viernes, 29 de octubre de 2010

“Soy el rey del mundo”



Para lo que les dura.

Karen Cancinos

Obama. Era el rey del mundo con toda su negritud, buena presencia, excelente condición física, estupenda labia y arrogancia exacerbada por los baños de multitudes que tanto gusta. Le dieron un Nobel de la Paz que no merecía —lo dijo él mismo—, en medio de los suspiros arrobados de la progresía mundial, que aseguraba que con Obama, igual que con Jesucristo, iniciaría una era nueva.

Pobreza, contaminación y conflictos bélicos desaparecerían como por ensalmo, y emergería en cambio un mundo feliz en el que todos seríamos un poco mejores, más solidarios, más tolerantes. Y sonreiríamos beatíficamente, quizá contagiados por el carisma y la inteligencia del Presidente mulato, que se derramarían graciosamente desde las alturas hasta nosotros, pobres mortales hasta entonces inmersos egoístamente en nuestras minucias cotidianas, preocupados por nuestras familias y hogares en lugar de andar por ahí salvando a la humanidad entera.

Para lo que le duró. De rey del mundo pasó a ser el Presidente norteamericano con la más alta tasa de desaprobación al inicio de su segundo año de gobierno.

Hasta sus partidarios farfullen descontentos. No has sido suficientemente severo con los republicanos, vamos Obama, basta ya de posturas conciliadoras, duro con ellos. Y lo han lanzado a hacer una agresiva campaña que igual no le servirá, pues este 2 de noviembre los estadounidenses le pondrán un alto a su agenda ideológica, que encuentran muy chocante y con razón: ocho de cada diez son personas que, en el espectro político, se ubican en el rango que va de izquierda muy moderada a centro derecha.

No sé qué esperaba el señor Obama cuando presentó a sus conciudadanos un proyecto socialdemócrata, intrusivo y estatista. Hay que ser muy ingenuo, o descomunalmente soberbio, para decir a un pueblo tradicionalmente conservador e individualista, que se le convertirá, por obra y gracia de su mandatario, en un émulo del europeo adepto del estado benefactor. Como si no estuvieran en debacle ahora mismo los europeos, con sus sistemas haciendo agua.

Pero la magia de ha esfumado, y los proyectos megalómanos de Obama se hundirán junto con su popularidad. Pobre, ha de ser duro darse de bruces de esa manera aunque merecido lo tiene: debió haber comprendido que su triunfo electoral de hace dos años fue una reacción contra su desacertado predecesor, no una carta blanca a su pretensión de destruir el espíritu norteamericano.

Kirchner. A diferencia de Obama, un hombre feo, pero eso no era su culpa, como tampoco es mérito del otro ser bien parecido. Populista eso sí, sectario, taimado e inescrupuloso. Sus partidarios dicen que durante su gestión Argentina recuperó a tasas más que aceptables su crecimiento económico, aunque, si se toma en cuenta el punto ruinoso en que se encontraba el país cuando él asumió y los elevados precios internacionales de los granos por entonces, ese crecimiento no se debió a don Néstor sino que se dio a pesar de él, con su pasión por los déficits y los endeudamientos colosales.

Otro que se creía el rey del mundo, quizá porque su patrimonio se multiplicó por siete entre 2003 y 2008 y porque inauguró el autoritarismo gaucho del siglo XXI. Para lo que le duró. Murió lleno de oro y odio a decir de un columnista español, cuyo deseo —que comparto— es que no Kirchner no reencarne.

Articulo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día viernes 29 octubre 2010.

“La mafia controla Pavón” (parte I)


He aquí, en dos entregas, algunos extractos de esa recordada publicación, y me pregunto ¿cuánto ha cambiado Pavón?

Estuardo Zapeta

Ese domingo 24 de septiembre de 2006, antes de la “toma de Pavón,” Prensa Libre publicaba bajo el título de “La mafia controla Pavón”, un reportaje, por más interesante acerca de la “cultura organizacional” de esta “granja modelo”, y no se ría, de “rehabilitación.” He aquí, en dos entregas, algunos extractos de esa hoy recordada publicación, y me pregunto ¿cuánto ha cambiado Pavón desde esa “toma”?

“Un grupo de hombres camina a sus anchas en la Granja Modelo de Rehabilitación Pavón. Es la mafia que tiene el control total sobre el Comité de Orden y Disciplina (COD); las propiedades, el dinero, sujetos armados, escuchas telefónicas y un servicio secreto cuya función es delatar a los opositores y miembros de la población reclusa reprimida, sobornada, asaltada y encarcelada dentro de la propia prisión.”

“El crimen organizado se apoderó de esta cárcel, que fue diseñada para rehabilitación y que el Estado dejó en manos de los reos desde hace más de 10 años. Las autoridades del penal sólo controlan el área administrativa, y los 70 agentes resguardan los alrededores, al igual que un grupo de las fuerzas combinadas, que mantiene vigilancia perimetral. Hay un guardia para cada 25 reclusos. Adentro, el COD efectúa requisas y ejerce el control de ocho manzanas de terreno.”
Por medio de entrevistas con reclusos y de fotografías se estableció que el COD, presidido por Luis Alfonso Zepeda González, condenado por asesinato, controla ese penal, que le representa ingresos de Q600 mil mensuales, ante el silencio cómplice de las autoridades. Además de Zepeda, el COD está integrado por el vicepresidente, Omar Alvarado; Migda Gudiel Calderas, supervisor operativo, de seguridad y logística; 16 encargados de sectores y, al menos, 200 responsables de servicios, quienes reprimen a la población. Su presidente gobernará el penal hasta que cumpla su condena de 27 años.”

“Zepeda y su gente son resguardados por un ejército de hombres armados con pistolas, machetes y palos, que efectúan el trabajo de ´servicio´. Las alianzas del presidente del COD con secuestradores, extorsionistas, sicarios y narcotraficantes le permiten participar en negocios ilícitos y tomar una tajada de ellos.”

“El dinero que llevan los familiares que visitan a los presos, de una u otra forma va a parar al COD, debido a un sistema de pagos e ´impuestos´ que éste exige a la población reclusa. Se paga por todo, cuenta otro reo. ´Al ingresar, hay que tener Q1 mil 300 para no hacer talacha (limpieza) seis meses´”, refiere.

“Pavón tiene una población de mil 647 reos [sept. 2006] sentenciados, y cada uno paga cada semana Q10 al COD, por el derecho de que su esposa se quede a dormir, y como contribución.”
“A la semana, el COD percibe por ese “impuesto” unos Q16 mil 470, lo cual representa más de Q65 mil al mes, Q790 mil al año.”

“Presidios tiene, al menos, una docena de denuncias de esposas e hijas de reos que han sido forzadas a tener relaciones sexuales con los líderes o integrantes del COD, a cambio de que éstos le perdonen la vida al recluso.”
Continuará . . .

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día viernes 29 de octubre 2010.

jueves, 28 de octubre de 2010

Celebrar la vida


“Pensamos que ya no se puede vivir en Guatemala... Se nos olvida que hay muchas más cosas buenas por las que vale la pena vivir…”

Ramón Parellada

Recibí una invitación de una amiga a la que no veía hace muchos años para acompañarla a celebrar la vida. No sabía de qué se trataba y como suele pasar, dejé sin contestar ese correo electrónico. Estaba demasiado ocupado en mis asuntos y en el día a día.

Sin embargo, la determinación de esta persona que me invitaba era firme e insistió enviándome otro correo y haciéndome una llamada. Le pregunté: ¿Vas a celebrar la vida? A lo que respondió: Si, así de sencillo, sólo eso. No había más que explicar. Quería que sus familiares y amigos le acompañasen. ¡Insistió! Hoy, agradezco esa insistencia.

El día anterior al evento regresé a Guatemala de un viaje. Venía agotado y encima de todo ya se sentía en el avión el ambiente tenso entre los pasajeros por nuestra violenta Guatemala.
Acababan de matar a varias personas en eventos muy trágicos. Sin embargo, ya me había comprometido para ir al día siguiente a la celebración de mi amiga y tenía que ir.

Llegamos y poco a poco comencé a ver amigos que hacía muchos años no miraba. Me dio gusto ver a los familiares de mi amiga, especialmente a sus papás, hermanos e hijos. La pasé muy bien. Me recordé de agradables momentos que había vivido y compartido con tantos amigos hacía ya un buen rato. Este evento fue especial para mí, me hizo hacer una pausa en el camino para reflexionar sobre la vida y cómo la vivimos.

Esta celebración, decía mi amiga era importante para ella. La había planificado con tiempo y quería expresar agradecimiento a Dios, a la vida misma y a sus familiares y amigos por las cosas buenas que ha vivido y que le faltan por vivir y también por todo lo negativo que le ha sucedido pero que ya superó. No era una simple celebración de un cumpleaños más. Era celebrar la vida, la salud, el tener amigos y familiares a los que se les quiere con el alma y que siempre están ahí para cuando los necesitas, el tener proyectos de trabajo y de vida, el tener una ilusión por la que vivir.

También nos compartió una bonita experiencia de vida, su proyecto y prácticamente un sueño hecho realidad, un colegio. No entro a detalles pero cuando uno se propone algo y te enfocas en ello, luchas y te dedicas a ello, finalmente lo lograrás. Es una historia verídica de sueños, esfuerzo personal, apoyo y consejo familiar, oración y finalmente una realidad. Hoy celebraba que ya había graduado su primera promoción de bachilleres. Estaba orgullosa, feliz de haberlo logrado pero muy entusiasmada de seguir adelante y hacer cada día mejor ese proyecto que ahora es también motivo de celebración.

Vivimos sin a veces darnos cuenta de las cosas importantes de la vida. Corremos de un lado a otro y somos regalados para contagiarnos de las malas noticias. ¡Qué rápido nos afecta la inseguridad y desánimo! Pensamos que ya no se puede vivir en Guatemala y que todo está perdido. Se nos olvida que hay muchas más cosas buenas por las que vale la pena vivir y seguir adelante, que la mayoría de personas son buenas y que hay muchas oportunidades por descubrir para compartir con la familia, con amigos, con los del trabajo, con los de la universidad, en fin, con quienes nos vemos a diario y a veces ni siquiera les regalamos una sonrisa. Y que si trabajamos firmemente en mejorar las cosas malas que ocurren a nuestro país, sin lugar a dudas lo lograremos.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día jueves 28 de octubre 2010.

Ponzi, Maddof y la previsión social

Otro ejemplo claro de aritméticaversus retórica.

Federico Bauer Rodríguez

Carlo Ponzi era un emigrante italiano, quien en EE.UU. durante la década de los años veinte, diseñó un sistema fraudulento para enriquecerse. Este esquema promete altos rendimientos financieros, pero los recursos que aportan los nuevos inversionistas, sólo se utilizan para pagarles a los inversionistas que ya están en el programa, quedándose el artífice del fraude con un alto porcentaje. Mientras haya nuevos inversionistas que financien el servicio de la deuda de los anteriores, el esquema fraudulento piramidal sigue vivo, y todos creyendo que han hecho el negocio de su vida. Eventualmente se descubre el fraude con los resultados negativos que conocemos.

Tanto en Guatemala como en todo el mundo, este esquema se repite de vez en cuando, y las autoridades lo persiguen, aunque los culpables muchas veces escapan a tiempo y lo llevan a otra parte.Hace 2 años en los EE.UU. le descubrieron un esquema similar a Bernard Maddof, quien guarda prisión, el cual logró durante casi 2 décadas mantener vigente un esquema similar, culpable de una estafa cercana a los US$50 millardos. Este es el segundo esquema Ponzi más grande de los conocidos.Desafortunadamente, el fraude Ponzi más grande de la historia es el de los sistemas de previsión social de reparto, los cuales han sido adoptados por la mayoría de países en el mundo, y que actualmente están causando una gran turbulencia social en Europa.

En efecto, a finales del siglo XIX, Bismark en Alemania, diseñó un sistema previsional de reparto con el fin de jubilar a los trabajadores que alcanzaran cierta edad. La intención era buena, y la edad de retiro era superior a la edad de esperanza de vida, por lo que muchísimos trabajadores activos, con sus contribuciones, apoyaban a satisfacer las necesidades de unos pocos sobrevivientes.Pasaron los años y el sistema fue adoptado por muchos países que empezaron a ofrecer jubilaciones muy atractivas, basándose en dos parámetros: esperanza de vida y rendimiento del dinero recaudado por el programa. Esto con base en estimaciones de un modelo piramidal, en cuya base están los contribuyentes activos, la gran mayoría, y en la punta los pasivos que eran la minoría.

Los avances de la medicina y las condiciones de los trabajadores han incrementado la esperanza de vida de los mismos, mientras que los rendimientos reales de las inversiones financieras han disminuido. Este es otro ejemplo de aritmética versus retórica, con el agravante que la pirámide se ha invertido, y hoy, la proporción de trabajadores pasivos versus trabajadores activos es mucho más alta que cuando se diseñó el sistema.Algunos países han depositado las contribuciones de los trabajadores en fideicomisos que tienen el propósito único de invertir los recursos en títulos valores con rendimiento de mercado, cuyo servicio de deuda está presupuestado. En este caso el pasivo por parte del Estado está documentado y forma parte del pasivo de cada país. E.g., Noruega ha destinado el producto de sus exportaciones petroleras a cubrir esta responsabilidad.

En otros países, los menos honestos, con este sistema piramidal de reparto, los recursos expoliados a los trabajadores han ingresado al fondo común y se han utilizado en gastos de funcionamiento. Estos países ni siquiera tienen la honestidad de incluir este gran compromiso con sus afiliados en su balance. España y Francia, entre otros, están viviendo una gran conmoción por culpa de haber llevado el engaño de Ponzi a los sistemas previsionales de sus respectivos países.


Artículo publicado en el diario guatemalteco "El Periodico", el día jueves 28 de octubre 2010.

Cría cuervos


La Cicig, cual el novelesco monstruo de Transilvania, se ha vuelto contra sus creadores y ahora estos, finalmente, parecen empezar a percatarse que algo de razón tenían las advertencias que algunos pocos les hicimos cuando estaban montados en su macho y no querían escuchar razones ni les importaba pasar por encima de la Constitución, del debido proceso y de los derechos individuales.

JORGE JACOBS A.

Lamentablemente, como también pasó en la novela, muy tarde se dieron cuenta del grave error que cometieron.

Ahora dicen los creadores de la criatura que sí funciona pero que debe tener supervisión. Es que ese es precisamente parte del problema que también lo mencioné cuando estaba la discusión de la creación del monstruo. Al darles poder e inmunidad absoluta, lo que íbamos a obtener es impunidad absoluta. Y eso se ha cumplido al pie de la letra.

Recuerdo muy bien que en aquellas épocas, muchos de los impulsores de la criatura se daban el tupé de acusar de criminal o encubridor de criminales a cualquiera que se opusiera a su creación. Haciendo oídos sordos a tan disparatadas pero hirientes acusaciones, algunos pocos seguimos llamando a la cordura, a que se dieran cuenta que no se podía “fortalecer las instituciones” debilitándolas; que no se podía defender los derechos de las personas violando los de “algunos”.

Hay que ver la crasa inconsistencia de los creadores de la criatura, que cuando la parieron no les importó violar los derechos de todos los guatemaltecos. Tampoco les importó que su engendro violara los derechos de los demás, se pasara encima de las leyes y la Constitución, que acabara con la reputación de muchas personas, en el mejor de los casos sin pruebas, pero en muchos casos hasta con pruebas falsas.

No les importó cuando era a “los otros”. Pero ahora que les llegó el turno que su criatura se volviera contra ellos, ahí si ya no les gustó. Ahora se quejan de los abusos de la criatura, de la utilización sensacionalista de los medios de comunicación para declarar culpable a alguien sin siquiera tener pruebas ni presentarlas en un tribunal, de aplastar la presunción de inocencia y eliminar el derecho a la defensa de los acusados. Ahora se quejan, porque es tras ellos que va la criatura. ¡Hipócritas!

Pero aún así, con todo y su hipocresía, tienen razón en las quejas que ahora exponen, que es lo mismo que yo he venido diciendo desde hace años. La Cicig, en lugar de fortalecer las instituciones, las ha debilitado. Ha debilitado la presunción de inocencia, el debido proceso, el derecho a la defensa de todos los guatemaltecos bajo la excusa que de esa forma podrá perseguir a “los malos”. El problema es que esos derechos se han instituido luego de muchos siglos de experiencia para evitar los abusos de los gobernantes contra las ciudadanos bajo la premisa de que es mejor que un culpable salga libre a que un inocente sea condenado. Pero eso, a la mayoría no le importa, lamentablemente, hasta que son ellos quienes sufren los abusos de poder.

Lo triste es que muchos deberían aprender de esas equivocaciones de otros, pero no lo hacen. Para no ir más lejos, ahorita estamos ante la creación de otro engendro eliminador del debido proceso y de los derechos individuales, como lo es la Ley de Extinción de Dominio, y la mayoría pragmáticamente acepta que se violen muchos derechos “con tal de poder combatir a los narcos”. ¡Ingenuos! Tarde o temprano acabarán ellos mismos siendo aplastados por el monstruo que están creando.


Artículo publicado en el siario guatemalteco "Prensa Libre", el día jueves 28 de octubre 2010.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Efectividad de los docentes

Los docentes son el corazón de la calidad educativa, por lo que los esfuerzos en la política respectiva valen la pena.

Verónica Spross de Rivera

El seminario internacional de altísimo nivel, organizado por el Programa de Promoción de la Reforma Educativa en América Latina y el Caribe, PREAL y la Universidad del Valle de Guatemala, dejó mensajes de gran importancia para la agenda educativa local. Los expositores de primer nivel dictaron conferencias centradas en el debate mundial acerca de cómo lograr escuelas efectivas y un sistema educativo centrado en el aprendizaje de los estudiantes.

Barbara Hunt, de la Universidad de Boston, expuso acerca de cómo medir la efectividad del desempeño docente. Indicó que puede usarse el método de valor agregado, entendido como la diferencia de puntaje en las pruebas recibido por los estudiantes entre un año escolar y el siguiente. El gran debate se refiere a cuánto puede incidir el docente en el crecimiento en el nivel de aprendizaje. Comentó que según Hanushek, uno de los expertos en el tema, la calidad de un maestro puede hacer la diferencia en el cambio o crecimiento en el aprendizaje de un año a otro.

Está claro que la efectividad del desempeño docente no se debe medir únicamente a través de las pruebas de rendimiento, hay otros métodos que permiten evaluarlo. Aunque siempre debemos tener en mente que lo principal es monitorear si los niños están aprendiendo. El gran desafío es que el sistema educativo gire alrededor de ese objetivo; esto implica que la comunidad educativa, incluyendo al director de escuela, a los maestros, a los padres de familia y a los mismos estudiantes.

Emiliana Vegas, del Banco Mundial, expuso los avances de un estudio que se ha desarrollado acerca de las políticas docentes alrededor del mundo. Se están comparando sistemas educativos para verificar cuáles logran mejores resultados, con base en las políticas adoptadas. Comentó que los docentes son el factor más importante que incide en el aprendizaje de los estudiantes. El estudio que compara sistemas educativos toma en cuenta los componentes siguientes: Guía e institucionalidad (marco institucional y regulatorio, políticas docentes, financiamiento, manejo de información); y, oportunidades para todos (Desarrollo en la primera infancia, Salud y nutrición escolar, educación inclusiva); aseguramiento de la calidad (Estándares y currícula, evaluación del aprendizaje, etc.)

En cuanto a la política docente, Vegas recomendó fijar expectativas claras, manifestando qué se espera del docente. Asimismo sugirió detallar las metas sobre lo que los niños deben conocer y saber hacer y las metas sobre lo que los docentes deben conocer y saber hacer. Los desafíos que enfrentan los países con menores resultados en aprendizaje incluyen cómo atraer a los mejores estudiantes de la secundaria a la docencia, contar con los incentivos que les hagan permanecer como docentes, prepararlos adecuadamente, lo que requiere programas de formación adecuados e inducción; contar con incentivos en las áreas geográficas de mayor dificultad; fortalecer el rol del director escolar; monitorear los resultados de la enseñanza-aprendizaje. En conclusión, los docentes son el corazón de la calidad educativa, por lo que los esfuerzos en la política respectiva valen la pena.

En el seminario se conoció la experiencia de Fundación Chile con relación al fortalecimiento del liderazgo del director escolar, los programas de capacitación y profesionalización docente de México y la riqueza del programa CETT en Centroamérica y República Dominicana como un programa aplicado a las escuelas con resultados positivos y concretos. Se pueden lograr cambios a nivel de la escuela con las intervenciones adecuadas.


Articulo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día miércoles 27 de octubre de 2010.

Cuba: trabaje para pagar impuestos

¿Por qué no se atreve Raúl Castro a propiciar una apertura económica de verdad?

Carroll Ríos de Rodríguez

Si la señora Zhang Huamel fuera cubana, pasaría penas para alimentar a su familia y sería tratada como una especie de escoria social debido a su condición de “cuentapropista”. Irónicamente, nació en otro país políticamente represivo, la República Popular de China, donde hoy es considerada una heroína por ser la primera empresaria legal.

Si Zhang Huamel viviera en Cuba en estos momentos, su modesta tienda de botones, con ocho empleados, jamás hubiera llegado a ser lo que es.

Las autoridades cubanas, desesperadas ante la crisis, esbozaron una contradictoria política de supuesta apertura, cuyo efecto es poco promisorio. Por un lado se autoriza a los isleños a trabajar por cuenta propia en 178 actividades distintas. Por el otro, se anuncia un paquete especial de impuestos para ellos, no sólo sobre sus ventas o servicios públicos, sino además, ¡una tasa cada vez más alta por cada empleado contratado! ¿Qué “nuevo escenario económico” (Granma) piensan lograr con este churro? Raúl Castro alberga la ilusión de recolectar US$1 mil millones con estos impuestos en el 2011; pero el mero anuncio del paquete tributario desmotiva a potenciales cuentapropistas, pues eleva sus costos de operación, quizás a niveles prohibitivos, quizás condenándolos a una peligrosa informalidad. El claro mensaje es que los cuentapropistas podrán ganar los suficientes centavos para aportar al fisco, no más. Se desprecia la iniciativa propia, la creatividad, la productividad. Tener un negocio y crear plazas de trabajo digno son anatemas a la doctrina revolucionaria castrista.

Huamel experimentó ese rechazo, antes de aprobada la Política de Reforma y Apertura de 1978. Ella envidiaba a sus amigas que laboraban para el Gobierno; era negociante informal por la pobreza apremiante de su familia. Se deprimía; sus ex compañeros le volteaban la cara en la calle, pues se la tachaba de especuladora y rentista. Muchas veces quebró y recomenzó, y ahora, tanto ella como sus empleados ganan mucho más que un empleado estatal. Hoy día, la feliz empresaria se preocupa por la competencia y la calidad, mientras planifica lanzar su propia marca de accesorios para vestuario.

Ha sido homenajeada por su gobierno, porque su arduo trabajo de más de 12 horas diarias trajo prosperidad a la región de Wenzhou. Ella afirma ser igual que cualquier vendedor promedio, pero no es poca cosa ser la primera mujer de negocios legal en la reformada China. En 1979, recibió de la oficina de Industria y Comercio la hoy famosa licencia de negocios 10101, hecha a caligrafía y en tinta, porque la oficina carecía de máquinas de escribir y computadoras. Al año siguiente, la ciudad había emitido 1,844 licencias. En 1981, en el país había más de un millón de empresarios registrados, y en 1987, la cifra de auto-empleados superaba los 10 millones.

¿Cuándo verán los cubanos un trato similar? ¿Por qué no se atreve Raúl Castro a propiciar una apertura económica de verdad? ¿Se dará cuenta de que no hacerlo perjudica precisamente a quienes supuestamente tendría que servir?

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día miércoles 27 de octubre de 2010.

martes, 26 de octubre de 2010

¿Guatemala, rica?


Uno de los errores men-tales más divulgados es creer que “Guatemala es un país rico” y que “el problema es que la riqueza no está bien distribuida”. He oído decir esto tanto a políticos como a empresarios y personas de diversas clases sociales. Es una especie de consolación mental de cara a la existencia de tanta pobreza en nuestro país. Lamentablemente es un grave error; y continuar pensando así nos mantendrá en el subdesarrollo.

JOSÉ RAÚL GONZÁLEZ MERLO

La pobreza es el estado natural de las personas. La riqueza es lo extraordinario. Así ha sido siempre y, a menos que regresemos al Jardín del Edén, así seguirá siendo. Desde que fuimos condenados a “ganarnos el pan con el sudor de nuestra frente”, es el trabajo lo que nos saca de la pobreza; y es el capital el que nos hace productivos para llevarnos más rápidamente a la prosperidad. Así que, lamentablemente, con todo y el Lago de Atitlán, las ruinas de Tikal, Antigua Guatemala, y el resto de bellezas y recursos naturales —oro, petróleo, etcétera— somos un país pobre. En cambio, Japón, prácticamente sin ningún recurso natural y únicamente su bello monte Fuji, es un país cuyos ciudadanos son mucho más ricos. Bien decía Peter Drucker que “no hay países subdesarrollados, sino países subadministrados”.

Las cifras son contundentes. De acuerdo con el Banco Mundial, si usted divide toda la riqueza que los guatemaltecos son capaces de producir en un año entre el número de habitantes, sale un valor cercano a los US$4 mil. Haga lo mismo con Japón y le va a dar cerca de US$30 mil.
Casi ocho veces más. El PIB per cápita es algo así como el ideal socialista porque cada ciudadano de cada país, en teoría, obtiene la misma cantidad de la riqueza. Reparta la riqueza por igual; aún así, los chapines nunca llegaríamos a tener ingresos similares a los japoneses. ¿Entonces? ¿Qué es más útil para ser ricos: las ruinas de Tikal y la Antigua Guatemala o una cultura de productividad? ¿El oro, el petróleo y otros minerales enterrados o la educación e inversión en bienes de capital?

En nuestro caso, afortunadamente, no estamos forzados a elegir entre una cosa y la otra. Podemos tener lo mejor de los dos mundos: el Lago de Atitlán con desarrollo. Pero, para ello, debemos estar de acuerdo en los medios para alcanzar ese fin. Si no lo hemos logrado hasta ahora es porque, en algunos casos, hay personajes que, deliberadamente, se dedican a bloquear la prosperidad. En otros porque neciamente seguimos eligiendo los medios equivocados. Lo cierto es que no hay nada, excepto nosotros mismos, que impida que seamos prósperos.

Así que, ¡sorpresa!, no somos ricos; somos pobres. Quitémonos esa idea de la cabeza para poder comenzar a trabajar en crear la riqueza, en lugar de creer que redistribuyendo la poca que existe vamos a prosperar.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día martes 26 de octubre 2010.

Flor de loto

Con la infraestructura del país destrozada, la violencia criminal recorriendo ociosa e impunemente las calles más transitadas y supuestamente “vigiladas” de la ciudad, en plena discusión del presupuesto 2011 y con la Cicig estampillada de prepotencia mediática e ineficiencia judicial, la pareja presidencial dispuso darse una vuelta por Japón.

PEDRO TRUJILLO


demás del dinero que costó la aventura asiática al erario, el presidente viajó, de ser ciertas las insinuaciones de una sagaz periodista, con más asientos reservados de los que sus augustas posaderas son capaces de cubrir en un viaje, salvo que deseara disfrutar de todo el sake de business class —clase de negocios, como cursimente matizó el funcionario Robles—.


Mientras tomaba fotos con el Fujiyama al fondo, su ministro de Sanidad fue interpelado por “donar” graciablemente la grosera cantidad de 685 millones de quetzales al sombrío engendro de Cohesión Social. Impertérrito, lo confesó, ante la diputada Montenegro, sin que se le pararan los pelos, sintiera pena por quienes no pueden ser atendidos en los hospitales públicos “porque faltan recursos” o vergüenza de otra clase. Nada como una cara dura bien cimentada y el suficiente grado de desfachatez para hacer esas declaraciones. Como chico bueno prometió no hacerlo más si se aprueba el próximo presupuesto. Mientras tanto, aquel que prometió que cuidaría esos asuntos sigue ensimismado, impertérrito y soñando con pititangas y pildorillas erectoras, mientras le dure el chance.


Entre los grandes logros alcanzados en el país nipón —ante la imposibilidad de engañar más a los donantes europeos— está un préstamo de US$120 millones. Si fuera japonés preguntaría para qué quiere esa cantidad de dinero cuando su ministro obsequia y despilfarra aquella otra antes indicada, pero como los nipones son muy correctos e inclinan la cabeza para saludar, es presumible que guarden prudente silencio ante manifiesto descaro. No debería ignorar el mandatario que esos orientales tienen su orgullo y una decencia muy especial y acentuada que no admite el engaño ni la mala administración y cuando algunos así actúan, se suicidan haciéndose el harakiri. ¡Cuidado, mi gordo!, no vayamos a tener un incidente diplomático si descubren el pastel.


Finalizado el viaje, además de alguna indigestión de sushi y fotos para el álbum familiar —cuando fue a Cuba apenas trajo postales— tendremos, en el mejor de los casos, una nueva deuda, otro gasto inútil, un ejercicio más de falta de visión y nula inversión. Es decir, lo de siempre. Y como el préstamo es pagadero dentro de 18 años, este gobierno será recordado por los actuales alumnos de jardín y kínder por haberles creado una obligación a tan temprana edad. ¡Triste forma de pasar a la historia! Me preocupan, sin embargo, los rumores de aquellos que dicen que consultó a los amigos que ayudaron al ex presidente Fujimori cuando salió precipitadamente huyendo a la isla antes de que la justicia le pidiera cuentas. ¿Será? No creo, porque se delataría rápidamente por la ausencia de rasgos orientales, aunque peores cosas se han visto.


Conceder créditos a manirrotos que durante tres años han demostrado carecer de planes, convierte en culpables a los donantes de esa “comunidad internacional” que no se entera, parece autista, lava su conciencia y es cómplice de la debacle que vivimos. ¿Quiéren ayudar?, mejor no presten ni un centavo más. La “ayuda internacional” solo sirve para promover y sostener a políticos abusivos o ineficientes, más que para salvar a ningún país. ¿Acaso hay algún ejemplo virtuoso? ¡Pues, entonces!


Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa :Libre", el día martes 26 de octubre de 2010.

El Conejo y Stein contra Frank-Stein


Creo que la CICIG ha sido un “huésped” innecesario que ha destruido muchas vidas, y seguirá haciéndolo.

Estuardo Zapeta

Vaya paradoja. Dice el ex vicepresidente Eduardo Stein, uno de los impulsores del monstruo que hoy conocemos como CICIG, que su “engendro” necesita “supervisión” (El Periódico, 24-X-2010, págs. 16 y 17.)

La CICIG, el monstruo impulsado por el susodicho y Frank LaRue –de ahí que he apodado a ese mamarracho “Frank-Stein”– según el Dr. Stein, hoy “debe tener una línea de supervisión”.
Hoy sí verdad, pero no cuando el monstruo destruyó vidas, carreras, nombres, familias; ahí sí no necesitaba esa “línea de supervisión”.

Hoy que el monstruo ya les está tocando los talones y jalándoles las patas, ambos –Conejo y Stein– dudan, cuestionan, y hacen en sendos “campos pagados” llamados a la Justicia en el caso Vielmann.

El caso Vielmann alcanzará de una manera u otra, al Conejo y a Stein. Y eso porque el mismo Stein, como explica durante la citada entrevista de El Periódico (p. 16), “se ha proyectado la imagen de que este operativo [el de Pavón] fue una decisión unilateral del ex ministro Vielmann y ESTE TEMA FUE CENTRALMENTE DISCUTIDO Y DECIDIDO, porque había la necesidad de recuperar el penal bajo control de los presidiarios . . .” (énfasis agregado).

En un giro extraño en la historia de Frank-Stein, la misma CICIG tiene ahora una aceptación de la responsabilidad de presuntas “muertes extrajudiciales”, por las cuales Vielmann, en España, y Giammattei, en Guatemala, están ya en prisión preventiva.

¿Por qué no lo estarían también los autores intelectuales?

Dos opciones: o el monstruo mete a la cárcel pie con jeta a todos –Conejo, Stein, Vielman, Giammattei, Sperensen, y Figueroa– o a ninguno. Pero no puede estar con unos afuera y otros adentro.

Así las cosas, el mismo monstruo pierde credibilidad, y le pasará como en el caso Rosenberg, que se le vio listo y presto para sacar al mismísimo Gobierno, temporalmente, de un clavo, inventándose cualquier historieta animada. En este caso se ve ya un presunto voluntarismo por no afectar a uno de sus promotores, el Dr. Stein.

Curioso: en la novela de Mary Wollstonecraft Shelley, el monstruo Frank-Stein habla en Suiza con su creador. El monstruo ya ha matado al mismo hermano de su creador, y matará también al mejor amigo de éste, y en la noche de bodas, matará también a la prometida del diseñador de tan deleznable criatura. El padre del Dr. Victor Frankenstein es otra víctima mortal.

En el asesinato de William Frankenstein, el hermano del creador del monstruo, es acusada, sin pruebas, y ejecutada una mujer inocente, amiga de la familia.

Suiza, el monstruo, personas acusadas y ejecutadas sin pruebas, un monstruo suelto impune, un creador de monstruo que ahora pide “supervisión”, mmmmmmhhhh, todo esto me suena a una de las mejores historietas chapinas jamás contadas.

En la novela, Shelley se refiere al monstruo como “ser demoníaco”, “engendro”, “la criatura”, “horrendo huésped”, y creo que a la CICIG le lucen estas descripciones.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día martes 26 de octubre 2010.

lunes, 25 de octubre de 2010

Superyó



Como periodista, reconozco que el inquietante oficio de buscar la verdad, nada tiene que ver con alimentar los pequeños egos.

Marta Yolanda Díaz-Durán

Mientras el actual Presidente Álvaro Colom hace honor a la gloriosa tradición de la izquierda y anda de paseo por Japón (“Viajar es vivir”, dijo Juan José Arévalo), el ex Presidente, a su parecer omnipotente, Álvaro Arzú, tocayo del presente, declara que decidió dejar la comodidad de su puesto, casi vitalicio, en la Municipalidad capitalina, para ponerse la capa de chapulín colorado y salir a rescatar a los inútiles ciudadanos guatemaltecos. ¿Deberíamos ponernos de hinojos para agradecer semejante sacrificio? En fin, para alguien como yo, que se valora y se respeta, responsable y libre, la pregunta se acerca a la frontera con el insulto.

Como periodista, reconozco que el inquietante oficio de buscar la verdad, nada tiene que ver con alimentar los pequeños egos de personajes que, a pesar de sus posibles buenas intenciones, suelen estar más perdidos que el hijo de la Llorona en el día de las madres. Eso sí, de lo que estoy segura que están seguros es de su deseo de decidir por los demás y sus bienes. Su amor por el ejercicio del poder. Y como el periodismo trata sobre hechos (la realidad) y no es cuestión de presentar equitativamente distintas visiones o ideologías, cuestiono la idea del superhombre estatal.

Los politiqueros prometen cualquier cosa. Pero, ¿de dónde sale el dinero para cumplir las promesas? Al fin, el trabajo más cómodo es el de repartidor de la riqueza creada por otros. Regalar pequeñas porciones a aquellos que es posible que ejerzan su derecho al voto, ignorar a los verdaderamente pobres y quedarse con la mayoría de los tributos. ¡Ah! Por supuesto, compartiendo las ganancias con sus financistas.

Tengo más de doce años escuchando el discurso que incluye las trilladas preguntas de “¿Qué tipo de país quieren? ¿Dónde están los líderes salvadores? ¡Oh! Y ahora, ¿quién podrá defendernos?” Yo les pregunto: ¿Por qué la mayoría no se cuestiona por qué estamos como estamos? ¿Por qué, la mayoría de la minoría que se pregunta por qué, no busca los referentes en la realidad para encontrar la respuesta correcta? Ideas verdaderas contra ideologías falsas. Cuestión de disciplina conceptual.

Y, por aquello de las sensibilidades de los políticos, más tratándose de Arzú, les recuerdo que el artículo 35 de la Constitución en su segundo párrafo dice: “No constituyen delito o falta las publicaciones que contengan denuncias, críticas o imputaciones contra funcionarios o empleados públicos por actos efectuados en el ejercicio de sus cargos”. ¡Qué valioso es limitar el ejercicio del poder y asegurar los derechos individuales!

Ayn Rand en “La virtud del egoísmo”, específicamente en el ensayo “Derechos colectivizados”, aclara: “Los derechos son principios morales que definen las correctas relaciones sociales”. A fin de cuentas es este el punto a enfatizar: necesitamos un gobierno de leyes basadas en principios generales, universales y abstractos, y no un gobierno arbitrario de reyes.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día lunes 25 de octubre 2010.

El futuro religioso del hombre (XII)


Para el común de los mortales, el primero de nuestros usuales gruñidos tiene que ver hasta con la razón de nuestro existir.

Armando de la Torre

La presencia del Espíritu se transparenta en los acontecimientos imprevistos y repentinos más que en los esperados y rutinarios.

Inspira, además, paz y alegría. Pero nunca abruma del todo nuestra naturaleza inconforme y cortoplacista. De ahí que ahora quiera darle su turno a sus protestas y reclamos.

De lejos me asombra la libertad de los judíos cuando cuestionan a Dios. Esa actitud de familiaridad casi blasfema la veo resumida en aquel incidente narrado en el capítulo 32 del Génesis, que narra una pesadilla de Jacob durante la cual libra una lucha corporal toda la noche con una misteriosa figura divina, que le hubo de valer su nuevo nombre de Israel, “porque has sido fuerte contra Dios y contra los hombres, y le has vencido”.

Elie Wiesel, distinguido con el Nobel de Literatura en 1993, aludió a cierto “juicio a Dios” montado por algunas víctimas judías del Holocausto en Auschwitz, el más mortífero de los campos de concentración nazis, que concluyó por hallarlo culpable de haber faltado a su promesa a Moisés de velar por la bienaventuranza de su pueblo escogido.

¿Y después?... Oraron como de costumbre.

Para el común de los mortales, el primer y más obvio de nuestros usuales gruñidos tiene que ver hasta con la mera razón de nuestro existir. Pues ninguno de nosotros ha pedido venir a este mundo; nuestros padres lo decidieron por nosotros.

Tampoco escogimos el ropaje de impulsos prohibidos, ni la testosterona que nos hace tan agresivos, ni la imaginación loca que nos vuelve tan petulantes, ni el mismo amor espontáneo a nosotros mismos, sin cuyas exageraciones no habríamos sobrevivido. En verdad, nada de lo que genéticamente nos constituye y nos afea ha sido fruto de elección deliberada nuestra.

Mucho menos habríamos de cargar con los resbalones éticos de quienes nos los heredaron.
Tampoco vemos culpa en nuestra inquisitiva lógica, que nos empuja a exigir del Creador “pruebas” claras, más racionales, de su omnipotencia y su justicia.

Y hemos permanecido ajenos a supuestas rebeliones de ángeles, o a adversarios de Dios cuya función no haya sido otra que tentarnos a que lo rechacemos.

La tierra no es marco de nuestra hechura, ni hemos abusado de genios “celestiales” que pudieran habernos ayudado al logro de la máxima sabiduría compatible con nuestro limitado acervo intelectual.

Ejercemos en consecuencia nuestra libertad a tientas, con los tropiezos que son de esperar.

Y la llamada Historia “Sagrada” de las migraciones hebreas se nos antoja un recuento mitológico más, mientras los preceptos que de ella se desprenden los propios de una sociedad subdesarrollada, autoritaria y brutal, generalizaciones de versiones varias de la ley del Talión, ignaras de nuestras motivaciones conscientes, cuanto más de las subconscientes.

Su cosmología, primitiva y errada, nos la hace, para colmo, aún más sospechosa de alucinar.
Y se nos tilda de adoradores de becerros de oro y de usurpadores irresponsables de la heredad que competería únicamente a los hijos de Dios.

El choque con el legítimo orgullo humano que se abrió paso gozoso durante el Renacimiento, o aquel entusiasmo eufórico por el saber en la Ilustración, no puede ser más frontal.

Por no hablar de la insuficiencia de los días que se nos asignan para merecer o desmerecer la eternidad.

¿Y qué de la masa de Cro-magnones, dispersa sobre la faz de la tierra desde su cuna mediterránea, hace 35 mil años, sin el gozo amansador de la “Buena Nueva”?

¡Cuánta pena desde entonces inútil, cuántas humillaciones insoportables que sentimos habernos degradado, cuánta desesperación que acuñó el punto final a tantas vidas!

¿Acaso hemos sido sólo victimarios, nunca víctimas? ¿Ingratos, o será sencillamente que estamos hartos? ¿Que no nos es excesiva esa carga de parir con dolor y comer al precio de nuestro sudor? ¿Merecemos, tal vez, cada desgarrón de esos con los que se nos arrebatan uno a uno nuestros seres queridos, en cada caso, siempre demasiado pronto?

Las apariencias, sin embargo, engañan…

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día domingo 24 de octubre 2010.

viernes, 22 de octubre de 2010

Cinco millones anuales para cada diputado


¿Por qué no? Baratos nos saldrían.

Karen Cancinos


Alguna vez leí una anécdota de Dolly Parton, una cantante country, que encontré muy graciosa. Dicen que le espetó a su público en un concierto: “Gracias por venir a verme hoy, porque necesito el dinero. Ustedes no saben lo caro que cuesta lucir tan barata”.

No estoy de acuerdo con esa apreciación que la Parton hacía de sí misma: lucía como una cantante folklórica estadounidense de los años ochenta, no como una mujerzuela. Pero el punto de este texto no es el arreglo de una artista tal o cual, sino eso de la baratura de cierta gente, que en realidad sale carísima. Démosles, por ejemplo, un vistazo a los políticos locales.

Por mí, deberíamos tener diputados de a cinco millones de sueldo anual. No porque lo merezcan, sino porque los ciudadanos merecemos más que esa piara instalada en el edificio de la novena avenida. La mayoría de ellos no lograrían jamás en sus mediocres existencias, ni el ingreso ni la notoriedad que obtienen sentándose en una curul por cuatro años. Por eso se aferran con tanto furor al escaño: sus escarceos para garantizarse la reelección —transfuguismo, corrupción, transas, servilismo con el poder ejecutivo de turno, maniobras de tráfico de influencias— no conocen límite… y salen carísimos, y lo peor es que la factura va a cargo nuestro.

Pero es perfectamente lógico que esto suceda, dada la estructura político electoral de incentivos que atrae a los peores y repele a los mejores. No hablo en sentido antropológico ni teológico: todas las personas, por el hecho de serlo, tenemos la misma dignidad y derechos. Cuando escribo “los peores” me refiero a aquéllos que no pueden acreditar logro alguno, como no sea activismo oportunista o un tipo de conveniente vínculo con algún mandamás.

A alguien que no tiene nada qué perder porque nunca hecho gran cosa, una diputación le parece el non plus ultra. Y si para conseguirla (o conservarla) debe convertirse en un arrastrado de otro del mismo jaez pero con más poder, pues repta hasta que el espinazo se le convierta en gelatina.

Pero alguien que ha construido algo en la vida con mucho esfuerzo, cosa que requiere todo aquello que vale la pena: una carrera sólida, una empresa cimentada, una familia funcional y estable, una reputación profesional y personal intachable, etcétera, no está dispuesto a poner todo en riesgo por cuatro años de sueldito de 30 mil mensuales y una tropa lamentable de compañeros a cuales más vulgares y tontitos. Siempre hay alguien, concedo, que decide regalar a la patria algunos de sus mejores años sirviendo uno o dos periodos en el Congreso. Pero la mayoría no lo hace: el estímulo no es suficiente.

Pero con cinco millones anuales de sueldo, por mencionar una cifra, es posible que el incentivo crezca para que gente más capaz se sienta atraída por desempeñarse en el Congreso durante un periodo o dos. Hasta ahí. Porque hay que evitar que haya “políticos de carrera”. Esos son los más baratos moralmente, y los más caros materialmente. Son miles de millones lo que nos cuestan sus ineptitudes, sus contubernios con indeseables y sus arrastradas patéticas ante los caudillos de turno, periodo tras periodo tras periodo.

De manera que basta ya de quejarnos de la lacra del Legislativo: es hora de ponernos a pensar cómo cambiar la estructura de incentivos que la favorece, al tiempo que ahuyenta a la excelencia.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día viernes 22 de octubre 2010.

Dionisio


Yo creía que, por ejemplo, el mismo Enade era una muestra de “fortaleza” empresarial, y creo que hoy debo reconsiderar esa apreciación.

Estuardo Zapeta

La carta llegó domingo por la tarde. Dudé. Llamé a Libre Encuentro para que verificaran el origen legítimo de la epístola. “Sí, es de Dionisio,” me dijeron.

La duda se disipó. Ya había escuchado a Dionisio, así, a secas —ya que en Guate todo mundo sabe quién es, después de 20 años de Libre Encuentro— explicar durante una insólita entrevista en Radio Sonora su idea de irse de Guatemala.

El Encuentro Nacional de Empresarios, Enade, era ya como un campo de batalla anunciado. Los tambores de guerra sonaban. El show fue el esperado, con sangre, moretes, aruñones, escupidas y ataques certeros. No era el campo de batalla al cual la “pareja” presidencial está acostumbrada. No, qué va.

Pero todo tiene su precio. ¿O es tan simplista mi observación?

Diez días después, Dionisio circulaba una carta fechada y enviada desde Washington, D.C. “Es por estas razones que he decidido adelantar la aceptación de ciertas responsabilidades y compromisos laborales y académicos en el extranjero, por lo que a partir de este domingo 17 de octubre, y mientras los medios que nos transmiten así lo consideren, Libre Encuentro será dirigido por comunicadores y profesionales de distintos sectores de la sociedad, quienes ayudarán a encauzar este espacio hacia la discusión de temas técnicos, sociales y educativos, con la intención de explorar otros campos de la sociedad y sus necesidades, lejos de la política partidista y de coyuntura, haciendo énfasis en la educación y la formación de una visión de largo plazo desde la perspectiva del desarrollo educativo y cultural de Guatemala.”

Y con eso dejaba Dionisio el programa Libre Encuentro. Pero más significativo me parece un párrafo anterior en el cual hace la siguiente conclusión: “Esto evidencia aún más la necesidad que tiene la sociedad guatemalteca de fortalecer su dirigencia sectorial, desarrollar su capacidad de discusión, encontrar acuerdos, hacer compromisos y cumplirlos.”

¿Fortalecer la “dirigencia sectorial”? Yo creía que, por ejemplo, el mismo Enade era una muestra de “fortaleza” empresarial, y creo que hoy debo reconsiderar esa apreciación.

Pero mis preguntas van en esta línea ¿Por qué no se ha transmitido el Libre Encuentro del Enade? ¿Habría —y comprenda lo hipotético de mi cuestionamiento— ejercido el gobierno de Colom presiones a los canales 3, 7, 11 y 13 para no retransmitir ese programa? ¿Por qué los canales de cable tampoco lo retransmitieron? ¿Por qué el “empresariado” guatemalteco no se pronunció con un “todo” a favor de Dionisio? ¿Muestra la salida de Dionisio, tanto de Libre Encuentro como de Guatemala, un anuncio del mal que nos espera en el año eleccionario 2011? ¿Por qué el mismísimo Enade no apoyó a Dionisio, y por qué da la impresión de una “casa dividida”?

Pero el párrafo de la carta de Dionisio que lo deja a uno hecho tres manojos de nervios es el siguiente: “En los últimos meses han aumentado de manera notable, desde variadas formas de acoso e intimidación hasta constantes amenazas de muerte contra mi persona. Considero esto, una de las tantas expresiones de violencia e intolerancia que padece Guatemala.”

Y como los mensajes de gobierno llegan veloces, los cuales puedo resumirlos así: “Si ni Dionisio pudo contra nosotros, nadie podrá contra nosotros, así que andá buscando un país que te reciba . . .”

Advertido estoy.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día viernes 22 de octubre 2010.

jueves, 21 de octubre de 2010

La prioridad del próximo gobierno: Seguridad y Justicia


“…al estudiar el presupuesto para 2011 volvemos a ver una asignación insuficiente al tema de seguridad, apenas el 9.7% …”

Ramón Parellada

Guatemala es un hermoso país pero con una tarea pendiente que resolver, el de la inseguridad y la falta de justicia. Ambas van de la mano y ambas han sido el fracaso de todos los gobiernos desde que se firmaron los acuerdos de paz. Es más, la cantidad de homicidios por cada 100 mil habitantes ha ido en aumento desde entonces.

El gobierno actual también ha fracasado en esta tarea. Independientemente de que ellos digan que han logrado avances las cifras de homicidios en el país se han incrementado, especialmente en la capital, a niveles verdaderamente espantosos. Mientras países de la Unión Europea tienen tasas de homicidios de alrededor de uno o menos homicidios por cada 100 mil habitantes, Estados Unidos de América, tasas de alrededor de cinco homicidios por cada cien mil habitantes, nosotros ya hemos superado los cincuenta homicidios por cada cien mil habitantes.

La semana pasada fue verdaderamente terrible. Al menos tres pilotos de buses perdieron la vida, entre otros asesinatos pero el más sonado fue el de la Zona Viva, donde un par de delincuentes fuertemente armados abrió fuego frente a un restaurante del lugar y mató a tres personas e hirió a ocho. Muchos guatemaltecos ya no salen de sus casas por el temor a convertirse en víctimas inocentes de la delincuencia desbordada que hay en nuestro país.

Para colmo de males, Dionisio Gutiérrez, director del programa Libre Encuentro y un gran empresario, anunció que deja el programa, pero además sale del país por motivos que incluyen la inseguridad, sobretodo la cantidad de amenazas que ha estado recibiendo. El mensaje no pudo ser más claro.

Lo lamentable de este mensaje es que incrementa el pesimismo que hay sobre las esperanzas de que el tema de inseguridad y la falta de justicia se resuelvan pronto. Y lo peor de todo es que si una persona como Dionisio que tiene tanta seguridad a su alrededor ha decidido dejar el país, lo cual entiendo perfectamente, podría motivar a otros empresarios y talentos creadores de empresas, riqueza y empleos a seguir sus pasos, lo cual afectaría todavía mucho más a quienes seguimos viviendo en Guatemala.

No es posible que sigamos así. Necesitamos que las prioridades del próximo gobierno sean la seguridad y la Justicia. Esa es la principal razón por la cual los gobiernos existen, ninguna otra, todas las demás funciones pueden ser llevadas a cabo por los individuos en forma privada, pero si hay una justificación de que exista el Gobierno es para que se otorgue seguridad interna y externa mediante las fuerzas policiales y el Ejército y además se imparta justicia. Lo que no queremos es que la gente tome la justicia por sus propias manos.

Sin embargo, al estudiar el presupuesto de ingresos y egresos del Estado de Guatemala para 2011 volvemos a ver una asignación insuficiente y mediocre al tema de seguridad, apenas el 9.7% del presupuesto está asignándose para el orden público y seguridad ciudadana. Y no es que se tengan que incrementar impuestos, como he repetido en varias ocasiones, sino que hay que dejar de asignar fondos a partidas no prioritarias para trasladarlas a la de seguridad y justicia.

Así las cosas, sigo optimista pensando que en el futuro cercano las cosas cambiarán, que tendremos elecciones pronto y que el tema principal de los candidatos será sin lugar a dudas el de la seguridad y justicia.

Artículo publicado en el diario gautemalteco "Siglo XXI", el día jueves 21 de octubre del 2010.

Agenda de libertad

Resaltamos sobre la importancia de la batalla de las ideas.

Federico Bauer Rodríguez

La semana pasada nos reunimos en Buenos Aires varios académicos y algunos políticos, con el fin de actualizar el documento América Latina: Una agenda de libertad.Este foro organizado por la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), presidida por José María Aznar, ex presidente del Gobierno español, tiene como objetivo luchar por la superación socioeconómica de América Latina, para lo cual ha elaborado un documento que sirve como guía para el diagnóstico de nuestros problemas: populismo, violencia y pobreza.

El documento nos presenta las respuestas más adecuadas, relacionadas con el uso de los recursos naturales, la educación, seguridad jurídica, estabilidad macroeconómica, reforma tributaria, apertura comercial, y otros temas relevantes, aplicables a los países latinoamericanos.También analiza la relación de la región con EE.UU., Europa, y especialmente con España.Al evento asistimos representantes de 12 países latinoamericanos, y el foro principal contó con la presencia del doctor Aznar, de Antonio Ledezma, alcalde de Caracas (a quien Hugo Chávez le robó el presupuesto y el despacho), de Mauricio Macri, alcalde de Buenos Aires, y de Óscar Moscariello, primer vicepresidente de la legislatura de esta ciudad.

Visitar Buenos Aires es como ir al Disney World de los descontentos, ya que esta bella ciudad está cubierta de grafitti y de pancartas de todos los gremios que quieren algún trato especial del Gobierno. Bastiat nos legó la cita que el Estado es la ficción por la cual todos quieren vivir a expensas de los demás, y aquí se cumple con certeza. Es una lástima que Argentina teniendo la cultura, educación y recursos naturales, no puedan ponerse de acuerdo en un proyecto de Estado que los lleve al primer mundo, como lo está haciendo Chile.

Por su lado, Chile, gracias a una constitución que fue respetada por los gobiernos de izquierda, durante los últimos 20 años, sigue siendo el paradigma de la región en los temas de crecimiento económico y reducción de la pobreza.Colombia, Perú, y parcialmente Brasil, han tenido avances importantes en los temas socioeconómicos, mientras que los países del Alba retroceden en dichos temas por culpa de la polarización que genera el populismo.Todos estuvimos de acuerdo en que Estado de derecho, economía de mercado, democracia, y respeto a las libertades individuales, son los principios que sustentan la civilización occidental.

El islamismo radical, el populismo revolucionario, y el nacionalismo excluyente, son los enemigos de la dignidad de las personas que quieren vivir en una sociedad abierta. También coincidimos en que el Occidente no es una región geográfica sino un sistema de valores universales.Resaltamos sobre la importancia de la batalla de las ideas, y en el compromiso que tenemos las universidades, think tanks, y fundaciones, de realizar la difusión de las mismas con la mayor eficacia. Por supuesto pasarle a la población el mensaje que para tener seguridad, educación, salud, y otros compensadores sociales, hay que producir los recursos primero, es tarea más difícil que vender un proyecto social basado en la manipulación monetaria y el endeudamiento.

En mi columna anterior traté de contrastar el caso de las naciones que producen primero y gastan después, con el caso de las naciones, con gobiernos irresponsables (generalmente de izquierda), acostumbrados a los malabarismos fiscales, que ahora están pagando las consecuencias.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "El Periodico", el día jueves 21 de octubre 2010.

La nueva “guerra”


Para “salir” de la crisis financiera, hace dos años se tomaron muchas decisiones con las que los políticos, tecnócratas y banqueros centrales de los países desarrollados decían hacer hasta lo imposible por promover la economía, fomentar el desarrollo y evitar que se llegara a una situación como la de la Gran Depresión de la década de los 30 del siglo pasado.

JORGE JACOBS A.

Lamentablemente, como bien lo dijimos algunos desde esa época, lo que estaban haciendo era sentar las bases para las siguientes crisis.

No se necesitaba tener muchos conocimientos de economía, por ejemplo, para saber que duplicar casi instantáneamente la masa monetaria alguna consecuencia tendría que tener. Por supuesto que los banqueros centrales dijeron que eso era lo que había que hacer en ese momento, y que cuando se saliera de la crisis se vería qué hacer con esa liquidez.
Pero las consecuencias de muchas de esas decisiones ya se empiezan a ver, y se verán todavía más cuando finalmente se reactive el crédito.

Lo irónico es que a pesar de que supuestamente lo que se quería era evitar una situación similar a la de esa época, resulta que de todos modos pareciera que vamos encaminados por el mismo sendero. En el último mes se ha incrementado el temor de una “guerra de divisas”, la que, de hecho, fue el tema principal de la reunión de los “señores de la pobreza” —la reunión anual de los directores del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial— hace unos días en Washington.

Y esta “guerra de las divisas” no es más que un resurgimiento del proteccionismo que supuestamente ya estaba superado, el mismo que también tuvo mucha responsabilidad en los sucesos de esa tristemente recordada década y hasta en la guerra que le sucedió.

Ahorita se manifiesta en la manipulación que algunos bancos centrales intentan hacer para mantener “subvaluada” su moneda y que los productos sean más competitivos que los de los productores de otros países. Pero ese es solo el primer paso; ya en algunas partes se escuchan nuevamente llamados a incrementar los aranceles para “proteger” las industrias de los países.
Por supuesto que, así como se podía prever que las decisiones que tomaron en los últimos años podrían tener consecuencias como estas, también se puede prever que si se sigue en esta línea, lo que conseguirán es estancar el crecimiento económico, pero, más importante, que se eleven las tensiones internacionales.

Definitivamente, Santayana tenía mucha razón cuando dijo que si no aprendemos de los errores del pasado, estamos condenados a repetirlos. De nada sirve que digan que no quisieran que se repita lo que sucedió hace 80 años, si las decisiones que toman nos encaminan precisamente por esa senda.

Afortunadamente, algunas cosas han cambiado en estos 80 años, especialmente el hecho de que las personas tienen más acceso a información, han vivido más de cerca la experiencia de tener acceso a mejores productos, a mejores precios, provenientes de casi cualquier parte del mundo, de tal suerte que es más difícil que los políticos puedan engañar actualmente a la gente.

Pero no hay que desestimar que también en muchas partes hay renovados brotes de nacionalismos extremos, los que también pueden ser utilizados por los manipuladores de siempre para encender los ánimos.

En fin, el futuro se presenta con muchos retos. Por si no fueran suficientes nuestros problemas internos, también se nos vienen estos externos.


Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día jueves 21 de ocubre 2010.

Generación revolucionaria


Hoy volvemos la vista hacia nuestros jóvenes llenos de promesa, protagonistas de una nueva dinámica social.

Carroll Ríos de Rodríguez

La Guatemala de los años cuarenta puso su esperanza en los jóvenes de entonces. Y aunque las masivas manifestaciones de 1944 constituyeron un detonante histórico, seguimos anhelando un despegue: paz, libertad, prosperidad y un clima propicio para el florecimiento humano. Hoy volvemos la vista hacia nuestros jóvenes llenos de promesa, evidentes protagonistas de una nueva dinámica social en el Siglo XXI. De lo que he podido observar, el manifiesto revolucionario de nuestra juventud podría encapsularse más o menos en las siguientes líneas.

Yo, joven del Siglo XXI, creo en mí mismo, en la capacidad creativa del hombre, en el progreso y el cambio. Soy artífice de mi propio futuro, libre para soñar y llevar a cabo mi proyecto personal de vida, con responsabilidad y entrega. Mi caminar en esta tierra no será linear, sino una flexible trenza que integre lo profesional, lo social y lo afectivo. Anticipo vivir una larga, sana y plena existencia durante la cual realizaré mis potencialidades en distintas áreas.

Represento la cultura de la vida. Cada ser humano tiene igual derecho que yo a soñar y desarrollar su particular vocación, desde su concepción hasta su último aliento. Su vida, como la mía, es un don precioso; la debo abordar como sagrada, y respetarla y protegerla.

Soy ciudadano del mundo. Hablamos hoy de una “familia humana” pues escasas fronteras políticas, sociales, lingüísticas o de edad impiden mi amistad y relación con otras personas, dondequiera que estén. Nos une más de lo que nos separa. Veo en cada prójimo un compañero de vuelo, un potencial socio comercial, y ante todo una fuente de estímulo, valiosa información y trabajo.

El mundo es mi aula; he trascendido las estructuras que caracterizaron la educación formal por siglos. Desarrollo destrezas y juicio crítico y moral, en vez de memorizar información, pues cualquier dato estará a mi disposición con sólo oprimir un botón. Aprendo a aprender con todos mis sentidos y para toda la vida. Pienso, cuestiono, exploro, pienso.

Soy un ser social, y soy móvil. Elijo la comunidad social y política en la que quiero vivir, buscando un entorno que satisfaga mis parámetros de “calidad de vida”. Quiero ser ciudadano involucrado y participativo en una floreciente sociedad; no quiero ser súbdito de un Filósofo Rey paternalista, por bienintencionado que éste sea.

Soy tolerante. La diversidad de cultura, idioma, tradiciones y religión es fuente de riqueza, y jamás debería alimentar la conflictividad. Como fiambre y sushi. Abrazo las ricas tradiciones de mis antepasados pero mantengo apertura hacia las extranjeras. No estoy anclado en el pasado y no comparto una angosta y xenofóbica concepción de identidad.

Soy optimista. Podemos solucionar los grandes desafíos de la humanidad. La innovación descentralizada resuelve a diario problemas de hambre y pobreza. Eventualmente derivaremos las barreras a la creatividad e inventiva humana que han erigido generaciones pasadas con sus rígidos y empobrecedores sistemas políticos y económicos.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día miércoles 20 de octubre 2010.

¿Y qué presupuesto queremos?


Un problema que puede destacarse es la inflexibilidad que tiene el presupuesto por las obligaciones constitucionales.

Verónica Spross de Rivera

El presupuesto de ingresos y egresos del Estado refleja en buena medida las funciones que como sociedad pretendemos que el Gobierno lleve a cabo. Esta herramienta de política pública indica cuáles son las prioridades a las que se desea orientar los recursos aportados por los ciudadanos. Los deseos y necesidades, al igual que sucede en la vida diaria, superan las posibilidades de financiamiento con que se cuenta. Por ello, es necesario priorizar adecuadamente el uso de los recursos.

El análisis del proyecto de presupuesto para el 2011 lleva a reflexionar nuevamente cuáles son esas prioridades que como guatemaltecos tenemos. La grave situación de inseguridad que se vive hace necesario revisar la asignación a los rubros relacionados con seguridad y justicia. La asignación al Ministerio de Gobernación, al Ministerio Público, al sistema penitenciario y al Organismo Judicial se convierten en la primera prioridad para el próximo año.

En segundo lugar se posicionan las necesidades relativas a la infraestructura, que ha resultado tan dañada por el copioso invierno que recién está concluyendo. El mantenimiento de puentes y carreteras es prioridad para fortalecer la capacidad comercial y productiva. Los puertos y aeropuertos también deben ser un punto focal de la inversión para el año venidero.

Para poder tomar las mejores decisiones, que corresponden en última instancia al Congreso de la República, se necesita un diagnóstico de donde se parte, las metas concretas que queremos alcanzar y el costeo de cuánto cuesta alcanzar las metas. Es en esto que debemos centrar la discusión nacional y legislativa de las próximas semanas.

¿Cuáles son realmente las prioridades que tenemos y queremos cubrir? Es necesario partir de la realidad de la escasez de recursos. Por más que querramos multiplicarlos hay un límite de posibilidad de recaudación fiscal y de capacidad de endeudamiento, del cual no podemos pasar. Esto debe estar muy claro, ya que si no acatamos el techo máximo tendremos problemas macroeconómicos graves que podrían poner en riesgo las condiciones para la inversión y la producción.

Un problema que puede destacarse es la inflexibilidad que tiene el presupuesto por las obligaciones constitucionales y disposiciones legales que obligan a transferir ciertos montos a entidades específicas sin necesariamente amarrar los aportes al cumplimiento de ciertos objetivos. Si queremos otorgar más recursos a educación y a salud, por ejemplo, quizás sea necesario contemplar recortes a ciertos programas o aportes que se realizan. Por ejemplo, podrían eliminarse subsidios como los que se otorga por la tarifa social, podría buscarse un sistema de pensiones que sea autofinanciable y no requiera aportes fiscales como sucede actualmente con el de Clases Pasivas Civiles del Estado, que consume una tajada importante de recursos fiscales.

En las próximas semanas, entonces, el debate debería llevarnos a tener un listado de prioridades con su respectivo costeo, y de allí hacer un corte hasta donde alcanzan los recursos. Por ejemplo, cuánto requiere un plan de seguridad integral efectivo, que no falten los recursos para el sistema educativo y de salud, infraestructura básica. Y, lo que no tenga espacio, tendrá que ser recortado, con el propósito de que el presupuesto sea realmente una herramienta de política pública útil y orientada a las prioridades.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día miércoles 20 de octubre 2010.

martes, 19 de octubre de 2010

Un par ¿de ejemplos?


Trascendentes noticias fueron la visita y declaraciones del ex presidente Uribe y el exitoso rescate de los mineros en Chile, tras meses de enérgico trabajo. Gobierno, columnistas de prensa, periodistas de diferentes medios y muchos otros destacaron ambos acontecimientos y, especialmente, los consejos y ejemplos del líder colombiano durante de su gestión.

PEDRO TRUJILLO

Los medios escritos incluso acentuaron la propuesta del presidente Colom al paisa para que fuera testigo de una posible reforma fiscal en el país. “Héroes” de referencia usados como símbolo por muchos sectores del país que alabaron esos comportamientos. Lo siguiente, sugerido por muchos, es aplicar las medidas que por allí resultaron exitosas, sobre todo las relacionadas con el tema fiscal y la violencia. Hacemos como en el “cole”, y algo que muchos no terminan de descartar como práctica deshonesta e inútil: el copy and paste.

Manifiestamente incapaces de generar alguna política pública exitosa, a pesar de los años transcurridos, querrán copiar lo que hacen esos países, sin darse cuenta de que ahí no radica el meollo. Contarán, eso sí, con algo para continuar confundiendo hasta que dentro de un año sean juzgados en las urnas y sacados de circulación por ostensible ineptitud. Deberían haber preguntado a ambos mandatarios de dónde sacaron fuerza y carácter para implementar todo eso que se les reconoce como exitoso —y que sustancialmente lo es—. Descubrirían, posiblemente, que debajo de la superficie de las políticas públicas hay, sobre todo, voluntad férrea de ejecutarlas, lo que implica una fuerza implementadora que es finalmente la que catapulta exitosamente la idea hasta el objetivo. Eso se llama, en buen francés, agallas, tesón, arrojo y es precisamente lo que aquí falta.

Traigan asesores, consulten a expertos internacionales, nacionales o extraterrestres, pongan a los “peludos y pelones” a rumiar e incluso zangoloteen por tiempo indefinido sobre “las medidas más convenientes y oportunas en función de la situación coyuntural, las reformas estructurales por hacer y la ingobernabilidad que todo ello genera”. ¡Da igual! Se requiere algo que no hay: valor, traducido en coraje necesario para poner las cosas en marcha y tomar decisiones firmes y mantenerlas a pesar de los obstáculos. Hemos visto con frecuencia cómo el gobernante dice algo de lo que se desdice al poco. La intervención del Renap fue una de tantas reculadas en su gestión. La indecisión, junto con la ausencia de objetivos y de ideas claras, son características destacadas de esta administración. Pero, no se puede pedir peras al olmo.

Piñeira movilizó Chile, hasta conseguir salvar a ciudadanos enterrados, y Uribe frenó e inició el fin de un grupo de narco-terroristas sicarios. Aquí somos incapaces de parar un solo día para evitar una veintena de asesinatos por jornada, más bien nos acribillan en nuestra propia casa o en centros comerciales. ¡Esa es la diferencia! Es preciso programar, en alguna granja de pollos, un curso intensivo sobre cómo hacer crecer los bemoles, de lo contrario no habrá fórmula que resulte exitosa. Atendemos la forma, pero obviamos el fondo desde donde se impulsan exitosamente los planes. El referente colombiano y el chileno, por cierto de centro-derecha que se les olvida a muchos de los criticones de ese sector del espectro político, resultan ser ahora dos de los mejores modelos de acción de gobierno en América Latina. Pregúntenle al gobierno de Chile cómo, además de salvar a sus mineros, ha salido de un terremoto destructor sin mendigar ayuda internacional ni dar apariencia de lastimero. ¡Aprendan a tener un par!, y no precisamente de países referentes.


Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día martes 19 de octubre 2010.

La gran reconstrucción


Parece que las lluvias, finalmente, terminaron, y ahora toca reconstruir. La comunidad internacional y sus bancos están prestos a mostrar su solidaridad. “Nada más hace falta que los guatemaltecos aporten lo que les corresponde, para lo cual será necesario aumentar los impuestos” —aducen embajadores y economistas invitados.


JOSÉ RAÚL GONZÁLEZ MERLO

Música para los oídos del gobierno, que aprovecha para anunciar otra “reforma tributaria integral”.

El reto más grande para la reconstrucción de Guatemala no es la existencia o inexistencia de fondos para llevarla a cabo, sino la capacidad o incapacidad de gestión para realizar los trabajos que se necesitan. Y, de preferencia, que los mismos sean de calidad razonable. Desde tiempos del Mitch, Stan y ahora Ágatha, junto con otras depresiones tropicales, los diferentes gobiernos han utilizado donaciones y fondos del presupuesto nacional para reconstruir lo dañado. En algunos casos, obras recién inauguradas son nuevamente destruidas por el siguiente fenómeno meteorológico. Tal fue el caso de varios puentes y carreteras perdidas en este año. La calidad del trabajo y diseño es importante, si no queremos caer en tener infraestructura “desechable” con cinco años de vida a precio de cien años.

Lamentablemente, el énfasis de las declaraciones en torno a la conferencia de reconstrucción que el Gobierno organizó fue únicamente del lado de la escasez de fondos. En particular, las representaciones de España y del Banco Mundial pusieron todo el énfasis en la carga tributaria de Guatemala y que lo importante, para ellos, es que se aumenten los impuestos. Es una pena, para ciudadanos españoles y guatemaltecos, que la diplomacia deje de lado aspectos crónicos en nuestra administración pública. La corrupción en esta y las anteriores administraciones no solo han provocado la pérdida de valiosos y escasos fondos públicos, sino que ha facilitado que algunas de las obras entregadas sean de tan mala calidad que es mejor demolerlas e iniciar el trabajo de nuevo.

Así que, como dice el refrán, “a Dios rogando y con el mazo dando”. Lo menos que deberían exigir los representantes de gobiernos extranjeros, de cara a sus propios tributarios, es que el dinero que ellos nos regalen sea usado de forma eficiente. Claro, sería poco diplomático señalar públicamente este secreto a voces. Pero sería más honesto, y los ciudadanos guatemaltecos veríamos con menor escepticismo su “solidaridad” que, por el momento, viene amarrada de un aumento de impuestos.

No es lo mismo que un país rico done a un país pobre y los fondos sean malgastados a que la poca riqueza que se produce en un país sea confiscada con impuestos y sea malgastada. Los países ricos se pueden dar el lujo de desperdiciar sus recursos. Los países pobres no.


Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día martes 19 de octubre 2010.

No hubo revolución


Vivir de glorias que no fueron es seguir dando vueltas sobre el mismo eje, es condenarnos a otros 66 años de soledad.

Estuardo Zapeta

Siguen las tristes golondrinas viviendo de unos dudosos pasados que añoran e intentan edificar hoy con flecos de papel, pero que su memoria nubla con lo que pudo haber sido y no fue.

No hubo “revolución”.

Su sola mención es un engaño, es un ardid para mantenernos girando sobre el mismo eje, para hacernos creer que en Guatemala pueden cambiar las cosas.

Tampoco hubo “independencia”.

No me suscribo a cohetillos, a marimbitas pagadas por alguna vieja loca, a visiones que duermen el sueño del pasado, atrofiado, oscurecido, podrido.

Gente esa que maneja su vida –y el país—conducida por el retrovisor de sus proyectos fallidos, mientras la humanidad observa y toma velocidad viendo por el vidrio delantero, que para fines de avance civilizatorio es “3D”.

Masturbación cósmica esa la de querer engañarnos con una cosa que más pareció un otoño, el de un “patriarca”, y su “ley fuga,” que un levantamiento real. Ah, criollos estos, sin patria.

Todas las revoluciones significaron lucha, sudor y sangre. La de estos trópicos mortales no llegó ni a vil zafarrancho. No hubo revolución. Todavía la estoy esperando, para subirme a la nave del cambio.

Un dictadorzuelo ahuevado. Un teósofo importado. Unas élites fallidas. Unos cambios que hoy son los fracasos más sonados. Eso no es revolución.

Paisito, aldeíta tercermundista, con más desnutrición y menos esperanza, con más opresión y menos Libertad, con más muerte que vida, con más fantasmas que historia.

“Proceso”, dicen, sí pues, “proceso” será mi rabadilla morada, “proceso” será la huella de caite, “proceso,” al final, que no fue.

Y lo peor de todo es que hoy lo presentan con la réplica de un mural que por chafa debería arder en los infiernos de la hambruna del corredor seco, o entre los derrumbes del altiplano, o caerse entre los puentes que reconstruimos después de cada llovizna. Ni proceso, menos revolución.

Esas son excelsas pajas de universitarios mediocres que, de magníficos ejemplares descerebrados que imaginan que en 66 años el tal “zafa-rancho” del 44 era Nirvana y siete cielos más.

No hubo revolución. Qué va, ya quisiéramos que hubiese para terminar de una vez con todas con unos gobiernillos de estupidez compartida, de mercantilismo, de proteccionismo, de privilegios.

No. Eso de lo que hablan llama a náuseas y vómitos, como diría Asturias. Eso causa lástima indecible sobre aquellos ilusos que dicen hoy empuñar un clavelito rojo que mejor haría en llenar sus enormes vacíos mentales, con todo y pañoleta rojinegra.

Sólo cambiamos de amo. Estúpidos. Que no se dan cuenta.

Sólo nos movimos 180 grados sobre el mismo eje para agacharnos, como siempre, frente a diferente ídolo, pero ídolo con pies de barro al final. No dieron un paso hacia adelante. Sólo giraron 180 grados más para volver al mismísimo lugar. Pobres.

Y todo porque despreciamos la Libertad con vehemencia, y la hemos cambiado por una idiotez suprema que llaman “igualdad”, y se la creen. Sí pues.

El subdesarrollo es un estado mental, y vaya si no hasta nombre le hemos puesto en Guatemala: “revolución del 44.”

Vivir de glorias que no fueron es seguir dando vueltas sobre el mismo eje, es condenarnos a otros 66 años de soledad, a vivir de distorsiones mentales, porque esa que dicen es una revolución que no fue.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día martes 19 de octubre 2010.

lunes, 18 de octubre de 2010

De lo profundo


“Quiero vivir en una sociedad pacífica, en la cual se respete la vida, la libertad y la propiedad de todos”.

Marta Yolanda Díaz-Durán

Oscar Wilde en De profundis, la epístola que dedica a Albert Douglas cuando se encuentra preso, afirma: To regret one’s own experiences is to arrest one’s own development. To deny one’s own experiences is to put a lie into the lips of one’s own life. Comparto la euforia y la alegría de quienes fueron testigos (gracias a la tecnología) del histórico rescate de los 33 mineros atrapados aproximadamente a 700 metros de profundidad en la mina chilena “San José”. Sin embargo, espero que no nos quedemos en la superficie del hecho, y profundicemos en los motivos reales que permitieron tal hazaña. El porqué este prodigio humano fue posible en Chile y hubiera sido impensable en otros lares.

¿Por qué considero trascendental profundizar en el tema? Porque quiero vivir por el resto de mis días en mi terruño. No quiero abandonar mi asteroide B506 que orbita en las profundidades de la galaxia Guanjatan. Quiero seguir arriesgando, aprendiendo, creando…
donde el termómetro, por estas fechas, marca al amanecer la temperatura perfecta para un buen vino tinto: 16° centígrados. Ese pedazo de tierra en el cual viven mis valores primeros: mis seres queridos. El país que es uno de los hilos conductores inevitable de mis recuerdos: Guatemala.

Pero no quiero vivir en las condiciones actuales. Quiero vivir en una sociedad pacífica, en la cual se respete la vida, la libertad y la propiedad de todos. Una sociedad en la cual no se obstaculice la creación de riqueza, única forma de superar la pobreza. Una sociedad donde sea mayor la probabilidad de alcanzar el máximo anhelo de toda persona: ser feliz.

Luis Figueroa en su blog www.luisfi61.com en un post titulado Los héroes del rescate de los mineros chilenos, publicado el pasado miércoles 13 de octubre, escribió lo siguiente: “Hasta el momento, el épico rescate de los mineros chilenos va bien encaminado. Rescate… posible gracias a la tecnología de punta y a los conocimientos científicos… Es posible gracias a una filosofía que distingue entre la realidad y la ficción y que toma en cuenta los hechos y la verdad. Una filosofía que [distingue] lo que es objetivo de lo que es caprichoso, arbitrario e irracional”. Más de acuerdo no podría estar con LuisFi.

Sólo agregaría al comentario de mi admirado amigo que esa tecnología pudo ser adquirida gracias a casi tres décadas de creación de riqueza y acumulación de capital, los cuales han sido posibles porque en 1980 los chilenos se decantaron por un sistema de incentivos correctos: más cercano a lo que se conoce como un Estado de Derecho y alejado del sistema de incentivos perversos del Estado Benefactor/Mercantilista. Este último, un sistema de reglas violatorias de los derechos individuales, cuyo sueño de mejorar la vida de la gente (como era de esperarse de una idea que parte de premisas falsas), se ha convertido en el largo plazo en una pesadilla. En especial en las naciones cuya mayoría de habitantes es pobre. Como pobre es la mayoría de guatemaltecos.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día lunes 18 de octubre 2010.

Va el futuro religioso del hombre (XI)


Equivale a anticiparnos al mundo en el que ellas habrán de hacer historia. La religión y el cristianismo han sido la fuente principal de los juicios.

Armando de la Torre


Preguntarnos por el futuro religioso del hombre es parte de nuestra obligación natural de ayudar con nuestras experiencias y reflexiones, aun después de muertos, a las generaciones por venir.

Equivale a anticiparnos al mundo en el que ellas habrán de hacer historia. La religión en general, y el cristianismo muy en particular, han sido la fuente principal de los juicios llamados de valor, sobre todo, los éticos o morales, y jamás se les ha encontrado alternativas que les sean comparables a pesar de numerosos ensayos por parte de conductistas y deterministas de toda laya.

En el Occidente se ha prolongado desde el siglo XVIII un encendido debate filosófico sobre el status epistemológico de tales juicios. Algunos han llegado a negarles realidad objetiva alguna a los criterios por los que decidimos de lo bueno o de lo malo, de lo bello o de lo feo, de lo útil o de lo inútil, porque, arguyen, tales formulaciones responden a percepciones enteramente subjetivas y, por lo tanto, infalseables. Aquellos otros juicios, en cambio, que declaran o describen “hechos” comprobables por cualquiera, o enuncian relaciones abstractas entre ideas (como en la lógica y las matemáticas) y cuyas verdades no pueden ser contradichas, esos sí son universalmente válidos.

Sostengo lo contrario: que todas las cadenas de razonamientos lógicos-matemáticos a partir de hechos precisamente no tienen otra meta última que el que podamos arribar mediante ellos a mejores juicios de valor.

El cristianismo ha sido instrumental para que a tales juicios podamos, encima, añadirles una dimensión trascendente. No matar, por ejemplo, o no robar, no mentir, u honrar padre y madre, no sólo nos han sido imprescindibles para la pacífica convivencia civilizada, sino también para nuestra ulterior reconciliación filial con el Padre que ha querido revelarnos esa filiación.

A esto se le ha calificado, con razón, el proceso de interiorización de la ética, pues lejos de haberse detenido esta especialidad académica en los juicios de valor sobre lo moralmente aceptable o inaceptable, desde una perspectiva meramente prudencial (como entre los griegos clásicos), o utilitaria (los modernos), dado que sólo se juzgan relevantes las consecuencias o efectos visibles de nuestros actos libres, se les asigna, en cambio, el peso decisivo a nuestras intenciones subjetivas (de cumplir o no con la voluntad divina).

En el vocabulario de Kant, a los primeros se les llama de moral hipotética, y a los segundos de moral categórica.

La más simple introspección nos enseña que un mandato o una prohibición categóricos nos motivan con más eficacia que el mismo contenido envuelto en un ropaje “prudencial” o “utilitario”.

Por eso al relativismo axiológico de nuestros días no le veo futuro.

La siguiente pregunta clave sería al servicio de cuál absoluto, entonces, se apoyará el entramado de nuestros juicios de valor éticos en esta, la ya incoada, “era espacial”.

Apostaría a que tal “absoluto” habrá de incluir necesariamente la vida, y de ella enlazar con su Autor. Porque es ella el “escenario” de todo el gran teatro del mundo en el que fungimos por turnos de personajes a veces importantes, otras secundarios.

Ni tampoco la creo racionalmente reducible a una presunta “ley” eterna (!) de expansiones y contracciones sucesivas —por lapsos de miles de millones de años cada una— de la materia del entero Universo, mucho menos a la supervivencia evolutiva de los más aptos.

Tampoco veo rastro alguno de automatismo biológico que explique un salto al azar de lo inerte a lo “consciente”, alrededor del cual giremos los dotados de conocimiento. Menos aún una “conciencia” moral o ética si nos significaría obligaciones incondicionales.

El misterio persiste, más hondo, más ancho.

Mientras nos vemos bajo el apremio, en palabras de Protágoras, de juzgar de todo porque somos la única “medida de todas las cosas”.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día domingo 17 de octubre 2010.