jueves, 29 de julio de 2010

Somos pobres teniendo petróleo y oro

“Los conflictos surgen cuando queremos alcanzar diferentes metas con los mismos escasos recursos.”

Ramón Parellada

Guatemala es un país que tiene petróleo, oro y otros minerales. Esta riqueza potencial podría beneficiar a muchos pobres de este país. Sabiendo que tenemos este potencial y que hay tanta pobreza entonces, ¿por qué es tan complicado explotar un recurso natural cuando está relacionado con el medioambiente?

Este tema no es nuevo y ha sido estudiado por el profesor Richard Stroup. El CATO le publicó un libro titulado Eco-nomics en el cual se explica la razón de los conflictos actuales en la explotación de ciertos recursos naturales.

Lo primero que nos recuerda el profesor Stroup es que en economía, toda política pública y leyes ambientales como de cualquier otra índole tienen consecuencias no intencionadas (es lo que Bastiat nos enseñó en su ensayo Lo que se ve y lo que no se ve). Sin embargo, hay una realidad que no se puede ocultar. Las leyes no salvan las especies en peligro de extinción ni limpian los ríos como el legislador o el Congreso pretendían (esa era su intención). Más bien, terminan costando mucho dinero de los contribuyentes, creando grandes burocracias y no pueden lograr las metas por las cuales se justificaba la creación de su institución.

Traigo a colación este comentario, porque parece que las diferencias sobre la prórroga del contrato de Perenco se han enfocado a asuntos legales. Lo mismo ocurre con el tema de la explotación de oro en San Marcos. Los que no quieren que se exploten los recursos naturales luchan ahora legalmente por evitar prórrogas o encontrar algún artículo en la ley para evitar dicha explotación. ¿Por qué? ¿Acaso no se puede explotar un recurso natural y a la vez cuidar el medio ambiente?

Repasemos otro poco de economía. Un hecho del que no nos podemos escapar es la existencia de la escasez. Las metas de todos los seres humanos son infinitas y diferentes para cada uno pero los recursos son escasos y por ello es que se debe elegir. El costo de oportunidad es el de la mejor alternativa no seleccionada. Los conflictos surgen cuando queremos alcanzar diferentes metas con los mismos escasos recursos.

Quienes están oponiéndose férreamente a la prórroga del contrato de Perenco lo hacen porque para ellos el recurso donde se explota el petróleo de esta compañía debe destinarse exclusivamente a continuar siendo una selva tropical. En el caso del oro, porque no quieren que se modifique la montaña. Sin embargo, el recurso es escaso y hay quienes creemos que se debe explotar para beneficiar a muchas personas.

Es obvio que al explotar el recurso, el área donde se llevará a cabo la explotación sufrirá ciertas modificaciones. Ese mismo lugar no puede destinarse a ser una selva tropical intocable si al mismo tiempo se explota petróleo. O bien, debemos escoger entre tener una montaña o extraer de ella el mineral que contiene el oro que queremos explotar. El uso de los escasos recursos para una meta implica sacrificar el uso de ese mismo recurso para otras cosas. No hay forma de evitar este costo.

Lo que sí se puede hacer es explotar un recurso mientras a la vez se minimiza y evita el daño al ambiente. Esta es la solución temporal a este conflicto. La definitiva pasa por establecer claros derechos de propiedad del subsuelo. Mientras tanto, quienes se oponen radicalmente a la explotación de estos recursos olvidan que somos muy pobres viviendo sobre mantos de petróleo y toneladas de oro y otros minerales.

Artículo publicado en el diario guatemalateco "Siglo XXI", el día jueves 29 de julio 2010.

Escuelas económicas y la crisis

La tesis de Krugman es el equivalente a curar la drogadicción con más droga.

Federico Bauer Rodríguez

Mi columna anterior generó la mayor cantidad de comentarios electrónicos de todas las que he publicado. Muchos de esos comentarios se refieren a mi “atrevimiento” de criticar al economista Paul Krugman (keynesiano), en relación a su propuesta de seguir incrementando el gasto público, con el fin de salir de la crisis global, especialmente la europea.Esta crisis fue causada por el manejo irresponsable de las finanzas públicas, por lo que hasta los gobiernos socialistas como el de Rodríguez Zapatero, están tomando las medidas de austeridad más adecuadas, con el fin de no llegar a una situación como la de Grecia, en donde ha habido consecuencias muy negativas.

La tesis de Krugman es el equivalente a curar la drogadicción de una persona dándole más cocaína u otro narcótico similar. Las críticas a mi columna, como siempre, fueron ad hominem y no a lo que escribí.Con el fin de mantener el carácter académico de mi columna, me voy a permitir hacer una breve historia de cómo las distintas escuelas económicas influyen en la situación actual. Veamos:Si nos vamos unos cuatro siglos atrás, cuando la economía no era una ciencia formal, nos encontramos con los escolásticos tardíos, también conocidos como Escuela de Salamanca, quienes dentro de sus escritos sobre filosofía y moral, nos introducen conceptos de teoría del valor y de teoría monetaria, que a finales del siglo XIX se iban a convertir en principios fundamentales de la ciencia económica. Desafortunadamente para la humanidad, los escolásticos no nos legaron un cuerpo de principios económicos integrado, el cual hubiera evitado muchos desaciertos posteriores.

Luego, hace un poco más de dos siglos, los ahora llamados clásicos, Adam Smith, David Ricardo, et al., nos trajeron un aporte muy valioso en relación al daño que causa el mercantilismo a las ventajas de la división del trabajo y la Ley de Asociación, y en la gran prosperidad que se logra con el libre comercio. Intelectualmente, aquí podemos decir que nace la globalización económica.Desafortunadamente, los clásicos ignoran la teoría subjetiva del valor, y su trabajo intelectual se apoya en la teoría objetiva del valor, también conocida como valor-trabajo.

Medio siglo más tarde, Karl Marx y Federico Engels, arman una doctrina económica que ellos califican de “científica”, basada en la teoría del valor-trabajo de los clásicos y del determinismo histórico (similar a la Escuela Histórica de Prusia). La genialidad de estos dos soñadores, ninguno era economista, fue relacionar la historia y la sociología con la economía, con el fin de que sus tesis fueran aceptadas, aunque sus fundamentos estaban equivocados. Actualmente, la doctrina marxista es a la economía lo que la astrología es a la astronomía. En lo personal yo considero el marxismo como una religión (con sus slogans incendiarios) para los ateos, pero este es tema de otra columna.

Llegamos a 1871, año en que simultáneamente tres economistas –Menger, Jevons y Walras– de distintas escuelas, descubren (posiblemente leyeron a los escolásticos) la teoría subjetiva del valor y la publican de una manera académica, realizando un cambio fundamental en la manera de entender los principios económicos; tan importante, que hoy se le conoce como la Revolución Marginalista. La teoría del valor subjetivo también es conocida como Teoría de la Utilidad Marginal, y es aceptada por todas las escuelas económicas. Podemos decir que aquí nace la economía como una ciencia social formal. Continuaré en la próxima.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "El Periodico", el dia jueves 29 de julio 2010.

Indocumentados

Carlos, un guatemalteco muy emprendedor, vivía desde hace varios años de “mojado” en Estados Unidos. Específicamente en Phoenix, Arizona, donde había logrado sentar cabeza trabajando como jardinero, plomero y carpintero.


JORGE JACOBS A.


Se casó con una salvadoreña y procrearon dos hijos “americanos”. Cuando empezó a ver las sombras de las consecuencias de la aplicación de la norma SB1070 en la que ya casi consideraba su ciudad, meditó mucho sobre lo que debería de hacer, y llegó a la conclusión de que lo mejor era regresarse a Guatemala. No sabía el calvario que le esperaba.

Durante el tiempo que trabajó en Arizona había logrado acumular buenos ahorros y estaba convencido de que con todo lo que había aprendido de empresarialidad se las podría arreglar en su terruño. La amenaza de que lo llegasen a separar de sus hijos fue, quizá, el factor que más pesó en la decisión. Antes de que entrara en vigencia la atemorizadora norma, partió con su familia para Guatemala.

Llegaron llenos de ilusiones. Visitaron a todos los familiares que tenía años de no ver, a quienes les presentó a su nueva familia. En las pláticas con sus familiares y amigos, ellos le comentaban lo difícil que estaba la situación debido a la violencia. Algunos de ellos habían tenido que abandonar sus casas, por las amenazas y extorsiones de los mareros. Pero todo ello no los desilusionó. Venían dispuestos a dar lo que fuera necesario.

Carlos quería hacerlo todo en regla. Poner un negocio formal. Pero pronto se encontró con muchas trabas. La primera fue que durante el viaje a Estados Unidos había perdido su cédula, así que tenía que obtener una nueva para iniciar los trámites. No podía ni abrir una cuenta en el banco, no digamos inscribir su empresa en la SAT, así que empezó a hacer los trámites. Fue allí donde se enteró del nuevo DPI. En la municipalidad no le pudieron emitir una reposición de la cédula, ya que ahora tenía que hacer el trámite en el Renap. Allí le dijeron que tampoco le podían emitir una cédula, sino que debía tramitar de una vez su DPI. Primero tenía que sacar su certificación de nacimiento. Luego de la espera para que se la emitieran, resultó que habían ingresado mal sus datos y sus apellidos no estaban correctos. Esa corrección le llevó varias colas y varias semanas.

Mientras tanto, empezó a ver qué hacía. Puso una distribuidora “informal” de productos que traía estilo “paca”, a través de contactos que había hecho durante su estadía en Estados Unidos. El negocio empezó a caminar, pero también los problemas. Mareros lo extorsionaron, le robaron un par de veces la mercadería. Y no podía presentar ninguna queja porque era “informal”.

Cuando finalmente le entregaron su certificación corregida, hizo el trámite para sacar el DPI. Le dijeron que en un mes estaría el ansiado documento. Pasó el mes. Se presentó nuevamente al Renap, donde le informaron que habían revisado la información y el sistema les decía que él había muerto en 1921, por lo que no podían emitirle el DPI. Le dijeron que debía iniciar nuevamente los trámites. No valieron ni sus ruegos ni sus quejas.

En eso se enteró de que una jueza había detenido temporalmente la SB1070. No le costó mucho tomar una decisión. Para estar indocumentado en su propio país, prefería estar indocumentado en Estados Unidos, donde por lo menos tendría el consuelo de que no lo extorsionarían por ser exitoso. Regresó a su casa, tomó a su familia y emprendió el viaje de regreso al norte.


Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día jueves 29 de julio 2010.

miércoles, 28 de julio de 2010

Decir lo que se piensa


Thomas Jefferson nos advirtió que siempre hay que luchar por la libertad, y nuestra generación no será la excepción.
Carroll Ríos de Rodríguez

¿Qué nivel de censura o autocensura existe en los medios de comunicación en Guatemala? ¿Existen temas que se evaden? Si sí, ¿es debido a un interés particular, o porque algo o alguien inspira temor? Indagaba un extranjero. Mi primera respuesta, desde mi limitada experiencia, es que existe libertad de expresión en Guatemala. Durante los doce años que he publicado semanalmente, los editores de Siglo Veintiuno jamás me han puesto pero alguno. Mi experiencia debatiendo ideas ha sido civilizada. Solamente en dos ocasiones he recibido mensajes anónimos francamente groseros y amenazantes.

No obstante, podemos listar los nombres de colegas, quienes nos hablan desde distintos medios y defienden divergentes posturas, que han pasado fuertes sustos: Marta Yolanda Díaz-Durán, Luis Felipe Valenzuela, Luis Guillermo Pineda, Yuri Melini, entre otros. Tienen en común que alguien quiere callarlos. Por lo menos tres reporteros han sido asesinados desde 2008. La Sociedad Interamericana de Prensa y otras organizaciones gremiales llevan años condenando la “preocupante ola de intimidaciones, agresiones físicas, económicas y judiciales contra la prensa”.

Países vecinos pintan un posible futuro sombrío. Hace días supimos que en Bolivia se aprobaron dos leyes que aparentemente no tienen nada que ver con la libertad de expresión, pero que coartan este derecho garantizado en la Constitución: las leyes del Organismo Judicial y del Régimen Electoral. En Ecuador, en 2009, los soldados de Correa tomaron 200 negocios privados, entre ellos tres estaciones de televisión. Silenciaron así programas críticos al gobierno. La lucha de Chávez contra la prensa ha sido más maquiavélica. Recién anunció que se adueñaría de 48.5% de las acciones de Globovisión, la última estación que permanecía crítica a su régimen. ¡Qué cinismo! Se pronuncian a favor de la libertad de prensa, pero obran lo contrario. ¿Y qué decir del crudo retrato de la vida en Cuba que nos hace llegar Yoani Sánchez? Esta valiente mujer se describe a sí misma como la “bloguera ciega”, pues debido a la represión de su gobierno no ha visto su propio blog desde 2007, dependiendo de amigos en el extranjero para colgar sus escritos.

Thomas Jefferson nos advirtió que siempre hay que luchar por la libertad, y nuestra generación no será la excepción. Sin embargo, ahora somos testigos de nuevas estrategias más sofisticadas, cuya finalidad, frecuentemente oculta, es silenciar y manipular la verdad. Las organizaciones periodísticas y la ciudadanía en general debemos cerrar filas y proteger a cualquier persona amenazada, indistintamente de su particular visión. Ello incluye respaldar a atrevidos y solitarios blogueros, quienes más que otros interlocutores pueden poner los puntos sobre la íes. Además, debemos permanecer alertas para detectar posibles barreras a la libertad de expresión refundidas en improbables leyes. Y sobre todo, debemos defender a capa y espada el derecho a la propiedad privada y luchar por el establecimiento de un verdadero Estado de Derecho.
Articulo publicado en el diario guatemalteco "SIglo XXI", el dia miercoles 28 de junio 2010.

El RENAP y sus problemas

El tema es demasiado importante como para dejarlo únicamente en manos de las autoridades de turno.

Verónica Spross de Rivera

La situación del Registro Nacional de las Personas, Renap, está siendo motivo de preocupación nacional. Por un lado, partimos de una situación difícil, porque el sistema vigente era insostenible. La cédula es un documento anacrónico y obsoleto, que requería ser reemplazado por un sistema más moderno. Pero, al tratar de implementar un nuevo sistema se hizo de forma centralizada, en lugar de preservar los beneficios de un sistema descentralizado. Se debió haber fortalecido el rol de las municipalidades, tecnificando y unificando el sistema.

Entre los problemas que se enfrentan actualmente están los números duplicados, los casos de personas con dos documentos de identificación personal o DPI, así como los casos de personas cuyo nombre fue plasmado incorrectamente en el nuevo documento o cuya foto salió de forma inadecuada. El Registro Nacional de las Personas es una institución muy importante que debería realizar su función con los más altos estándares posibles, pero no es así debido a problemas importantes en el diseño institucional.

El proceso electoral es uno de los campos que podrían verse más afectados ante los problemas del Renap. Si el proceso siguiera su curso no se llegaría a la meta de entregar a todos los ciudadanos su DPI. Aunque el padrón electoral es independiente, el proceso electoral podría verse afectado al tener un documento de identidad que no es confiable; se pone en riesgo la confiabilidad de la institucionalidad que se ha venido construyendo en los últimos 25 años. El sistema electoral debe ser fortalecido y blindado.

Ante los problemas nos preguntamos qué se puede hacer. Por un lado, hay que hacer una reconversión del Registro Nacional de las Personas. La Ley del Renap tiene graves problemas. Los miembros de su directorio tienen conflicto de intereses. No debería haber en el directorio un magistrado del Tribunal Supremo Electoral ni debería ser parte del mismo el Ministro de Gobernación.

Contar con un sistema adecuado de identificación de las personas es fundamental en un país, puesto que el derecho a la identificación es fundamental. Con un registro inadecuado, estamos jugando con la institucionalidad del país. Sería un riesgo muy grande si no se pudiese sacar el pasaporte, ni la licencia al no contar con el DPI. Está en juego incluso la institucionalidad democrática.

Entre las propuestas que se han lanzado hay variedad de acciones, entre las cuales está llevar a cabo una auditoría del sistema, de las bases de datos y financiera. Desde el punto del vista del proceso electoral, es importante que las misiones internacionales de observadores de OEA y otras organizaciones se involucren desde ahora, para que den acompañamiento en el proceso en sus distintas etapas y no hasta las elecciones. El TSE, por su parte, tiene por delante la gran responsabilidad de depurar el padrón y verificar que se eviten los problemas por tener al momento de elecciones un sistema donde la persona podrá identificarse con cédula o con DPI.

Hay que poner atención a las iniciativas de reforma a la Ley del Renap. Dicho registro constituye uno de los pilares de nuestra institucionalidad. El impacto de sus problemas en el resto de la institucionalidad del país es muy grande. El llamado a participar desde las organizaciones civiles ha sido formulado. No seamos solamente espectadores de la vida nacional. Debemos participar, ya sea promoviendo las reformas necesarias, ejecutándolas con responsabilidad o llevando a cabo actividades de auditoría social para que los responsables rindan cuentas a los ciudadanos. El tema es demasiado importante como para dejarlo únicamente en manos de las autoridades de turno.

Articulo publicado en el diario guatemalateco "Siglo XXI", el dia miercoles 28 de julio 2010.

martes, 27 de julio de 2010

Petróleo: el verdadero negocio de los ambientalistas


Frente a todas estas potencias mundiales en contra, en este caso, el Presidente ha tomado una decisión de Nación.

Estuardo Zapeta

Es una de las decisiones posiblemente más difíciles que ha tenido que tomar el presidente Álvaro Colom, pero ha sido la correcta para Guatemala: renovar un contrato petrolero.

Siendo yo uno de los críticos más severos de otras decisiones del Presidente, en esta oportunidad considero que él ha enviado una señal correcta a los factores económicos de inversión global que están o quisiesen venir a Guatemala.

Esta ha sido una muestra de liderazgo transformacional en respuesta a las comunidades de Petén que solicitaron al Presidente desde hace meses la renovación de un contrato petrolero cuyos beneficios servirán para el desarrollo del departamento más grande de Guatemala.

Aquí el Presidente ha tenido que sopesar desde el impacto del narcotráfico, las narcofincas y narcopistas, los “ambienta-listos”, y el avance de la frontera “narco-agrícola”, hasta factores políticos como los alcaldes, el mismo Conap, o las disputas de “territorios campesinos”, o las presiones de los “ambientalistas.”

Las decisiones difíciles, Sr. Presidente, son también las de más alto valor.

Curioso: la presencia de la operación petrolera en Petén implica la presencia del Estado, que de otra manera fuese más difícil no sólo su acción, sino también su protección.

De no ser por la presencia de la actividad petrolera ahí quizá nunca hubiésemos conocido la realidad de los “narcoaterrizajes”, o las “quemas” por parte de campesinos que aduciendo que es tierra “estatal” presuponen una invitación para invadir.

También, la reacción de los autodenominados grupos ambientalistas no ha esperado, y ahora han puesto en manos de la Corte de Constitucionalidad esta decisión del Presidente.

No me sorprende, ya que los contratos y las “ganancias” que estos grupos ecologistas obtienen por sus actividades son impresionantes. Por ejemplo, circula un presunto “Acuerdo” entre la Embajada Real de los Países Bajos, y precisamente el “Centro de Acción Legal Ambiental, Calas”, según infiero de dicho documento para las luchas de este grupo ambientalista.

Lo sorprendente no es que exista este tipo de “acuerdos”, sino la suma por la cual los Países Bajos apoyan presuntamente a este tipo de organizaciones en Guatemala: “GTQ13.500,000.00 (trece millones quinientos mil con 00/100)”, dice que le estaría entrando a esta organización que precisamente ha llevado el caso del petróleo a la C.C.

¡Trece millones y medio para Calas! De hecho, el “acuerdo” sólo menciona que por Calas actuará como “persona de contacto Yuri Giovanni Melini”, y las firmas estampadas ahí son las de la Embajadora en nombre de la “Ministra de Cooperación para el Desarrollo” de los Países Bajos, y por parte de Calas la firma del Sr. Luis Eduardo Girón Arana.

El presunto “acuerdo” estaría vigente hasta el “31 de diciembre de 2010.” Se incluye en el presunto documento el nombre de un banco y un número de cuenta a nombre de la organización ambientalista, siendo el primer desembolso de “GTQ2.000,000.00 (dos millones con 00/100)”, según se lee.

¿Cuál es el interés de los Países Bajos en Guatemala? ¿Por qué tan grandes financiamientos a las ONG ambientalistas? ¿Qué tan buen negocio es ahora abrir una ONG ecologista y pelear contra algo?

Por eso, frente a todas estas potencias mundiales en contra, en este caso específico, el Presidente ha tomado una decisión de Nación, no sin tener posiciones bien marcadas en tema.

(Para que le remita una copia del documento mencionado me puede escribir a zapeta@libertopolis.com).
Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día martes 27 de julio 2010.

Seguridad y libertad


No es caprichoso que la función esencial del Gobierno sea proporcionar seguridad y justicia. Sin ellas, la libertad y los derechos del ser humano se encuentran comprometidos, restringidos o anulados.

PEDRO TRUJILLO

No se puede ejercer la libre locomoción mientras se produzcan asaltos o asesinatos en cada esquina. Tampoco la libertad de expresión, si por ello te agreden y el delito queda impune.

Mucho menos el libre intercambio de bienes y servicios, cuando las garantías jurídicas no existen, y ni hablar del respeto a la propiedad privada, si se invade impunemente tu lugar de residencia. No es gratuito el permanente reclamo al Gobierno para que tome medidas urgentes que reduzcan los niveles ascendentes de criminalidad y concentre su atención en esa área de la gestión pública.

Invertir —tiempo y recursos— en seguridad y justicia tiene una reversión directa y concreta: la creación de un clima de percepción de tranquilidad que permita emprender intercambios libres sometidos a un marco legal que asegure la confianza y promueva un ambiente propicio para la inversión y el consecuente desarrollo. Sin embargo, la actual administración continúa desviando fondos a otras áreas y se recrean en esa diplomacia de la “agenda positiva” que niega la triste, nefasta y fracasada realidad, mientras publicitan lo “bueno y bonito” —que no barato— de su labor, sustentado en visiones fantasiosas y artificiales, cuando no falsas.

Escalar algunos niveles de seguridad y justicia no es complejo. Implementen las extradiciones inmediatas, algo que temen los delincuentes organizados. No solo porque afuera los vayan a juzgar más duramente, sino porque rompe sus redes mafiosas y se les desconecta de su entorno criminal. Pongan orden en las prisiones siguiendo una política transparente, sin privilegios y de cero tolerancia con los infractores, y muden frecuentemente a los pandilleros de cárcel, para que las clicas no estén juntas en los mismos centros. Denunciemos esa nueva clase social de la narco-oligarquía, personas sin oficio conocido que adquieren grandes mansiones, manejan vehículos de lujo o se pavonean de su riqueza en aldeas donde reina la pobreza. Corten el flujo injustificado de sumas de dinero de las que nadie conoce su procedencia y no puede justificarse. Hagamos cumplir y respetar las leyes. En resumen: hagan algo, más allá del autismo, la cobardía o la resignación de costumbre, ya que optaron por asumir la responsabilidad del ejercicio del poder.

No vale la inacción, la pasividad, la dejadez ni mucho menos la connivencia para que estos temas los arregle la comunidad internacional. La Cicig ha evidenciado que se pueden hacer ciertas cosas, pero como no se ha fortalecido el engranaje nacional, se ha reducido el nivel de eficiencia porque las fiscalías y el sistema judicial terminan por esperar resultados de aquellos y se crea un clima en el que cada vez trabajan menos, esperando que otros lo hagan y evitando críticas a su labor o ceses. La solución no es la pena de muerte —ya mueren demasiados— ni los jueces sin rostro, que algunos reclaman, sino los jueces con huevos. Tampoco seguir pidiendo desde el Gobierno paciencia, conformismo o más recursos, cuando no se tienen iniciativas claras ni prioridades establecidas en esta área.

Debemos asumir que esto es trascendental para la libertad, el desarrollo y el ejercicio de los derechos del ser humano, o seguiremos conformes con propuesta inútiles, ineficientes, descaradas, partidarias e interesadas, propias de charlatanes que llegaron sin planes, ideas y no cuentan con la inteligencia ni con la voluntad para superar el escollo. ¡Aguántense! no es la respuesta.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día martes 27 de julio 2010.

El dinero no compra liderazgo


Ante la insoportable ola de violencia, el presidente Colom ha vuelto a sentenciar que si queremos más seguridad debemos aumentar los impuestos. Ojalá la cosa fuera así de fácil.


JOSÉ RAÚL GONZÁLEZ MERLO

Lamentablemente los argumentos del Gobierno hace rato que son increíbles. Lo único que puede mejorar la seguridad será una mejora en la gestión de los funcionarios. Más fondos, por sí solos, solamente garantizan un problema cada vez más grande.

Desde la firma de los acuerdos de paz, el presupuesto del Ministerio de Gobernación se ha multiplicado por siete. Aun descontando el efecto de la inflación, el presupuesto casi se ha triplicado. Mientras tanto, la percepción es que nunca hemos estado peor en materia de seguridad ciudadana. El problema no es de fondo. Si no existe capacidad de gestión pública, de nada sirve el dinero. Los escasos fondos del Ministerio de Gobernación, en algunos casos, se han trasladado a otros programas gubernamentales o se han malversado entre uniformes, combustibles o simplemente han desaparecido. De nada sirve tener el doble de radiopatrullas si se van a usar para asaltar ciudadanos en la carretera a El Salvador o para organizar “tumbes” de droga.

Por ello es que los clamores presidenciales caen en oídos escépticos. Mientras no se demuestre que los fondos actuales son bien utilizados, difícilmente se puede ganar la voluntad popular para aumentar impuestos si los mismos seguirán alimentando la corrupción institucionalizada en el Gobierno. La presencia de la señora Mack en el Ministerio de Gobernación es un intento por ganar esa credibilidad. Se requiere de mucho más que eso. La simple elaboración de tardíos planes estratégicos no es suficiente. No hay sustituto para los resultados concretos.
Tristemente, la seguridad nunca fue una prioridad para el presidente Colom. Ahora le toca al ministro Menocal realizar los esfuerzos por mejorar la seguridad. No obstante los logros que se le puedan atribuir, todavía está por verse si la atención oficial a este tema no será opacada por la campaña electoral. La percepción es que los programas de la Primera Dama tienen prioridad sobre cualquier cosa.
La situación puede cambiar, pero para ello el Gobierno debe dejar de victimizarse con sus ridículas especulaciones de golpes de Estado y buscar la verdadera unidad nacional frente al crimen organizado. El ministro Menocal ha dado esperanzas de que no se necesita ser un “experto” en seguridad en tanto se tenga la voluntad. Ahora es importante que el presidente demuestre que tiene el valor, la sabiduría y el liderazgo para unir a los ciudadanos, en vez de buscar dividirlos, como lo ha hecho hasta ahora. No le queda mucho tiempo, por lo tanto, debe comenzar inmediatamente para que la situación de seguridad no siga deteriorándose.
Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día martes 27 de julio 2010.

lunes, 26 de julio de 2010

“Por querer soy pobre…


“Sin atreverse a mirar hacia delante, deseando que nadie diga la verdad… esperando, contra toda esperanza, que algo los salvará ”.

Marta Yolanda Díaz-Durán


Y por amar soy desgraciado”. La anterior aseveración la escuché una noche reciente, mientras circulaba detrás de una patrulla de la PNC, por la primera avenida de la zona 10: casi llegando al final de la misma, vía que topa con un conocido hotel de la “Zona Viva”, la cual, a veces, me parece tan muerta. Continuando con la historia, al hacer el alto el vehículo que me precedía, se bajaron de éste unos policías y se subieron otros. Imagino que se encontraban en una especie de cambio de guardia.

La curiosa afirmación que escogí para nombrar hoy mi artículo, la dijo uno de los relevados, mientras subía a la palangana del pick-up. Sin duda, no sólo llamó mi atención, sino me hizo sonreír. Al fin, era un comentario que, además de reflejar la cultura telenovelesca de una gran cantidad de latinoamericanos, mostraba la idiosincrasia de muchos (producto del sistema de incentivos perversos y de las creencias místicas del sacrificio y la renuncia personal) de que sus miserias son consecuencia del natural deseo humano de alcanzar metas, tener fines y mejorar nuestras vidas. En fin, el legítimo deseo de ser feliz.

En “El nuevo intelectual” (1961) de Ayn Rand, según la traducción de la Editorial “Grito Sagrado”, en el primer párrafo del primer ensayo titulado igual que el libro, la filósofa escribe: “Cuando un hombre, una corporación o una sociedad entera se acerca a la bancarrota, hay dos cursos de acción que los involucrados pueden seguir: [primero] pueden evadir la realidad de su situación y actuar frenéticamente, a ciegas, siguiendo la conveniencia del momento —sin atreverse a mirar hacia delante, deseando que nadie diga la verdad… esperando, contra toda esperanza, que algo los salvará de alguna manera-—; o [segundo] pueden reconocer la situación, revisar sus premisas, descubrir sus activos ocultos y comenzar a reedificar”. En los tiempos actuales, mejor consejo que el segundo enunciado, no vamos a recibir. No sólo en Guatemala, sino en la mayor parte del mundo.

Es importante reconocer la realidad y dejar de falsearla, si es que queremos cambiar nuestras vidas, ya sea en lo individual o en lo colectivo. Si el uniformado personaje mencionado al principio es pobre, como lo son tantos, es por querer que otros resuelvan su existencia, por culpar a otros de sus pesares y acomodarse a vivir una existencia mediocre: condenar sus sueños al fracaso por no escoger los medios idóneos para alcanzarlos.

Los seres humanos, hombres y mujeres, a diferencia del resto de animales, podemos elegir pensar u optar por la evasión. Como explica Rand: “mantener un estado de conciencia completo o ir a la deriva desde un momento al siguiente”. La mayoría de nuestros contemporáneos, al igual que nuestros antecesores, han dejado en manos ajenas sus vidas y las de sus descendientes, nosotros, que estamos pagando las consecuencias de esa decisión. Nosotros, que también podemos cambiar para bien, cambiando nuestro curso de acción.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo xxi", el día lunes 26 de julio de 2010

viernes, 23 de julio de 2010

Nosotras las locas

Es posible que Ileana Alamilla tenga razón al llamarnos así a las amas de casa.

Karen Cancinos

No sé a usted, lectora —en esta ocasión me dirijo a las mujeres que pasan los ojos en estas líneas cada semana, cosa que aprecio mucho—, pero a mí las despotricadas feministoides con que nos obsequian casi cada semana en la prensa nacional no dejan de sorprenderme, por vacuas y groseras.

Para muestra un botón: este lunes leí en un matutino la pieza de la columnista Ileana Alamilla. Se refería a un documento de la Cepal sobre, dice ella, “la situación desfavorable en la que se encuentra la población femenina”. Poco seria la generalización. Ni duda cabe, concedo, que hay personas, mujeres ciertamente, pero también hombres, y muchos, que se encuentran en lo que Alamilla llama situación desfavorable.

Pregúntenle si no a las familias de los asesinados solo durante esta semana y cuyas heridas nuestro flamante mandatario ha restregado con sal al afirmar que —¡ah, grandioso descubrimiento!— detrás de los ataques con granadas y disparos a buses está un “jefe” que no es tal pues reporta a otro “jefe” más grande. Si en las palabras de Colom no subyaciese un gran charco de sangre de gente inocente, me desternillaría de risa ante sus cantinflescas declaraciones.

Disculpe, lectora, la digresión. Volvamos al pretencioso análisis de Alamilla. El documento que tanto le gustó, a juzgar por su columna, se llama “¿Qué Estado, para qué igualdad?” La miscelánea habitual de la Cepal en torno a estos temas, ya sabe usted: no es posible que alcancemos la igualdad laboral mientras no resolvamos el asuntillo del cuidado del hogar y los nuestros.

Pero ¿quién quiere “igualdad laboral”? Con perdón de los señores, las mujeres somos más listas, y por regla general no queremos recorrer la escala corporativa hacia la oficina de esquina, asistente y secretaria, asiento en la JD y sueldo mensual de cinco cifras… a cambio de nuestra salud, nuestro matrimonio, nuestros hijos y nuestro tiempo libre. En otras palabras, no desfallecemos por matarnos trabajando como sí tienden a hacerlo los hombres, quienes cifran su identidad y su sentido de valía en sus logros profesionales.

Escribe Alamilla: “Estudios han demostrado que son las mujeres las que dedican la mayor parte de su tiempo al trabajo no remunerado, entiéndase los variados y alienantes quehaceres domésticos, la atención y educación de los niños (as), la resolución de la logística, el cuidado de familiares enfermos, etcétera”. Todo lo que consigna no necesita ser validado por “estudios”. Es evidente. Pero no son sus ínfulas académicas lo que me molesta, sino el insulto a sus compatriotas amas de casa. Me parece que Alamilla es arrogante e injusta al llamarnos locas a quienes nos ocupamos de nuestro hogar, trabajemos o no fuera de él (ese es el sentido de alienación: privado de juicio).

Aunque quizá la columnista no esté errada del todo. Es posible que haya que estar chiflada para, en un mundo como el actual, defender el hecho de que las mujeres somos insustituibles en la formación de chiquitos y el cuidado de mayores. Porque las sociedades actuales están plegadas a la basura políticamente correcta, cuyo vómito propagandístico más socorrido es la “idea” de que hombres y mujeres somos perfectamente intercambiables.

Así las cosas, estoy loca de remate. ¿Quién se apunta conmigo en esta cofradía de oro?

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo xxi", el día viernes 23 de julio de 2010.

jueves, 22 de julio de 2010

Excepción de muerte

En nuestra Guatemala su-rrealista, a pesar de que la violencia está literalmente a la vuelta de la esquina para casi todos, los funcionarios públicos se empecinan en darle la espalda a la ciudadanía.

JORGE JACOBS A.

Ahora resulta que la gran propuesta es establecer estados de Excepción, con los cuales quienes más pierden son los ciudadanos y no los criminales, pero se oponen a capa y espada, por ejemplo, a aplicar la pena de muerte. Para terminar de ajustar las cosas, reducen el presupuesto de seguridad y nos dicen a los ciudadanos que “hay que aguantar”. La conclusión: de palabra están “preocupados” por la inseguridad, pero sus acciones dicen todo lo contrario.

Para ponernos en contexto, creo muy importante recalcar las declaraciones del presidente Álvaro Colom hace menos de dos años, cuando se discutía la aprobación del presupuesto: “Si quieren seguridad, paguen más impuestos, porque los que ya pagan se utilizarán para mis programas sociales”. Y para complementar, algo así como un año después, indicó que los programas sociales de su gobierno, como Cohesión Social y Mi Familia Progresa, eran la plataforma sobre la cual se lograría la reelección del partido oficial. En pocas palabras, su objetivo principal es la permanencia en el poder a expensas de los recursos de los tributarios; la seguridad no es su problema.

Y por aquello de las dudas que ahora ya no se “recuerde” de estas declaraciones, su punto de vista no ha cambiado un ápice. Hace unos días volvió a declarar que no había recursos suficientes para la seguridad y que se necesitaba subir los impuestos para poder combatir la violencia. Lo que contrasta con que hace un tiempo el ministro de Gobernación Gándara “cedió” Q275 millones del presupuesto de seguridad para Cohesión Social, con la excusa de que no se necesitaban en ese ministerio. Y ahora, nuevamente, nos enteramos de que Q200 millones del presupuesto de seguridad se van a utilizar para otras cosas, y el actual ministro Menocal lo justifica diciendo que es dinero que de todas maneras no pueden gastar. Y entonces, ¿por qué dice Colom que necesitan más dinero? ¿Quién miente?

Ahora salen con que para combatir la violencia se necesita establecer un estado de Excepción. Esta aseveración lleva implícita la aceptación del fracaso en controlar la violencia y la inseguridad por parte de los funcionarios, pero además es una nueva amenaza contra la ciudadanía. A los criminales no les afecta mayor cosa que sus derechos sean reducidos con el estado de Excepción, pero a los ciudadanos honrados sí. ¿El que las autoridades no tengan que respetar nuestros derechos básicos —porque los criminales no nos los respetan— hará que éstas funcionen mejor? Lo dudo. Me da mucha más sospecha que esa limitación de nuestros derechos pueda ser utilizada por los funcionarios para abusar todavía más de nosotros y para tratar de acallar a la opinión pública, a la oposición, que para combatir la criminalidad.

Y para terminar de amolar las cosas, los funcionarios tienen el descaro de decir que lo que definitivamente no van a hacer es aplicar la pena de muerte. ¿Y por qué no? Si los criminales se la aplican diariamente al menos a 15 guatemaltecos, sin ningún juicio, evidencia, acusación, defensa ni nada que parezca un debido proceso, garantías y derechos, de los que sí han gozado los sentenciados a muerte. ¿Hasta cuándo tendremos que seguir sufriendo por la cobardía de los políticos?

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día jueves 22 de julio de 2010.

Krugman el irresponsable

Han hundido en la miseria a muchas naciones.

Federico Bauer Rodríguez

En adición a las noticias sobre la crisis de la deuda en varias naciones europeas, este medio nos ha traído una columna de José Alejandro Arévalo sobre la deuda pública, oponiéndose a ella, y varios artículos del economista Paul Krugman en contra de la austeridad fiscal. En la página 11 de elPeriódico del 29/6 nos dice Krugman: “No es buen momento para la austeridad fiscal. Lo responsable es gastar ahora y pensar en ahorrar más tarde”.

Si esto lo hubiera dicho algún blogero, pasaría desapercibido, pero cuando lo dice un premio Nobel en Economía merece ser comentado así: hace una decena de años cuando se creó la zona del Euro, los futuros participantes se pusieron de acuerdo en que tener una moneda única implicaba sacrificios fiscales, así fue como en Maastrich (Holanda) acordaron limitar los déficits fiscales anuales a 3 por ciento del PIB, y la deuda pública al 60 por ciento del mismo.Desafortunadamente, los miembros más débiles, por presiones políticas, han incrementado su Estado benefactor a niveles insostenibles, financiado por medio de la deuda pública.

Estos países, principalmente España, Portugal, Italia y Grecia, tenían credibilidad por el hecho que emitían deuda en Euros, la cual era adquirida por sus socios más ricos.El nivel de endeudamiento se acerca ahora al 100 por ciento del PIB, por lo que los acreedores les han impuesto condiciones relacionadas con mejorar su situación fiscal, aumentando impuestos y reduciendo gastos en el sector público.Paul Krugman recomienda lo contrario, siguiendo las mismas políticas keynesianas que han hundido en la miseria a muchas naciones desde la posguerra.

Si analizamos su propuesta de continuar gastando vemos lo siguiente: si el gasto público se financia incrementando el IVA, como ya lo hizo España, los estratos más pobres consumirán menos, y los más altos ahorrarán menos, generando menos capital disponible para inversión productiva. Nada bueno en esta propuesta.Si el gasto público se financia incrementando el ISR, entonces muchos proyectos ya no se harán y el desempleo continuará alto, en plazas que la economía necesita, no los políticos. Nada bueno en esta otra.Si el gasto público se financia con más deuda, las agencias calificadoras les bajarán la calificación crediticia con lo cual subirán las tasas de interés. El nuevo financiamiento se irá en atender la deuda pública. La deuda pasará a categoría de junk y sus socios los echarán del club del Euro. Esta es la peor alternativa.

Estos países ya no tienen banco central propio, por lo que no pueden financiar el déficit por la vía de la emisión monetaria. Esto es bueno para los ciudadanos.La propuesta irresponsable de Krugman tiene un costo altísimo, y sólo demora la agonía de ese sistema que yo le llamo espejismo económico, el Estado benefactor.La única salida es flexibilizar las leyes laborales con el fin de disminuir el desempleo, reducir el gasto de la burocracia, y reducir el costo de los compensadores sociales privatizando la salud, la educación y la previsión social.

elPeriódico del 13/7 nos trae las cifras de la deuda pública en Guatemala, y me confirma que vamos en camino a volvernos griegos. La deuda externa llegará este año a US$ 5.5 millardos y la interna a Q35 millardos 098 millones.Urge parar el déficit fiscal, y ponerse de acuerdo en una reforma fiscal profunda que respete el principio de igualdad ante la ley. Con esto quiero decir una reforma que termine con los privilegios actuales y el clientelismo.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "elPeriódico", el día jueves 22 de julio de 2010.

Libre comercio con Dominicana en peligro


“…el ser humano vive mejor cooperando pacíficamente en sociedad que si estuviera sólo o aislado...”

Ramón Parellada

El libre comercio entre República Dominicana y el resto de países centroamericanos está en peligro, debido a las acciones ilegales que la Dirección de Aduanas de ese país ha emprendido contra toda importación de productos fabricados en la región centroamericana.

No es de extrañar que de nuevo un gobierno ceda a las presiones de algunos grupos de industriales que en búsqueda de proteger su propio negocio traten de evitar la competencia. Importadores dominicanos de productos centroamericanos han comenzado a recibir notificaciones en las que deben pagar un impuesto de importación retroactivo y una multa que es 10 veces el valor de ese impuesto. De acuerdo con el Tratado de Libre Comercio no deberían pagar ni un centavo.

Lo que me temo es que pueda venir una guerra de revanchismo y represalias por parte de los gobiernos de Centroamérica y se tomen medidas similares, con lo cual el problema se agravaría aún más. Ha llegado el momento en que los ministros de la región unan sus voces a favor del libre comercio y que se respete el Tratado de Libre Comercio con Dominicana. Al fin y al cabo, todos nos beneficiamos, especialmente los compradores y consumidores finales en República Dominicana por tener acceso a precios menores y una mayor variedad de productos. Y si no, ¿para qué firmar tratados?

El Dr. Manuel Ayau en Guatemala siempre estuvo claro con el tema. El libre comercio beneficia a todas las partes involucradas. Por ello, ha sido un defensor incansable de la eliminación del proteccionismo en cualesquiera de sus expresiones. Muchos de sus escritos se pueden ver en Tópicos de Actualidad del CEES (Centro de Estudios Económico-Sociales) y en especial en un libro que publicó bajo el título de Un juego que no suma cero que además ha sido publicado en inglés y se puede conseguir electrónicamente.

Las ventajas del libre comercio y la división del trabajo con el consiguiente intercambio se las debemos particularmente a Adam Smith. En su libro Una investigación sobre la naturaleza y las causas de la riqueza de las Naciones, en 776, explica los mecanismos coordinadores de la cooperación social y la división del trabajo. Quienes participan de la división del trabajo se proveen bienes y servicios en forma recíproca mejor que si no existiera esta división de trabajo. “El uno provee al otro de lo que necesita, y recíprocamente, con lo cual se difunde una general abundancia en todos los rangos de la sociedad”.

Después de Smith, otro economista, en 1814, enunció una ley económica o principio que describe la razón por la cual el ser humano vive mejor cooperando pacíficamente en sociedad que si estuviera solo o aislado; incluso si una de las partes es menos productiva en todo con respecto a los demás. Se trata de David Ricardo, y el principio del que hablamos se denomina la Ley de Ricardo o Ley Ricardiana de Asociación, más conocida como Ley de Costos Comparativos. Otro economista, Ludwig von Mises, la llamaría simplemente Ley de Asociación. Esta ley nos describe cómo la división del trabajo y el consecuente intercambio es más productivo que la producción autártica (sin intercambio).

La conclusión es que la productividad del conjunto (división de trabajo e intercambio) es mayor que la productividad individual autártica, y que hasta el más ineficiente y menos capaz de todos los que participan en el intercambio gana y beneficia a los demás, siendo útil a la sociedad.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo xxi", el día jueves 22 de julio de 2010.

miércoles, 21 de julio de 2010

Más integralidad para alcanzar la calidad


Además de respeto intercultural, se necesita un enfoque más amplio para lograr la calidad educativa en las aulas.

Verónica Spross de Rivera

El programa Educación para la Paz y Vida Plena fue presentado recientemente. La viceministra Técnica, Marta Juana López de Zapeta, indicó que se estudiarán las causas y consecuencias históricas de la violencia en Guatemala, incluyendo temas como la colonización y el conflicto armado interno. Esta estrategia del Ministerio de Educación se plantea como una acción en el área de calidad.

El objetivo del programa es involucrar de forma permanente a los miembros de la comunidad educativa en el proceso de reflexión y análisis desde su cultura, de las estrategias pedagógicas de la formación del ser humano integral. Ser parte de los conocimientos y saberes ancestrales y contemporáneos de los pueblos que coexisten en el país, mediante una metodología de investigación-acción participativa. También se busca motivar a la comunidad educativa y a la opinión pública sobre el análisis y la identificación de los conocimientos y práctica de valores a partir de la diversidad cultural de los pueblos Maya, Xinca, Garífuna y Ladino para la transformación de actitudes discriminatorias.

Entre los resultados esperados están: a) Política pública diseñada, elaborada y validada participativamente; b) Docentes que utilizan la metodología; c) Articulación de redes estudiantiles que fomenten la Educación para la Paz y Vida Plena. En 2010 se completaría la elaboración participativa de la Política Pública para la Paz y Vida Plena. Para 2011 se implementaría la política y, finalmente de 2012 a 2020 quedaría institucionalizada. El programa, que en su primera etapa tendría una duración de 22 meses, cubrirá 18 municipios de los departamentos de Guatemala, Chimaltenango, San Marcos, Jalapa, Izabal y Chiquimula. La población meta es la comunidad educativa de establecimientos oficiales, urbanos y rurales de primaria y diversificado.

Aunque es valioso el reconocimiento de la multiculturalidad y el respeto desde y hacia todos los ciudadanos del país, es de resaltar que éste es solamente uno de los diversos elementos que contribuyen a la generación de un ambiente propicio al aprendizaje. No está claro de qué forma podría elevar la calidad educativa y los aprendizajes. Para mejorar la calidad educativa es necesario trabajar en varios campos a la vez, incluyendo el fortalecimiento de las capacidades docentes para lograr mejores resultados en su desempeño en el aula, enfocados en el aprendizaje de sus alumnos, así como asegurar un currículo adecuado a las necesidades del mundo globalizado e intercomunicado. Actualmente, las pruebas de rendimiento demuestran que los alumnos tienen serias deficiencias en áreas como matemáticas y comunicación y lenguaje.

Sería preocupante que el programa haga énfasis en el pasado, dando a conocer las secuelas del genocidio y etnocidio, el racismo, la discriminación, la exclusión como se ha mencionado, en lugar de poner mayor atención al futuro y en cómo preparamos a nuestra juventud para ser parte de la economía mundial, respaldados en el fortalecimiento de nuestra identidad nacional. El conocimiento de la historia de Guatemala desde un ángulo objetivo será importante; lograrlo puede ser difícil y un desafío mayúsculo.

Para ser exitosos los niños y jóvenes deben lograr durante su formación las competencias para la vida y para el trabajo, elemento que no aparece mencionado, aun cuando es fundamental para que los jóvenes alcancen una vida plena. Asimismo es necesario enfatizar la incorporación en el proceso de enseñanza-aprendizaje de la tecnología, del idioma inglés y de ciertas habilidades como trabajo en equipo y capacidad de adaptación al cambio. En resumen, además de respeto intercultural, se necesita un enfoque más amplio para lograr la calidad educativa en las aulas.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo xxi", el día miércoles 21 de julio de 2010.

¡Bienvenido, inversionista!


Ni Sudáfrica ni Guatemala son el único potencial destino para los inversionistas; tenemos que crear una excelente oferta.

Carroll Ríos de Rodríguez

El Gobierno y organizaciones privadas de Sudáfrica aprovecharon al máximo la Copa Mundial de Futbol para promover la inversión en su país, antes, durante y después de la gran fiesta futbolística. El mensaje era directo, no subliminal. En los diversos puntos donde se congregaban los aficionados al futbol se colocaron publicaciones oficiales para atraer la inversión al país. Se montaron sitios electrónicos. Los turistas eran despedidos del país con una postal de agradecimiento firmada por el presidente Jacob Zuma.

Muchos hubieran predicho que Zuma y sus colaboradores rechazarían este inconfundible mensaje pronegocios. El actual Presidente de Sudáfrica nació en la pobreza y no recibió educación formal; participó en la lucha armada contra el apartheid; vivió en el exilio. Llegó a presidir tanto el partido comunista como el Congreso Nacional Africano (ANC), órganos políticos cuyo ideario y trayectoria difícilmente cuadra con tan decidido apoyo a la inversión extranjera y la empresarialidad. Puede ser que dicha postura se deba, en parte, al compás de moderación trazado por el casi venerado Nelson Mandela y a las terribles experiencias de países vecinos con el socialismo y la violencia. También es posible que detrás del discurso se escondan inconsistencias, corrupciones y problemas de fondo. El tiempo dirá. Lo que sí es cierto es que la clara invitación hace mucho más sentido económico, y traerá muchos más beneficios a los sudafricanos de todo nivel social, que las señales emitidas por algunos gobiernos latinoamericanos, el nuestro incluido.

¿Por qué no imitamos esta actitud? ¿Qué podemos aprender de Sudáfrica?
Primero, la iniciativa privada y el gobierno están enfocados en hacer del país un lugar atractivo al inversionista. Priorizan reglas del juego estables y sensatas. Intentan reducir los costos de hacer negocios en Sudáfrica. Resaltan con orgullo su ubicación en el puesto primermundista, 35 de 178 países, en el índice de tramitología de las Naciones Unidas (Haciendo Negocios, 2008). Enfatizan mejoras en infraestructura, la calidad de su fuerza laboral y el hecho de que redujeron las tasas impositivas a corporaciones, así como los costos de energía eléctrica y telefonía.

Segundo, como nosotros, tienen un problema de seguridad. Luchan contra el narcotráfico y el crimen organizado. Antes del Mundial se reportaban 50 muertes diarias (con 48 millones de habitantes). Aumentaron en 44 mil agentes su fuerza policíaca para proteger a los visitantes, con relativo éxito, y discuten cómo crear un ambiente libre de crimen ahora que los turistas se han ido. En pocas palabras: la inseguridad desincentiva la inversión en cualquier parte del mundo. Ningún país puede darse el lujo de “aguantarse” si quiere prosperar.

Tercero, adoptan una perspectiva global. La inversión no vendrá sólo de Europa, sino de sudafricanos expatriados y de fuentes impredecibles. Ni Sudáfrica ni Guatemala son el único potencial destino para los inversionistas; tenemos que crear una excelente oferta.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo xxi", el día miércoles 21 de julio de 2010.

martes, 20 de julio de 2010

Prefraude


Las gravísimas irregula-ridades que se han presentado en relación con el Registro Nacional de las Personas (Renap) y los sucios y oscuros negocios de determinados directivos que también se han evidenciado descubren un sistema corrupto hasta lo más profundo.

PEDRO TRUJILLO

Hay general desconfianza en que los documentos personales de identificación (DPI) pueden no ser lo fiables que nos dijeron, y varias denuncias en el MP dejan entrever manipulaciones, cuando no duplicidades, venta de certificaciones y otros chanchullos propios de inescrupulosos, mafiosos y delincuentes asociados, de esos que debería investigar la Cicig.
No queda de otra que reclamar a gritos una auditoría pública y urgente del Renap. No es posible ir a un proceso electoral donde se cuestiona lo esencial: la identidad de las personas que ejercerán el derecho al voto. Es preciso entrarle a fondo al DPI y al padrón electoral. El TSE debe liderar este proceso con acompañamiento de la mayoría de sectores y hay que hacerlo ¡ya! La tercera pata de esta saga de despropósitos la constituyen los programas de “Confusión Social” que lidera, ahora bajo cuerda, la esposa del presidente, y todo el amañamiento en relación con expedición de cédulas, empadronamientos y votos condicionados, también denunciado.

En cualquier elección, sobre todo en aquellas que se ganan por unos miles de votos, esas variables constituyen, sin duda, una línea estrategia de trabajo elaborada, seguida y manipulada por quienes quieren quedarse con el país, al estilo de los dictadorzuelos del momento y siguiendo sus mismas maniobras. Es hora de que todos los sectores sociales aboguen por asegurar una base mínima de parámetros y fundamentos que no pueden faltar en cualquier sistema democrático, sin importar la tendencia política. No debe ser actitud conformarse con lo que tenemos y llegar a un proceso electoral en el que las condiciones no sean iguales, sino que favorezcan, únicamente, a quienes han tenido el tiempo, la habilidad y el descaro de ir toqueteando maliciosamente esas bases sustanciales y necesarias.

El Congreso, como de costumbre, ha reaccionado tarde a lo que los medios de comunicación venían denunciando por tiempo. Ahora, los diversos sectores sociales no deben desperdiciar un solo instante y comenzar a reclamar, exigir y poner en marcha auditorías que permitan detectar en qué momento y con qué grado de transparencia estamos en relación con el DPI, el padrón electoral y el clientelismo político de los programas sociales que promueve el Gobierno. No podemos dejarnos llevar por la corriente ni dormirnos, mientras continúa —algo ya probado— manipulándose el sistema democrático.

No es solo labor de algunos, más bien una sentida necesidad de todos y fundamentalmente de los partidos políticos que quieren competir en igualdad de condiciones. La tan traída comunidad internacional tiene mucho que decir a la hora de reconocer regímenes que no salgan de procesos electorales limpios, transparentes y sobre bases no cuestionables. De momento, no reunimos esas condiciones de credibilidad y no podemos llegar a unas elecciones en estas condiciones. Estamos a tiempo de ponerle remedio, de lo contrario podemos lamentarnos por años, como ocurre en otros países. Hay que exigir los derechos individuales y promover la necesaria seguridad jurídica que requiere el proceso. El TSE cuenta todavía con un alto grado de credibilidad, lo que le permite promover y liderar estas iniciativas de forma que siga siendo un referente de pulcritud, limpieza y honestidad. ¡A trabajar!, pero sobre todo a arreglar lo que otros interesados han querido manipular y manosear, como siempre ocurre con los perdedores.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa libre", el día martes 20 de julio de 2010.

¿Europa o Estados Unidos?


La reciente reunión de los países que integran el llamado G20 ha puesto dos visiones en contraste. Por una parte la europea, que, finalmente, se ha dado cuenta de que sus estados benefactores son insostenibles y van por la contención del gasto público.
JOSÉ RAÚL GONZÁLEZ MERLO

Por otra, la de Estados Unidos, que cree que es posible continuar gastando para salir de la recesión. Mientras unos vienen de vuelta, otros van. Los estadounidenses deben prepararse para una fuerte desilusión.

Crear un Estado benefactor no es una decisión económica. Es una decisión política sujeta a las realidades económicas. Los griegos se creyeron europeos cuando ingresaron en la Comunidad Económica Europea, pero se les olvidó adquirir la productividad de los alemanes. Sus generosos beneficios sociales, especialmente para los funcionarios públicos, se crearon por decreto, no por productividad. Es el mismo camino que siguieron otros países como España. El “modelo europeo” fue la envidia y la aspiración de muchos. Una generación después, la realidad se hace presente y el modelo se vuelve insostenible.

EUA siempre fue un país industrializado criticado por no ofrecer beneficios sociales similares a sus colegas europeos. A cambio de esa flexibilidad económica, el modelo estadounidense mantenía menores niveles de desempleo y mayores tasas de crecimiento económico. Hasta que llegó la crisis financiera y, ahora, el presidente Obama introduce más gastos, más prestaciones y beneficios sociales para parecerse a Europa. Así que se da la paradoja de que mientras Europa trata de corregir sus errores, EUA insiste en ir por esa senda.

La prosperidad se basa en la productividad. Las prestaciones sociales por decreto se basan en la esperanza de que siempre “alguien más” aguantará la carga y pagará por los beneficios que otros reciben. La experiencia nos dice que todo tiene un límite. Grecia, España, Portugal y otros países lo descubrieron relativamente pronto. Alemania, prudentemente, está deteniendo esa fiesta de gasto público. Ahora, injustamente le echan la culpa de ser la causante de una recesión producto de la irresponsabilidad de otros. EUA ha elegido el camino equivocado. Obama cree que el gasto público es fuente de prosperidad y gasta como nunca antes. Quizás pase menos de una generación para que los estadounidenses se den cuenta de que la deuda creada debe ser eventualmente producida y pagada. Es una irresponsable apuesta.

La lección para nuestros países es clara. La decisión política de crear prestaciones sociales generosas será sostenible en tanto sea respaldada por productividad. Hacer caso omiso de lo anterior es una receta para un desastre económico. Gatear antes de caminar, caminar antes de correr. No hay atajos para el desarrollo. Mucho menos aquellos que provienen del endeudamiento público.

Artículo publicadoen en el diario guatemalteco "Prensa libre", el día 20 de julio de 2010

Minería: ¿qué hacen otros países?


Si tan solo tomáramos el camino opuesto de expulsión de inversiones podríamos entrar en las grandes ligas de la inversión.

Estuardo Zapeta

Ayer lunes (19 de julio) fue publicada aquí una Mesa 21 en la cual directivos de la multinacional Goldcorp con proyectos mineros en San Marcos y Jutiapa explicaban que, a pesar de los debates que esta actividad industrial ha despertado, seguirán con inversiones en Guatemala.

Y de similar importancia, en mi opinión, fue una noticia que junto con esta Mesa 21 fue publicada en las siguientes páginas y en la cual se perfilaba cuál es la reacción de una nación como Chile en competencia global por la atracción de capitales de inversión que ayudarán a la reconstrucción posterremoto, y que son parte de una estrategia nacional de crecimiento económico sostenido.

De la Agencia EFE, y fechada en Santiago de Chile, la nota titulada Chile atrae 28 mil millones de inversión, se puede contrastar con la no atracción de capitales a Guatemala, digamos post Ágatha.

Si en Chile se agrega, dice la nota, el sector público, esa cantidad de inversión podría llegar a $31 mil millones.

Según la información, “El sector privado chileno pondrá en marcha proyectos de inversión por $28 mil millones en el segundo semestre del año, según la Corporación de Bienes de Capital (CBC)”.

“Las cifras concuerdan con las proyecciones de los expertos, que ven la inversión como uno de los ejes de la reactivación de la economía chilena tras la crisis financiera internacional de 2008 y 2009 y el terremoto que devastó el país el 27 de febrero”.

De esas impresionantes cifras de inversión, que tanta falta nos hacen en Guatemala, según la información publicada, es “minería”, la misma actividad que en Guatemala levanta ronchas, pero que en Chile es bienvenida, la principal atracción de “inversión” de capital fresco.
El cable de EFE explica que “según el informe de la Corporación de Bienes de Capital, un 40% de las inversiones, equivalentes a unos $12,700 millones, corresponden a la minería. En el sector energético se prevén inversiones por unos $10,200 millones y en la construcción, unos $3,900 millones”.

Es obvio que Guatemala y Chile son dos acercamientos diametralmente opuestos a la industria minera, porque mientras aquí se impone la incertidumbre, el acoso, y el denominado “chantaje social” a esa industria, en países como Chile se incentiva la inversión como estrategia de Nación, y es la fuerza financiera en la reconstrucción después de una tragedia como un terremoto.

Creo que será también importante echar un vistazo a los grandes avances que ha tenido Perú, ya que recientemente los denominados “grupos sociales”, que en realidad son grupos “de presión”, querían, como en Guatemala, ahuyentar la inversión en minería, y el mismo liderazgo del presidente Alan García, fue el que salió a la defensa de la inversión que significan sectores como minería y energía para ese vecino de Chile.

Colombia es otro país que repunta en la atracción de inversiones en minería, junto con México, y Guatemala, por su potencial, podría ser una historia de éxito como la de Chile, México, Perú o Colombia, si tan solo tomáramos el camino opuesto de expulsión de inversiones, y desaliento del capital, podríamos entrar en esas grandes ligas de la inversión global, de las cuales Chile tiene ya gran camino recorrido y avanza con paso firme, y otros vecinos le siguen la huella.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo xxi", el día martes 20 de julio de 2010.

lunes, 19 de julio de 2010

Nada más que la …

“Se equivocan quienes piensan que el juicio terminó. Falta la sentencia que va a dictar la historia”.

Marta Yolanda Díaz-Durán

¿Verdad? ¿Sólo la verdad? ¿La concordancia de lo que pienso con la realidad, dentro de su contexto no falseado? ¿Puede decir sin equivocarse que ese es el resultado del primer juicio llevado a cabo para esclarecer el asesinato de Rodrigo Rosenberg? ¿Dónde quedan las declaraciones contradictorias de los sicarios? ¿Declaraciones como la de Jesús Manuel Cardona Medina que, durante el juicio, se adaptó a la hipótesis presentada por la CICIG?
¿Es lo mismo validar una hipótesis (que ¿casualmente? exime a quienes actualmente ostentan el poder) que hacer justicia? Tal vez los condenados sí mataron por contrato a Rosenberg, pero ¿queda probado, SIN DUDA RAZONABLE, que él los contrató tal y como lo decidieron los fiscales de la CICIG? ¿Quién presta atención a lo dicho por Lucas Josué Santiago López? “Vengo a pedirles perdón por algo que no hice… el asesinato del abogado Rodrigo Rosenberg, porque pruebas no hay, y lastimosamente estos señores a los que beneficiaron me culparon para recibir beneficios”. ¿Por qué darle credibilidad a lo dicho por los beneficiados, los colaboradores eficaces, y no a lo declarado por Santiago López y su compañera? ¿Acaso porque unos testimonios le convienen más a los gobernantes que los otros?

Varios piensan que es irónico que cuestione la forma en la cual se ha llevado a cabo la investigación y el juicio en el caso del asesinato de Rodrigo Rosenberg. Yo, que fui favorecida por las declaraciones de Mario Fuentes Destarac y Eduardo Rosenberg Paiz, que confirmaron lo afirmado en mi artículo “El beso de Espada”, por el cual todavía me encuentro demandada por el Vicepresidente, entre otras cosas, por intento de desestabilización. Una demanda que muchos prefieren ignorar, paradójicamente, dentro de los mismos medios de comunicación a pesar de la violación explícita que esta acción representa a los artículos 5 y 35 de la Constitución. En fin, prefiero vivir en paz con mi conciencia, que ser políticamente correcta, aunque pareciera que voy contra mis propios intereses.

Se equivocan quienes piensan que el juicio terminó. Falta la sentencia que va a dictar la historia. Y para ese juicio que se va a llevar a cabo dentro de varios años, dejo mis dudas sobre este caso emblemático que, considero, aún no somos capaces de medir su impacto. Digan lo que digan los jueces, digan lo que digan los fiscales del MP y la CICIG, digan lo que digan los editoriales de los diarios, este no es un caso cerrado. Se acomoden o no los hermanos Valdés Paiz a la hipótesis de la CICIG, declaren o no culpable de su propio asesinato a Rodrigo Rosenberg, lo declaren o no también culpable del asesinato de los Musa, este será un hecho que, en el fondo, pocos darán por resuelto, a pesar del deseo de la mayoría de olvidarlo.

Escribo para ustedes que me leen muchos años después de que pasó esta etapa histórica de Guatemala. Ustedes que, por ser ajenos a los hechos, espero encuentren la verdad y hagan justicia.

Publicado en el diario guatemalteco "Siglo xxi", el día lunes 19 de julio de 2010.

viernes, 16 de julio de 2010

“Salud y educación gratuitas”

Precio cero no implica costo cero; Jezabel no lo entendió así y terminó mal.

Karen Cancinos

“Denuncian escasez de recursos” era el título de una pequeña nota en un matutino. Se refería a la exigencia del Colegio de Médicos al Ministerio de Salud y otras dependencias gubernamentales para que doten de recursos a hospitales y unidades de atención especializada, que se encuentran en trapos de cucaracha, cosa que me hace preguntarme ¿y cuándo no han estado así?

Me llamó la atención el titular, no por el contenido del texto sino por la utilización irreflexiva que en el periodismo nacional se hace de ciertos términos. Escasez, por ejemplo. Escasez no es carestía: una de éstas, y aguda, es la que se observa en los hospitales en estos días. Escasez es un hecho de la vida, que encaramos todos. Sí, hasta los ricos, pues escasez tampoco es pobreza. El más que pudiente Donald Trump tiene un día de 24 horas, y se ve en cada momento de su existencia haciendo escogencias. De no haber escasez no tendríamos que elegir nada en ningún momento pues todo nos sería dado, pero entonces estaríamos en Jauja o en el Paraíso que el buen Señor nos ha prometido. Pero mientras nos encontremos en este valle de lágrimas la escasez es una constante, de manera que “denunciarla” es como despotricar contra el hecho de que tenemos dos ojos y no cuatro o uno solo, al mejor estilo ciclópeo.

A la par de esa misma nota, había otra, muy cortita menos mal, en la que se consignaba la visita de la cónyuge del Presidente en la entrega de instrumentos para medición de peso y talla, vaya usted a saber en dónde y cuándo. En fin, el punto es que las palabras de la señora Torres, citadas en el pequeño texto, me parecieron fabulosas. Me explico. A veces la gente dice o hace cosas que sirven de contraejemplos. Y Sandra se pinta sola para eso. Leer sus declaraciones, además de divertido, es muy aleccionador si de hacer análisis de las taras que aquejan a la casta politiquera iberoamericana se trata.

Vea si no esta perla salida de su boquita: “Ellos no quieren aceptar que por primera vez en 50 años la salud y la educación son gratuitas, sin cobrar un centavo. Si no se declara esto, hoy estaríamos a un paso de la privatización de estos servicios”. Quizá alguien que la aprecie podría explicarle que la salud y la educación no son jamás gratuitas: formar una sola enfermera, un técnico laboratorista, un médico, un maestro, acarrea costos, y elevados. Alguien los paga, y el hecho de que no sea la gente que se beneficia de sus servicios quien lo haga, no significa que conocimiento y tecnología brotan de la yerba o caen de los árboles.

Además, cada consulta realizada en un hospital, o cada lección impartida en una escuelita, no implica solo la existencia de capital humano, sino también de capital físico. El cirujano sin su instrumental quirúrgico no es tal, y el más inexperto maestro en la aldea más remota del país recurre a algún material didáctico, por rudimentario que sea. El bisturí y la tiza no son “gratuitos”, ni se hace uso de ellos “sin cobrar un centavo”, como demagógicamente afirma Torres.

Por alguna razón he pensando en Jezabel. ¿Recuerda, lector, a la reina inicua del Antiguo Testamento? La malvada pensaba que decretar precios cero significaba reducir costos también a cero. Consiguió la viña que su endeble marido quería, sí, pero a un costo altísimo para todos, comenzando por ella.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo xxi", el día viernes 16 de julio de 2010.

CICIG aplica la “Ley de Herodes”

..te chingas o te jodes”, y esa parece ser la “suprema ley” de ese ente.


Estuardo Zapeta


Esa popular “ley” señala que “con Herodes, te chingas o te jodes”, y esa parece ser la “suprema ley” de ese innecesario, destructivo e inconsistente ente que hemos aceptado dizque en la lucha contra la impunidad: la CICIG.
Y ha sido Jorge Jacobs, columnista del diario Prensa Libre, quien en su artículo de ayer jueves (15 de julio, 2010) señaló una serie de preguntas, de dudas razonables acerca de recientes presuntas revelaciones de la tal Comisión que pelea, dicen ellos, contra “la impunidad,” siendo ella misma, vaya sorpresa, la primera que impunemente se sale no sólo con la suya, sino con la de todos los guatemaltecos que cual macehuales en silencio dejamos que esta bazofia internacional nos humille, nos aplaste, nos destruya, al mismo tiempo que la impunidad, la cual debería estar combatiendo, crece de manera imparable.
Dice Jacobs en su revelador escrito: “Conforme se publican las declaraciones en el juicio contra los sicarios que mataron a Rosenberg y los otros casos conexos, salen a la luz nuevos datos que aumentan las dudas razonables que tenía desde que se presentó la verdad interina. Y eso, sólo con la información que se presenta en los medios como resumen de lo que sucede en los tribunales. No puedo imaginar la cantidad de inconsistencias adicionales que han de salir a lo largo de todas las declaraciones.”
Prosigue: “Una de las revelaciones principales es la declaración de Lucas Santiago, quien inicialmente confesó haber disparado el arma contra Rosenberg; sin embargo, ahora argumenta que él no disparó, sino que lo hizo Mario Paz, pero que éste, junto con Carlos Aragón Cardona, le amenazaron de muerte a él y a su familia si no se inculpaba. Esto es muy importante, porque Paz y Aragón son los dos beneficiados con la figura de “colaborador eficaz”, sobre cuyos testimonios se armó la hipótesis. Así que ahora queda al aire la pregunta: si ellos mintieron sobre esto para quedar libres, ¿sobre qué otras cosas de su testimonio mintieron? ¿Van a hacer algo el MP, la CICIG y el tribunal para aclarar esto o se harán de la vista gorda también aquí?”
Jacobs explica que, “luego está el tema de los Valdés Paiz, a quienes la CICIG tan categóricamente acusaba de “autores intelectuales” del asesinato, pero la jueza Galicia, que casi siempre ha apoyado todo lo propuesto por la Cicig, dice que a lo sumo se les puede acusar de cómplices de un homicidio. Aquí también habrá mucha tela que cortar, ya que para conformarse a la hipótesis, los Valdés Paiz deberán contradecir sus declaraciones previas en la entrevista que Haroldo Sánchez . . . “Y por último,” cierra Jacobs, “está el caso de Diego Moreno, quien fuera acusado por Castresana de armar una campaña de desprestigio en su contra, de ser obstructor de la justicia y de ser parte de la red del crimen organizado que puso a Conrado Reyes en el MP. Resulta que la misma jueza Galicia dice ahora que, con las evidencias que le presentaron, a lo sumo se le puede acusar de colusión”.
Deberá agregarse aquí que Moreno salió libre sin siquiera pagar fianza, porque lógicamente no existe un consistente caso contra él, o contra los hermanos Vadés Paiz, o contra varios otros acusados por “Herodes”.


Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo xxi", el día viernes 16 de julio de 2010.

jueves, 15 de julio de 2010

¿Bonos forzados de Reconstrucción?

“…el Gobierno no tiene que imponer ni un nuevo impuesto y tampoco endeudarse. Más impuestos frenarían la recuperación...”

Ramón Parellada

El Gobierno de Guatemala está considerando imponer a los empresarios y trabajadores la adquisición forzosa de “Bonos de Reconstrucción” para hacerse de una cantidad de recursos para, según ellos, reparar los daños en infraestructura causada por la tormenta tropical Ágatha.

En un país donde la prioridad es la seguridad y la justicia para que los guatemaltecos puedan vivir en paz y producir e intercambiar libre y voluntariamente logrando aumentar las oportunidades de trabajo de todos los guatemaltecos, hablar de otro impuesto aunque sea disfrazado como deuda sería fatal.

Es cierto que la tormenta tropical Ágatha causó serios daños a la infraestructura pero también es cierto que hay formas de reconstruir sin que el Gobierno tenga que imponer impuestos ni endeudarse más y mucho menos invertir en la reconstrucción. Esto lo he comentado en otros artículos. Se trata de permitir (actualmente hay algunas trabas) que cualquier empresa privada pueda invertir sus propios recursos en un tramo carretero a reparar o reconstruir incluyendo sus puentes, drenajes, canales para agua y muros de contención.

¿Cómo recuperaría esa inversión la empresa constructora? Pues muy sencillo, a través del cobro mediante peajes. Esto es más justo y eficiente para el país por varias razones:
Primero: El cobro del peaje sería proporcional al uso. Quien más use la carretera pagaría más. El que no la use no tiene por qué pagarla.

Segundo: La empresa constructora estaría interesada en mantener en óptimas condiciones la carretera y que el tránsito sea fluido. Si no es así la gente buscaría otras opciones y bajarían los ingresos de esta empresa. Si ocurriera otro desastre natural la empresa misma repararía el daño inmediatamente sin esperar a que el gobierno central destine maquinaria cuando la misma esté disponible.

Tercero: Aunque ya lo mencioné, el gobierno no tiene que imponer ni un nuevo impuesto y tampoco endeudarse. Más impuestos o deuda frenarían la recuperación económica del país.
Cuarto y último: El gobierno tampoco tiene que desviar su concentración en resolver el tema prioritario de la justicia y seguridad puesto que las empresas constructoras privadas se encargarían del tema de la reconstrucción de la infraestructura.

Ayer salió publicada una nota periodística sobre este tema en el suplemento Pulso de este diario por Jessica Gramajo “Bonos de reconstrucción serían inmorales e ilegales” en el que se consideraba que la imposición de bonos a los asalariados y empresas sería inmoral e ilegal.
Pues bien, estoy de acuerdo con la nota ya que nada a la fuerza puede ser moral puesto que quien es obligado a algo no tiene la libertad de escoger. Un impuesto o la compra forzosa de un bono no puede ser moral.

En cuanto a la ilegalidad del tema tengo mis dudas ya que se puede hacer legal algo que sea inmoral por parte de la aprobación de los votos requeridos por el Congreso.

Si fuéramos más abiertos nos daríamos cuenta que estas inversiones privadas vendrían a aumentar el capital invertido en el país ya que no se extraerían coercitivamente de la sociedad que actualmente está produciendo con lo cual se evitaría frenar el crecimiento económico y la generación de más y mejores empleos permanentes. Los recursos vendrían de fondos que probablemente están esperando una oportunidad para ser invertidos y generar nuevos empleos para todos los guatemaltecos.
Artículo publicado en el diario guatemalateco "Siglo XXI", el dia jueves 15 de julio 2010.

Los espejismos económicos

El Estado garantiza la seguridad física y jurídica.

Federico Bauer Rodríguez.

En loúnico que estamos de acuerdo, la mayoría de los economistas, es en que estamos en una recesión globalizada, medida por la tasa de crecimiento económico per cápita, la tasa de desempleo, y el déficit fiscal de la mayoría de las sociedades.El origen de esta recesión, para algunos es la falla de los mercados, y para otros, es la manipulación del dinero y del crédito, acompañada por presupuestos fiscales altamente deficitarios.Analicemos la situación en términos generales:

En un escenario ideal (textbook case): una sociedad que ahorra, genera el capital que en manos de empresarios emprendedores, produce bienes y servicios que la comunidad necesita; este empresario paga sueldos, que se transforman en consumo y en más ahorro. El sistema de precios (no sesgado, incluyendo los salarios), es el sistema de información que guía la mano invisible, que conduce a cada persona a cooperar socialmente de la manera que más le conviene, siempre en beneficio de la sociedad. El Estado garantiza la seguridad física y jurídica, y supervisa que no haya fraude en el proceso, procurando que todos cumplan sus contratos.

La economía es dinámica, y nunca se alcanza el equilibrio, por lo que no hay pleno empleo pero se tiende hacia él. El dinero no es manipulado por el Estado, por lo que los precios no son adulterados. Este es el sistema económico propuesto por la Escuela Austriaca, y practicado por las naciones más avanzadas, que mencioné en columnas anteriores.

El proceso anterior es largo pero constante, manteniendo tasas de crecimiento superiores a las de la natalidad, directamente correlacionadas con las tasas de ahorro de la población.En el escenario actual (espejismo económico), los miembros de la sociedad no necesitan ahorrar, porque el Estado, a través del Banco Central, promueve el crecimiento vía emisión monetaria fiduciaria. Esta expansión monetaria tiene por objeto forzar las tasas de interés a niveles tan bajos que muchos proyectos se vuelven rentables. Con un costo de oportunidad tan bajo, el dinero disponible se invierte en muchísimos proyectos públicos y privados, generando una sensación de bienestar generalizado, que desafortunadamente no es duradero.

El cálculo económico se ve sesgado por tasas más bajas que las del mercado, y cuando la inflación (generada por esta misma emisión) las empieza a afectar, los proyectos marginales empiezan a fallar. Los proyectos inmobiliarios se quedan a medias, las industrias resultan con inventarios excesivos, la mora bancaria aumenta, terminando con despidos y quiebras empresariales.

En el sector público los gobiernos también participan de la euforia que artificialmente han creado, contratando más personal para agrandar el aparato gubernamental, que ya no sólo cumple con sus objetivos básicos de seguridad y justicia; el Estado ya se ha convertido en un gamonal dispensador de privilegios, y cuando el presupuesto se vuelve más grande que los ingresos fiscales, entonces se recurre a la deuda pública y al incremento de los impuestos.

El final es un triple play: desempleo en el sector privado, cierre de empresas privadas, y un Estado que ya no puede subir impuestos y tampoco puede endeudarse, por lo que tiene que suspender servicios públicos y despedir personal.Este es el sistema económico que nos legó John Maynard Keynes, y que hoy predican los economistas keynesianos como Paul Krugman (elPeriódico del 29/6 y 5/7) y Joseph Stiglitz.

Artículo publicado en el diario guatemalateco "El Periodico", el día jueves 15 de julio 2010.

¿Evidencias contundentes?

La información de la que nos hemos enterado en las últimas semanas alrededor del caso Rosenberg levanta más sospechas que las que aclara con relación a las acusaciones de la Cicig. Creo que este proceso es muy importante porque deja muy claro que no se puede ser tan categórico para afirmar algo de lo cual no se tienen todos los pelos de la burra en la mano. Y si eso ha pasado en este caso, ¿qué podemos esperar en los demás?

JORGE JACOBS A.

Hace unas semanas comenté que una declaración de Castresana, en la cual se sustentaba buena parte de sus conclusiones, era falsa. La Cicig y Castresana simplemente se hicieron los desentendidos.

Ahora, conforme se publican las declaraciones en el juicio contra los sicarios que mataron a Rosenberg y los otros casos conexos, salen a la luz nuevos datos que aumentan las dudas razonables que tenía desde que se presentó la “verdad interina”. Y eso, solo con la información que se presenta en los medios como resumen de lo que sucede en los tribunales. No puedo imaginar la cantidad de inconsistencias adicionales que han de salir a lo largo de todas las declaraciones.

Una de las revelaciones principales es la declaración de Lucas Santiago, quien inicialmente confesó haber disparado el arma contra Rosenberg; sin embargo, ahora argumenta que él no disparó, sino que lo hizo Mario Paz, pero que este, junto con Carlos Aragón Cardona, le amenazaron de muerte a él y a su familia si no se inculpaba. Esto es muy importante porque Paz y Aragón son los dos beneficiados con la figura de “colaborador eficaz”, sobre cuyos testimonios se armó la hipótesis. Así que ahora queda al aire la pregunta: si ellos mintieron sobre esto para quedar libres, ¿sobre qué otras cosas de su testimonio mintieron? ¿Van a hacer algo el MP, la Cicig y el tribunal para aclarar esto o se harán de la vista gorda también aquí?
Luego está el tema de los Valdés Paiz, a quienes la Cicig tan categóricamente acusaba de “autores intelectuales” del asesinato, pero la jueza Galicia, que casi siempre ha apoyado todo lo propuesto por la Cicig, dice que a lo sumo se les puede acusar de cómplices de un homicidio. Aquí también habrá mucha tela que cortar, ya que para conformarse a la hipótesis, los Valdés Paiz deberán contradecir sus declaraciones previas en la entrevista que Haroldo Sánchez le hizo a uno de ellos mientras estaban fugados.

Y por último está el caso de Diego Moreno, quien fuera acusado por Castresana de armar una campaña de desprestigio en su contra, de ser obstructor de la justicia y de ser parte de la red del crimen organizado que puso a Conrado Reyes en el MP. Resulta que la misma jueza Galicia dice ahora que, con las evidencias que le presentaron, a lo sumo se le puede acusar de colusión.
Más importante aún es que en la declaración de Moreno salió a luz que una de las famosas llamadas que publicó Castresana en la conferencia y que utilizó para acusar públicamente al magistrado de la Corte de Constitucionalidad, Roderico Pineda, no era con este que hablaba, sino con su hijo (Prensa Libre, 14/07/10, pág. 10). ¿Y entonces? Castresana acusó a un magistrado de la CC con pruebas falsas. No defiendo al magistrado, a quien ni conozco y parece ser bastante controversial, pero el hecho es que Castresana lo acusó muy categóricamente de algo que no había hecho.

¿Van a disculparse Castresana y la Cicig por los errores y acusaciones falsas que han hecho? Lo dudo. Al fin y al cabo, están por encima de la ley.

Articulo publicadoen el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día jueves 15 de julio de 2010.

miércoles, 14 de julio de 2010

Alarmante clima de inseguridad


Es momento de que la seguridad y la justicia sean una verdadera prioridad en la agenda del país.

Verónica Spross de Rivera

A diferencia de algunos países desarrollados, donde es difícil encontrar noticias interesantes o muy esporádicamente suceden eventos que reportar por parte de los medios de comunicación, en este país suceden tantas cosas en una semana. Entre los fenómenos de la naturaleza y los hechos de criminalidad y violencia tenemos un cúmulo de situaciones que acaparan la atención y nos distancian de trabajar en la agenda de largo plazo que deberíamos estar persiguiendo.

En los últimos días hemos vivido jornadas de violencia, que deben ser motivo de seria reflexión y acción por parte de las entidades e instituciones que generan análisis y propuestas. El asesinato de los dueños de una tienda en la colonia El Paraíso, la granada que explotó en el bus de la ruta que cubre San Juan Sacatepéquez, la espeluznante muerte de un ex dirigente político y los muertos que han aparecido en bolsas en distintos puntos de la ciudad capital son algunos de los casos que nos tienen alarmados, ya que reflejan una creciente ola de criminalidad.

Es momento de que se aborde el tema de manera interinstitucional y se pongan objetivos, metas y estrategias, que sean cumplidos. La mesa de gobernabilidad tiene sobre sí una gran responsabilidad, que consiste en trabajar juntamente con el Gobierno en las acciones inmediatas y de mediano plazo que deben realizarse.

Francisco Dall’Anese asumirá pronto la jefatura de la Comisión Internacional contra la Impunidad (CICIG) y tendrá desafíos enormes por delante para contribuir al fortalecimiento del sistema de justicia, tomando en cuenta los hallazgos y recomendaciones que le dejará Castresana. Sin embargo, todo lo que él pueda hacer no tendrá sentido si los mismos guatemaltecos no asumimos la responsabilidad de transformar y apuntalar los sistemas de seguridad y justicia. Está pendiente el nombramiento del Fiscal General, quien debería tener la solvencia moral, el liderazgo y la autoridad para realizar las reformas institucionales requeridas para mejorar las investigaciones que contribuyan a la efectividad del sistema de justicia.

La transformación de la Policía Nacional Civil (PNC) que cuenta con el liderazgo de Helen Mack como comisionada para el tema, es una tarea inmensa que debe ser desarrollada con pies de plomo y un plan estratégico con plazos concretos.

Esperamos se le otorguen el apoyo y recursos que dicha transformación requiere.

Es momento de que la seguridad y la justicia sean una verdadera prioridad en la agenda del país. Ello deberá reflejarse no en los discursos, sino en los planes y las asignaciones presupuestarias que se requieren para lograr un cambio significativo en las instituciones principales del sector. La discusión de qué, cómo, quién y cuánto se necesita para tener más seguridad y justicia debe ser el punto principal de la discusión nacional. El presidente Colom y su Gabinete deberían focalizar su energía en promover la unidad nacional en torno al tema para el mejoramiento de la seguridad ciudadana y la reducción significativa de la violencia.

Artículo publicado en el diario guatemalateco "Siglo XXI", el día miercoles 14 de julio 2010.

Smith: la simpatía y la benevolencia


Según Smith, las personas debemos considerar el interés propio como una motivación lícita.

Carroll Ríos de Rodríguez

Dentro de tres días se cumplen 220 años desde que falleció Adam Smith, reconocido como el padre de la economía, aunque existieron precursores que abordaron la temática económica, entre ellos los autores asociados con la Escuela de Salamanca. Smith nunca se casó y, antes de morir a los 67 años, encargó a dos amigos su legado académico, pidiéndoles destruir los manuscritos que no fueran dignos de ser publicados.

Sus contemporáneos lo describen como el típico profesor despistado, de mirada y carácter bonachón. Por ejemplo, una vez metió una tostada con mantequilla en la tetera y luego se quejó que era el peor té que había probado. A diferencia de otros autores y artistas, gozó de prestigio en su época. Cuando publicó su tratado sobre la Naturaleza y la Causa de la Riqueza de las Naciones, en 1776, se agotó la primera edición. Sin embargo, su fama devino de su libro de 1759, La Teoría de los Sentimientos Morales. Incluso hubo quienes, tras leer este libro, se transfirieron a la Universidad de Glasgow para recibir clases del maestro.

Con Smith ocurre lo mismo que con otros pensadores influyentes: la posteridad ha sobre-simplificado muchas de sus ideas centrales. Hoy día se cree que Smith abogaba por una especie de desalmado interés propio o individualismo, en parte por su sonada frase según la cual en el mercado, ni el carnicero, ni el cervecero ni el panadero sirven nuestras necesidades por benevolencia. Una superficial lectura de La Teoría de los Sentimientos Morales saca a relucir una visión más sofisticada, y realista, de la naturaleza humana. Aquí, Smith esboza a la persona como un ser eminentemente social. Somos interdependientes; nos interesa el prójimo; sentimos simpatía unos por otros. Tenemos inteligencia y conciencia; juzgamos la moralidad de nuestros actos. Escribe Smith: “Sin importar lo egoísta que supongamos a un hombre, en su naturaleza hay evidentes principios que lo impelen a interesarse por el devenir de los demás y a necesitar la felicidad del otro, aun si de ella no obtiene nada excepto el placer de verlo”.

Según Smith, las personas debemos considerar el interés propio como una motivación lícita. No podríamos vivir si consideráramos despreciables nuestros afectos, que a su vez dictan nuestra conducta. “El hombre tiene casi constante ocasión de requerir la ayuda de los demás, y es vano para él esperar dicha ayuda sólo por su benevolencia”. Jamás dice que la benevolencia o caridad no sea ni deba ser motivo para el servicio mutuo. Su discernimiento es sutil: aun si las personas no nos desean el bien, sus actos nos benefician. Él ve en el mercado un juego de suma positiva donde las personas interactúan porque perciben ganancias. Es preferible organizar la vida social para aprovechar este incentivo adicional, y no confiar exclusivamente en la caridad.

Es probable que Adam Smith y otros pensadores clásico liberales den por sentada la operatividad de normas morales, objetivas y compartidas, para el buen funcionamiento del mercado y de otras instituciones sociales.
Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo XXI", el día miercoles 14 de julio 2010.