concentrar los beneficios y “socializar” los costos.

Supongo que son las bolsas de agua más caras en la historia de la veraniega sed guatemalteca. Al precio que compraron esas bolsitas de agua “solidaria”, bien pudieron haber repartido “etiqueta verde”, o “azul” por lo menos, que aún ese exclusivo líquido hubiese sido más barato que el engaño y el “derrame” de tanta bolsita politiquera que sólo sirve para “tapar” la corrupción de la tan vociferada “solidaridad.”

Esta es una de las características de estos “social-demócratas”: concentrar los beneficios y “socializar” los costos.

A eso llaman “solidaridad,” sí, por supuesto, todos “solidariamente” bien pizarrines y ellos dándose la grande, repartiendo lo que no produjeron. Y si no que lo diga ese “cucurucho” que anda repartiendo y luciendo con el pisto de los guatemaltecos en cuanta iglesia, hermandad, y procesión se le ponga enfrente (En este sentido felicito a la Hermandad donde este infeliz quería que la arañita “cargara”, y turno de honor, ve pues, y lo mandaron a él y la arácnida por un tubo “solidario”. Bien hecho. Y aquí, jalón de orejas con chicoteada de palo de membrillo para “la Parroquia” que aceptó la “condecoración” que el cucurucho “solidario” le consiguió “al estandarte”.

Es una vergüenza inexplicable que se hayan prestado para tan político acto, y que hayan mezclado “gobierno con religión” cuando por definición el Estado, y por lo tanto el Gobierno, son “laicos”. Y esa “estelar” radio, otros arrastrados de la “solidaridad” son cómplices de servilismo puro. En este contexto sería más interesante que la Conferencia Episcopal se pronunciara y rechazara el uso político de las Hermandades. “No se oye, Padre”).

Mire pues: a la “reina”, por ejemplo, se le ocurrió cambiar la fecha de las elecciones, y sí dice el Tribunal Supremo Electorero, y está a punto de cambiar la fecha de elecciones, del 11 de septiembre al día 4. Y todo porque los “solidarios” del partido gobernante no quieren que se diga que “el 11 de septiembre caerán las torres”.

Desde una “bolsita etiqueta verde” hasta un cambio de fechas para las elecciones, pasando por aumento de deuda pública, bolsita solidaria, remesa condicionada, fondos sociales, condecoraciones a “hermandades” cómplices, buses “solidarios”, divorcios “solidarios”, pititanga “solidaria”, playa “solidaria”, hasta sindicalistas “solidarios”, la corrupción ha profundizado sus tentáculos y se ha convertido en una institución dominante.

Con la corrupción crece la impunidad, y con la impunidad aumenta la inseguridad. Por eso, soy de la opinión de que esta inseguridad no sólo es permitida, sino también provocada para mantener “ocupados” –y asustados—a los entes fiscalizadores, los cuales a su vez son debilitados con míseros presupuestos y arduas responsabilidades que llegamos al “punto de no retorno”, como parece estar Venezuela.

Las consecuencias del “desorden” –corrupción, inseguridad, muerte—son las ventajas competitivas y comparativas de partido oficial. Y cada “bolsita de agua etiqueta verde” sólo aumentó el precio del desorden.

Vaya “socialismo” éste.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día martes 26 de abril 2011.

lunes, 25 de abril de 2011

Hagamos un trato


Marta Yolanda Díaz Duran

“Todos deseamos por naturaleza saber, descubrir el porqué de las cosas y qué nos hace felices”.

Una frase que resume la base del progreso. Un objetivo posible solo en las sociedades que protegen y defienden la asociación libre y voluntaria entre las personas por encima de la intervención estatal y la coerción ejercida por los gobernantes. La cooperación libremente acordada, legítima, entre dos individuos que se basa en el principio de que todos los involucrados ganan. A ambas partes les conviene el intercambio voluntario; si no, no la harían. Ambas partes esperan obtener una ganancia.

Por el contrario, en la relación gobernantes-gobernados, cuando los primeros se entrometen en asuntos que no les corresponden y obligan a los segundos a actuar en contra de sus propios intereses, el resultado es un ganar - perder: gana el gobernante y pierde el ciudadano.

Explica Ludwig von Mises que el comercio es la relación social fundamental que teje los nudos que unen a los hombres en sociedad. Mises distingue entre dos tipos de cooperación social: por virtud de contrato privado y coordinación, o por virtud (yo le llamaría vicio) de mando - obediencia o hegemonía. El primer tipo es simétrico y mutuamente ventajoso. El segundo tipo es asimétrico: hay un gobernante y un gobernado, y los gobernados son simples peones de los gobernantes. Cuando la gente acepta ser tratada como siervo y no ciudadano, no se les puede llamar personas libres. Este es el tipo de cooperación obligada que promueve y practica el Estado que otorga a sus gobernantes más poder del necesario para cumplir sus funciones primordiales: velar porque haya seguridad y justicia. ¿Sería lo correcto llamarla imposición y no cooperación? A mi parecer, sí.

La civilización es el resultado de los logros de personas que cooperaron contractualmente, tal y como lo enseña Mises. El Estado contractual respeta el derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad propio de un Estado de Derecho. En contraste, el Estado hegemónico no respeta los derechos individuales. Gobiernan las reglas antojadizas de los dictadores, sean éstos llamados reyes, congresistas o presidentes. Estas directivas pueden cambiar a diario y los súbditos del Estado deben acatarlas sin chistar. Sólo son libres para obedecer sin preguntar.

Los ciudadanos libres, que utilizan su razón, que piensan y exigen que respeten sus derechos, representan una amenaza para los gobernantes y los apologistas del Estado Benefactor que, con falacias y sofismas, usurpan un poder casi imperial, casi ilimitado, con subsidios para unos a costillas de los otros. Con privilegios para ellos y aquellos cercanos a quienes ejercen el poder.

Dijo Aristóteles, según la traducción latina de Guillermo de Moerbeke, que “omnes homines natura scire desiderant. Todos deseamos por naturaleza saber, descubrir el porqué de las cosas y qué nos hace felices. Y eso, solo lo descubrimos cuando somos libres e intercambiamos y cooperamos voluntariamente. Hagamos un trato: cooperemos para defender nuestra Libertad.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día lunes 25 de abril 2011.

jueves, 21 de abril de 2011

Peregrinaje


JORGE JACOBS A.

Estas épocas parecen ser propicias para reflexionar sobre nuestro caminar en la vida, sobre nuestro peregrinaje en este mundo, pero, en particular, sobre nuestra relación con Dios. Si bien es cierto las experiencias que cada uno de nosotros ha vivido son únicas, compartimos sendas con muchas otras personas, y aunque las circunstancias sean distintas, las enseñanzas pueden ser bastante similares. No sé cuál sea su experiencia, pero espero que la mía le sirva de algo.

Yo me inicié en la vida espiritual en mi casa, un hogar presbiteriano —iglesia evangélica de línea conservadora—, proveniente de una de las primeras familias que se convirtieron al “protestantismo” en Guatemala en el siglo XIX. Mi papá siempre nos inculcó, a su mejor manera de entender, el acercarnos a Dios. Más que con sus palabras, lo hizo siempre con el ejemplo. Recuerdo innumerables ocasiones en que lo veía leyendo la Biblia en su silla preferida. Utilizaba un extraño método de anotaciones que hasta la fecha no nos ha querido explicar ni he podido descifrar. Innumerables fueron también las ocasiones en que, levantándome de madrugada, sin que él se diera cuenta —digo yo—, lo encontraba orando en la sala.

Mis primeros conocimientos acerca de Dios y de la Biblia los obtuve leyendo una colección de 10 tomos de las Historias de la Biblia. Los que luego fueron complementados con muchos años de asistir a la escuela dominical de la iglesia. También importantes en mi desarrollo espiritual —y social, hago la salvedad— fueron los campamentos de verano a los que íbamos todos los años en Monte Sión, Amatitlán.

De adolescente, siempre inquieto en estas cosas, participé en la “Cruzada estudiantil y profesional para Cristo”, organización que se dedica a evangelizar y discipular a jóvenes. Allí aprendí mucho más, hice grandes amigos y tuve muchas experiencias interesantes y enriquecedoras.

Pero mi inquietud daba para más, y a los 15 años tuve una experiencia que cambió mi vida. En uno de esos campamentos, un amigo me contó sobre sus vivencias sobrenaturales en una nueva iglesia. Allí mismo decidí que a mí me gustaría conocer de eso. Unos meses después, cuando me fui a estudiar a la capital, por unos meses me resistí a esa tentación, pero pronto sucumbí y empecé a asistir a esa iglesia.

Se llamaba “Agape” y era completamente diferente a lo que yo hasta ese momento conocía. Fue fundada por un grupo de jóvenes provenientes de una iglesia centroamericana luego de una supuesta experiencia “sobrenatural”. La iglesia y la doctrina que en ella se predicaba era bastante radical y extremista, la cual yo, en plena adolescencia y en la búsqueda de acercarme a Dios, abracé con todas mis fuerzas.

Mi radicalismo llegó a tal extremo que me aparté de la mayoría de conocidos, incluida la familia; por poco me expulsan del instituto católico en el que estudiaba. En una ocasión pasé casi seis meses en cama por no tomar medicinas. Era una iglesia bastante evangelizadora, lo que por cierto me permitió conocer gran parte de la ciudad y de la mayoría de barrios marginales.

Afortunadamente, siempre, en todos esos siete años y pico que estuve imbuido en esa iglesia, algo dentro de mí se revelaba. Con todo y todo, no podía ser tan radical como se esperaba que lo fuera, lo que tarde o temprano me llevaría a conflictos, internos y externos, cada vez mayores que, al final, me dieron el impulso para liberarme y salir.

¿Qué aprendí de todo esto? Se lo contaré en el próximo artículo…

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día jueves 21 de abril 2011.

miércoles, 20 de abril de 2011

Seguir en sus pasos…


Carroll Ríos de Rodríguez

Durante la Semana Santa los cristianos meditamos sobre la vida, muerte y resurrección de Jesucristo. La última semana de Jesús en la Tierra fue intensa: el jueves instauró la Sagrada Eucaristía y, aunque sus discípulos no comprendían a cabalidad, les legó un testamento oral lleno de cariño; el viernes fue crucificado y murió por nosotros en la Cruz. El sábado: vacío y silencio. El domingo, Jesús resucitó, llenando de felicidad a quienes pocas horas antes lloraban su partida, y también a nosotros. La Semana Santa es una oportunidad para hacer un examen hacia adentro.

¿Somos buenos seguidores del maestro Jesús? ¿Sabemos abrazarnos a la Cruz? ¿Entendemos las implicaciones de vivir una vida centrada en Cristo?

Este año tenemos la fortuna de poder hacernos estas y otras preguntas en vísperas de la beatificación de Juan Pablo II, programada para el 1 de mayo. Con su ejemplo y su predicación, Su Santidad nos enseñó cómo ser cristianos (cristocéntricos) en la era moderna. Su primera encíclica, promulgada en marzo de 1979, versa precisamente sobre Jesucristo Redentor.

Jesús es nuestro Maestro, Señor y Redentor —todos sobrenombres que definen nuestra relación con Él—, y que deben repercutir en nuestras vidas.

Cuando Juan Pablo II nació a la vida eterna, el 2 de abril de 2005, la Plaza de San Pedro se llenó del testimonio de miles de fieles que cantaban “santo súbito”. El proceso ha sido rápido, pero se han completado todos los pasos requeridos, aunque las personas encargadas de recabar las pruebas están personalmente convencidas de la santidad de Karol Wojtyla.

Ser santo implica sentir y obrar como Jesús. ¿Qué nos enseñó Juan Pablo II con su ejemplo de vida?

Una de las lecciones más valiosas es estar siempre alegres, aun en tiempos de tribulación. Juan Pablo II encaró su enfermedad con espíritu de lucha, autodominio, paz y alegría. Además, las cámaras captaron su expresión al abrazar a los niños, al hacer bailar su bastón, al escuchar a las masas de jóvenes cantándole. La felicidad del Papa venía de adentro, de su vida interior, de saberse hijo de Dios.

Produce felicidad y paz interior hacer, libremente, lo que se debe: obedecer a la conciencia. Nos instó siempre a formar rectamente nuestra conciencia y a actuar según su dictamen; rechazó el relativismo moral que está de moda y habló claramente sobre el bien y el mal. Debemos ser personas íntegras y coherentes, personas de bien.

El Papa amó la libertad y abogó porque las personas de todo el mundo pudieran vivir en sociedades más libres. Cada persona goza de igual dignidad a los ojos de Dios, quien nos hizo libres. El Papa nos enseñó que se requiere de una personalidad recia para ejercer la libertad con responsabilidad y ética. La santidad no es aplastante, melancólica ni opresiva. Imitemos su “joie de vivre”, buscando en nuestro actuar la Pasión y la excelencia; procurando una existencia productiva, creativa y plena.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día miércoles 20 de abril 2011.

Grave problema fiscal


Verónica Spross de Rivera

La penitencia y la reflexión son las actividades que deben priorizarse durante la Semana Santa. A nivel personal es un buen momento para cambiar de actitud, renovarnos interiormente y cargar energías para el año electoral tan difícil que estamos viviendo. A nivel de las políticas públicas debe revisarse el gasto público, porque los recursos fiscales con que cuenta el Gobierno no alcanzan. El problema del déficit fiscal consiste en tener mayores gastos en las entidades y programas gubernamentales que ingresos fiscales.

¿Qué hace una familia cuando los ingresos no le alcanzan? Puede buscar un empleo que le permita contar con un sueldo mayor. Dado que eso no es siempre posible, se hace necesario reducir gastos o endeudarse. El endeudamiento puede ser una solución de corto plazo, pues tarde o temprano deberá pagarse de vuelta el préstamo más los intereses. Además tiene un límite, más allá del cual no conviene endeudarse, pues se corre el riesgo de no poder pagar y perderlo todo. Para reducir gastos es necesario priorizar aquellos rubros que son verdaderamente necesarios para vivir. La distracción y comer afuera se postergan para épocas futuras.

De la misma manera que una familia, el Gobierno tiene enfrente un tremendo problema de gastos superiores a la recaudación tributaria. La situación se ha agravado en los últimos meses por las asignaciones crecientes a los nuevos programas sociales de tipo clientelar, coordinados bajo la sombrilla de Cohesión Social y por los compromisos de dar aumentos salariales a los maestros sin tener claro cómo serán financiados.

En los últimos años el nivel de endeudamiento ha crecido significativamente, pues entre 2008 y 2010 la deuda pasó de 56 mil millones a 81 mil millones y el servicio de la deuda llega ya a los 12 mil millones de quetzales, equivalentes a un tercio de los ingresos fiscales. De cada 100 quetzales que pagamos de impuestos, 33 sirven para el pago de la deuda del Gobierno. Se perciben errores graves como endeudarnos para pagar la deuda. También se han solicitado préstamos para pagar gastos de funcionamiento y salarios. Colocar nuevos bonos y aumentar más la deuda no sería una acción responsable.

El Presidente de la República ha indicado que convocará a los partidos políticos para impulsar una reforma fiscal. Sin embargo, dadas las restricciones que tiene el presupuesto por las asignaciones constitucionales, si se lograra pasar una reforma, situación prácticamente inviable en año electoral, y se lograran algunos ingresos adicionales éstos irían a parar principalmente al pago de deuda y a las entidades que se benefician de dichas asignaciones constitucionales y de muy poco servirían para el pago de las nuevas obligaciones, como los incrementos salariales pactados recientemente. Ni hablar de nuevas inversiones en el sector justicia, en mejoramiento de servicios de salud o calidad educativa.

La irresponsabilidad en el manejo del gasto público ha llevado a la renuncia de dos Ministros de Finanzas y está desembocando en una situación insostenible. El sistema de seguridad y justicia, los hospitales y las escuelas se quejan de falta de insumos básicos, mientras los programas nuevos y los gastos de funcionamiento se han venido inflando a tal punto que el globo está a punto de reventar. En Estados Unidos, ante la gravedad de la crisis fiscal y la posibilidad de tener que cerrar el Gobierno, el presidente Obama ya lanzó su plan de cómo reducir el déficit; el Congreso norteamericano tiene también su propuesta. ¿Y aquí, quién va a presentar el plan para la priorización del gasto público y mejorar la calidad del mismo? Resulta urgente sopesar qué rubros se pueden financiar y cuáles no, ya que según el dicho popular: No está la Virgen para tafetanes. Urgente reflexión de Semana Santa.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "siglo 21", el día miércoles 20 de abril 2011.

martes, 19 de abril de 2011

Drivers


PEDRO TRUJILLO

Conducir en Guatemala es una proeza. No porque las carreteras se hayan convertido —por negocios sucios que promueven ciertos políticos— en caminos con alta probabilidad de despeñarse (a pesar de la enorme deuda flotante del Gobierno en Comunicaciones), sino por la peculiar forma de manejar del chapín. Si desea probar, conduzca —en lugares donde hay más de un carril— por el de la derecha, observará que nadie lo ocupa.

Aquí, como en muchos países anglófonos, se conduce por la izquierda. Los conductores ocupan el carril que no deben, por diversos motivos. El primero es psicológico. Leyeron en algún momento aquello de “carril derecho para vehículos lentos”, lo que condiciona el comportamiento y aunque el carro no ande o expulse humo pestilente, usa el carril inadecuado. El segundo, porque nadie quiere sentirse “camión” y todos creen manejar un deportivo veloz y último modelo. El tercero, porque hay mucho maleducado que no aprendió el código de circulación. ¿Cuántos flashearon o compraron el carné de conducir?

No falta el motorista que piensa que la fila no es para él. Serpentea entre los vehículos buscando las primeras posiciones en la parrilla de salida como si de una competición se tratase. Se lleva espejo retrovisor, raya carros o termina en el suelo, producto de que alguien cierra el paso a sus desatinadas aspiraciones de pasar por donde sea. Los más “hábiles” —y mulas— inventan una fila donde no existe o deciden utilizar el carril opuesto para reducir su tiempo de espera, sin respetar que en sentido contrario vienen otros que circulan correctamente o que, educadamente, esperan su turno. Los buseros y camioneros animan el espectáculo, aunque son la antítesis de la fiesta. Van sin luces traseras; algunos, sin delanteras o con cuádruples focos que te dejan ciego, aunque por detrás ni se miren. Provocan accidentes porque no se les ve venir o se atraviesan o detienen en lugares donde sus reales deciden que es oportuno. No respetan paradas, normas ni vías, y cualquier cosa imprevisible para los demás es, para ellos, algo muy natural. Los más inesperados son los que usan siempre las luces de emergencia ¡Témales! Las prenden para detenerse, pero también para girar, frenar o cualquier otra ocurrencia, sin que uno pueda imaginar qué harán porque es imposible con esa forma tan particular de actuar. Ver a alguien detenido en mitad de la calzada con las luces de emergencia prendidas invita a generar múltiples e hipotéticos escenarios, aunque no se acierte entre las opciones. Por último, los temidos carros con luces destellantes y sirenas que creen tener prioridad porque la “autoridad” va dentro. La mitad de ellos, inconscientes asesinos armados y con varias denuncias por exceso de velocidad que nadie paga. Hay que conducir doble: por uno y por el contrario

Con este panorama, ¡ármese de paciencia y conduzca por la derecha!, suele ser la ruta más corta y rápida porque muchos no han aprendido que la derecha es la vía natural y obligatoria de manejar. Si lo hace, verá que llega más veloz a su destino que si opta por rebasar los vehículos de muchos de los especímenes que puede encontrar en los caminos polvorientos y agujereados del país. Esto es un ejemplo de las cosas que se podrían arreglar al instante si se aplicasen las normas y la Policía cumpliese con parte de su obligación, en lugar de montar ineficientes controles que retardan todavía más. ¡Feliz viaje de Semana Santa! y cuidado al cruzar la calle.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día martes 19 de abril 2011.

El pisto y los votos


JOSé RAúL GONZáLEZ MERLO

El dirigente sindical magisterial Joviel Acevedo lo hizo de nuevo: consiguió un incremento salarial de más de 10% a cambio de nada y subió al presidente Colom a la tarima para anunciarlo conjuntamente. Un aumento de salario de dos dígitos es justamente lo que ambos, Colom y Acevedo, necesitaban en un año electoral: pisto a cambio de votos y apoyo político. En esta época de divorcios por conveniencia, este no puede ser un mejor matrimonio por conveniencia.

Acevedo es un experto en obtener todo sin dar nada a cambio. Sin el ánimo de quitarle méritos a sus tácticas terroristas, planear una huelga ilegal magisterial y paralizar el país, en un año electoral, es la combinación adecuada para obtener lo que hubiese querido. Agregue a ello un presidente con urgencia para reelegir a su ex esposa y, la verdad, le resultó muy fácil a Acevedo. Subir a la tarima para avalar lo hecho por el “dirigente” fue tan solo el último acto de su sumisión. Quedó claro quién está en control de la educación del país y quién es su “operador político”. El presidente “ya cumplió” —dijeron— … ahora que los diputados vean de dónde sacan la plata… lindo, ¿no?

Un incremento salarial de Q900 millones, sin fuente de financiamiento, como el que se ofreció durante las “negociaciones”, es otro acto de irresponsabilidad en la larga lista que nos heredará este gobierno. El anuncio cae en la misma semana en la que el Congreso dice que tramitará otro multimillonario endeudamiento adicional. Resulta que no hay plata para pagar la “deuda flotante” que tiene el Ministerio de Comunicaciones con sus contratistas. La forma más fácil de pagar es continuar con el endeudamiento que este gobierno ha iniciado. Para cuando finalice este año, la deuda pública se habrá casi duplicado desde que la UNE tomó el poder. Por cierto, ¿de dónde cree que vendrá el financiamiento para el aumento salarial magisterial? De acuerdo al mismo ministro de Finanzas: “De más de seis préstamos que están pendientes”. Más lindo, ¿no?

Al final del día el “maestro” Acevedo no adquirió un solo compromiso público en todo este proceso, habiendo logrado que el incremento salarial fuera retroactivo a enero. No hay compromiso de reponer un solo día de clases o dar más clases al año, ni mucho menos de mejores resultados de los patojos. Nuestro país ocupa el puesto 130 de 138 en calidad educativa en matemáticas y ciencias, pero Acevedo no ofreció colaborar a mejorar ese vergonzoso resultado. Como tampoco parece importarle al presidente Colom. Solo el pisto y los votos, la foto en la tarima y los discursos de los “derechos adquiridos” y las “conquistas sociales”. ¿Obligaciones?... Nada que ver. Total, los patojos no votan y cuanto más ignorantes salgan, más votos para la demagogia y el populismo.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día martes 19 de abril 2011.

El hombre creó a Dios...


Estuardo Zapeta

...Y vio el hombre que Dios era bueno... a imagen y semejanza del hombre lo creó... en el principio el hombre creó a Dios.

Por supuesto que cuando en el curso de Antropología dije esta sentencia clásica, dentro de la línea de la Antropología Simbólica, los ojos de los estudiantes casi se zafan de sus petrificadas caras, además de sentir las llamas del mismísimo infierno rozarlos por escuchar tan atrevida aseveración, que los extinguidores y las bomberiles motobombas con toda el agua de Amatitlán no hubiesen sido suficientes para apaciguar el ardiente castigo a tan antropológica y singular blasfemia.

Yo fui condenado a los 100 mil infiernos (por no decir la cantidad de “madres” que me imputaron), y Belcebú, Lucifer, Satán, Diablo, y Chamuco, eran juntos babucha comparados con el hereje que tenían los susodichos frente a ellas y ellos. (Casi que una epidemia de desmayos invadió la clase, como plagas que en el preÉxodo había Dios lanzado sobre Egipto, y los juramentos de jamás volver a tomar un curso de Antropología se escuchaban cual letanías de Hermandad en novenario.)

Dios, mis estimados, puede y debe ser sujeto de estudio. ¿Por qué no?

Desde la Antropología de la Religión (la simbólica) Dios es un constructo humano, y no al revés. Somos seres que necesitamos aferrarnos a una “fuerza, una energía superior”, y colectivizamos esa creencia, y la trasladamos generacionalmente, y la mantenemos.

Como la Cultura es dinámica, así es también Dios. Dios es Cultura, o “Culturas” en plural. Para nosotros, por nuestra “supraestructura” –ideología, pues—Dios es definido por los “identitarios” culturales judeocristianos. Sus expresiones son locales, muy locales. Dios es una Verdad, y todas las “verdades”, porque necesitamos los humanos una “supra-Verdad” para justificar desde nuestras bondades hasta nuestras iniquidades.

Y si Dios, esa creación cultural humana, puede justificar nuestra historia, no muy “limpia”, por cierto, pues bien por Él. Un “Él” que nosotros mismos decidimos que fuese hombre, blanco, poderoso, una iconografía supracolonial para justificar nuestro “orden” social.

No nos asustemos. Todas las cultura han tenido un Dios, o varios. Todo surgió cuando hace miles de años, en la caverna, no pudimos explicar el fuego, el trueno, o la lluvia. Ahí vimos la necesidad de inventar una explicación más allá de nosotros... y comunicarla, bajo la premisa de que los “dogmas” no se discuten, sólo se aceptan.

Créame, qué difícil es facilitar cursos de Antropología, con visiones tan diferenciadas, cuando Dios es una idea dominante, sea por la Colonia, sea por invento “retro”, sea porque es más fácil responsabilizar a un “etéreo” —y desresponsabilizarnos nosotros de nuestras maldades— o simplemente por el confort psíquico. No sé por qué, pero dar una clase ante el muro de la fe es “dar coces contra el aguijón...” (tranquilo Saulo de Tarso).

Este es un buen tiempo para cuestionar nuestras creencias con mente abierta, y en Libertad, es también tiempo de hacer las preguntas pertinentes.

Artículo publicado en el diario guatemalateco "Siglo 21", el día martes 19 de abril 2011.

lunes, 18 de abril de 2011

Paréntesis


Marta Yolanda Díaz Duran

“Nos hemos construido, creado, modelado según la imagen que de nosotros tenemos”.

Yo celebro la vida. Ese paréntesis entre mi nacimiento y mi muerte. Celebro mi vida todos los días de todas las semanas del año. Poco me preocupa la inevitable muerte que no es otra cosa que el final de mi existencia. ¿Para qué perder esta última elucubrando sobre su término en lugar de vivir ese breve espacio entre uno y otro evento vital? ¿Ese espacio que hace la diferencia entre las personas que dejan un legado y las que pasan sin dejar huella?

Mejor me ocupo de vivir y disfrutar plenamente, en las buenas y en las malas, en sus variadas facetas y estadios. No me refugio en mitos que alejan a tantos de la felicidad terrena, con promesas similares a las que suelen hacer los políticos en campaña, ofreciendo un futuro mejor si hoy el votante se sacrifica por llevarlos a ellos al poder. Lo único que hay que hacer es obedecer. ¿Y mi derecho más preciado después de la vida, mi libertad, dónde queda? ¿Para qué hipotecarla sin garantía de que se vaya a cumplir lo prometido?

Prefiero la realidad a la fantasía. La imaginación, sea o no loca, habite o no mi casa, la reservo para crear escenarios, buscar medios posibles que me permitan alcanzar mis objetivos y gozar de estos. Experimentar profundamente la felicidad de abrazar aquello por lo cual me he arriesgado, trabajado y esforzado por obtener. Saborear el éxito de mis emprendimientos, cuyo costo he pagado con gusto, a la espera de conquistar un bien más valioso para mí.

Los grupos de presión y sus discursos políticamente correctos con los que pretenden manipular a los demás me importan tan poco como pasarme la vida llorando mi final. Discursos basados en palabras y conceptos malentendidos en el mejor de los casos, y la mayoría de veces sobrevalorados o distorsionados. Compromiso social, revolución, entrega… ¡qué larga es la lista de vocablos no cuestionados por aquellos llamados a inmolarse! Y, si no lo haces, serás considerado una especie de paria, un malagradecido saber con quién. Lo que sí sé es quién sale beneficiado con tales arengas: aquel que se encuentra en el ejercicio del poder y quienes lo rodean.

Dentro de ese paréntesis que es nuestra vida misma, encontramos muchos otros paréntesis llamados de distintas maneras: etapas, procesos, períodos. Y de estos, damos testimonio de los momentos pasados. Esos paréntesis en los cuales hemos decidido ser quienes somos hoy. Nos hemos construido, creado, modelado según la imagen que de nosotros tenemos.

Durante ese tiempo hemos acumulado muchos objetos de los cuales nos es difícil separarnos: ya sea porque pensamos que algún día nos pueden servir de nuevo, porque nos recuerdan épocas ya idas o simplemente por dejadez de entrarle al cúmulo de cosas que llenan nuestro clóset. Para salir de bártulos y cachivaches no sirven otro tipo de paréntesis: los asuetos. Total, lo más importante que nos dejan éstos son los recuerdos que llevamos siempre con nosotros.

Artículo publicado den el diario guatemalateco "Siglo 21", el día lunes 18 de abril 2011.

viernes, 15 de abril de 2011

Política: el factor gay

Estuardo Zapeta

Ha abierto Pérez Molina una oportunidad a sus competidores, sobre todo si se llega a conocer cuántos gais son parte de su equipo.

Fue el presidenciable del Partido Patriota quien respondió tajantemente que de llegar al poder no permitiría “el matrimonio gay”.

Supongo que los asesores habrán visto desde ya el acercamiento de un debate que parecerá “primermundista”, pero que aquí será tratado, dado nuestro modelo partidocrático, de manera tribal.

Infiero que ellas y ellos están en un frente contra todos los gais, y marcan su territorio heterosexual –de un color hipergay, naranja— e invitan, de manera subliminal, a todos “patriotas gais” a agarrar sus “arco iris” y abandonar el anaranjado barco e irse a posiciones políticas más gay-friendly.

Pero los asesores no se percataron de que en política existe un consejo que va precisamente en la línea acerca que un político jamás busca tener al movimiento “gay” en su contra.

Léase: “Los gais no son bienvenidos en el Patriota, y deberán buscar, si encuentran otra plataforma política. Y los que se queden deberán atenerse a una especie de bullying naranja.”

Supongo que todos los gais y lesbianas que actualmente pertenecen al partido Patriota, saldrán, no del clóset, sino de ese partido de manera discreta, por la puerta de atrás, y dejarán en su camino alguna muestra de descontento por el rechazo mostrado. Outing puede ser una reacción de estas almas en retirada.

Que si la reacción del susodicho es normal dada su posición de “derecha conservadora”, pues yo supongo que sí, pero no por “normal” es necesariamente “correcta”.

Como libertario, y por principio “antiderechista”, argumento que un mejor camino es el de la libertad individual, en el cual la persona humana, hombre, mujer, gay, lesbiana, heterosexual, monógama, polígama, célibe, evangélica, católica, atea o lo que quiera ser decide de manera responsable y asumiendo las consecuencias y los costos de esas decisiones, el camino de su vida privada.

Por eso también me parece criticable e insostenible que el movimiento gay exija la legalización del “matrimonio entre gais”, cuando tal minoritaria y caduca “institución” está tan desgastada como los políticos que la aprobarían. Las “uniones gais” son decisiones individuales, como cualquier otro tipo de “unión de hecho”, y el Estado no deberá tener injerencia ni responsabilidades en tal decisión individual.

No sorprendería en Guatemala que la posición del presidenciable Pérez reafirme algunos adeptos, sobre todo los del “ala religiosa” y los derechistas. Pero cuidado, Hitler inició con la persecución de gais y gitanos, y concluyó con el Holocausto de los “diferentes”. Ha abierto Pérez Molina una oportunidad a sus competidores, sobre todo si se llega a conocer cuántos gais son parte de su equipo de trabajo, o formarían parte de una futura administración.

En este sentido, y si es consecuente con su discurso derechista, supongo que Pérez Molina también se opondrá con vehemencia, como lo hace contra los gais, a la infidelidad matrimonial, y pontificará acerca de la “familia”. No estoy muy seguro de que los políticos tengan suficiente boca y solvencia para exhortarnos en ese tema.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día viernes 15 de abril 2011.

Lecciones de África

Luis Figueroa

República sana es la que respeta la Constitiución.

Laurent Gbagbo no es cualquier cosa; es doctor en Historia por la Universidad de Paris-Diderot, fue activista del socialismo y profesor universitario; se hizo de un nombre respetable al ser puesto en prisión por su oposición a la dictadura de Felix Houphouët-Boigny.

Después de una brillante carrera académica y política, se malogró cuando se convirtió en un dictador obsesivo que se aferró al poder, durante 10 años, hasta que ya no le quedó otra, a pesar de su derrota en las urnas. Derrota que no fue aplastante, porque 46 por ciento de los electores votaron por él. Alessane Ouattara fue el ganador de aquellos comicios y él tiene la tarea de pacificar una sociedad que ha estado envuelta en un conflicto sangriento que ha dejado más de 2 mil víctimas.
¿Qué es de Gbagbo? El y su esposa, Simone –considerada la mano dura del régimen– fueron detenidos y están en un cuartel. Según Ouattara, Laurent, su señora y sus colaboradores serán procesados judicialmente; y ha sido conformada una comisión de la verdad y la reconciliación.

La historia está simplificada, por cierto; pero yo veo varias lecciones en ella: como escribió Lord Acton, “el poder tiende a corromper, y el poder absoluto corrompe absolutamente”. Deshacerse de una dictadura es más difícil y sangriento que contribuir –por acción, u omisión– al establecimiento de una. Si se pierde el respeto a la institucionalidad, y a la Constitución, una dictadura puede llevar a otra, y a otra. La polarización puede convertirse en violencia. Detrás de un dictador, muchas veces hay una señora brava.

La preservación de la república y sus instituciones, pues, debería ser de interés para aquellos que entienden que no es posible la prosperidad sin cooperación social pacífica. Y por eso es que para la preservación de la república, y sus instituciones, son inútiles las elites clientelistas, pusilánimes y serviles. Cualquiera con dinero para hacerlo puede juntar un millón o dos millones de peticionarios para cualquier disparate. Y cualquiera, con dinero de los tributarios y algo de talento, puede obtener 40 por ciento de votos. Empero, la institucionalidad y la constitucionalidad no deben ser rendidas frente a la demagogia. Una república sana no es una veleta que se voltea a donde sopla el viento; sino una en la que se respeta la Constitución.

Por eso es que, como canta Toto, “I bless the rains down in Africa”. www.luisfi61.com.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "El Periódico", el día viernes 15 de abril 2011.

jueves, 14 de abril de 2011

Ciudades libres


Ramón Parellada

La semana pasada tuve la oportunidad de asistir a una conferencia organizada por la Universidad Francisco Marroquín, en Roatán, sobre el tema: El futuro de las ciudades libres. Después de escuchar e intercambiar ideas con excelentes conferencistas regreso lleno de energía y muy positivo del futuro para nuestra Latinoamérica y más específicamente Guatemala y el área centroamericana, que necesitan tantas oportunidades para poder mejorar el nivel de vida de sus poblaciones.

Imagínese que está viendo cómo en un lugar vacío, sin infraestructura y sin nada de nada, comienza una gran actividad económica, construcciones, generación de oportunidades de negocios y de empleo y aparecen áreas de vivienda, fábricas productoras, empresas de servicios, bancos y la actividad sigue alcanzando niveles de productividad inimaginables que permiten vender todo lo producido a precios muy competitivos en el mercado mundial.

Ahora piense que esa ciudad que se ha formado logra atraer a millones de inmigrantes y con la consecuente mejora del nivel de vida. Una ciudad que ofrece mucha variedad de empleos donde los empresarios deben pelearse a los trabajadores y no al revés, donde poner un negocio es una delicia porque no se necesitan permisos sino la simple intención de respetar derechos ajenos y crear riqueza, donde la seguridad es efectiva y se basa principalmente en la defensa de los derechos individuales de la vida, la propiedad y la libertad.

Visualice una ciudad sin impuestos o muy bajos impuestos para mantener el estado de Derecho, sin gobierno o un gobierno local con funciones mínimas estrictamente limitadas a seguridad y justicia, obviamente sin corrupción o donde aquellos pocos casos de corrupción sean detectados y erradicados, con libertad en el más puro sentido y sin limitación alguna al libre comercio. Una ciudad así sería un éxito de prosperidad económica, ¿no le parece?

Ya sé, usted está pensando que esto es una utopía. Pues no.

Esa ciudad ya existe, y con más o menos variantes de lo que acabo de explicar; se llama Hong Kong. Si bien Hong Kong era una colonia inglesa que comenzó en 1842 en un lugar donde lo que sobraba entonces era tierra inhabitada y sin infraestructura de ningún tipo, lleva años siendo una ciudad próspera que se pobló debido a la libertad que brindaba a quienes la habitaran, las oportunidades que comenzaron a multiplicarse y una política de mercado libre bajo un estado de Derecho con bajas cargas tributarias y sin restricciones al libre comercio.

Hong Kong recibió millones de refugiados de la República Popular China. La tierra se llenó de fábricas y edificios cada vez más altos y el ingreso per cápita pasó del de una región tercermundista a ser el tercero mayor a nivel mundial en aproximadamente unos 40 años.

Pese a que dejó de ser una colonia inglesa con características muy especiales, ahora pertenece a la República Popular China. Sin embargo, es una ciudad libre ya que el sistema de bajos impuestos, estado de Derecho bajo sus propias leyes, mercado libre, comercio externo sin restricción alguna y libertad, se ha mantenido, mientras que el resto de China tiene un sistema muy diferente. China le llama a este arreglo especial con Hong Kong: “Un país, dos sistemas”.

Hong Kong es una forma de ciudad libre dentro de la soberanía de otro país. ¿Podríamos en Guatemala tener una ciudad libre al estilo de Hong Kong? ¿Por qué no? Y lo reto a pensar: ¿Podría una ciudad libre tener su propia soberanía? ¿Se imagina una ciudad en el mar, en aguas internacionales?

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día jueves 14 de marzo 2011.

Inside Job (2)

Federico Bauer Rodríguez

Los nombres de los responsables de la crisis.

En la columna anterior mencionaba a los principales responsables de la crisis financiera global según la película Inside Job: Alan Greenspan, mencionado por su responsabilidad al negarse a regular los derivados que causaron buena parte del problema, pero no es mencionado como el más grande manipulador monetario de todos los tiempos.

Larry Summers, secretario del Tesoro de Clinton (equivalente a Ministro de Finanzas), pasó a ser consultor de un hedge fund de derivados y actualmente es el chief economic advisor de Obama.

Robert Rubin, pasó de CEO de Goldman Sachs a secretario del Tesoro de Clinton, y luego a vicechairman de Citigroup, en donde ganó US$126 millones a pesar de ser uno de los principales responsables de la quiebra de dicha institución.

Phil Gramm pasó de ser el senador que abolió la ley Glass Steagal Act –la cual separaba a los bancos de inversión de los bancos comerciales– mediante la ley Gramm Leach Bliley (1999), hecha a la medida para legalizar la creación de Citigroup en 1998, a ser el vicechairman de UBS y su esposa directora de Enron.

Henry Paulson, CEO de Goldman Sachs, pasó a ser el secretario del Tesoro de Bush jr. en 2006, y fue el principal opositor a regular los derivados junto con Greenspan, además de autorizar a los bancos a operar con un apalancamiento superior a lo que la normativa prudencial autorizaba.

Timothy Geithner, actual secretario del Tesoro, era el presidente de la Reserva Federal de Nueva York y nunca hizo nada para impedir todas las violaciones a las normas regulatorias.

Stan O’Neil, CEO de Merrill Lynch, recibió una indemnización de US$161 millones a pesar de haber quebrado a esa institución de manera fraudulenta.

Aparte de los capitanes de la industria tenemos ejemplos de acciones –lavado de dinero, defraudar a los clientes y cocinar los libros– por parte de las principales instituciones como: Credit Suisse multado US$536 millones por lavar dinero de Irán.

Citi multado US$100 millones por lavar dinero mexicano.

Freddie Mac condenado por fraude de US$125 millones, Fannie Mae, fraude de US$400 millones y utilidades de mentiras de US$10 millardos mientras su presidente recibía US$52 millones de bonificación. Estas son empresas del Gobierno.

UBS multado en US$780 millones por ayudar a cometer fraude fiscal.
Cuando estalla la crisis en 2008, los reguladores descubren que Goldman Sachs había ganado varios millardos apostando en contra de los instrumentos que estaba vendiendo a sus clientes, en una descarada falta de ética; John Paulson, manager de un hedge fund importante hizo lo mismo con ayuda de Goldman, Deutshe Bank y Morgan Stanley.

Para Charles Ferguson, autor y director de Inside Job, la mayor parte de la culpa de la crisis proviene del abuso que se dio en la proliferación de dos nuevos instrumentos financieros: collateralized debt obligations (CDO), que son instrumentos financieros que empacan en uno solo varios instrumentos de crédito de distintas calidades, incluyendo hipotecas AAA, pero también hipotecas subprime, a los cuales las calificadoras les dieron calificaciones más altas de lo que merecían; credit default swaps (CDS), que son instrumentos para asegurar los anteriores en caso que los emisores fallen.

Es importante entender que fue el Congreso de los EE.UU., con leyes populistas, el que obligó a las instituciones financieras a otorgar créditos hipotecarios a quienes no podían pagar, por lo que estas empacaron dichos créditos en los CDO y trasladaron el riesgo a otros actores.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "El Periódico", el día jueves 14 de abril 2011.

¿Cuál carga fiscal?


JORGE JACOBS A.

Casi no hay burócrata internacional que pase por Guatemala que no cante siempre la misma cantaleta: “la carga tributaria en Guatemala es muy baja y así no se puede prosperar, lo que necesitan es pagar más impuestos”. Considero que ese argumento está completamente errado, pero por si eso no fuera suficiente, quienes hacen esa acusación ni siquiera se toman el tiempo de revisar sus cifras y basan sus erróneas acusaciones en mentiras. El caso más reciente es el del embajador de Alemania en Guatemala.

No quisiera utilizar el argumento de las cifras, ya que considero muy cierta la frase que popularizó Mark Twain: “Hay tres clases de mentiras: las mentiras, las malditas mentiras y las estadísticas”, sin embargo, como ese es el argumento que utilizan todos los burócratas, entonces por lo menos que sepan de lo que están hablando.

De entrada, para darle validez a su argumento, comparan peras con manzanas. Es decir, para describir la “carga tributaria” en los países desarrollados utilizan una cifra que incluye no solo lo que se paga en impuestos, sino también todo lo que se paga en los impuestos a las planillas y algunas otras “contribuciones sociales”, pero cuando hablan de la carga tributaria en Guatemala, se refieren únicamente a la que tiene que ver con los impuestos, y no con esos “extras”. Quizá porque ni están enterados de lo que dicen, o porque es la cifra que más fácilmente encuentran, o porque es muy difícil hacer una comparación más exacta, o simplemente por la mala fe de darle peso a su acusación. En el ejemplo en mención, el embajador de Alemania dice que los alemanes tienen una carga tributaria del 38%, mientras que la de los guatemaltecos es del 10.5%.

Lo cierto es que si comparamos peras con peras, nos encontramos con algunas sorpresas. Por ejemplo, si busca usted la información sobre los ingresos tributarios —la “carga tributaria” que excluye lo de las planillas y las “contribuciones sociales”—, resulta que las cosas no son como nos las pintan los burócratas internacionales. Para efectos de comparación, utilicé las cifras de ese rubro que encontré en el sitio tradingeconomics.com, que a su vez utiliza cifras del Banco Mundial. Como no tenían las cifras para todos los años, saqué el promedio del 2001 al 2007. Y el resultado es:

Alemania, 11.28%

Guatemala, 11.59%

Como verá, cuando se comparan peras con peras, resulta que en Guatemala el Gobierno recauda, proporcionalmente, más impuestos que el de Alemania. Y si a esas vamos, en el caso de Guatemala, con casi el 80% de la economía en la informalidad, apenas el 20% que está en la economía formal paga en impuestos una carga incluso mayor que la pagada por “todos” los alemanes. Y todavía debemos aguantar las fraudulentas recriminaciones de que los guatemaltecos no pagamos impuestos.

Así que no hay que creerse de primas a primeras las declaraciones de los burócratas que, como vemos, pueden distar mucho de la realidad. Debemos entender en todo esto que son parte interesada, ya que todos ellos viven, muy bien por cierto, de los impuestos que pagan las personas productivas.

Los peores son los de los organismos internacionales y del sistema de las Naciones Unidas, que no solo viven de los impuestos que otros pagan, sino que andan por el mundo recriminándole a la gente que pague más impuestos, pero ellos no pagan ninguno porque se consideran “clase aparte”. ¡Hipócritas!

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día jueves 14 de abril 2011.

miércoles, 13 de abril de 2011

Calidad de maestros


Carroll Ríos de Rodríguez

¿Cree usted que nuestro magisterio sindicalizado colaboraría con esfuerzos para asegurar una educación de calidad, dejándose examinar?

La semana pasada, una marcha de “maestros” interrumpió la vida normal en sectores de la capital. Unos días antes, las amenazantes declaraciones de Joviel Acevedo llenaron las páginas noticiosas. No faltaron comentarios sobre la verdadera motivación del sindicalista ni sobre los defectos de las medidas de hecho, ante todo porque enseñan a nuestra juventud que para avanzar el interés propio es válido violentar el derecho de otros ciudadanos. Ahora, mientras el señor Acevedo dialoga con el Gobierno, los docentes pernoctan en el Parque Central y los niños se quedan sin aprender; intente imaginar este contrastante escenario…

Limpiándose la garganta y con pausa, el Ministro de Educación diría algo así: “Contamos con los resultados de la evaluación realizada a los maestros del sistema de Educación este año. Varios rindieron pobremente o reprobaron. La información completa está en manos de los directores de cada escuela para que tomen las medidas de capacitación pertinentes. Los padres de familia tienen acceso a los resultados obtenidos por los distintos establecimientos, aunque no sabrán los nombres de los profesores que rindieron bien o mal; eso es confidencial. El Ministerio pide a los padres que estudien esta información y la usen para inscribir a sus hijos en las mejores escuelas, así como para exigir mejoras en la calidad educativa en cada centro educativo. Aquellos docentes que obtuvieron altas notas serán premiados con bonos y reconocimientos al mérito”.

¿Cree usted que nuestro magisterio sindicalizado colaboraría con esfuerzos para asegurar una educación de calidad, dejándose examinar? Recuerdo que patalearon cuando se buscó evaluar a los estudiantes de tercero y quinto cursos, sabiendo que sus bajas notas revelarían una deficiente enseñanza. También protestaron cuando se quiso aumentar en un año la carrera técnica de profesorado. Emprender tales reformas es políticamente riesgoso por el poder de este grupo de presión, más aún si implica reconocer a los padres como fiscalizadores que actuarán con rectitud de intención. El Programa Nacional de Autogestión Educativa (Pronade) poseía algunas de estas cualidades…y fue eliminado por este Gobierno.

Admito que no inventé el discurso. Lo dio hace días el Ministro de Educación de Chile, Joaquín Lavín. Los ciudadanos allá se enorgullecen de bajos índices de analfabetismo y de la oferta educativa. Evaluar a los maestros es sólo una de las prácticas que elevó el nivel de calidad. En estos días, los candidatos presidenciales en Guatemala nos ofrecen “educación” a secas. Nosotros los votantes deberíamos exigirles una explicación de cómo mejorarían nuestro sistema educativo y cómo superarían los tropiezos que se oponen a la excelencia. La libertad de elección de los padres de familia, la descentralización, la diversidad y la competencia son elementos clave para llegar a más. Como dijera William Butler Yeats: “Educar no es llenar una cubeta, sino encender un fuego”.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "siglo 21", el día miércoles 13 de abril 2011.

martes, 12 de abril de 2011

“Kalidá educatiba”


PEDRO TRUJILLO

Los bochincheros profesionales del denominado sindicato magisterial han aparecido antes que los zompopos. Con su “líder” al frente —más gordito en las fotos, señal de que está muy alejado de aquellas zonas donde a diario mueren de hambre niños— comenzaron sus acciones de protesta-jodienda dentro de su Plan Nacional de Jodedera 2011, ocupando las calles de la ciudad y perjudicando al resto de ciudadanos que se vieron paralizados en sus vehículos por la gracia de semejantes energúmenos.

El fin último es presionar para sacar dinero, ¡no crean absolutamente ninguna otra cosa! Aprovechan la debilidad manifiesta del momento político del Gobierno y le pasan la factura de su silencio cómplice. En la otra parte de la balanza, un ministerio incapaz e ineficiente. Recordemos que una ministra se fue por no estar de acuerdo con las políticas de la candidata —otrora esposa, ahora ex—, y al siguiente lo cesaron por no cumplir con su deber, aunque le agradecieron los servicios prestados ocupándolo nuevamente en el “servicio público”. No vimos a los maestros —mejor dicho a las huestes jovelianas— protestar cuando aliviaron reiteradamente el presupuesto de Educación desviando fondos para Cohesión Social y le restaron recursos al “proyecto educativo” que nunca tuvieron. Tampoco vemos en sus demandas un incremento en la capacitación profesional para poder incrementar la calidad de la enseñanza ¡ná que ver! Esos folclóricos únicamente persiguen llenar de dinero sus bolsillos que naturalmente se repartirán con mayor proporción para los dirigentes y sus amigos, vividores perpetuos del cargo que ocupan.

Como reacción ante semejante irresponsabilidad el ministro dice que abrirá expedientes, algo que ya se le hizo al sindicalista y que se pasó por la entrepierna porque sus antecesores en el Ministerio lo “perdonaron”, razón por la cual no está despedido como correspondería haber hecho con alguien sentenciado y le permiten seguir vulnerando derechos de los demás con absoluta impunidad. Seguro que terminará negociando con su jefa de siempre sin llevarle la contraria. Como sindicato deberían tener la gallardía —si nobles fueran sus intereses— de enfrentar a quien les extrajo del presupuesto millones durante estos últimos años. Les importa un bledo la educación, un carajo su profesión, un nimiedad la ciudadanía y una mierda el país. Van a lo suyo. Ni siquiera defienden los intereses del colectivo que representan y resurgen de sus cenizas como el ave fénix sin que nadie tenga el valor de consumirlos mediante una ley que simplemente derogue tal grupo de poder que pretende arrodillar al país. ¡Por supuesto que estos tibios no lo harán!

La calidad educativa será nefasta mientras desastrosos sean quienes dirigen el modelo que se pretende imponer y mediocres los profesores. Esa es la razón del fracaso de la enseñanza pública, en la que no creen ni los políticos ni los propios maestros, quienes envían a sus hijos a colegios privados. No es dinero ni instalaciones ni medios lo que hace falta, cosas importantes que pasan a segundo lugar ante la intransigencia de estos individuos monopolizadores del sistema y asesinos del futuro de muchos niños, al ser incapaces de entender el significado de responsabilidad, deber, trabajo, profesión o ciudadanía. El presidente declaró: hay que equilibrar el derecho a la manifestación y el de libre locomoción, lo que quiere decir que como de costumbre no sabe qué hacer para que se cumplan los derechos de los ciudadanos. Mis respetos a los maestros serios y responsables, a ver si son capaces de sacar a esa dirigencia inútil y mercantilista.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día martes 12 de abril 2011.

El otro embajador


JOSé RAúL GONZáLEZ MERLO

El embajador alemán anda en cruzada por el aumento de impuestos. Declaraciones públicas de funcionarios alemanes, seminarios y entrevistas de prensa; todo con el propósito de exigir un aumento en la carga tributaria, o si no... adiós a la ayuda económica. La semana pasada sugirió la cifra de un aumento del 80% en la carga tributaria. ¿Cuál será la necedad? La “comunidad internacional” ha de creer que “pagando la marimba tiene derecho a pedir las canciones”.

El monto de la “cooperación internacional” es la factura que nos pasan para creerse con el derecho de inmiscuirse en nuestros asuntos internos. La canción de moda es la de subir impuestos. Funcionarios vienen, piden los aumentos y se van. Qué rico es cuando no se tiene que vivir con las consecuencias de las equivocadas políticas públicas que irresponsablemente se promueven.

Desde que la cantaleta de una mayor carga tributaria nació por 1995, el Gobierno ha quintuplicado sus ingresos. Descuéntele a eso la inflación, y los impuestos se han duplicado en términos reales. No obstante esa realidad, embajadores de la época, como el embajador alemán actual, alegan una “carga tributaria baja”, dejando en el olvido o en un “diplomático” y distante segundo plano el tema de la calidad del gasto. Dice el embajador que “el modelo de desarrollo no es sostenible”. Pero no es porque el ciudadano guatemalteco haya dejado de pagar más impuestos cada año. Lo verdaderamente insostenible son gobiernos que derrochan, despilfarran o simplemente se roban el fruto del trabajo ciudadano.

Alemania es un país desarrollado, con una carga tributaria del 38%. Pero su desarrollo no fue consecuencia de un gobierno grande, sino de la alta productividad de sus ciudadanos. Agregue a eso un gobierno que funcione razonablemente bien y logra un país desarrollado. Se equivoca el embajador al decir que el Gobierno de Guatemala es débil. El Gobierno tiene todas las herramientas que necesita para operar. El problema es la corrupción institucionalizada que impide crear un ambiente favorable al desarrollo económico. Es ingenuo creer que con una carga tributaria del 18% pasaremos de un gobierno chico y corrupto a uno grande y eficiente.

Comete un grave error el embajador al pretender que más impuestos equivalen a más desarrollo. En Guatemala decimos que el buey jala la carreta, y no al revés. Un error facilitado por un gobierno chapín que carece del carácter para exigir a embajadores que se limiten a sus funciones diplomáticas en vez de ser sus cajas de resonancia. ¿Se imagina a nuestro embajador de por allá criticando el multibillonario rescate del gobierno alemán a portugueses y griegos? Esa sí es “cooperación”. Y nosotros, limosneando unos milloncitos… Qué cara nos está saliendo la marimba.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día martes 12 de abril 2011.

Sandra, Presidenta 2016, 2020, etc.


Estuardo Zapeta

Hasta unos millonetes de quetzales nos ahorraríamos porque no habría elecciones.

Si ya todo está dicho, las trampas hechas, los fraudes bien “en su lugar” —porque el fraude no se hace el día de las votaciones— las maquinarias bien engrasadas, los agitabanderas bien pagados y con la promesa de que alguna de ellas será ministra de esto, directora ejecutiva de lo otro, secretaria de aquello, subsecretaria de lo demás, y si como prueba de eso, ante nuestra creciente duda, la “arañita” presenta más de un millón de firmas, pues para mí no hay nada más que hacer, sino rendirnos todos, postrarnos todos, como el libro de Daniel, a los pies de la “con-sandrada imagen”, de la todopoderosa, portento de más allende de la mar-oceano, y terror de los herejes: Doña Sandra.

De veras muchá, si esta doña es tan ganadora, para mí que las elecciones serán sólo una humillación más para los minúsculos competidores, que mejor haríamos en cerrar el Tribunal Supremo Electoral (TSE), o dedicarlo a contar trabajadoras de La Línea, del Ministerio Público (MP) y de la Policía Nacional Civil (PNC), allá por Gerona.

Para mí la tramposa presidencia de Sandra es un hecho —consumatummmm essst—y sólo nos queda esperar esa “gloriosa” mañana, cuando Sandra la redentora —porque ahora hasta “resucita” políticos muertos—, los departamentos unidos como hermanos, le daremos la bienvenida a la Señora; no habrá necesidad ni de la luz ni del calor del sol, porque entonces ella será para siempre . . . ah no, ese es un himno evangélico que estoy confundiendo con las alabanzas a tan victoriosa mujer.

Creo yo que un sacrificio más no le caería mal a la ex pareja: que el medio mudo abdique, y así ella toma el poder de una vez.

Hasta unos millonetes de quetzales nos ahorraríamos porque no habría elecciones y ese dinero podría servir para construir el destruido puente allá por El Jícaro, o para reparar ese mamarracho de paso en el kilómetro 126 de la ruta a la Costa.

No sé, formas creativas de utilizar el dinero ahorrado en no hacer elecciones sobran. O qué tal más bolsas, más remesas, más magdalenas, y más viajes a la “playa solidaria”. Si Sandra ya es Presidenta de Guatemala, brinque quien brinque, rebuzne quien rebuzne, se queje quien se queje.

“She rules!” es la frase que se deja escuchar entre susurros en círculos diplomáticos y la cual es confirmada por cables de “la Embajada” expuestos por WikiLeaks.

Todo lo que le queda es ensayar el modelaje de la banda, y que no se le vaya a ocurrir la usanza de tal trapo estilo el ex vicepresidente, don Paquito Reyes, porque esos modelitos no son permitidos por el protocolo. O que tampoco vaya a caer la otra en la tentación de usar una “flor”, digamos un clavel rojo que la representaría muy bien, porque eso ya lo hizo “la Raquelita ex de Cerezo”. Tendrá que buscar la “arañita” su propia marca, su exclusiva iconografía —aparte de la “bolsa solidaria”— e imponerla como su treidmark.

Para mí, insisto, dada la colección de trampas y movimientos extraños, Sandra es ya Presidenta de la República Bolivariana de Guatemala así que proclamen hoy mismo su total triunfo, y se acabó esta babosada.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día martes 12 de abril 2011.

lunes, 11 de abril de 2011

Yo soy John Galt


Marta Yolanda Díaz Duran

Toda persona tiene el poder para elegir, pero ningún poder para escapar de la necesidad de la elección.

El próximo jueves 14 de abril se estrena en Estados Unidos la esperada primera película de tres, inspiradas en la novela más célebre de la filósofa objetivista Ayn Rand: Atlas Shrugged, conocida en español como La rebelión de Atlas. Para quienes ven con temor la lectura de esta historia épica de más de 1,100 páginas, la anunciada cinta ha generado mucha inquietud. Finalmente sabrán de qué trata el segundo texto más influyente en los Estados Unidos, después de la Biblia.

Para quienes hemos devorado el texto, sufriendo con los protagonistas, Dagny y Hank, su proceso de cambio, preguntándonos quién es esa especie de fantasma llamado John Galt que aparece hasta bastante avanzada la historia, la llegada a la pantalla grande de estos grandes nos llena de alegría. Sea en Estados Unidos o sea en Guatemala, espero verla lo más pronto posible. Por supuesto, espero que algún visionario empresario, propietario de salas de cine en nuestro país, permita que podamos gozar del filme en nuestro terruño.

“Son las personas racionales quienes hacen posible que los brutos gobiernen el mundo… Toda persona tiene el poder para elegir, pero ningún poder para escapar de la necesidad de la elección”. Ayn Rand. John Galt. Marta Yolanda Díaz-Durán. ¿Usted?

Como enseña uno de mis filósofos preferidos del Siglo XIX, Friedrich Nietzsche, en una de sus obras más importantes Also sprach Zarathustra. Ein Buch für Alle und Keinen —así habló Zaratustra. Un libro para todos y para nadie—, el superhombre —que podemos ser todos, si así lo decidimos— es aquel que logró vencerse.

El ser apasionado que gobierna sus pasiones. El creador que, dirigido por su razón impulsada por su pasión, decide usar sus capacidades creativas y crear. Creación que comienza por su obra magna: él mismo. Mientras, el “último hombre” es aquella criatura conformista que, siendo lo opuesto al superhombre, carece de toda creatividad: el que, incapaz de gobernarse a sí mismo, desea gobernar al resto.

Hoy leo de nuevo ambos libros: no simultáneamente (acción imposible) pero sí, metafóricamente hablando, al mismo tiempo. Y cada capítulo que termino de cualquiera de los dos llena mi mente de sueños posibles si tan sólo más se animaran a cuestionar el statu quo. Cuestionar sus paradigmas y reconocer la realidad humana y su entorno. Según Nietzsche, en boca del legendario Zoroastro, para terminar con el sufrimiento, el ser humano debe pensar. Si no usamos nuestra razón, lo más probable es que no alcancemos tal objetivo. Usarla aumenta las posibilidades de lograrlo.

¡Qué cierto es el principio de acción básico enunciado por Rand y articulado por John Galt! Juramento que ya hace años hice mío: “I swear by my life and my love of it that I will never live for the sake of another man, nor ask another man to live for mine”. Si cada uno de nosotros asume responsablemente su vida, la existencia de todos sería mejor. Fui, soy y seré John Galt.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día lunes 11 de abril 2011.